Amor vivo en momentos vivos



Me pregunta una amiga hace unos días: "¿Qué hay que hacer para preservar el amor dentro de una pareja?". La contestación llega en el momento. Sé que no es la única, pero es la que siento muy dentro de mí: "Que cada uno procure vivir en su casa, solamente verse de vez en cuando; verse para compartir lo que se tiene, no verse de continuo para compartir lo que no se tiene. Una vida de carencias no gusta a nadie". 

La convivencia diaria es como una enfermedad que presenta casi siempre los mismos síntomas: agotamiento mental y físico por fagocitación de esa relación, de ese amor. La música de esa decadencia puede sonar más o menos así: las parejas se juntan para vivir felices, pero van pasando los meses y los años y aquellos atisbos de amor se esfuman y la felicidad tan deseada no aparece por ninguna parte; entonces vienen el desánimo y la desolación; pero como hay muy poca sinceridad para reconocerlo, se decide continuar juntos aunque sea viviendo en una clamorosa anemia afectiva. Una pareja que se junta para compartir la vida, piensa que ese compartir consiste en acostarse juntos, comer juntos, viajar juntos, tener hijos juntos… Muchas veces hacer cosas juntos tiene muy poco que ver con el amor, eso es simplemente ocupar el tiempo en algo. 

La vida son todos los momentos en los que estamos vivos. Si no hay momentos vivos, no hay una pareja viva. “Pero somos una pareja muy dinámica porque tenemos muchas sensaciones, muchas emociones...”. Podemos estar llenos de emociones y sin embargo estar vacíos de amor. Las sensaciones y las emociones nos pueden llevar a situaciones dramáticas si no se cumple lo que el cerebro ha planeado; por el contrario, cuando hay verdadero amor, el cerebro no planea nada, simplemente escucha en silencio; la mayor de las lecciones que un ser humano puede recibir de otro por el que siente amor, es el aprendizaje a través del silencio. Aprendizaje a través de la distancia y a través del silencio". 



Ved la gota de agua de la foto: una perla. Joya viviente. Esa perla estaba ahí, en una hoja de col. En la huerta de mi padre. El pasado otoño.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

La época que vivimos pide soledad para crecer; sin soledad no hay crecimiento.

Anónimo dijo...

Ojalá todos estemos de acuerdo con esta frase bastante conocida: "una palabra tuya bastará para sanarme". Con nuestras palabras trasmitimos más que ideas, nos trasladamos hacia otras personas, nos incorporamos a ellas. Nuestras palabras son una forma de extendernos hacia los demás. Hay palabras duras, como gruesos ronquidos furibundos, y palabras tenues, como suaves aleteos de mariposa. Antes de hablar, buscamos las palabras en nuestra memoria, pero son los sentimientos que las eligen.

Voy a contarles una historia. Conozco a un hombre, es como un toro macizo, sin gestos ni alardes infantiles, siempre firme y dispuesto a la riña. Se menea como anhelando su último día en la arena sin importar ante quién o quiénes ha de caer. Así es con todos y en todo momento, pero masculla ternura frente a su última becerra, se entretiene al quitarse el corazón para que ella lo beba, se derrite en gestos imposibles para robarle una sonrisa. Y así van ambos, entre el umbral del amor y el impulso.

Es evidente que somos distintos cuando dirigimos una palabra a quienes amamos, el toro que llevamos dentro se convierte en adolescente despistado. ¿Pero qué tipo de palabras soltamos a los que no amamos? Encontré esto en mi consciencia: odio, rencor, frustración, venganza, mentira, chisme, calumnia, queja. Cambiar esto es difícil, sin duda alguna, pero mientras eso pasa se me ocurren dos prácticas simples: hablar sólo a quienes amo, porque mis palabras serán de amor, y no decir absolutamente nada a quienes no amo, porque mis palabras ocasionarán dolor. Si la meditación y el silencio son conocidos tuyos, si la prudencia y el gesto atento te vienen por inercia, entonces será una labor fácil para ti. Pero considero que ambas prácticas, con el tiempo, deben transformarse en una sola: la de hablar con amor y del amor a todo aquel que hallemos en el camino, y esto con un sólo propósito: el de sanarlo.

Anónimo dijo...

Según la tesis del brillante comentario anterior, muchas parejas actuales no se hablarían entre sí, porque se trataría de hablar sólo a las personas a las que uno ama... Aunque en el futuro sí que podrían llegar a hablarse, no como amantes, sí como amigos...

Anónimo dijo...

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MANUAL PARA NO MORIR DE AMOR
(Walter Riso)

Anónimo dijo...

(1)

TE DESEO

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es, sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos,haya por lo menos uno que sea justo,para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil,más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Anónimo dijo...

(2)

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero.

Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.

No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,porque de esta manera,sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: “Esto es mío”.

Sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,tengas una buena mujer, y que siendo mujer, tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando estén exhaustos y sonrientes, hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,no tengo más nada que desearte.

Víctor Hugo

Anónimo dijo...

"Soy muy malo con los que amo. Con la gente que no me importa, soy amable".

Pablo Picasso.

Anónimo dijo...

Pero el amor es la muerte de la imagen
y, con ella, tu muerte
y también la mía.

Tú y yo nos disolvemos el uno en el otro
y nos convertimos en lo que ya somos,
es decir, todo.

Sólo entonces vemos realmente a quien está frente a nosotros.
Sólo entonces realmente te veo.

Amar de forma completa e incondicional
es amar más allá de toda noción de correcto o equivocado,
de bien o de mal, de esto o de aquello
y de ti o de mí.

Amar de verdad es amar sin restricciones,
sin limitación temporal
y, en última instancia,
sin miedo.

Amar plenamente es morir.

Quizá entonces, en el amor,
Dios me verá con sus ojos y todo desaparecerá.

Entonces sus ojos serán los míos, su boca será la mía,
y el cuerpo se disolverá en el espacio inmenso
y abierto que nos engloba a todos.

Sin ojos, sin orejas, sin lengua, sin nariz y sin garganta.

Nada.

Finalmente nada.

Quizás entonces nos atrevamos a llamarlo "amor".

Jeff Foster

Anónimo dijo...

Amen, y no se enreden en opiniones e ideas acerca de qué es el amor o qué debería ser. Cuando amen, todo saldrá bien. El amor tiene su propia acción.

Amen, y conocerán sus bendiciones. Manténganse apartados de la autoridad que les dice qué es y qué no es el amor.
Ninguna autoridad lo sabe; y el que lo sabe no puede decirlo.
Amen, y habrá comprensión.

Anónimo dijo...

Hierba esmeralda salpicada de finísimos brillantes de agua. Dulzura y amor desinteresados...Frescura ingenua...

Anónimo dijo...

"Todo este gozo, esta pena, esta promesa, este dolor. Así es la vida, así la existencia, así el alma, así el amor"

Con Amor.

Anónimo dijo...

Cuando el amor es Amor, independientemente de en qué casa se viva, incluso "juntos", reina la Unidad. Esta unidad, sin embargo, no puede dictarse ni darse; aparece de forma natural cuando se afloja el agarre de la unión. En nuestra conciencia,(nuestra casa interior, donde hemos 'de procurar vivir' en todo momento, cesan todas las oposiciones y todos,todos, encuentran su lugar adecuado. También ese Otro que está conmigo no por lo que tiene o no tiene, sino por quién va siendo; también el 'Yo' que se fragua en el Silencio y en la Soledad. Este Amor puro no puede sustentar la consciencia de la separación. No excluye nada. Este Amor siempre está vivo. Vive en el mismo Amor.

Anónimo dijo...

"No hablamos mucho. Noté que sus silencios (y, en consecuencia, nuestros silencios) no son embarazosos: son sólo un tiempo diferente entre el tiempo de las palabras. Creo que es posible estar largo tiempo callado al lado de ella y que ese silencio sea otra forma de continuar el diálogo".

(José Saramago)

María dijo...

Es en el silencio cuando no juzgamos, cuando no tildamos, cuando no calificamos. Nada es bueno ni malo. SIMPLEMENTE ES. No nos cuestionamos la vida. ESTAMOS EN OBSERVACIÓN SILENCIOSA. Permancemos en el vacío. Un vacío pleno,lleno de todo. Dios está en ese vacío. Está en los bosques, en los prados, en las selvas, en los montes... Y en esa hoja de col. En los mares, en los ríos, en los glaciares, en cada pequeña gota de agua... También en esa perla viviente. En todo ser vivo que está a nuestro alrdedor. Es oro líquido. Es fragancia de esencia. Es el principio y el fin. Es lenguaje mudo que se hace entender. Es luz en ojos de ciego... Es sonido en oído de sordo... Es fantasía celestial... Es danza mágica...Es otoño recién nacido... Es pluma de paloma que cae en tus manos...Es sonrisa de niño... Es sintonía con la palabra...Es arcoiris... Es tela de araña... Es ala de mariposa...ES AMOR VIVO EN MOMENTOS VIVOS.

http://www.youtube.com/watch?v=1BDe0_f4ZOk&feature=related

francescaB dijo...

Tienes razón, Raúl.
Asì lo hé pensado siempre en mi vida pero viendo que todos alrededor hacían de otra manera, siempre hé pensado estar equivocandome...pero sì que es asÍ.
Tendría que escribir mucho sobre este asunto pero no consigo hacerlo por mi castellano espantoso que haría escapar todo el mundo de tu blog: vamos a hablarlo mas allà...

Anónimo dijo...

Los amantes sueñan con hacerse uno, pero la mayoría no saben que al convivir es cuando dejarán de ser uno, por eso más que casarse habría que descasarse; pero ese descasamiento se puede hacer con alegría, no pensando que la relación es imposible, sino pensando que ahora es cuando es posible la relación.

Anónimo dijo...

En el silencio se escucha ese lenguaje; un lenguaje que sin hablar dice y que sin hablar, ama.

Solitariamente. Amar.