Bajo cualquier circunstancia



-¿Siempre has confiado en la vida? 

-Creo que siempre he confiado, aún en las noches más negras, en muchas noches negras que he vivido he seguido confiando. Pero confiar en la vida no es pensar que en todo momento vamos a tener el dinero suficiente, que nos va a acompañar la salud todo el tiempo, que uno mismo y los nuestros se van a encontrar siempre bien. Eso no es confiar, eso es ‘imaginar’ algo que generalmente nunca se suele cumplir. Confiar es que, bajo cualquier circunstancia, sepamos que La Vida está de nuestro lado, que no nos quiere aplastar ni aniquilar. 

“Bajo cualquier circunstancia. Confiaré. Siempre. Ocurra lo que ocurra”. Me digo a mí mismo muchas veces. 

“Yo no sé lo que va a suceder, pero sé que algo bueno va a suceder”, le he dicho a una persona que me ha visitado recientemente. 

Quien de verdad confía en La Vida, se vuelve indestructible. 



Parte de una conversación, este último mes. 



La 'inspiración' para este apunte llega en la huerta que tiene mi padre, justo desde el lugar en el que está hecha la foto. Tarde de verano. Sol intenso y aire fresco. El cementerio del pueblo está al fondo, sobre la llanura. Fijaos en esa esfera violeta, es como si ‘viajara’ por los campos. El cielo azul y las nubes de ese momento cautivaban el corazón. Aún lo cautivan.




15 comentarios:

Anónimo dijo...

Y si le susurráramos a la vida :
Te Amo y prometo serte fiel

Un abrazo

Anónimo dijo...

A veces la única manera de curar es confiar.

Anónimo dijo...

“En el mundo deseas dinero, poder, prestigio. Luego te hartas de eso y lo consideras todo basura.
Aunque lo consigas, te sientes derrotado. Si no lo consigues, te sientes derrotado. Entonces descubres que todo esto no tiene sentido. Y de repente empiezas a jugar nuevos juegos: la Iluminación, la meditación,
el Yoga, Dios, el otro mundo, la otra orilla… De nuevo la mente se encuentra en paz. Un nuevo mundo de deseo se ha abierto.
Ahora irás tras esas metas.

Y el dinero no es tan evasivo como la meditación.
Este mundo es, por lo menos, sólido. La otra orilla, el otro mundo, es pura fantasía. Ahora estás en una zanja más profunda aún que antes.
De la primera pudiste comprender su inutilidad.
Ahora tardarás millones de vidas en comprender que la segunda también es inútil.

Cuando alguien descubre que todas las metas son inútiles –sin excepción: todas las metas son inútiles– entonces no queda por hacer. Uno sólo ha de ser. Te relajas, te relajas totalmente porque no hay nada que hacer,
porque no hay tensión. De repente tus límites se derriten como la nieve fundiéndose bajo el sol de la mañana. Sin nada que hacer, desapareces; el ego desaparece. Si nada que hacer, nada que ser, nada que lograr , ¿quién eres? Tu identidad se evapora. Eso es Iluminación.

Entonces empiezas un estilo de vida totalmente diferente.
Empiezas a ser juguetón, a estar vivo momento a momento, sin dirigirte a ninguna parte, aceptando con profunda gratitud aquello que la vida te ofrece.
La gracia desciende sobre ti. Esto es lo que yo denomino “convertirte en dios”.
En cuanto empiezas a jugar, a vivir en el momento, te conviertes en un dios…
La vida es un juego sin objeto, un juego de fuerzas infinitas.
Un juego hermoso si no tienes una mente que busque metas.
Feo, si tienes la ambición de convertirte en algo, de ser algo, de hacer algo.
¡Relájate! Olvídate por completo del futuro.
Sólo existe este momento y este momento es la eternidad.
Esta vida es lo único que existe. No pienses en la otra orilla…
Inténtalo. Las metas… Durante demasiadas vidas te has entregado a ellas. Ahora intenta vivir momento a momento, como si no hubiera ningún futuro.
Al principio será sólo “como si”, pero luego te darás cuenta de que este “como si” es la única realidad”.

Osho. TAO, LOS TRES TESOROS (volumen III)

(Texto que acabo de encontrar que curisonamente, está en consonancia con el significado de un correo recibido.)

Anónimo dijo...

La confianza es la fe puesta en acción, es la
manifestación de 'Eso' que nos sustenta.
Confiar de ese modo es creer con firmeza en ese Amor que sostiene cada existencia. Creencia y Sentimiento, porque solamente cuando se siente podemos alejar el miedo. Vivir sin miedos es vivir en-amor. Confiar es con-fundirse en Amor.

Anónimo dijo...

http://www.megavideo.com/?v=XX0X2IDB


VERÓNICA DECIDE MORIR

(Película basada en la novela homónima de Paulo Coelho.
Es una puerta de entrada al alma y una respuesta a las incertidumbres de la vida cotidiana.)

“En el caso de la amargura, el mal aparece cuando se produce el miedo a la mal llamada realidad.”
Esta frase es una de las que se incluye en ella, y que puede formar parte de este último apunte.

Anónimo dijo...

¿Confías en ti...?
Ese es el origen de la confianza.
Todo está en nosotros, todo.

Anónimo dijo...

Confían las nubes de la foto.

Anónimo dijo...

Y confía toda la naturaleza. Tal vez nosotros somos los que menos confianza depositamos.
¿Para qué nuestra inteligencia?
Nos creemos dotados de algo más que el resto de lo creado y ahí nos perdemos, nos hacemos ciegos.

Anónimo dijo...

"Cuando te oigo hablar, siento surgir dentro de mí un gran anhelo de libertad. Siento mi potencial para la expansión, el éxtasis y el amor. Y a la vez, siento que todavía tengo miedo y me contengo. De alguna manera necesito, o creo que necesito, seguridad, estar a salvo. Este miedo, esta falta de valor para saltar, para bucear profundamente en la vida y dejarme llevar totalmente, me está paralizando.

Las alturas son siempre a la vez estimulantes y temibles. Te crean un anhelo por alcanzar las estrellas, pero la gravedad de la Tierra produce toda clase de miedos relacionados con la seguridad. Eso es absolutamente natural y humano; no es un problema que tenga que resolverse sino simplemente entenderse.
Cuando el miedo te rodee, recuerda que en la vida hay solamente una cosa segura, y esta es la muerte. De ahí, que aquellos que lo entiendan abandonen el miedo. Porque, ¿qué puede ser más inseguro que la vida? Estar vivo significa que la muerte puede llegar en cualquier momento. Solamente en la tumba, la seguridad es posible, nunca se ha oído que alguien haya muerto en la tumba. Allí todo está a salvo y seguro.
Una vez a Confucio uno de sus discípulos le hizo la misma pregunta; por supuesto, de una forma un poco diferente, con palabras diferentes: “Maestro, dinos algo acerca del miedo a la inseguridad”.
Y Confucio le contestó: “No te preocupes por eso, la muerte hará que todo sea muy seguro. Mientras estés vivo, disfruta de la inseguridad”.
La inseguridad es sinónimo de estar vivo. Cuanto más vivo, más inseguro estás. Cuanto menos vivo, menos inseguro estás. ¿Quieres la seguridad de la muerte? En ella es absoluta..."

http://www.mediafire.com/?mtiww0co5j2 LOSMISTERIOSDELAVIDA(Osho)

Anónimo dijo...

La libertad como la confianza son muy necesarias en nuestra vida. Con-fiar... Depositar la Fe con Otros. Ser fe junto al Corazón del Otro.

Anónimo dijo...

No es lo mismo la fianza que la confianza.

Anónimo dijo...

¿Estas seguro que no surge de lo mismo....?

Anónimo dijo...

Obedece a la naturaleza de las cosas (tu propia naturaleza)
y andarás libre y tranquilo.

Cuando el pensamiento está cautivo, la verdad se oculta, pues todo es oscuro y confuso,
y la gravosa práctica de juzgar
trae consigo irritación y hastío.

¿Qué beneficios se puede sacar
de las distensiones y las separaciones?

Fragmento del poema: Hsin Hsin Ming
(Seng Can)

Anónimo dijo...

¿Por qué te preocupas sin motivo alguno?
¿A quién temes sin razón?
¿Quién te podría matar?
El alma no nace, ni muere.

Cualquier cosa que pase,
pasará por tu bien;
lo que este sucediendo,
está sucediendo para bien;
lo que vaya a pasar,
también sucederá para bien.
Por qué te preocupas sin motivo alguno?
A quien temes sin razón?
Quien te podría matar?
El alma no nace, ni muere.

Cualquier cosa que pase,
pasará por tu bien;
lo que este sucediendo,
está sucediendo para bien;
lo que vaya a pasar,
también sucederá para bien.

No debes lamentarte por el pasado.
No debes preocuparte por el futuro.
El presente está sucediendo...

¿Qué perdida te hace llorar?
¿Qué has traído contigo?
¿Qué crees que has perdido?

¿Qué has producido?
¿Qué piensas que se ha destruido?

No has dado nada,
ustedes no han traído nada consigo,
cualquier cosa que posean, la han recibido aquí.

Cualquier cosa que hayan tomado, la tomaron de Dios.
Lo que sea que hayan dado, se lo han dado a Él.
Ustedes llegaron con las manos vacías,
y regrasaran con las manos vacías.

Cualquier cosa que posean hoy,
pertenecía a otra persona el día de ayer y
pertenecerá a otra diferente el día de mañana.
Erroneamente ustedes han disfrutado de
esa idea
de pertenencia.

Es esta falsa felicidad
la causa de sus penas.

El cambio es la ley del universo.
Lo que ustedes consideran como muerte,
es en realidad la vida.

En cualquier momento podrian
ser millonarios,
y en el siguiente pueden
caer en pobreza.

Tuyos y míos, grandes y pequeños…
borren esas ideas de su mente.

Entonces todo les pertenecerá y todos serán dueños.
Ese cuerpo no les pertenece,
tampoco ustedes son de ese cuerpo.

El cuerpo esta formado por fuego, agua, aire, tierra y
eter, y retornará en estos elementos.
Pero el alma es permanente – así que
¿Quién eres realmente?

Dediquen su ser a Dios.
Él es el único que deben confiar.
Quienes conocen esta verdad son por siempre
libres de temor, preocupación y dolor.

Hagas lo que hagas,
hazlo dedicado como una ofrenda a Dios.
Esto les llevará a experimentar
la alegría, la libertad y la vida por siempre.

Resumen del Bhagavad-Gita

Anónimo dijo...

Dios, Señor Mío, no tengo idea de adónde voy.
No veo el camino ante mí. No puedo saber con certeza dónde terminará.
Tampoco me conozco realmente,
y el hecho de pensar que estoy siguiendo tu voluntad no significa que en realidad lo esté haciendo.
Creo que el deseo de agradarte, de hecho te agrada.
Y espero tener ese deseo en todo lo que hago.
Espero que nunca haré algo apartado de ese deseo.
Y sé que si hago esto me llevarás por el camino correcto,
aunque yo no sepa nada al respecto.
Por lo tanto, confiaré en ti aunque parezca estar perdido a la sombra de la muerte.
No tendré temor porque estás siempre conmigo, y nunca dejarás que enfrente solo mis peligros.

T. Merton