La voz de los niños




En la última visita a Barcelona, extensa e intensa visita la de esta vez, los niños de un colegio, niños de 5º de primaria de entre 10 y 11 años, después de que su profesora les leyera media página del libro “Un día de Primavera”, decidieron hacer unas cuantas preguntas a su autor. En concreto realizaron 192 preguntas que he respondido de mil amores; las he respondido encantado porque se trata de preguntas muy bellas, muy valientes, muy maduras; ya me gustaría a mí que periodistas con experiencia se atrevieran con este tipo de preguntas. 

Este es el texto que se les leyó, corresponde al Capítulo 15 titulado “El miedo”: 


- Es preciso vivir. 
- Sí, vivir es preciso... Al irnos quitando los miedos permitimos que la vida opere en nosotros y de esa forma la vida planta ahí la semilla de su propia acción. Yo he visto también en mí que muchos miedos se iban cuando yo dejaba de competir. 
- ¿De competir con los demás? 
- Y con uno mismo. Si uno por ejemplo es fotógrafo y compara sus fotografías con las de otros fotógrafos puede que sienta miedo de que le quiten el trabajo o la reputación, pero si no se compara con nadie... 
- Ya. 
- Mira qué preciosidad: ¡cómo cae la lluvia...! 
- Cae la lluvia y se abraza con la tierra. 
- Y la lluvia encuentra sentido a ese ciclo sin fin de subir a las nubes para volver a caer, vuelta a subir y vuelta a precipitarse... 
- ¡Qué bonito es dialogar y comprobar que el diálogo avanza justamente porque nadie quiere tener la razón...! 



Y esta es una selección de preguntas…con sus correspondientes respuestas (es un poquito largo, pero creo que merece la pena): 



- En el libro: ‘Un día de Primavera’, en la frase que dice: ‘La lluvia cae y abraza la tierra’ o, en cualquier otro libro que hayas escrito, ¿cómo te sientes al haberte liberado? ¿Lleno de vida? ¿Una estrella? ¿Cómo te sientes cuando escribes?
Cuando escribo siento que las palabras que van saliendo las dicta el alma. En realidad es el alma la que escribe, aunque físicamente lo hagamos con las manos. El hecho de escribir, de expresar lo que uno siente, produce una gran liberación, por eso puede ser que después de acabar un libro uno siente que ha llegado a un lugar nuevo, un lugar que antes no conocía, eso le hace sentir a uno lleno de vida, uno se ve a sí mismo como una estrella que emana su fulgor. 

- ¿Has intentado dar respuesta a preguntas en las que nunca ves que pasen hechos relacionados?
A veces se encuentran respuestas sorprendentes a ciertas preguntas que nos hacemos. Mientras estamos pensando no sabemos la respuesta, pero hemos de confiar en que esa respuesta acabará llegando. Por eso creo que lo importante no es la respuesta en sí sino la confianza que tenemos en que esa respuesta llegue a nosotros. Tarde o temprano la respuesta llegará. 

- ¿Vives contigo?
Vivo conmigo en la misma casa. Soy mi huésped. Me doy alojamiento. Me proporciono cama y comida. Mi alma se mira en mí, en mi propio espejo. 

- ¿Te abrazas? ¿Cómo se hace?
Sí, me abrazo. Se hace rodeándose uno a si mismo con sus propios brazos. Si estás gordito tendrás que adelgazar un poco. No es mi caso. Si uno se quiere mucho a sí mismo entonces está ya preparado para querer a los demás. 

- ¿Con qué comenzaste tu nueva vida?
Mi nueva vida comenzó cuando caí en la cuenta de que Dios moraba en mi corazón. Ese día resucité a una vida nueva. A eso los budistas e hinduístas lo llaman Presenciación, los cristianos lo llaman la Inhabitación del Espíritu Santo, pero es lo mismo. 

- ¿Cómo se descubre la misión?
La misión se descubre al ir avanzando en la vida. Hoy tenemos una misión pero mañana puede cambiar. La auténtica misión es la vida, la propia vida. Vivir es una misión. 

- ¿Qué es el miedo?
El miedo forma también parte de la vida, es un elemento más de la existencia. El miedo es algo que tiene como fin paralizarnos. La misión del miedo es frenarnos. También el miedo cumple su papel. 

- ¿Qué es vivir?
Vivir es un acto de amor. Vivir es tomar conciencia de lo que somos. ¿Y qué es lo que somos? Lo que somos es eso precisamente: AMOR. 

- ¿A ti te gustaría que el mundo fuera como un océano en el que tú dejas una cosa y las olas te lo devuelven ?
Esta pregunta ya incluye su propia respuesta. Sí, tengo la sensación de que dejamos dichas las cosas en el océano del mundo, luego poco a poco las olas nos las van devolviendo, normalmente transformadas. 

- ¿Por qué estamos aquí?
Más que la pregunta de porqué estamos aquí, que seguramente no tiene una contestación muy precisa, vamos a decir: “Estamos aquí”. Y desde ese “estamos aquí” podemos construir y podemos avanzar. 

- ¿Por qué estoy aquí y no allí?
Ni estamos aquí ni estamos allí. Nosotros somos siempre en un no-espacio y en un no-tiempo. Nuestra esencia nunca es afectada por las circunstancias. 

- ¿Por qué vivimos en el presente?
El cerebro divide el tiempo en pasado, presente y futuro, pero en realidad el tiempo es algo único que nace del pasado, que es arrastrado hacia el presente y que nos lleva a su vez hacia el futuro. Todo el tiempo ocurre a la vez. Así que llamamos presente a esa forma de vivir el tiempo como una cosa única que en realidad no tiene partes. 

- Desde siempre has agradecido la vida, has enseñado en tus libros lo que vives, la luz que explicas de la cual la vida está repleta, ¿cómo la has descubierto?
Considero esa luz un regalo del cielo. Hablo de la luz del corazón. Yo no he descubierto esa luz, es la luz la que me ha descubierto a mí. Pero esa luz no habita solamente en mí, esa luz habita también en todos nosotros. Todos nosotros somos esa luz. 

- ¿Qué has aprendido de la vida a través de todo lo que vas viviendo?
Muchas cosas. Muchas cosas pero sobre todo una en especial: siempre se nos invita a vivir en el amor. Vivir en el amor, ser amor, es lo más importante que he podido aprender. 

-¿Cómo se encuentra el amor?
Mirando en el interior de nuestro corazón. El interior de nuestro corazón es un pozo de amor. El agua de ese pozo tiene tantas calidades y tantas cualidades que puede apagar toda la sed que tenemos. 

- ¿Qué hay dentro de la luz del Sol?
Yo considero que dentro de la luz del sol hay un núcleo puro de energía; algunos dicen que ahí mora el Corazón de Dios. 

- ¿Verdad que el Sol es algo más que un astro?
Personalmente pienso que el Sol es un diseño inteligente. Fue creado por altísimas inteligencias; esas inteligencias ahora son las que tutelan todos los procesos solares, que son muchos y muy complejos. 

- ¿El Sol también es una luz interior?
Sí, lo es. El sol tiene dentro de sí un corazón incandescente. Ese corazón es de luz pura. Ese corazón no tiene desgaste y no envejece. 

- ¿Qué es el fuego por dentro?
El fuego por dentro es luz. El fuego por dentro, reflejado en nosotros, es el fuego interior. El fuego interior es la llama del amor que en nosotros arde. Nosotros somos una llama de amor, una llama de amor viva. 

- ¿Sabrías explicar quienes somos en el interior?
En nuestro interior somos Puro Amor. Amor radiante, Amor irradiante. 

- ¿Qué hay dentro de ti?
Dentro de mí hay lo que hay también dentro de ti. Analizados por dentro tú y yo somos lo mismo que una roca o un árbol o un trozo de pan: somos vacío. Ahora los científicos están intentando averiguar qué es ese vacío al que llaman materia oscura y que los antiguos llamaban éter. Personalmente creo que eso es Dios. 

- ¿Por qué tengo dolores si no son heridas ni golpes?
Hay dolores internos que no se ven pero que duelen. A veces duele el desamor, el odio, la pena, la tristeza. Todo eso duele. Pero nosotros internamente no somos eso, esas son las circunstancias de la vida. Nosotros, nuestro interior, es algo inalterable. Nuestra esencia no se puede tocar. 

- ¿Qué es saber ser tú mismo? ¿Saber amar? ¿El cariño? ¿La felicidad...?
Ser uno mismo es saber que, aunque las circunstancias de la vida vayan cambiando, nuestro ser interno no cambia, es inmutable. El cariño y la felicidad son también circunstancias de la vida, sin embargo hay algo en el interior que no es circunstancial. Contacta con eso, verás qué bonito es. Esa es la llama que siempre arde en el corazón. 

- ¿Hablas con tu estrella? ¿La conoces? ¿Te guía?
Mi estrella es mi corazón. La voy conociendo cada día más. Sí, hablo con ella. Siento que ella me guía. Ella es mi guía. 

- ¿Cómo te muestras ante la muerte?
Me muestro profundamente esperanzado. Me siento alegre. Muere el cuerpo, pero el alma no muere nunca. La muerte es tan sólo el nombre que ponemos a un profundo proceso de transformación espiritual. 

- ¿Qué pasará después de nuestra vida?
Después de nuestra vida nos seguiremos encontrando con más vida. No hay nada que no pueda no tener vida. Todo es vida.También la muerte es vida. 

- ¿Qué opinas del más allá?
El más allá y el más acá son lo mismo, son la misma cosa. Llamamos más allá a aquello que desconocemos. Poco a poco iremos cayendo en la cuenta que todo eso que llamamos más allá está al lado nuestro. Lo que está al lado nuestro son puertas que algún día podremos ir abriendo, puertas dimensionales. Ahora mismo estamos comenzando a fabricar ya las llaves para abrir esas puertas. 

- ¿Qué hay en el Cielo?
En el cielo hay todo lo que se ve y, sobre todo, todo lo que no se ve. Más del noventa por ciento de los procesos de la vida son invisibles. Que algo no se vea no quiere decir que no exista. 

- ¿Qué hay después de la muerte, de las estrellas y el cielo?
Después de la muerte, detrás de las estrellas y del cielo lo que hay es vida. Todo es vida que se expande. No hay límites para la vida. 

- ¿Cómo lo haces para encontrar la felicidad?
La felicidad no hay que encontrarla. Nosotros somos la felicidad. La felicidad viaja en nosotros, con nosotros, no es necesario salir a buscarla a ninguna parte. 

- ¿Por qué no decimos la verdad?
Porque jugamos a ser seres adultos, jugamos a ser personas maduras, pero no lo somos en absoluto. No decimos la verdad porque la mentira es como una armadura que nos cubre de nuestro propio rostro, un rostro que a menudo nos da miedo mirar; si miramos de frente nuestro verdadero rostro eso nos compromete, y al comprometernos nos tenemos que hacer responsables de nuestra propia vida. Así que cuando no decimos la verdad es porque no queremos responsabilizarnos de nuestra vida. 

- ¿Crees que la niñez es algo que no se debería perder nunca?
La niñez no es solamente una edad marcada por los años y por el calendario. La niñez es un estado mental, y sobre todo un estado del alma. Un persona puede ser niña aunque tenga muchos años. Se vive en la verdadera niñez siempre que se está en la vida con un corazón puro y transparente. Se vive la niñez cuando en todo momento rescatamos nuestra inocencia original. 

- Cuando te conectas con tu interior, ¿qué sientes?
Siento que el interior es el lugar al que siempre uno ha de volver. Nuestro interior es como una fuente de agua transparente que siempre se nos ofrece para calmar nuestra sed. 

- ¿Cómo miras desde otro punto de vista?
Mirar desde otro punto de vista es clave para tener una visión diferente de las cosas. Si siempre miramos desde un único punto de vista podemos caer en rutinas y en juicios preestablecidos. Sin embargo, al mirar desde otro lugar diferente nuestra mirada se amplia, entonces se agrandan los horizontes. 




Eva, gracias. Gracias también a Berta. Gracias a ‘els nens i les nenes’ de 5º de Primaria de la Escola de Lurdes de Barcelona. Preguntas realizadas el 1 de junio de 2011. Respuestas encontradas entre el 7 de junio y el 11 de junio de 2011. 




En la foto, mi hijo pequeño salta desde una mesa en el patio ¿Salta? ¿Quizá vuela? Puro mátrix rural…

20 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Preciosos diálogos!
La sabiduría se encuentra entre la inocencia.

Anónimo dijo...

Preguntas y respuestas que nos hacen ricos. Serena mente ricos.

Anónimo dijo...

Cuando somos niños no tenemos miedo a hacer preguntas. A un niño no se le ocurre pensar, ¿Estará bien esto que pregunto? El niño espontánea-mente habla, no tiene a una mente controlando. Los adultos nos perdemos de entender y conocer por escuchar nuestra mente; en ocasiones buscamos preguntas muy elaboradas para esconder nuestra ignorancia.
Estas preguntas frescas y limpias nos enseñan, van llenas de sencillez.
¡Pequeños filósofos pensado!
Todo un ejemplo.
Y me pregunto...
¿Sabemos qué preguntar?
¿Qué anhelamos conocer?

Anónimo dijo...

Y sin ese pensar es como uno se dispone a otra percepción, una percepción inmediata de aquello que se muestra como lo próximo.
¿A qué le damos voz en nuestro corazón?

Anónimo dijo...

OLVIDADO PERO NO PERDIDO

En lo profundo de tu alma, sabes todo lo que necesitas hacer para lograr la transformación personal. Cuando estabas en el vientre, te enseñaron todos los secretos del universo, todas tus experiencias de vidas pasadas y, más importante aún, los varios momentos de transformación que necesitas alcanzar durante tu vida.

Sin embargo, para preservar tu libre albedrío, un ángel borró de tu memoria todo lo que aprendiste.

Crea la intención de tener la fortaleza, intuición y valentía para recordar, reconocer y acoger todos los desafíos que viniste a vencer en este mundo. Pide recibir una conciencia de tu misión de vida.

Yehudá Berg

Anónimo dijo...

Tal vez, si fuéramos capaces de recuperar la capacidad de permanecer en silencio y en el Silencio, alcanzáramos a oír la voz de lo que, en cada árbol, cada animal, cada piedra, en el aire y el agua mismas hay de nosotros; dialogar con lo que, en nosotros, hay de cada uno de ellos... Pero se trata de un silencio muy especial: El silencio de la mente.

Es en este silencio en el que los apegos se desvanecen... En este silencio, en el que la Identidad cede terreno a la Entidad... En este silencio, en el que, lo que siempre fue, es y será se hace manifiesto...

En este silencio, al no “ser” nada puedes y, de hecho, eres todo .Pues, al no ser “eso” eres en la piedra, en el aire, el agua, el árbol, el animal, etc... como ello lo es también en ti.

¿Como se “hace” para alcanzar “este silencio”? es la pregunta que casi inevitablemente suele surgir cuando en alguna ocasión se ha comentado esta reflexión. Más la cuestión no es tanto la de describir un proceso o una técnica como la de definir y concretar la naturaleza de aquello sobre lo que queremos actuar. Es decir, que la pregunta correcta sería: ¿Cual es ese “ruido” de la mente que nos impide experimentar todo lo anteriormente descrito? Ese ruido de la mente es la memoria que, haciendo presente un pasado muerto contamina y mata a un presente vivo. Es el espejo en el que miramos y desde el que experimentamos todo cuanto nos acontece. Como en el mito de la caverna de Platón, sino las sombras, en este caso, no experimentamos las cosas tal y como son sino según el reflejo que de ellas nos llega en el espejo de la memoria del pasado. Un espejo lleno de abolladuras y lamparones que deforman nuestra percepción directa de la realidad inmediata. Vivimos tan condicionados por la memoria del pasado que, nuestra experiencia y percepción del presente está más determinada por la naturaleza de aquella que la de este. Es esta confrontación la que hace que determinadas situaciones sean sentidas como negativas y culpabilizadoras pues todo es comparado con el referente del recuerdo acumulado y, según este sea algo será experimentado negativa o positivamente. Sin la memoria de un pasado no existe juicio ni valoración, no hay pecado ni necesidad de perdón o redención alguna; interpretación en suma; que es tanto como decir deformación.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=TG9JMnybVwU

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=LxNLZ_IIT8A

Al final...

Anónimo dijo...

Es tiempo de abrir los ojos, ver al niño que está a nuestro lado y preguntarnos ¿qué vendrá a decirnos?, ¿cómo empezamos a ofrecerle el espacio que necesita?... Su voz también es nuestra voz.

http://www.caminosalser.com/indigocristal/

http://www.youtube.com/watch?v=FirWB7Pp9S4

Anónimo dijo...

Su voz es nuestra voz porque es una manifestación de nuestro yo, del yo que estuvo callado, del que silenciaron o silenciamos. Ese yo que ve la vida con el corazón, que sabe ver lo 'esencial', lo que es invisible a los ojos.
Estos niños están junto a nosotros, nos enseñan, nos invitan, tal vez nos están mostrando eso nuevo que llega a nuestra vida, ese despertar, ese aprender a Vivir.

Anónimo dijo...

"Solo el corazón sabe descubrir en todo las huellas de la última Verdad y Certeza"

Anselm Grün.

Anónimo dijo...

Buscamos algo que nos falta. Emprendemos la búsqueda hasta encontrarlo.
Buscamos a alguien cuando necesitamos ayuda.
Buscamos aquello que hace avanzar nuestra vida y la enriquece.
Buscamos algo que está perdido.


En un nivel espiritual, ¿qué buscamos? ¿Una comprensión? ¿Un amor logrado? ¿La búsqueda se dirige hacia lo lejano y alejándonse de nosotros? ¿O se dirige hacia nuestro interior, a la profundidad, a lo primario en nosotros, a eso que en su plenitud ya se encuentra allí?

Cuando llegó la voz de esta búsqueda a mi vida, de repente el movimiento se aquietó. En esa profundidad, en esa quietud también somos buscados. Rastreados con amor y a veces dolorosamente para que podamos de nuevo encontrarnos en ese amor puro. Y una siente que la búsqueda se acaba. Sin buscar, somos llevados hacia otra lejanía. Somos llevados de regreso a otro lugar. Sin movernos. Siendo uno con un movimiento eterno.

Anónimo dijo...

_Gracias a ti por compartir ...
Un abrazo

Anónimo dijo...

A Ti, vocero de los Niños, gracia ssss...

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=nPB-41q97zg&feature=related

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=cMekP6Jm_lY&feature=player_embedded


CONQUISTANDO LO IMPOSIBLE.

Anónimo dijo...

LA LUZ DEL SOL

Preguntadle a alguien lo que representa para él la luz del sol:
os responderá que ésta le permite ver, y los seres y los objetos le parecerán siempre más importantes que esta luz que los hace visibles.
Para la Ciencia iniciática, la luz es un espíritu vivo, consciente y activo. Diréis que la irradiación solar no es un espíritu, sino un fenómeno material que los físicos han estudiado muy bien. Sí, pero esta luz del sol sólo es la manifestación en el plano físico del Espíritu cósmico creador del universo. El universo es una creación de la luz. La luz es un espíritu, es el Espíritu de Dios mismo. Ella creó y conserva la vida, tanto la vida física como la vida espiritual. Cuánta más luz reciban y absorban los humanos, más su alma y su espíritu se manifestarán como inteligencia, amor y poder. Por esto se emplea la palabra luz dándole una dimensión espiritual. Cuando se dice de alguien que tiene luz, significa que el espíritu se manifiesta en él.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=gc18b-lUv0c&feature=related

Escuela Tradicional

Anónimo dijo...

Quien se hace preguntas es difícilmente manipulable. Formular preguntas afina nuestro sentido crítico, no da nada por sabido, flexibiliza nuestra mente, pone en marcha nuestra creatividad y activa nuestra capacidad de explorar y actuar. Entre la pregunta y la respuesta se despliega todo un camino de aprendizaje.
Ramón Llull decía: "El sabio es aquel que se maravilla delante de todo y se plantea preguntas".

Anónimo dijo...

No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños.
Nelson Mandela