Disponiendo de lo necesario




La pobreza no tiene nada que ver con lo espiritual. A lo largo de muchos años se nos ha dicho que la pobreza material está revestida de una impronta espiritual; sinceramente creo que eso no es verdad; eso se ha dicho, entre otras cosas, para intentar dar consuelo a los pobres. 

Esto es lo que produce la pobreza, y lo produce en este tiempo, ahora mismo: el pobre (cualquiera de nosotros) tiene que pensar en la comida, en la ropa, en tener una casa en la que vivir; muchos tienen que pensar también en sus niños, en las zapatillas viejas que están ya desgastadas, en que toca ir con ellos al dentista…y en esos pantalones que ya están viejos y en esas ruedas del coche que hay que cambiar porque pronto llegará el invierno…. La vida del pobre está saturada de cosas que no lo dejan vivir. No tiene ni un minuto para cultivar su espíritu; incluso el rato que tiene para ir a la iglesia lo usa también para pedir cosas materiales; su oración es para pedir cosas, no es una oración para agradecer, es una oración para que se cumplan sus ruegos, para que sus deseos se hagan realidad: “Quiero que me des esto, quiero que me des lo otro…”. Las necesidades están ahí y son tantas y tan fuertes que en realidad no hay más que necesidades. ¿De dónde va a sacar esa persona unas horas para cultivar su espíritu? Aunque consiguiera meditar unos minutos, su mente seguiría demandando las mismas cosas, porque la mente no hace más que discurrir, la mente siempre piensa con ansia en el mañana; tanto piensa la mente en el mañana que está dispuesta a pasar por encima del hoy y a pasar también por encima de la bendición del ahora. 

Tomo aire. Respiro. Y os digo: cada día sueño con la prosperidad de todos, para todos. Sueño y lucho por ello. Sueño con que todos dispongamos de lo necesario. Disponiendo de lo necesario dejaremos de ser esclavos de las necesidades. 





En la foto, un hombre pidiendo en la calle. En una ciudad de América del Sur.





23 comentarios:

Anónimo dijo...

El verdaderamente pobre es el que nunca se ha dispuesto para amar.

Anónimo dijo...

"Cuando confías en tí mismo, confías en la misma sabiduría que te creó."

http://www.youtube.com/watch?v=yoYJhqClQgw&feature=autoplay&list=PLA90CE50AEC167481&lf=plpp&playnext=1


EL PODER DE LA INTENCIÓN

Anónimo dijo...

Uno puede llegar a convertirse en un pobre material simplemente por negarse a competir con los demás y a acumular riquezas; encuentro que esa pobreza tiene completo sentido; por cierto, nuestra sociedad está llena de pobres de esta naturaleza.

Anónimo dijo...

http://vimeo.com/25690887

Anónimo dijo...

Si persigues solamente la riqueza material, puedes llegar a convertirte en un pobre desde el punto de vista espiritual; pero si te dedicas a atesorar riqueza espiritual, puedes llegar a convertirte en un pobre desde el punto de vista material. Así que ojo porque el equilibrio es muy delicado.

Anónimo dijo...

"Atesorad tesoros en el cielo"...

Anónimo dijo...

¿Que es lo necesario?
He visto familias sin recursos y con una pantalla de TV inmensa en su salón...
¿Quien decide lo que es necesario?
¿Es igual para cualquier persona?
¿Es la necesidad y la espiritualidad algo personal e intransferible?

Anónimo dijo...

Lo necesario es que la cabeza esté tranquila para vivir, para trabajar, que esté tranquila para poder amar; cuando no hay lo suficiente el cerebro de los humanos no funciona bien.

Anónimo dijo...

Pobre no es el que no posee dinero, sino el que permite que el dinero lo posea a él.

Anónimo dijo...

"Donde está tu tesoro está tu corazón. Os digo, no andéis afanados por vuestra alma, que comeréis, ni para vuestro cuerpo, que vestiréis. ¿No es más el alma que la comida, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni allegan entrojes...".

"Considerad como crecen los lirios del campo; no trabajan ni hilan. Yo os digo que ni Salomón en toda su gloria fue cubierto como uno de éstos. Pues si al heno del campo, que hoy es, y mañana es echado en el horno, Dios viste así: ¿Cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? No os acongojéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos cubriremos? - Porque los gentiles se afanan por estas cosas. Y vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de todas ellas. Buscad, pues, primeramente, el reino de Dios y su justicia: y todas estas cosas os serán añadidas. Y así no andéis preocupados por el día de mañana. Porque el día de mañana a sí mismo se traerá su cuidado. "Le basta al día su propio afán" .
(Mateo, 6)

Anónimo dijo...

Por favor, no pasemos de este presente pleno y puro. La mente sólo nos crea deseos, anhelos. Ese pensamiento tiende a deformarnos, a crearnos necesidades falsas que nos tuercen y retuercen. Una mente libre ve la necesidad y atrae lo necesario para su vida.
Comparto este Sueño que nos sueña a todos.

Anónimo dijo...

El hombre de la foto... No se sabe si pide u ofrece. Me asombra cómo mira lo que hay entre sus manos... Me enseña a saborear el sustento del momento. Gracias, pobre entre los pobres. Gracias.

Anónimo dijo...

Claro. El hombre pobre enseña en sus manos el vacío de su pobreza, pero a la vez está mostrando también otra cosa. ¿Qué cosa? En realidad el rico no tiene nada, pero la mayoría de los ricos aún no se han dado cuenta.

Anónimo dijo...

El pobre a veces no recibe toda la "recompensa" que debiera en este mundo. Los pobres incomodan, sean de la índole que sean.
(Todas las noches veo al mismo hombre en ese cajero... Me hace agradecer lo que tengo. Me hace bendecir mi situación...)
Da igual su raza, su edad, su nacionalidad. Pasamos de largo...
Un negro rico, es menos "negro" que uno pobre. Un "moro" con petróleo; es un jeque. Un moro sin dinero es un peligro... Tal vez su paso por la vida sólo es beneficioso para otros no para él. Tal vez, esa pobreza sea riqueza para los demás...La verdadera riqueza de uno; ya no es vivir con lo justo, con lo necesario, a veces, malviviendo, es no pretender a toda costa lo que no es tuyo. No aparentado lo que no serás, no avergonzándote de lo que no tienes. Vivir en verdadera riqueza es la humildad, la sencillez, la modestía y el Amor desinteresado. Posiblemente esto no suene demasiado bien. A lo mejor incluso hasta "ñoño"... Seguramente, no sea entendido. No por los momentos que nos toca vivir, pero sí en los momentos que viviremos. SÍ, de acuerdo con lo que realmente somos.

http://www.elmundo.es/america/2010/04/26/estados_unidos/1272305398.html

Anónimo dijo...

http://www.megavideo.com/?v=Y7KWULW2

LAS MANOS

Anónimo dijo...

Tantos y tantos años, siglos ya, de no poder erradicar la pobreza, a veces me da por pensar: ¿No será que aquí en esta dimensión hemos de tener todos los escaparates posibles porque de ellos depende nuestro crecimiento? El escaparate del pobre, el del rico, el del enfermo, el del loco, el del enamorado... Nada se puede cambiar porque todos son necesarios.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo anónimo anterior, todos son necesarios. Todas las almas estamos aprendiendo.
Conozco a personas que socialmente se les califica de mendigos y personalmente han elegido esa vida.
Me cuentan que asi se sienten libres, no poseen nada, lo único que tienen es el día que viven.
¿A que a muchos de nosotros esa forma de vida nos produce terror...?

Anónimo dijo...

Testimonios...

http://www.pobrezayluz.blogspot.com/

Anónimo dijo...

... que dan su vida entregando Belleza. La belleza de lo que son.

http://miquelfuster.wordpress.com/

Anónimo dijo...

ODA A LA POBREZA (1)

Oda a la pobreza
Cuando nací,
pobreza,
me seguiste,
me mirabas
a través
de las tablas podridas
por el profundo invierno.
De pronto
eran tus ojos
los que miraban desde los agujeros.
Las goteras,
de noche, repetían
tu nombre y tu apellido
o a veces
el salto quebrado, el traje roto,
los zapatos abiertos,
me advertían.
Allí estabas
acechándome
tus dientes de carcoma,
tus ojos de pantano,
tu lengua gris
que corta
la ropa, la madera,
los huesos y la sangre,
allí estabas
buscándome,
siguiéndome,
desde mi nacimiento
por las calles.

Cuando alquilé una pieza
pequeña, en los suburbios,
sentada en una silla
me esperabas,
o al descorrer las sábanas
en un hotel oscuro,
adolescente,
no encontré la fragancia
de la rosa desnuda,
sino el silbido frío
de tu boca.
Pobreza,
me seguiste
por los cuarteles y los hospitales,
por la paz y la guerra.
Cuando enfermé tocaron
a la puerta:
no era el doctor, entraba
otra vez la pobreza.
Te vi sacar mis muebles
a la calle:
los hombres
los dejaban caer como pedradas.
Tú, con amor horrible,
de un montón de abandono
en medio de la calle y de la lluvia
ibas haciendo
un trono desdentado
y mirando a los pobres
recogías
mi último plato haciéndolo diadema.

Anónimo dijo...

(2)

Ahora
pobreza,
yo te sigo.
Como fuiste implacable,
soy implacable.
Junto
a cada pobre
me encontrarás cantando,
bajo
cada sábana
de hospital imposible
encontrarás mi canto.
Te sigo,
pobreza,
te vigilo,
te acerco,
te disparo,
te aislo,
te cerceno las uñas,
te rompo
los dientes que te quedan.
Estoy
en todas partes:
en el océano con los pescadores,
en la mina
los hombres
al limpiarse la frente,
secarse el sudor negro,
encuentran
mis poemas.
Yo salgo cada día
con la obrera textil.
Tengo las manos blancas
de dar pan en las panaderías.
Donde vayas,
pobreza,
mi canto
está cantando,
mi vida
está viviendo,
mi sangre
está luchando.
Derrotaré
tus pálidas banderas
en donde se levanten.
Otros poetas
antaño te llamaron
santa,
veneraron tu capa,
se alimentaron de humo
y desaparecieron.
Yo te desafío,
con duros versos te golpeo el rostro,
te embarco y te destierro.
Yo con otros,
con otros, muchos otros,
te vamos expulsando
de la tierra a la luna
para que allí te quedes
fría y encarcelada
mirando con un ojo
el pan y los racimos
que cubrirá la tierra
de mañana.

(Pablo Neruda)

Anónimo dijo...

Escapa de la gente que compra lo que NO necesita, con el dinero que NO tiene, para agradar a la gente que NO vale la pena.
-Facundo Cabral-

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=apagFOAQaA0&feature=related