Lo que uno tiene que hacer



¡Cuántas personas sienten que no están haciendo lo que tienen que hacer…! ¡Cuántas!  


¿Y qué es lo que uno tiene que hacer?

Yo solamente puedo decir esto después de muchos años de que la pregunta haya estado resonando en mi interior: cuando haces algo por los demás, entonces sí que uno siente que está haciendo lo que tiene que hacer; aunque ese hacer algo por los demás ha de pasar primero por hacer algo de verdad por uno mismo… 




En la foto, un diente de león en las praderas de este pueblo.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que uno tiene que hacer no es cuestión de puños, ni casi esfuerzos. Cuando uno se da a la vida, la Vida hace contigo. Obra maravillas. Voy viendo que cuando haces algo por los demás ya lo estás haciendo contigo y da ¡tanta paz y alegría!

Anónimo dijo...

¿Sabemos recibir?
¿Tenemos la suficiente humildad para aceptar la ayuda de los demás?
¿Nos sentimos merecedores del regalo que nos hacen?
¿Somos conscientes del beneficio que supone para el que regala nuestra completa aceptación?
Hasta que no dominemos el arte de recibir no conoceremos en profundidad el significado del amor.

Anónimo dijo...

¿Pueden ir separados el dar del recibir?

Anónimo dijo...

Recibodando...
Doyrecibiendo...

Parecen hermanos gemelos, no hay forma de separarlos...

Anónimo dijo...

"... Ni nuestros pensamientos, ni nuestra edad, ni las experiencias vividas, ni el conocimiento que tengamos acerca del universo, de las dimensiones, de la meditación, de la espiritualidad, de la física cuántica… El grado de consciencia de cada cual queda reflejado en el modo en que trata a los demás".
Dani Valdés

Anónimo dijo...

"Todo el esfuerzo religioso, todo el peregrinaje espiritual, todo el descubrimiento de uno mismo, es por una simple razón: excepto que te conozcas a ti mismo, no puedes dar, ¿cómo puedes dar lo que te es desconocido? Y el milagro es que desde el momento en que te conoces a ti mismo, no puedes resistir la tentación de dar. Viene con el descubrimiento, inmediatamente quieres gritarle al mundo entero: "He encontrado la fuente de la vida, vengan y compártanlo conmigo".

Osho. "Zarathustra, un Dios que puede bailar".

Anónimo dijo...

Si pueden ir separados el dar y el recibir, aunque no deberían....
Para muchos de nosotros es fácil dar pero.....no sabemos recibir.
Aprendemos a dar las gracias, como formalidad, como estética social, pero así como el verdadero valor de dar es no esperar recibir, el verdadero valor de recibir es no esperar dar.
Sobrevuela la palabra egoísmo ¿verdad?. Mejor diría “amor propio”.
Yo soy tú, tú eres yo.
Por eso cuando damos, recibimos, y cuando recibimos damos.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=NYmqkhvFN_8

Anónimo dijo...

Todo por amor y amor por todo. Este es el sentido que da sentido a lo que uno tiene que hacer.

Anónimo dijo...

Gratitud es lo que se siente tanto al dar como al recibir, y cuando sentimos gratitud nace en nosotros Amor Divino, un Amor que no se contiene que se hace Donación.

Hermosa forma de experimentar la no-dualidad, la UNIDAD.

Anónimo dijo...

SER y ESTAR
VOLUNTAD y CONCIENCIA
DAR y RECIBIR
RECIBIR y DAR

Es lo mismo, es el TODO
Es la UNIDAD

Anónimo dijo...

Si fuéramos un jarro lleno de agua, clara y hermosa, nuestra mayor felicidad sería derramarnos por cuantos fueran pasando por nuestra vida.
Pero si fuéramos una jarra vacía, ¿que daríamos a los demás sino un sucedáneo de regalo, lo cual es tanto como no dar nada?
Lo que daríamos llevaría implícita una necesidad, porque nuestras exigencias no se habrían visto satisfechas.
La rectitud de intención debe basarse en la propia rectitud.
El auto-sacrificio ha sido alabado más de lo que merece.
Nadie necesita sacrificarse por los demás.
Se trata de un engaño muy sutil.
Cuando el "sacrificio" es doloroso, puede haber una absoluta falta de deseo de dar.
Cuando estamos llenos, damos, y eso constituye un placer.
Eso es amor.

Anónimo dijo...

¿Que es lo que uno tiene que hacer?
La necesidad primordial de un alma es alcanzar el amor de sí misma.
El amor y la compasión hacia los demás no pueden existir mientras no haya bastante para sí mismo.
¿Como vamos a sentir amor por Dios, si no nos amamos a nosotros?
¿No somos acaso una sola cosa?
Los cuidados que recibimos a nivel físico son, de hecho, beneficiosos para nuestro crecimiento espiritual.
Anhelamos el amor como esa flor anhela el sol, y tenemos todo el derecho a ello.

Anónimo dijo...

Gracias,
Nunca había entendido tan requetebien este tema.
Arrastramos muchas creencias equivocadas que anulan nuestra capacidad de ser felices aquí y ahora. Escondemos en sacrificios palabras y gestos para que aflore algo que no puede salir.

Anónimo dijo...

¿Podemos soportar la cercanía, tenemos el valor de confiar en los demás? Este amor no se trata de dar ni de recibir, sólo existe. Es libre y deja libertad. Siempre está dispuesto a un nuevo comienzo. Destruye todo lo duro, nos muestra todo lo suave. Limpia nuestros pensamientos. No se trata de pedir nada ni de esperar nada, sino que se trata de entregarse a este amor con todo lo que somos y tal como somos. De esta forma se puede producir una transformación: al asumir cómo somos se produce el cambio y nace una nueva actitud.
Hay un amor que es presencia pura. Sin imágenes, sin palabras, sin conceptos. Ese Amor siempre está ahí y hace lo que tiene que hacer.

Anónimo dijo...

"Sólo la mente que mira el árbol, las estrellas o las centelleantes aguas de un río con completo abandono de sí misma sabe lo que es la belleza; y cuando realmente vemos, nos hallamos en un estado de amor".

Jiddu Krishnamurti. 1969

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=hSE0M87VxXc&feature=related


LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO.

Anónimo dijo...

http://es.wikipedia.org/wiki/Dilema_del_prisionero

Anónimo dijo...

Infinito amor...

Sólo despues de encontrarme a mi mismo
puedo ayudar a otros.
Y si he de ayudar
debo tener comprensión completa y,
sobre todo,
infinito amor.

Krishnamurti

Anónimo dijo...

Tienes una tarea para realizar.
Desde que has nacido la tienes
pero raramente la descubres.

De vez en cuando, y como una estrella,
alguien la devela.
Entonces, con ella,
ilumina al mundo.

Cuando no la has descubierto,
cuando no has puesto en claro tu tarea,
entonces vagas sin rumbo,
te abandonas a la desidia o a la desdicha,
o te empeñas y te afanas
y corres y luchas, enardecidamente;
o te embarcas perezosamente en tus ensueños;
o roes amargamente la realidad,
como un hueso que se escapa a tus dientes,
o persigues la vida, desesperado,
como a una flor única que te niega a su perfume.

Porque hagas lo que hagas,
es a ti a quien persigues,
y tu tarea es: encontrarte.
Tu tarea es: saber quién eres.
Tu tarea es: saber para qué eres.

Y hagas lo que hagas,
y aunque te multipliques y te agotes,
y aunque persigas encarnizadamente tus sueños,
si no realizas Esa tarea:
no habrás hecho nada, nunca,
en tu vida.

Rumi.

Anónimo dijo...

Uno no tiene nada que hacer. Solamente tiene que SER.