Ansiedad



Muchas veces la ansiedad es como una serpiente que cruza por delante de nuestros pies, si no estamos atentos nos puede enredar y podemos acabar por los suelos… ¡Tantas y tantas veces la ansiedad nos puede…! ¿De qué ansiedad estamos hablando? De la ansiedad por acelerar el coche al máximo arriesgando nuestra vida y la de otros para adelantar a un camión y ver que a los cien metros nos topamos nuevamente con otro camión, comprobando entonces la inutilidad de esa acción porque ahora vamos a la misma velocidad que antes o incluso vamos a una velocidad mucho menor. Me refiero también a la ansiedad que como resorte interno nos hace saltar a la mínima tengamos o no razón, sobre todo cuando escuchamos a alguien hablar o decir alguna cosa. Ansiedad comiendo. Ansiedad bebiendo. Ansiedad sintiendo. Ansiedad por casarse, ansiedad por separarse, ansiedad por leer, ansiedad por parar de leer y descansar, ansiedad por trabajar, ansiedad por no trabajar, ansiedad por si enfermamos; ansiedad por viajar, ansiedad por dejar de viajar, ansiedad por coger el teléfono para hacer una llamada, ansiedad por apagar el teléfono y dejarlo en completo silencio, ansiedad por ganar dinero, ansiedad por dejar de ganarlo y retirarse a un lugar apartado y olvidarse del mundo. Ansiedad por lo que hemos vivido y ansiedad por lo que hemos de vivir. Ansiedad por la vida que vivimos ansiosa-mente. 

¿Entonces? ¿Qué se puede hacer para no ser arrastrados por esa marea? Creo que antes de reaccionar con ansiedad es preciso pararse a mirar, detenerse para reflexionar aunque sólo sea un minuto. Mirar con tranquilidad. Templar los nervios. Cuando hacemos así las cosas, todo cambia. 

La ansiedad es simple y llanamente una deformación de la realidad. Creo que acostumbrarse a no percibir con ansiedad la vida es recibir la vida misma de forma limpia, entera, verdadera. Si miramos sin ansiedad, la vida brilla. 





En la foto, campos con nubes y cielo. Hace cuatro días.




18 comentarios:

Anónimo dijo...

La ansiedad es como un síntoma visible de lo que anda retenido. Anda retenida la Verdad sobre nosotros mismos. Y esto nos destroza. Nos acelera. Nos lleva en dirección contraria a la que sabemos que 'debemos' ir. Somos Vida. Y la Vida es Buena.

Anónimo dijo...

La ansiedad te està hablando de tu estado interno, pero no la oyes, solo la sientes.Escuchala y los ritmos se restablecen.

Anónimo dijo...

La ansiedad, no es más que miedo. Miedo a estar donde estás. Miedo a ser quien eres. Miedo a no saber ser como inútilmente piensas en ser. La ansiedad es una loca carrera por escapar, por escapar de la situación concreta en la que te encuentras. Por evitar encontrarte con la realidad. Por no pararte a pensar en ti mismo. Ser consciente de ti y aceptar las circunstancias que te toca vivir en ese momento. Aceptar tus limitaciones y convivir con el pasado. Está relacionada también con la angustia y el estrés. No deja de ser una emoción más, que si se lleva al extremo, se convierte en patológica.
Mucho podría escribir sobre ella, pero sólo la dedicaré el tiempo justo que merece. El tiempo de reconocerla en el momento de su aparición, no dejar que me domine y aprender a convivir con ella, hasta que aparezaca únicamente, en los momentos precisos. Si te opones a ella, lo úncio que consigues es sufrir más aún, y tú mismo seguirás alimentando a la "bestia".
No podemos olvidar que la ansiedad también cumple su papel; un papel de adaptación a las circunstancias, y que hay que saber mirar su lado positivo. Aprendes a convivir con casi todo lo que la vida te presenta. El ser humano tiene tanta fuerza,que aunque se apague su luz en numerosas ocasiones, volverá a brillar. La vida es sabia. Savia que recorre nuestro cuerpo y nuestro espíritu.

Anónimo dijo...

http://www.saberalternativo.es/spa/espiritualidad.asp?var1=&var2=Conocerse%20a%20si%20mismo&nar1=0&nar2=1189

Anónimo dijo...

Reconstruir al ser humano


Jesús, unas horas antes de ser capturado, mostró en la última cena, un conjunto de actitudes capaces de dejar perplejas a la psiquiatría y la psicología. La última cena es mundialmente famosa, pero muy poco conocida desde el ángulo científico.
Como estaba a punto de morir, debía enseñar deprisa las más bellas lecciones de inteligencia, como el arte de la solidaridad, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, el respeto por la vida. En teoría necesitaba años para realizar esa tarea pedagógica.
Entonces sin decir palabra alguna, el Maestro tomó un cuenco con agua y una toalla y se puso a lavar los pies de aquellos discípulos que tantos dolores de cabeza le habían dado. Su actitud resulta simplemente increíble.

"El maestro de las emociones"
Augusto Cury

Anónimo dijo...

Un explorador blanco, ansioso por llegar cuanto antes a su destino en el corazón de África, ofreció una paga extra a sus porteadores para que anduviesen más de prisa. Durante varios días, los porteadores apuraron el paso.

Una tarde, sin embargo, se sentaron todos en el suelo y dejaron la carga, negándose a continuar. Por más dinero que les ofreciese, los indígenas no se movían.

Finalmente, cando el explorador pidió una explicación para aquel comportamiento, obtuvo la siguiente respuesta:

- Hemos andado demasiado deprisa, y ya no sabemos ni dónde estamos ni qué estamos haciendo. Tenemos que esperar a que nuestras almas nos alcancen.

"Maktub".
Paulo Coelho.

Anónimo dijo...

Cuando son los otros los que te apuran a llevar ese paso y no te puedes detener físicamente y sientes que te contagias de esos miedos y ansiedades, es una locura. Te roen por dentro como demonios. ¿Cómo sacarlos fuera?¿Cómo darle al alma consuelo y dejar que sea ella la que temple nuestra debilidad y voracidad?

Anónimo dijo...

Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. Actúan para cumplir los prodigios de DIOS.

Anónimo dijo...

La ANSIEDAD, el estrés, son producto de la inquietud humana, que no se conforma con lo que tiene, sino que busca siempre algo mejor. Así pues, si te sientes inquieto, agradece a DIOS por esta energía que te está dando, pero aprende a usarla plenamente, con control y con AMOR

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=87ARcqyS5CM&feature=related

Anónimo dijo...

"«Siempre tengo dolor de cabeza, me dice alguien, ¿qué puedo hacer?» Y yo le respondo: «Es simple, cambie de cabeza, ponga otra en su lugar.» Me mira estupefacto y se pregunta si me estoy burlando de él. No, hablo en serio:es preciso que cambie de cabeza, es decir que modifique sus ideas y sus pensamientos, y su cabeza mejorará. Otro viene quejándose de que ya no sabe donde está: éste está a punto de perder su cabeza. Evidentemente, siempre tiene su cabeza física sobre los hombros, pero la que ha perdido en alguna parte es su cabeza espiritual, este principio que piensa, que razona, que equilibra todo en él. Y le aconsejo que vaya en busca de esta cabeza.
Aquél que tiene dolor de cabeza, así como aquél que ha perdido la cabeza, no deben aceptar esta situación sin reaccionar Y para ambos, no hay más que una solución: aprender a pensar mejor."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Anónimo dijo...

Últimamente en mi trabajo no miro el reloj; determiné no hacerlo cuando sentí que vivía con un tirano que conseguía desequilibrarme y estropear en un minuto lo que había intentando construir durante varias horas.
Me di cuenta que nada cambiaba por ir más deprisa ni por correr, pero yo me estaba perdiendo la belleza del recorrido. Esa belleza se empañaba en barro por ser prisionera del tiempo; entonces un día determiné adueñarme del tiempo. Me instalé en la calma y la serenidad y entonces sentí que el tiempo se alarga y se enlentece. Dejé de oir los murmullos y me escuché.

Anónimo dijo...

"Cuando los miedos y ansiedades se convierten en locura, cuando te roen por dentro como demonios, ¿cómo sacarlos fuera? ¿Cómo darle al alma consuelo y dejar que sea ella la que temple nuestra debilidad y voracidad...?" Alguien pregunta, y es muy buena la respuesta del texto de Ivänhov.

Me atrevo a responder yo ahora: en todos estos demonios que nos roen, para todos estos demonios, hay un pensamiento que nos puede guiar: todo aquí en este plano encarnado es imperfecto, todo es mutable, todo acabará pasando. Nada nos puede quitar la vida porque nada es la vida. La Vida se asienta en otro lugar. Si a esta película que estamos viviendo hubiera que ponerle un título yo la titularía "Somos Sombras". Fíjate, aún sabiendo que Somos Luz...

Anónimo dijo...

La quietud es tu naturaleza esencial. ¿Qué es la quietud?
El espacio interno o conciencia en el que las palabras de esta página son percibidas y se convierten en pensamientos.
Sin esa conciencia, no habría percepción, ni pensamientos, ni mundo.
Tú eres esa conciencia, disfrazada de persona. El silencio ayuda, pero no es necesario para hallar la quietud. Aunque haya ruido, puedes sintonizar con la quietud subyacente, el espacio en el que surge el ruido.
Ese es el espacio interno de pura conciencia, la conciencia misma.Puedes darte cuenta de que la conciencia es el trasfondo de todas tus percepciones sensoriales, de toda tu actividad mental.

Siendo consciente de la conciencia surge la quietud interna.Presta atención a la pausa:
la pausa entre dos pensamientos,al breve y silencioso espacio entre las palabras de una conversación, entre las notas de un piano o de una flauta, o al breve descanso entre la inspiración y la espiración.Cuando prestas atención a esas pausas, la conciencia de «algo» se convierte simplemente en conciencia. Surge de dentro de tí la dimensión informe de pura conciencia y reemplaza la identificación con la forma.

Cualquier ruido molesto puede ser tan útil como el silencio. ¿Cómo? Abandonando tu resistencia interna al ruido y permitiendo que sea como es; esa aceptación también te lleva al reino de paz interna que es quietud. Cuando aceptas profundamente este momento tal como es -tome la forma que tome-, estás sereno, estás en paz.

Del libro: "El silencio habla" de Eckhart Tolle

Anónimo dijo...

"El Aforismo, “Como un hombre piensa en su corazón, así es él,” no sólo abarca su ser, sino que llega a comprender cada condición y circunstancia de su vida. Un hombre es literalmente lo que piensa, siendo su carácter la suma de todos sus pensamientos.
Así como una planta brota de su semilla, y no podría ser de otra manera, así cada acción de un hombre brota de las semillas invisibles del pensamiento, y no podrían existir sin ellas. Lo anterior es aplicable por igual a aquellos actos considerados “espontáneos” y “no premeditados” como a aquellos que son deliberadamente ejecutados.
Las acciones son brotes del pensamiento, y la dicha y el sufrimiento son sus frutos; De este modo el hombre cosecha los frutos dulces y amargos que él mismo siembra.
Los pensamientos en la mente nos hacen lo que somos. Nos forjan y modelan. Si albergas en tu mente pensamientos inferiores, el dolor te seguirá como sigue el arado al buey. Si en cambio tus pensamientos son elevados, te seguirá la dicha como tu propia sombra, es un hecho."

http://www.mediafire.com/?5tzzv1nndim
COMO EL HOMBRE PIENSA (James Allen)

Anónimo dijo...

La Vida sólo puede convertirse en un río de salud y belleza si fluye a través de un estado subconsciente claro y puro. La comprensión es la cura.

Anónimo dijo...

La mente inventa la ansiedad como una forma evolucionada de temor.
Va buscando desarrollar una actitud previsora, preparada para la defensa, pero no se da cuenta de que está envuelta en un engaño. Nuestro organismo comienza a emitir sustancias que nos ponen en alerta y ahí comienza la trampa.
Llega a temer tanto que no tiene freno y si no detenemos esa emoción, si no nos reconducimos, va virando nuestra estructura molecular a una configuración energética desordenada y si esto continúa, llegará a una estructura desequilibrada y enferma.
De ahí que el miedo sea el inicio de muchas patologías.
¿Y qué es el miedo?
Ya lo sabéis.
Aunque yo hoy también diría que el miedo es esa sombra que oscurece el fluir de la vida.

Anónimo dijo...

'Somos sombras creadoras universales de Luz'.