No hay aventura mayor




Conozco extraordinarias aventuras humanas, algunas realmente épicas, grandiosas. Conozco la aventura del que siendo niño quiso estudiar aquella admirable carrera y cómo finalmente culminó sus estudios, algo que parecía imposible. Conozco al que fundó aquella empresa y en pocos años amasó una gran fortuna. Conozco el que conquistó a aquella bella mujer y se casó con ella. Conozco al que construyó la casa de sus sueños. Conozco al que viajó por todo el mundo. Conozco al mandatario. Conozco al poeta. Conozco a muchos. Sin embargo no conozco aventura mayor que la de aquella persona que se adentró de lleno en el profundo proceso de transformación espiritual y abrazó ser Conciencia. Creo que no hay aventura mayor. 




En la foto, campos verdes de cereal. Al fondo, las montañas.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo es sencillo y armonioso.

También tú.

Todo es suma de partes

y forma parte de una suma superior,

aunque cada parte es a su vez el Todo.

También tú.

Toda la Creación es Creadora.

También Tú.

Todo es Perfecto.

También tú,

que eres Todo

en la Unidad del Ser Uno.

Anónimo dijo...

Para venir a lo que no SABES
- has de ir por donde no SABES.
...
Porque para venir de TODO AL TODO
- has de dejar DEL TODO A TODO.

San Juan de la Cruz

Anónimo dijo...

Yo antes estaba completamente sordo.
Y veía a la gente de pié, y dando toda
clase de vueltas. Lo llamaban baile.
A mí me parecía absurdo... Hasta que
un día oí la música. Entonces comprendí
lo hermosa que era la danza.
T. de Mello.

Anónimo dijo...

Más allá del Yo superficial está el Yo Profundo del que nos hemos alejado y que esconde la Plenitud.

Anónimo dijo...

Conozco a algunos bailarines, actores, escritores, pintores que viven en un lodo de vanidad, de egocentrismo. Se quedan en sus actos expresivos privatizándolos, sin compartir. También conozco a los que dan el salto al acto creativo pasando por la GENEROSIDAD y Ella los transforma. Irradian, despliegan el espacio hasta que todos quedan atrapados en él. Cuando la transformación espiritual está llamando a la puerta y se adentra en nosotros no queda más que entregarlo todo. Todo está a disposición. No hay que preocuparse. Te abraza la sinfonía del Universo. En ella cada uno es una nota y nuestra felicidad estriba en afinarnos perfectamente con esa Armonía. En esa Conciencia. El ser humano es un cantante y danzante nato. Una humanidad sin música no es que resulte inconcebible, sino que es imposible. ¡Oh, dichosa a-ventura!

Anónimo dijo...

"¿Qué aventuras vive el buscador espiritual? ¿Cuál es su lugar de llegada? ¿Qué peripecias, acontecimientos y sucesos le indican que va por buen camino?

El explorador espiritual no busca significados en las aventuras externas sino en las internas; su lugar de llegada nunca está lejos: le basta con mirar dentro de sí mismo; sus peripecias vitales no pasan de ser símbolos a los que no se apega ni se ata emocionalmente: sabe que los acontecimientos de su Vida no son más que reflejos externos de lo que sucede en su interior.

Y cuando en su corazón no queden velos que le oculten el Amor infinito (Dios), el explorador espiritual no buscará más aventuras externas. Le bastará un solo Destino: ese viaje sin distancia que le lleva a conocerse a sí mismo.

Porque sólo en el Uno –afectuosa Deidad que mora en ese Reino de los Cielos que es el Corazón Iluminado- transcurre la única y verdadera aventura".

Carmelo Urso.

Anónimo dijo...

El objeto de la vida es la exploración. La aventura. El aprendizaje. El placer. Y dar un paso más hacia el hogar.
Los cuerpos físicos son como trajes espaciales.
La condición humana no es la antítesis del cielo.
Es una reproducción, dentro de una visión limitada, manifestada en forma física.
No hay nada en la experiencia humana que no exista en el espíritu.
Por este motivo, la condición humana es bendita.
Es un espejo, una réplica fiel de la situación espiritual.

Anónimo dijo...

La auto-realización es la realización de Dios.
Somos cada uno de nosotros una parte de Dios que dice: "Voy a crear".

Anónimo dijo...

"La vida es algo maravilloso que baila, salta, vuela, ríe y pasa"
de Jacques Henri Lartigue (fotógrafo)

¡PRECIOSA EXPOSICIÓN!

Anónimo dijo...

Cuando vivimos la vida superficial, moramos en ese recóndito lugar que muestra las sombras proyectadas, y al igual que ellas, nuestras alegrías son reflejos o sombras cambiantes y pasajeras.

Una vez que se inicia esa transformación espiritual, la vida se va abriendo a una Vida más auténtica, donde la Luz que va llegando nos invita a vivir en un estado de paz y gozo.

Ahora se nos invita a disfrutar el recorrido.

Anónimo dijo...

Se trata del parto del ser interior. Cada uno de nosotros afronta más de un nacimiento. Sólo Dios sabe cuántos nos tocarán afrontar a cada uno, a cada una. Sean los que sean, precisan de nuestra atención. Como la mujer gestante, uno siente cuándo algo nuevo se mueve en los adentros. Hay signos, hay huellas, hay toques de esa llegada del momento de permitir la gestación de lo nuevo dentro de uno mismo. Tales acontecimientos, sin previo aviso, desmoronan muros construidos, conmueven cimientos que parecían estables o nos despiertan de nuestra inconsciencia. Se produce la convulsión del Ser. Al igual que una oruguita que sabe cuando debe dejar paso a la crisálida de la que nacerá la hermosa mariposa. Así a la vida de una persona llegan esos momentos de re-nacimiento, de transformación.
Que nunca el miedo al dolor evite en nosotros los sucesivos nacimientos que hemos de afrontar hasta dar a luz nuestro verdadero Ser.

Anónimo dijo...

Tenemos un sonido en el alma que reclama nuestra atención, que nos invita a seguir este sendero a pesar de los obstáculos.

A la vez que sentimos temblar nuestro entorno, brota en nosotros una fuerza que nos impulsa a rebelarnos, a levantar velos y romper la inercia y la monotonía.

Sentimos la vibración de la música cuando caminamos por ese camino y bailamos al ritmo de las notas que emite nuestro espíritu en armonía con la Vida.

Nos sentimos vivos, hemos comenzado una gran aventura y tenemos ante nosotros el gran desafío. Así construimos el futuro.

El cambio real en el mundo exterior solamente puede empezar desde dentro, en lo profundo de la conciencia de cada uno.

Anónimo dijo...

LOS NIVELES DE CONCIENCIA
(Álvaro Scamareli) 1

Son los escalones que hay desde la tierra al cielo o si lo prefieres de la oscuridad a la luz. A medida que vas subiendo en ellos, te vas acercando a un entendimiento cada vez más amplio sobre lo que te rodea y sucede y eso inevitablemente se va convirtiendo en mayor paz para tu vida, puesto que te vas acercando a la panorámica total de la existencia lo que te permite comprender los procesos de dolor y sufrimiento.

Aquellos que tienen hijos se pueden hacer una mejor idea de lo que estoy hablando, ellos son parte de nuestro entrenamiento para adquirir más conciencia, puesto que volvemos a vivir nuestras vidas mientras los vemos crecer. Así que observarlos nos permite observarnos también a nosotros mismos. Cuando vemos a nuestros hijos apesadumbrados por sus pequeños problemas, bajo nuestro punto de vista, pero grandes problemas para ellos, tratamos de explicarles que no tiene sentido sufrir por algo que desde “nuestra perspectiva” entendemos, pero al mismo tiempo nuestras palabras solo sirven de consuelo ya que el niño todavía no tiene la panorámica o nivel de conciencia como para ver la “solución” o lo adecuado en la situación que nosotros si vemos.

¿Qué hay de nuevo en esto que estoy diciendo? Nada… salvo que seguimos siendo niños. Mientras sufras o te preocupes por algo, sigues siendo niño. En realidad “los problemas” nacen de nuestra incapacidad para ver el panorama completo. El problema es que estás en un nivel de conciencia que no te permite ver el “potencial de solución” que hay en la situación difícil o dolorosa que estás viviendo, solo sientes la desdicha y el abandono, con la diferencia de que ya no tienes a tu padre o madre que te consuele. Tampoco eres capaz de ver el “potencial de sanación” que hay en ello, puesto que esa situación bien abordada sería la que te permitiría aumentar tu nivel de conciencia.

La capacidad de perdonar, la capacidad de no emitir juicios ni levantar falsos testimonios en contra de los demás, la capacidad de no involucrarte emocionalmente cuando se levantan calumnias en tu contra, la capacidad de mantener la paz cuando se presentan dificultades, la capacidad de amarte a ti mismo, la capacidad de ver el milagro de la vida en todo lo que te rodea, la capacidad de levantarte agradecido por un nuevo día, la capacidad de ver que en la situación de sufrimiento de otros está ocurriendo algo adecuado para su transformación, etc.… dependen de tu nivel de conciencia, o sea, dependen de cuantos escalones has subido en tu vida.

La mayoría de las personas dedican su vida para aprender a “sobrevivir en buenas condiciones”, o sea, emplean su tiempo, creatividad e inteligencia para obtener todo aquello que los aleje lo más posible del sufrimiento, asegurándose el sustento diario y escapando a los problemas creando situaciones de distracción.

Anónimo dijo...

2

¿Es malo todo eso? No… en realidad nada es malo o bueno, simplemente son opciones. Pero la historia nos demuestra que tarde o temprano estas personas pasan por trances de sufrimiento y dolor y creemos que esto es inevitable ya que nadie esta ajeno a las desgracias. En el fondo es como si la vida consistiera en hacerse el tonto el mayor tiempo posible antes de que lleguen las desgracias inevitables.

¿Cuáles serían esas desgracias inevitables? Falta de amor, la muerte, la enfermedad, accidentes, violaciones, pérdida de seres queridos, pérdidas económicas, abandono, soledad, discusiones, divorcios dolorosos, peleas familiares, vicios, etc.…

¿Cómo se enfrentan estas cosas? La respuesta es lo mismo que ya enuncié al comienzo… ¿cómo le explicas a un niño que en realidad no tiene nada por qué temer o desesperarse? ... Estas cosas en realidad no se “enfrentan” son experiencias y deben vivirse y las vivirás de acuerdo al nivel de conciencia que hayas alcanzado.
¿Existe un nivel de conciencia donde estas cosas no te hacen sufrir? Si, ¡Por supuesto!, y lo que es más increíble de todo, es que el mismo nivel de conciencia elevado que te hace no sufrir, también hace que no te pasen la mayoría de estas cosas (ley de atracción). Entonces, ¿Qué hace la gente para aumentar su nivel de conciencia que le permita salir de este sufrimiento? ... ¡Nada!, La mayoría no hace nada, solo intenta evitar el sufrimiento.
¿Qué se necesita para aumentar el nivel de conciencia? El nivel de conciencia tiene un límite o umbral que hay que atravesar que es el de la lógica mental o racional. Es justamente esa lógica la que utilizas para esquivar el sufrimiento, lo que hasta una cierta altura en los escalones es necesaria, pero llegará el momento en que al seguir subiendo los escalones te topes con un techo y creas que hasta ahí llegó la escalera. Por lo tanto, hay cosas inevitables y el sufrimiento forma parte de la vida. Pero no es así y, para descubrirlo, deberás salir del pensamiento lógico para abrir una nueva puerta y comenzar a subir en una escala superior de conciencia; de lo contrario, no tendrás la panorámica completa para todas aquellas cosas que te causan dolor en la vida.
¿De qué puerta estoy hablando? Hablo de la fe, hablo de la espiritualidad, hablo de lo que está más allá de la lógica mental y que resuena en nuestro interior como una verdad mayor y profunda. ¿Que deberías hacer para no sufrir con la muerte por ejemplo? Aprender de ella, descubrir en ti mismo el potencial de vida y conciencia que eres, saber que existías antes de nacer y que seguirás existiendo después de morir, pero claro… ¡Mis palabras no te sirven!, como tampoco le servía al niño que su padre le dijera que su problema era pequeño e injustificado. Nadie puede aumentar tu nivel de conciencia por ti… debes hacerlo tú mismo. “Conócete a ti mismo”. Es fundamental iniciar este proceso buscando saber de qué sustancia divina estamos hechos para subir nuevas escaleras en la vida.

Anónimo dijo...

3

Cada sufrimiento, cada problema, cada desafío que te toque vivir tiene el potencial para que aprendas de él y puedas aumentar tu nivel de conciencia. Lamentablemente, la mayoría de estos potenciales son desaprovechados cuando “no ponemos” el problema dentro de nosotros y lo dejamos fuera como una situación externa que nos ha venido a estorbar en la vida y de la que somos solo victimas. Quizás el aspecto más difícil de superar es reconocer nuestros errores y mentirnos a nosotros mismos con el fin de quedar bien ante los demás.
¿A que le dedicas tus horas en el día? ¿A evitar y esquivar problemas y sufrimientos actuales o futuros? Cuando ya no temas y nada te perturbe será porque estarás tan alto en las escaleras que podrás ver la solución en todo y lo adecuado en cada cosa que vives, dejarás de sobrevivir y estarás en Paz disfrutando cada segundo en esta vida. No esquivarás nada porque nada habrá para esquivar.