El mejor maestro





¿Es mejor maestro el que apenas enuncia sus respuestas, o por el contrario es el que lo explica todo detalladamente? Muchas veces a lo largo de mi vida me he hecho esta pregunta. 

Por instinto, también por tendencia natural, siempre he buscado en los maestros las mejores explicaciones, las más precisas y detalladas; sin embargo creo que los que más han calado en mí son aquellos cuyas respuestas apenas quedaban esbozadas. Cuando el maestro no ha hecho más que apuntar levemente lo que quería decir, he visto que yo mismo encontraba las respuestas. Casi en el silencio del maestro es cuando yo he hallado el sendero que me lleva hacia el camino ancho y despejado. 



En la foto, un cielo de estos días.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

La vida es un gran maestro. Va colocando las situaciones, las circunstancias, y va modulando la voz según sea escuchado. Aumenta el tono, lo baja, abunda en palabras o se calma en silencios que siempre hablan.

Anónimo dijo...

Un profesor es el que enseña ; un maestro es del que aprendes .

Anónimo dijo...

"Maestro es quien trabaja por el bien de la Humanidad sin recibir nada a cambio y que pasa desapercibido ante el mundo".

Francisco Nieto Vidal

Anónimo dijo...

Sólo hay una salida para los sufrimientos…pasando por ellos,
Dios nunca te dará más de lo que puedes cargar.
Así que carga tu cruz y regocíjate en el premio.
Aprendamos a cargar nuestra cruz sin renegar y sólo pidamos al Señor fuerza y fortaleza
para salir adelante y salir triunfadores.
Cualquiera sea tu cruz,
Cualquiera sea tu dolor,
siempre habrá un resplandor , un atardecer,
después de la lluvia...
Quizás puedas tropezar,
quizás hasta caer...
Pero Dios siempre está listo
a responder a tu llamada...
Dios siempre enviará un arco iris
después de la lluvia.

Anónimo dijo...

Cuando anhelamos 'aprender' y 'avanzar', y en nosotros existe un estado de atención, a la vez que vamos comprendiendo el lenguaje del 'maestro' y su forma de 'enseñar', es muy probable que no precisemos muchas explicaciones.
Posiblemente en esas condiciones, un leve toque es suficiente para que llegue el conocimiento y la comprensión del mensaje.
En esa disposición, no precisamos nubes densas, una leve nube, como un roce de una suave pluma sería suficiente.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=8WxvPxqDSJ0&feature=player_embedded

Anónimo dijo...

http://www.4shared.com/get/s5twF6LL/Audiolibro-AlospiesdelMaestro-.html

Anónimo dijo...

La Vida como manifestación Divina labra y surca el terreno para procurar el aprendizaje.

Anónimo dijo...

Quien la palabra del Maestro anhele,
De Sus mandatos póngase en escucha
Entre el fragor de la terrena lucha,
Y la escondida Luz atento cele.

Sobre el inquieto y mundanal gentío,
Del Maestro atisbe la señal más leve,
Y oiga el susurro que Su voz eleve
Del mundo entre el rugiente griterío.

Jiddu Krishnamurti

Anónimo dijo...

5. Creo en ti, alma mía, el otro que soy
no debe humillarse ante ti,
ni tu debes ser humillada ante el otro.

Retoza conmigo sobre la hierba, quita
el freno de tu garganta,
no quiero palabras, ni música,
ni rimas, no quiero costumbres
ni discursos, ni aún los mejores,
sólo quiero la calma, el arrullo de tu
velada voz.

Recuerdo cómo yacimos juntos cierta
diáfana mañana de verano,
cómo apoyaste tu cabeza en mi cadera
y suavemente te volviste hacia mí,
y apartaste la camisa de mi pecho, y
hundiste la lengua hasta mi corazón
desnudo,
y te extendiste hasta tocar mi barba,
y te extendiste hasta abrazar mis pies.

Prontamente crecieron y me rodearon
la paz y el saber que rebasan todas
las disputas de la Tierra,
y sé que la mano de dios es mi
prometida,
y sé que el espíritu de Dios es mi
propio hermano,
y que todos los hombres que alguna
vez vivieron son también mis
hermanos, y las mujeres mis
hermanas y amantes,
y que el amor es la sobrequilla de la
creación,
y que son incontables las hojas rígidas
o lánguidas en los campos,
y las hormigas pardas en los pequeños
surcos,
y las costras de musgo en el cerco
sinuoso, las piedras apiladas, el saúco,
la hierba carmín y la candelaria.

Walt Whitman