Yo tengo una comida




Después de convertir el agua en vino, ¿bebería Jesús de ese vino? 

Después de la multiplicación de los panes y los peces, ¿comería Jesús panes y peces? 

Y en la última cena, después de decir que ‘aquello’ era su cuerpo, ¿comería de ese pan? ¿Bebería de ese vino? 

¿Hasta dónde participaba Jesús de los milagros que hacía? ¿Participamos nosotros de lo que hacemos o fríamente nos ‘distanciamos’ para que no nos afecten las cosas del mundo y de la vida? 

Pensando en todo esto, como por arte de magia, en la piscina, entre balonazo y balonazo, con los hijos y sus amigos revoloteando, decido abrir el Nuevo Testamento (edición de bolsillo). Lo abro al azar. Me aparece el encuentro de Jesús con la Samaritana, en concreto esta parte del texto: “Le decían: ¡Maestro, come!. Entonces les dijo: Yo tengo una comida que vosotros no conocéis. Los discípulos se decían unos a otros: ¿Acaso alguien le ha traído de comer? Él les dijo: Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y acabar su obra”




En la imagen, pintura que representa a la Samaritana mirando las aguas del pozo. En el reflejo de las aguas hay algo especial. Y muy bonito. Hay que invertir la imagen para verlo...o mirar al revés la fotografía. Esta imagen es una reproducción de una pintura que se encuentra en la Cueva de San Ignacio en Manresa (Barcelona).

33 comentarios:

Anónimo dijo...

Comemos luz, lo que ocurre es que no nos damos cuenta.

Anónimo dijo...

Somos luz que aparenta ser comida densa.

Anónimo dijo...

Mientras estaba duchándome y agradeciendo infinitamente el agua pura, fresca y noble que al pozo de mi cuerpo y de mi alma descendía, sentía también que ese Agua lo nutría de Su misma pureza, frescura y nobleza. Ha ido viniendo en ese baño de Luz lo que ahora comparto con vosotros. Gracias, hermana Agua. Gracias.
En el tiempo del verano muchos buscan dar descanso al cuerpo. Algunos, necesitamos en algunos momentos dar también descanso al cuerpo del Alma (que en verdad creo que eso es el Cuerpo entero que Somos). Pues durante estos días que me he dedicado a ello, siete han sido, he sentido la necesidad de hacer un poco de ayuno y de ir abriendo canales de escucha interior y auténtica con algunos toques macrobióticos. El proceso de abertura de todo mi ser (físico, mental y espiritual) ha sido de alucine. Todo este proceso acompañado de dolor, de desintoxicación, de íntimo y tierno amor, fortaleza y claridad indescriptibles. Durante muchos años de mi vida he estado comiendo de aquello que no me nutría. El hambre ha sido el tener. Caí en una desnutrición grande. Hoy, gracias a la Ayuda pedida al Cielo, desde mi Libertad, puedo escoger qué comer. Ahora, sólo me alimento de aquello que me nutre. Hoy el hambre es hambre del Ser. De ser en plenitud lo que soy. De no esconderme más. De no tener miedo a ello. Es una responsabilidad grande. Lo sé. También tremendamente grande es la ayuda y gracia que llegan cuando se pide con corazón limpio, como el de un niño. Ahora, en Casa, vuelvo a ese brocal, a esa abertura externa que abre oquedades internas y espacios que no dejan de ensancharse. Me miro porque hoy vuelvo distinta. ¡Tantas veces he ido a buscar ahí agua clara y viva! Me asombra lo que veo: la Presencia que hay a mi lado. Me dejo mirar por Ella. Está junto a Mí y no la percibía. ¡¡Soy Ella misma!! Nos estamos mirando la una en la otra, desde la otra. Giro la imagen. Cambio de perspectiva. Ahora me Miro con los ojos del Amor. Desde lo que soy en mi estado más puro y hasta ahora no me lo creía. Posiblemente hubo mucho amor propio y por eso sólo me veía a mí. Ahora, las dimensiones son inconmensurables y la profundidad infinita. Me quedo sin palabras. Ahora ni me veo. Nos veo. Y ahí, en ese hondo Silencio escucho que la Presencia me dice:

'Mi alimento es nutrirMe de Ti'. El uno del Otro. El Otro del Uno. En Todo Uno.

"Tomad y comed". "Comedme. Sed lo que soy. Sed vosotros mismos. En plenitud. Sólo así podréis dar de comer".

Entonces, ¿no será que llevar a cabo Su obra consistirá en que nosotros alcanzemos ser lo que somos en el mayor grado de Amor posible?, ¿que nos decidamos a conocernos de lleno? Cuando esto suceda de verdad, nuestro hacer que nos quiebra y nos desgasta será sostenido por el Ser. No habrá cansancio, ni enfermedad, ni rentenciones, ni posesiones. Todo será de todos y hacia todo. Reinará la alegría. Ahora ella es la reina de mi Corazón. Duerme en mi Alma. Entregada. Veo en un dulce sueño como el Alma brilla en todos los cuerpos.

Gracias por este icono de vida, Raúl.
Por tu invitación a pararnos y contemplar e ir más allá y más acá, más adentro con la mirada. Del exterior al interior. Del interior al exterior. Hacia dónde somos y estamos de verdad. Me siento curada.

Anónimo dijo...

Si nacemos, por voluntad de Dios.
Si vivimos, por la necesidad de Dios.
Si sentimos en nosotros mismos a Dios
¿Por qué no alimentarnos del mismo Dios?
Alimento de VIDA. Alimento del ALMA.
Come en TÍ. Come de ÉL

PRECIOSO apunte el último.
ULTREIA ET SUSEIA (Adelante y hacia EL MAS ALLÁ).

Anónimo dijo...

Nutrirse de amor. Esa es una de las claves para tener un corazón sano y equilibrado. Dar ese alimento a todo aquel que se acerque a tu vida. Multiplicar el afecto, ayuda a sentirnos y a sentir a los demás. Creo que Jesús no necesitaba comer como los demás porque su Padre le había alimentado convenientemente. Al mismo tiempo, le enseñó a nutrir a los demás. Él, ya se sentía suficientemente lleno con servir a otros. Su misión era dar de comer al mayor número de almas posibles.
El Amor es lo que tiene, que alimenta la conciencia, que sacia el espíritu, pero siempre te deja con ganas de más...Siempre puedes hacer sitio a un poco más... Esta digestión no es pesada. Este plato no tiene calorías. No engorda. Puede tomarlo todo el que quiera. No tiene contraindicaciones.
Pero ten cuidado, porque tu corazón y tu alma, pueden sentirse ligeros y livianos, felices y contentos y abandonarte sin pedir permiso. Entonces te darás cuenta que incluyéndolo en tu dieta, mejorará tu salud física, psíquica y sobre todo espiritual. Ya el cuerpo pasará a un segundo plano, y las "dietas" que hasta ahora te importaban,carecerán de sentido.

Anónimo dijo...

ESTE TEXTO ES DEMASIADO LARGO, PERO SI ELIMINASE PARTE DE SU CONTENIDO, PERDERÍA TODAS SUS PROPIEDADES.

(1)
¿Por qué te amo tan profundamente?

La única manera de conocer y convertirse en Dios es vivir y abrazar la vida plenamente, experimentar todas las situaciones, sentir todas las emociones, realizar cada acto, sea sublime o miserable, para que tu alma posea la sabiduría de toda la vida dentro de sí.

Nunca sabes lo que sufre el rey hasta que eres un rey. Y el rey nunca conoce la humildad de su sirviente hasta que se convierte en un sirviente. Y la mujer piadosa no conoce la miseria de la concubina hasta que se convierte en ella. Y la concubina no conoce el juicio de la mujer casta hasta que lo es. Por eso, el camino hacia una vida virtuosa lo abarca todo. Incluye cada personaje, cada situación ilusoria creada dentro de la conciencia del hombre. Por eso, las entidades más nobles y más sabias han vivido cada situación creada por las aventuras de la humanidad. Ellos han sido la prostituta y el sacerdote, el gurú y el granjero, el asesino y la víctima, el conquistador y el conquistado, el padre y el hijo. Ves, sólo condenas en los demás lo que no puedes aceptar en ti mismo.

Porque lo que tú eres, también lo soy yo. Todo lo que eres en el espectro de tu ser, yo soy, pues yo soy el espectro desde el cual contemplas y creas tus ilusiones. El Yo Soy que yo soy, es amor que trasciende la expresión común aquí, ya que no tiene condiciones ni obligaciones. Yo te amo simplemente por lo que eres, porque quien tú eres, cualquiera que sea tu expresión, es el Padre que yo amo tan profundamente.

Ahora, deseo hablarte sobre lo que tú percibes como tus equívocos y fracasos.

Anónimo dijo...

(2)

Al crear el hombre la noción de lo bueno y lo malo, lo perfecto y lo imperfecto, también ha creado las trampas llamadas culpabilidad y remordimiento que han hecho siempre tan difícil progresar en la vida. Pero yo te digo: cualquier cosa que hayas hecho a través de la virtud de tus muchas vidas en este plano nunca ha sido mala, ni tampoco buena. Ha sido simplemente una experiencia de la vida que te ha ayudado a llegar a ser quien eres ahora, y eso es, en verdad, la cosa más preciosa y maravillosa. Porque tú eres en este ahora, lo más grandioso que has sido nunca desde que empezaste este camino extraordinario, ya que tu sabiduría es mayor de lo que nunca ha sido.

Todo lo que tú has hecho, yo también lo hice. Y cada uno de tus errores, yo cometí los mismos. Y todo aquello que has juzgado en ti por carecer de fuerza y virtud, yo también lo juzgué. Pero yo nunca habría conocido la fuerza de mi ser si no hubiera conocido mi debilidad. Nunca habría amado la vida si no la hubiera visto desprenderse de mí. Y nunca habría sido capaz de abrazaros a todos vosotros si no hubiera despreciado la crueldad del hombre.

Cualquier cosa que hayas hecho, por vil o miserable que haya sido, la hiciste simplemente con el fin de crear un aprendizaje para ti mismo. Y a lo largo de ese aprendizaje te has dañado, dolido, entristecido, y te has degradado a ti mismo y, sin embargo, te has elevado por encima de ello, porque aquí estás ahora, dispuesto a conocer y abrazar la belleza que tú eres.

Todo aquello en lo que sientas que has fallado o hecho algo malo, deseo que observes lo siguiente:

Desde el momento de tu nacimiento, tú y tus amados hermanos emprendisteis una gran aventura hacia el entendimiento emocional de todo el pensamiento; pensamiento a pensamiento. Tu alma fue creada para almacenar la emoción de cada pensamiento -cada dimensión de Dios- que aceptaste a través del Dios o espíritu de tu ser. Cada pensamiento que aceptaste y sentiste en tu alma, pero que aún tengas que entender completamente, tu alma te presionará a experimentarlo. ¿Para qué? Para obtener el entendimiento emocional completo de todos los aspectos de ese pensamiento, visto sólo a través de la virtud de la experiencia, que es la virtud llamada vida.

Anónimo dijo...

(3)

Has sido impulsado a lo largo de la eternidad a evolucionar y a extender la vida hasta la creatividad, y a experimentar cada manifestación de esa creatividad, desde el pensamiento hasta la luz, hasta la materia, hasta la forma y otra vez de vuelta hasta el pensamiento; desde el amor y la alegría, hasta la envidia, el odio y la tristeza, y de nuevo a la alegría. Tu alma te ha impulsado de experiencia en experiencia, de aventura en aventura, para poder realizarse a sí misma con el entendimiento completo de cada forma de pensamiento -cada actitud, cada emoción- para que así puedas conocer y entender la totalidad del pensamiento, que es la totalidad de Dios, la totalidad del Yo.

Tu alma anhela todo aquello que no ha experimentado. Cuando tu alma anhela una experiencia, ello significa que necesita información emocional sobre esa experiencia. Por eso, tu alma creará un sentimiento -llamado deseo- que cautiva la totalidad de tu ser y te impulsa hacia una aventura, una experiencia. Entonces, cuando la experiencia ha terminado y las emociones se calman, has obtenido, gracias a esa experiencia, un tesoro mucho más valioso que todo el oro de este plano, te ha hecho avanzar hasta la sabiduría; lo cual indica que tu alma dice que ya nunca más tendrás que experimentar eso otra vez, pues has adquirido todo el entendimiento de ello. Entonces, tu alma perseguirá otro anhelo, y serás impulsado a hacer otras cosas, porque lo necesitas, lo quieres, porque el fuego dentro de ti te impulsa a experimentar toda la vida.

Ahora, ¿piensas que alguna vez te aventuraste a experimentar algo sabiendo que te haría daño o que ibas a fracasar? No. Siempre te has embarcado en cada aventura con gran curiosidad, interés y placer. Y aunque al principio el resultado era un tanto incierto, la emprendiste simplemente porque nunca lo habías hecho antes. La experiencia era nueva y excitante y querías aprender de ella. Y aunque la aventura pudo causar dolor, eso te ayudó a comprender la emoción llamada «dolor», lo que aumentó tu entendimiento de la vida. Así pues, esa experiencia tuvo un propósito en tu vida. Luego te embarcaste en la siguiente aventura que tu alma te impulsó a experimentar, para vivir otra aventura en la emoción y el entendimiento. Y eso te proporcionó más felicidad y realización en tu alma.

Cada cosa que haces, en el preciso instante en que la estás realizando, sabes en tu alma que la experiencia es buena para ti. Es sólo después de haber experimentado la aventura, y que los sentimientos derivados de ella se han transformado en sabiduría, cuando averiguas que quizás lo hubieras podido hacer mejor o de otra forma. Pero nunca habrías sabido que había un mejor camino si no te hubieras embarcado primero en la experiencia y obtenido de ella la joya de la sabiduría. ¿Y debe alguien ser juzgado por eso? No, porque eso se llama inocencia, y también educación.

Anónimo dijo...

(4)

El fracaso es una realidad sólo para aquellos que creen en él. Pero nadie realmente fracasa en la vida. Jamás. A pesar de cada cosa que hayas hecho, ya sea miserable, despreciable o a escondidas -que realmente no lo es-, sigues vivo, y eso es algo milagroso. Fracasar significaría detenerse, sin embargo, nada puede parar, porque la vida es siempre continua; avanza a cada momento. Por eso, nunca puedes permanecer estancado o retroceder en la vida, ya que cada momento de la expansión continua de la vida siempre trae más y mayor entendimiento.

Tú nunca has fracasado. Siempre has aprendido. ¿Cómo podrías saber lo que es la felicidad si nunca has sido infeliz? ¿Cómo sabes cuál es tu meta sino una vez que la alcanzaste y te diste cuenta de que era de un color diferente del que habías imaginado?

Tú nunca has cometido ningún error. Jamás. Nunca has hecho nada malo. De qué te sientes culpable? Todas tus equivocaciones, tus fracasos y tus errores son lo que se llama, apropiadamente, «pasos hacia Dios», paso a paso. Y sólo has llegado a saber todo lo que ahora sabes a través de haber dado todos los pasos.

Nunca te sientas culpable de aprender. Nunca te sientas culpable de saber. Eso se llama iluminación. Debes entender que has hecho lo que necesitabas hacer; todo fue necesario. Y tomaste todas las decisiones acertadas, todas. Tú vivirás mañana y también el bendito día que le seguirá, y todos los siguientes. Y lo que descubrirás en esos días es que sabes más de lo que sabes hoy. Sin embargo, el día de hoy no es un error; te guiará hasta la eternidad.

Tú tienes la opción de crear tu sueño de cualquier manera que elijas. Pero como quiera que lo crees, para tu propio entendimiento emocional, estás añadiendo algo a la totalidad de la conciencia en todas partes; nunca le quitas, nunca puedes quitarle. Cada aventura que emprendes felizmente añade algo al fervor e intensidad de la vida. Cada pensamiento que abrazas, cada ilusión que experimentas, cada descubrimiento que haces, cada cosa vil y miserable que haces amplía tu entendimiento, que a su vez alimenta y amplía la consciencia de toda la humanidad y expande la mente de Dios.

Si piensas que has fracasado en la vida o hecho algo equivocado, disminuyes tu capacidad de percibir tu propia grandeza interna y externa, y tu importancia para la totalidad de la vida. Nunca desees suprimir nada de tu pasado -ni una sola cosa- porque la ficción de todas tus experiencias, sublimes o desgraciadas, ha producido dentro de tu alma las magníficas y hermosas perlas de la sabiduría. Esto quiere decir que ya nunca tienes que volver a soñar esos sueños, ni crear esos juegos, o experimentar esas experiencias, pues ya las has experimentado y sabes lo que se siente, tienes en tu alma su información; se llama sentimientos, el tesoro más auténtico de la vida.

Yo estoy aquí para decirte que se te ama incluso más allá de lo que entiendes que es el amor, pues siempre se te ha visto como un Dios que lucha por entenderse a sí mismo. Y de cada experiencia de todas tus vidas, has adquirido conocimiento, sabiduría; has dado algo al mundo, has añadido algo a la virtud de la vida que se despliega.

Anónimo dijo...

(5)

Tu vida ha sido un maravilloso espectáculo del fuego que vive dentro de ti. Debería ser contemplada con reverencia, santidad y divinidad. Porque sin importar lo que hagas, siempre eres Dios. Sin importar la máscara que lleves, eres Dios. No importa qué tipo de relación estés experimentando, sigues siendo Dios.

Tú eres merecedor de las aventuras de esta vida, de cada una de ellas. Y más aún, eres merecedor de las espléndidas aventuras que todavía te esperan. Pero nunca te convertirás en el Yo Soy ni entrarás por las puertas de la eternidad hasta que te des cuenta de que todo lo que has hecho, lo has hecho simplemente para adquirir la comprensión del Dios que eres, que se demuestra aquí y ahora por la virtud de todas tus experiencias sobre la plataforma llamada vida.

Así que tú, que llevas un abrumador bagaje de cargas sobre tus espaldas, si eso te hace feliz, que así sea. Pero si has aprendido todo lo que se puede aprender de ellas y estás cansado de ellas, deshazte de ellas. ¿Cómo? Amándolas, abrazándolas y permitiéndoles vivir en tu ser. Cuando hayas hecho eso, no te retendrán nunca más. Y a partir de ahí, la maravilla de la vida puede verse con ojos claros, el amor puede sentirse sin juzgarlo, y la alegría de ser se convierte en el poder del saber interior ilimitado.

Abraza tu vida. Sabe que eres divino y que la fuerza de tu ser está ahí gracias a todo lo que has hecho. Termina con la culpabilidad. Termina con la farsa de la pena por uno mismo. Deja de poner cargas sobre ti mismo. Deja de echarle la culpa a los demás. Toma las riendas. Te pertenece.

Ahora, ¿qué ocurre cuando has abrazado todo lo que has juzgado, amado todo lo que has despreciado, vivido todas tus ilusiones y perseguido todos tus sueños? Puedes mirar a otros que están experimentando estas mismas cosas para su aprendizaje, y puedes entenderlos y sentir compasión por ellos. Entonces, puedes amarlos como el Padre te ama y permitirles la virtud de las experiencias de sus propias vidas. Entonces te conviertes en lo que tú llamas un santo.

¿Cómo crees que llegas a ser un santo? Ciertamente no absteniéndote de la vida, ni escondiéndote en una cueva o un templo quemando incienso, o sentándote en lo alto de una montaña contemplando Dios sabe qué. Te conviertes en santo sólo viviendo la vida -que es el Padre- y experimentándola hasta sus límites, para que la virtud de la sabiduría culmine en una entidad capaz de abrazar la totalidad de la humanidad y amarla.

La única manera de conocer y convertirse en Dios es vivir y abrazar la vida plenamente, experimentar todas las situaciones, sentir todas las emociones, realizar cada acto, sea sublime o miserable, para que tu alma posea la sabiduría de toda la vida dentro de sí.

Anónimo dijo...

(5)

Nunca sabes lo que sufre el rey hasta que eres un rey. Y el rey nunca conoce la humildad de su sirviente hasta que se convierte en un sirviente. Y la mujer piadosa no conoce la miseria de la concubina hasta que se convierte en ella. Y la concubina no conoce el juicio de la mujer casta hasta que lo es.

Por eso, el camino hacia una vida virtuosa lo abarca todo. Incluye cada personaje, cada situación ilusoria creada dentro de la conciencia del hombre. Por eso, las entidades más nobles y más sabias han vivido cada situación creada por las aventuras de la humanidad. Ellos han sido la prostituta y el sacerdote, el gurú y el granjero, el asesino y la víctima, el conquistador y el conquistado, el padre y el hijo.

Ves, sólo condenas en los demás lo que no puedes aceptar en ti mismo. Si has vivido todas las situaciones y encontrado paz en ellas, entonces es fácil entender a otros y permitirles ser, sin juzgarlos, porque tú has sido ellos, y sabes que si los juzgas a ellos te estás juzgando a ti mismo. Entonces adquieres la virtud de la verdadera compasión, y las profundidades del amor existirán dentro de tu alma. Entonces serás, en verdad, un Cristo, porque entiendes, amas y perdonas a tus amados hermanos en sus limitaciones.

Amar al Padre en su totalidad, ser su totalidad, es amar todo lo que él es.

Y esos amados hermanos a tu alrededor son todo lo que él es. No importa cuál sea su aspecto, ellos son Dios en su realidad así como tú lo eres en la tuya. Y cuando hayas vivido toda su gloria, todas sus luchas, toda su tristeza y toda su alegría, entonces puedes abrazar a Dios visto en toda la gente. Entonces puedes amarlos. Eso no quiere decir que debas predicarles o socorrerlos. Simplemente déjalos ser y permíteles evolucionar de acuerdo con sus propias necesidades y designios. Hay aquellos cuyo destino es ser señores de la guerra, sacerdotes o gente en el mercado, porque eso es lo que necesitan y quieren hacer. ¿Quién eres tú para quitarles eso?

Cada uno en este mundo -ya sea un hambriento, un lisiado, un granjero o un rey- ha elegido su experiencia con el propósito de aprender de ella. Sólo cuando haya aprendido de ella y esté satisfecho con ella, pasará a otra experiencia, que le brindará una comprensión aún mayor de su Yo más profundo.

Cuando te conviertes en un maestro, puedes caminar entre el lodo y las tinieblas de la consciencia limitada y conservar tu totalidad, porque entiendes a las grandes masas y el por qué de su manera de ser, pues una vez tú fuiste así. Les permitirás la libertad de ser limitados y eso es amor verdadero porque sabes que esa es la única manera como pueden aprender a tener un entendimiento ilimitado y a amarse unos a otros, lo cual es, de hecho, amarse a sí mismos totalmente. Y cuando veas la cara de otro en la muchedumbre -sin importar su color, limpieza o apariencia- mirarás a la entidad y verás a Dios en él, porque si miras lo bastante cerca encontrarás a Dios en cada uno. Entonces amas como el Padre ama; ves lo que él ve, no sólo en ti, sino en todos los demás.

Anónimo dijo...

(7)

Cuando puedes mirar a todos y ver la belleza que son, estás en el camino que asciende de este plano hasta un espacio más amplio donde existen muchas moradas. Pero las puertas están cerradas para aquél que no puede aceptarse plenamente a sí mismo y al Dios que vive en toda la vida a su alrededor.

Cuando sitúes a la gente en el lugar donde pertenecen, en su Dios-fuente, sabiendo que sin importar lo que hagan, están viviendo para el Dios dentro de sí mismos -así como tú vives para el Dios dentro de ti- entonces puedes aprender a amar a toda la gente. Cualquiera que sea su expresión, ahora puedes, por primera vez en tu existencia, amarlos verdaderamente, pues tu amor no está gobernado o restringido por el juicio. Y así es en verdad, como es un Cristo -el hombre que vive como Dios- dentro de su ser.

¿Cuál es tu camino en la vida? Seguir siempre tus sentimientos, escuchar a los sentimientos de tu alma y lanzarte a vivir las aventuras que tu alma te impulse a experimentar. Tu alma, si la escuchas, te dirá lo que necesitas experimentar. Si te sientes aburrido o no tienes deseo de hacer algo, ello significa que ya lo has experimentado, que has adquirido la sabiduría de esa aventura. Pero si quieres hacer algo, esa urgencia dentro de tu alma significa que debes vivir la experiencia y su virtud. Si te abstienes de ella, sólo estás posponiendo la experiencia hasta otro momento y otra existencia.

Vive la verdad de lo que sientas dentro y ama a quien está sintiéndolo. Entiende que el sentimiento debe ser expresado y satisfecho. Cuando quieras hacer algo, sin importar lo que sea, no es sabio ir en contra de ese sentimiento, pues hay una experiencia esperándote y una gran aventura que hará tu vida más dulce. Si escuchas a tus sentimientos, siempre estarás haciendo lo más apropiado para la evolución de tu hermoso ser hacia la sabiduría profunda. Es cuando vas en contra de tus sentimientos cuando sufres la enfermedad, la neurosis y la desesperación.

Sigue a tu corazón, a tus sueños, a tus deseos. Haz lo que tu alma te pida que hagas, no importa lo que sea, y hazlo hasta el final; entonces continuarás con otra aventura. Nunca serás juzgado a menos que aceptes los juicios de aquellos a tu alrededor. Y si aceptas su juicio, es únicamente tu voluntad hacer eso por la experiencia.

Anónimo dijo...

(8)

Llegará un momento, en esta vida o en las próximas, en el que habrás alcanzado ese punto donde ya no tienes el deseo de hacer esto o aquello, sino simplemente «ser». Nunca más maldecirás o juzgarás a la prostituta, al ladrón, al asesino o al país que está en guerra. Habrás vivido todas esas cosas y sabrás lo que se siente al serlas. Estarás tan completo con las experiencias de este plano, que ya no habrá nada que te arrastre otra vez aquí para experimentar. Entonces partirás hacia nuevas aventuras en planos superiores de existencia.

Cuando contemples lo que te acabo de decir, percibirás y entenderás un valor en ti mismo que es la demostración intencional del Dios poderoso, el fuego y la vida que tú eres. También entenderás que cualquier dirección que tomes en la vida, ese va a ser el camino hacia tu iluminación. Y por cada aventura a lo largo del camino, obtendrás una percepción mayor del misterio que eres. Llegarás a amar lo que eres, a acariciarlo y a pulirlo, hasta que la luz de tu ser pueda competir con la gran Luz del firmamento y la paz de tu ser pueda competir con la medianoche, cuando todo está tranquilo en la Tierra. Nunca más te negarás a ti mismo. Nunca alterarás lo que eres, ni juzgarás lo que eres. Permitirás aquello que has de ser.

Cuando amas lo que eres, puedes decir con gracia, dignidad y poder humilde: «Amo al Padre inmensamente, porque el Padre y yo somos uno. Y amo lo que soy inmensamente, porque el Yo Soy que yo soy es la esencia de todo lo que es». Entonces estás en armonía con el flujo de la vida. Eres un maestro que camina sobre este plano. Eres el Cristo resucitado, el Cristo que ha despertado. Eres una luz para el mundo. Sin embargo, no podrás convertirte en eso hasta que ames y abraces todo lo que has hecho y te des cuenta de que todo fue por el bien de tu vida, porque ello te ha transformado en la magnífica entidad que eres en este día.

Anónimo dijo...

(9)

Te he dado una gran enseñanza y lo he hecho de forma grandiosa, pues te libera del karma, del pecado, del juicio y el castigo. Porque el Padre es amor. Y el Padre carece de juicios, no es ni bueno ni malo, positivo o negativo. El Padre es simplemente el Ser que es. Y ese Ser abarca a toda la gente, todos los actos, todos los pensamientos y todas las emociones; todas las cosas. Si el Padre pudiera juzgarte, ciertamente se estaría juzgando a sí mismo, pues tú y él son uno mismo.

Así que el amor de Dios llamado vida, siempre te ha sido dado. A pesar de todas tus experiencias miserables, el sol aún sale y baila en los cielos. Las estaciones aún vienen y van. Las aves silvestres aún vuelan hacia el cielo del norte. Y el pájaro nocturno aún grita en la noche mientras tú cierras los postigos de tu habitación. Es en la continuidad de todas estas cosas donde, si miras, te darás cuenta del perdón y la eternidad que la vida siempre te ha concedido.

Deja esta audiencia con un corazón alegre y lleno de amor, porque tus cargas han dejado de serlo, tu redención es segura. Sabe que Dios te ama y siempre lo ha hecho. Sabe que no eres ni malvado ni bueno. Sabe que no eres ni perfecto ni imperfecto; que simplemente eres. Cuenta con el Padre en tu vida, porque él siempre ha estado ahí. Y cuando contemples el amor piensa en mi... y el viento surgirá de la nada.

Ramtha.

Anónimo dijo...

Siento que un Fuego vivo, una Tierra nueva, un Agua pura y un Viento brisáceo nos está traspasando a través de este 'iluminado' apunte. Estamos ya surgiendo de la Nada. Del Amor verdadero. Del impulso de Dios. De esta plenitud vacía. De este vacío de plenitud del que venimos y al que regresamos.
"Tomad y bebed la Sangre y Corazón del Cielo. Llenaos de Mí. Embriágate de ti porque Soy Yo en Ti".

Anónimo dijo...

Hazte don de ti mismo y vivirás. Darás mucha vida. GRACIAS.

Anónimo dijo...

Está en cartelera esta película : “Vivir de la Luz”. Sigue un fenómeno del que sólo son conscientes unos pocos en occidente, el “respiracionismo” o respiración consciente, profundamente ignorado en los medios de comunicación y por tanto, desconocido para el gran público.
La película presenta diferentes personas que pueden sobrevivir sin comida y sin bebida durante semanas, años, incluso décadas. La mayoría de nosotros, como habitantes del mundo moderno, experimenta este fenómeno como un increíble ataque a nuestro concepto científico del mundo y simplemente diría: ¡es imposible!.
Sin embargo, “Vivir de la Luz” es una película basada en experiencias personales, entrevistas y experimentos de laboratorio científicamente realizados y documentados, y a la vez un intrigante y apasionado viaje alrededor del mundo que explora no solo los conocimientos y las tradiciones espirituales orientales, si no también aborda los últimos modelos explicatorios nacidos de la física cuántica. Y su conclusión, por increíble que parezca, es que hay gente que no necesita comer ni para vivir ni para sostener su metabolismo. Simplemente, viven de la luz.

A ver si puedo escaparme al cine, ¿te apuntas? ¡Qué bonito VIVIR desde la Luz del Corazón! ¡Qué hermoso sentirnos viajando juntos y uniéndonos cada vez más! Abriendo la conciencia y COMPARTIENDO sencillamente lo que somos cOmo somos. Me uno a esas GRACIAS.

Anónimo dijo...

BAILE DE LA OBEDIENCIA

Si estuviéramos contentos de Ti, Señor,
no podríamos resistir a esa necesidad de danzar que desborda el mundo
y llegaríamos a adivinar
qué danza es la que te gusta hacernos danzar,
siguiendo los pasos de tu Providencia.

Porque pienso que debes estar cansado
de gente que hable siempre de servirte
con aire de capitanes;
de conocerte con ínfulas de profesor;
de alcanzarte a través de reglas de deporte;
de amarte como se ama un viejo matrimonio.

Y un día que deseabas otra cosa
inventaste a San Francisco
e hiciste de él tu juglar.
Y a nosotros nos corresponde dejarnos inventar
para ser gente alegre que dance su vida contigo.

Para ser buen bailarín contigo
no es preciso saber adónde lleva el baile.
Hay que seguir,
ser alegre,
ser ligero y, sobre todo, no mostrarse rígido.
No pedir explicaciones de los pasos que te gusta dar.
Hay que ser como una prolongación ágil y viva de
Ti mismo en Mí
y recibir de Ti la transmisión del ritmo de la orquesta.
No hay por qué querer avanzar a toda costa
sino aceptar el dar la vuelta,
ir de lado, desvanecerse,
saber detenerse y deslizarse en vez de caminar.
Y esto no sería más que una serie de pasos estúpidos
si la música no formara una armonía.

Pero olvidamos la música de tu Espíritu
y hacemos de nuestra vida un ejercicio de gimnasia;
olvidamos que en tus brazos se danza,
que tu santa voluntad es de una inconcebible fantasía,
y que no hay monotonía ni aburrimiento
más que para las viejas almas
que hacen de inmóvil fondo
en el alegre baile de tu amor.

Señor, muéstranos el puesto
que, en este romance eterno iniciado entre tú y nosotros,
debe tener el baile singular de nuestra obediencia.
Revélanos la gran orquesta de tus designios,
donde lo que permites toca notas extrañas
en la serenidad de lo que quieres.

Enséñanos a vestirnos cada día con nuestra condición humana
como un vestido de baile, que nos hará amar de Ti
todo detalle como indispensable joya.
Haznos vivir nuestra vida,
no como un juego de ajedrez en el que todo se calcula,
no como un partido en el que todo es difícil,
no como un teorema que nos rompe la cabeza,
sino como una fiesta sin fin donde se renueva el encuentro conTigo,
como un baile,
como una danza entre los brazos de tu gracia,
con la música universal del amor.

Señor, ven a invitarnos.

(Madeleine Delbrel)

Anónimo dijo...

Ella cuando miró, vio su rostro acompañado de otro rostro.¡Bella y significativa imagen la que se refleja!
Nuestro origen es la luz, el Amor.
Olvidamos de donde venimos y lo que Somos. Al encarnar en este planeta denso necesitamos adaptarnos con este ropaje. Nos colocan capas que se superponen sobre la esencia que somos. Necesitamos vivir el hambre, el dolor, la alegría, la duda, la caída, la sed...Bucear entre todas ellas, amarlas y abrazarlas para fundirnos en la Existencia y llegar a donde Somos. Entonces veremos nuestro rostro reflejado y a nuestro lado o en nuestro mismo rostro, encontrarnos en El, somos El.

Anónimo dijo...

INVITADOS A LA DANZA DE LO IMPREVISIBLE

Abandonad vuestra rigidez entre los brazos del Danzante, dejaos llevar por él más allá de vuestros calculados movimientos, nos diría la samaritana: no temáis la hondura de su pozo, ni el empuje irresistible del manantial que salta hasta la vida eterna. Olvidad vuestro pequeño cántaro, vuestro raquítico sistema de pesas y medidas.

Olvidaos de las pequeñas disputas en torno a montes y templos: ha llegado la hora de adorar en espíritu y en verdad y todos están llamados a hacerlo. No os quedéis únicamente en lo que ya sabéis de Jesús: recorred el proceso de intimidad al que también tenéis la dicha de estar invitados. Al principio yo no vi en él más que a un judío, pero él me fue conduciendo hasta descubrirle como Señor, Profeta, Mesías, como Aquel a quien siempre había estado esperando sin saberlo. Tened vosotros la osadía de nombrarle con nombres nuevos, con esos que no aparecerán nunca en los resecos manuales de vuestras estanterías.

Pero os lo aviso, estad prevenidos: él os puede estar esperando en cualquier lugar , en cualquier mediodía de vuestra vida cotidiana, precisamente cuando andabais enredados en pequeñas historias relacionales, en rencillas mutuas o en rancias ortodoxias en torno a rúbricas o privilegios. Si os detenéis a escucharle, estáis perdidos para siempre por que él al principio os pedirá algo sencillo: "dame de beber", "llama a tu marido"... , pero al final, volveréis a vuestra casa sin agua y sin cántaro, y con la sed, antes desconocida, de atraer hacia él a la ciudad entera.

Cuenta un apotegma de los padres del desierto que el abad Lot dijo una vez al abad José: "Padre, ayuno un poco. Oro y medito; trato de vivir en paz en lo que de mí depende; procuro purificar mis pensamientos. ¿Qué más puedo hacer?.

José se puso de pie y extendió sus manos hacia el cielo. Sus dedos se volvieron como diez llamas y dijo: ¡Si quieres, puedes ser todo fuego!.

- Dolores Aleixandre -

(Sale este regalito porque vinieron estas palabras de Jesús: 'No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios').

Anónimo dijo...

http://wabbblalogia.wordpress.com/2011/08/04/koldo-aldai-entrevista-a-suzanne-powell/

Anónimo dijo...

Gracias Cielo, por las señales que ya estamos emitiendo en la Tierra.

http://www.lavanguardia.com/vida/20110727/54191782022/nos-pasamos-la-vida-forzando-a-otros-a-amarnos.html

Anónimo dijo...

Jesús comió panes y peces y también bebió del vino.
Él sabia que la imperfección humana era perfecta para su momento.
En su vida hubo momentos de absoluto conocimiento, pero hubo también momentos de oscurecimiento, momentos de olvido, y esos supusieron mucha angustia par Él.
La verdadera naturaleza de la forma humana, aunque fuera obra de un ser comprometido con la vida de la verdad, como Él lo estaba, el propio cuerpo físico, limpia la conciencia.
Jesús se introdujo de lleno en el drama de la experiencia humana.
Cristo reconoció el valor que tuvo para él, para su experiencia, su mensaje, sus enseñanzas y su entrega el hecho de introducirse en lo que es la experiencia física propia del hombre.

Anónimo dijo...

Leo este bonito apunte y las enriquecedoras entradas que ha vertido.
Me veo reflejada en esa samaritana, y al igual que ella, siento la cercanía a mi vida de Esa figura generosa. Esa, que no espera que todo esté perfecto en mí para Amarme; que rompe todos los obstáculos generados por estas dimensiones para llegar hasta mí; que valora mi disponibilidad y que me habla; me habla, me invita y se ofrece a mí, haciéndome así, sentir merecedora del Alimento Pleno que sacia la sed y calma el hambre para siempre; merecedora, porque al igual que todos nosotros, yo también porto un recipiente para acercarme al Pozo. Y yo siento esa acogida, y siento también la apertura de mi corazón para depositar en él, esa transferencia del agua, en Agua Viva. Quiero que este corazón se transforme en un Corazón limpio y se llene de ese Agua. Así me voy disponiendo cada día.
Pero aún, y al igual que en la imagen, me siento no identificada. Si me siento acompañada, conducida y protegida en este avanzar aprendiendo.
Y tengo que daros las gracias a todos los que habéis escrito en este apunte porque en esta ocasión, habéis sido vosotros los compañeros de este aprendizaje, las figuras que aparecen junto a ella en el fondo del pozo.
Espero seguir avanzando a vuestro lado.
Gracias

Anónimo dijo...

Tú misma lo has dicho. En el fondo de ti, en el hondón estamos. Nos llevas contigo. Somos en Ti. Así es como nuestro corazón se hace Uno. Así es como conseguimos expandir y ampliar nuestra propio mundo. Se ensancha el espacio de nuestra tienda y nos ampliamos a nosotros mismos. Mientras te leía, anónimo anterior, iba yendo hacia dentro e iba reconociendo quién soy. También iba yendo hacia fuera y me brincaba una Alegría. Alegría de verdad. Aún con todo y en todo se puede vivir alegremente. Sí, nuestros pozos son de Luz y Amor. GRACIAS a ti también. Muchas.

Anónimo dijo...

http://www.angelesamor.org/videos/el-cdigo-de-moiss-el-poder-del-yo-soy.html

Anónimo dijo...

http://www.mediafire.com/?ynmev2nkot2
LA COCINA DEL CIELO

Elena dijo...

Soy salvada en tanto que humana criatura llamada a ser divinizada transito los caminos de mi concreta humanidad. Sin miedo, sin orgullo, abandonada, dejándome hacer en un proceso que va de nacimiento en nacimiento a través de sucesivas muertes.

Anónimo dijo...

Treinta radios convergen en el centro
de una rueda,
pero es su vacío
lo que hace útil al carro.
Se moldea la arcilla para hacer la vasija,
pero de su vacío
depende el uso de la vasija.
Se abren puertas y ventanas
en los muros de una casa,
y es el vacío
lo que permite habitarla.
En el ser centramos nuestro interés,
pero del no-ser depende la utilidad.

TAO TE CHING
(Lao Tse)

Anónimo dijo...

"Gracias, Señor, por haberMe creado". - Clara de Asís -
(palabras pronunciadas antes de morir)

Anónimo dijo...

Palabras que son alimento cuando pueden ser pronunciadas durante un día, durante toda una vida. En este instante.
¡GRACIAS!

Anónimo dijo...

La Magia de la Vida...
Os Regalo este libro que ha venido a Mí en este momento. Para pasar las páginas hacer clic sobre los bordes inferiores izquierdo o derecho. Lectura y alimento para el Alma. Gracias Vida. Vida graciosa. Gracias.

http://www.ellibrototal.com/ltotal/ficha.jsp?idLibro=4090

Anónimo dijo...

Porque tuve hambre y me disteis de comer...