Acompasarse




Cuando llega la primavera siempre nos proponen muchas cosas: viajes, dietas, cremas nuevas para nuestra piel, nuevos diseños de ropa. Yo hoy quiero proponeros algo muy sencillo: revolcarse en la hierba. Sí. Tumbarse en el césped y revolcarse sin ningún complejo. Hacedlo. Adiós dolores de espalda, adiós estrés, adiós tensiones… Abrid la mente, dejad paso a la luz del sol, también a la luz que brilla dentro, dejaos tocar por la Naturaleza. Igual que hacen perros, gatos y caballos… Mi hijo pequeño lo está haciendo en el momento en el que escribo este apunte.

Revolcarse, tumbarse, rendirse a la tierra… ¡Acompasarse…! Así de sencillo.

Y esta visualización: viajad mentalmente hasta el sol; dentro del sol hay un corazón. Mirad desde el corazón del sol. El Corazón del Sol. Acaso Dios.




En la foto, el gato de esta casa…sobre la hierba… ¡Qué felicidad…!

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Captar la vibración que emiten la Tierra y el Sol...

Captar.

Anónimo dijo...

Hoy quiero ser como esa hierba frágil.

Anónimo dijo...

los niños y jovenes hoy han adornado la hierba como flores de colores con distinto aromas, con paz y alegria, eran ramilletes de amigos felices.

Anónimo dijo...

EL PODER DEL SOL

http://www.youtube.com/watch?v=0wc8yK53PI0

Anónimo dijo...

Viví siempre con gran placer estar en primavera tumbada sobre la hierba, cuando el sol aún no calienta en exceso; recibiendo ese dulce calor del Sol, respirando el olor de la hierba, rozando mi cuerpo con la tierra y recibiendo esa energía que aporta el abandono entre la tierra y el cielo; pero sobre todo amando la libertad y las cosas sencillas.
Sintiendo esos elementos de la naturaleza sobre mí, he sanado muchas dolencias del cuerpo y del alma. Y al igual que entonces, hoy llega a mí una estrofa de unos versos de mi paisano poeta

"Para cada hombre guarda un rayo nuevo de luz el Sol...y un camino virgen Dios".
León Felipe.

Anónimo dijo...

EL SOL ES LA FUENTE DEL AMOR UNIVERSAL

El sol es la fuente del amor universal: deposita sus partículas de vida en toda la naturaleza, y estas partículas son las que después recibimos a través de las piedras, de las plantas, de los animales, e incluso de los humanos. En efecto, los hombres y las mujeres poseen también algunas partículas del sol, pero evidentemente muy pocas, porque no se esfuerzan en atraerlas; por esto no pueden darse mutuamente la plenitud.
El verdadero amor se halla en abundancia en el sol, y es ahí donde debemos ir a buscarlo. Mientras no bebáis de la fuente, sólo hallaréis gotitas de rocío condensado dispersas en algunas hojas, en algunas flores, y esto no basta. Existen ciertamente algunos lugares en el cuerpo del hombre o de la mujer donde el amor se deposita un poco, pero si sólo lo buscáis ahí, siempre os sentiréis hambrientos y sedientos. Y esto es lo que sucede a la mayoría de los que se aman: no se sienten colmados, siempre les falta algo.
Es necesario que vayan a la fuente a buscar este amor inmenso que inunda toda la creación. Después, ¡que amen a un hombre o a una mujer, si quieren! Pero para hallar la plenitud, primero deben ir a beber en la fuente. "

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Anónimo dijo...

Hasta hace poco pensábamos que Dios solamente estaba presente en iglesias, ermitas y poco más. Ahora percibimos claramente que se encuentra repartido en todo, especialmente en eso que llamamos 'Naturaleza'.