Purificar el templo



Hoy se cumplen 33 años de la muerte del papa Luciani, Juan Pablo I. 

Os quiero contar que hace unos meses fui invitado a participar en un programa de televisión. Cuando estaban maquillándome para esa entrevista, una persona me dijo que el siguiente en ser grabado para otro capítulo de esa serie sería Jesús López Sáez, sacerdote nacido en Ávila, que iba a hablar sobre la ‘escabrosa historia’ de la muerte de Juan Pablo I. La vida siempre va tejiendo a nuestro alrededor finos hilos que nos van llevando por la senda que nuestra alma anhelaba... Recuerdo que cuando el papa Luciani murió en 1978 yo estaba en cama enfermo con hepatitis. Ese día escuché pegado a la radio la versión oficial de su muerte. No me creí ni una palabra. Que dijeran que apareció recostado en su cama leyendo a Tomás de Kempis me sonó a una mentira de patio de colegio. Aunque yo tenía en ese momento solamente diecinueve años, una ola de honda sospecha me invadió. Esa sabia sospecha que me embargó en aquel momento me ha llevado a investigar de una forma intermitente, pero continuada, sobre el caso de la muerte de este papa; y como siempre sucede, las piezas del rompecabezas poco a poco se han ido colocando.

“Hay que purificar el templo y echar de él a los mercaderes”. Estas son las palabras que han dado aliento a Jesús López Sáez para llevar adelante su profunda investigación sobre este caso, una investigación de más de 25 años realizada desde dentro de la institución eclesiástica, y que le ha llevado a la siguiente conclusión: la muerte del Papa Luciani fue un asesinato tramado por algunos miembros de la curia, de la mafia y de la masonería; se trató del asesinato premeditado de un papa que no estaba enfermo y que era capaz de regir perfectamente la Iglesia, lo que ocurre es que pensaba dar a la institución un vuelco de 360 grados, y muy especialmente pensaba dar un vuelco a todo el entramado económico y a la curia romana al completo. 

En el enlace que viene a continuación podéis leer el libro titulado “El día de la cuenta” del sacerdote Jesús López Sáez, que de forma gratuita se distribuye a través de internet (en otro apunte posterior contaré por qué no cierran internet, habiendo como hay tanta información ‘disponible’ que ‘no interesa’ que sea difundida): 


La investigación de López Sáez se basa en un libro muy importante titulado “En nombre de Dios” de David Yallop. Viene muy bien también ojearlo.  

Una última cosa (sobre todo para que no pensemos que todo es corrupción, odio y asesinato): si unos pocos hombres sin corazón han sido capaces de generar tanta maldad, imaginad el amor que podemos generar tantas y tantas personas que sí que creemos en la verdad de la vida. 



En la imagen se puede ver al cardenal Marcinkus. Cualquiera que esté mínimamente familiarizado con el análisis de los rostros o de los gestos a través de la fotografía, entenderá todo o casi todo de esta persona: ved la mano, la boca, la mirada… ¿No se trata de un ‘bicho de cuidado’ metido en las ropas de un cardenal? Creo que no es preciso añadir mucho más.


23 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta es otra frase que por lo visto ha inspirado a Jesús López Sáez: "Hemos de obedecer a Dios antes que a los hombres" (Hechos de los Apóstoles 5,29)

María dijo...

Los misterios, las tramas internas que existen en todas las sociedades son peligrosas. Secretismo, mafia, condenas entre sus miembros... ¡Dios nos proteja! Todo aquel que no comparte el pensamiento del grupo es exterminado. Envidias, rencores e iras. Todo perfectamente solapado para que el edor no salga a la superficie. El que se atreve a destapar el tarro de las esencias, es liquidado impunemente. Una sopa bien hecha antes de dormir, y el sueño eterno está garantizado. ¿Si no te puedes fiar de estos "hombres santos", que se llaman representantes de Cristo, de quién...? El Papa de la sonrisa, le llamaban a Juan Pablo II. Yo era pequeña en aquel entonces, pero me olió a mentira. Al menos hasta ahí, llegaba...
Otro como tantos, que tuvo que ser "pobre", sacrificarse para el beneficio de otros muchos. (Enlazo este comentario al de otro anterior, del pasado apunte.) No tubo opción de nada. Testigo incómodo que pasó a mejor vida.
¡Cuánto envilece el poder! ¡Cuánta codicia! La curia religosa se ve mermada de fuerzas y como ya, no puede atesorar la cultura, el dinero y el poder de antaño, se niega a quemar sus últimas naves.

El rostro de este individuo, es de una cruda dureza, sus manos señalan, acuasan, abiertas para coger, para recibir, pero no dar. De mirada severa, hacia el infinito, vacía. Es otro de los muchos que existen de su "especie". Estamos rodeados.

Raúl, te sigues mojando. Este apunte es comprometido, arriesgado.

A este blog no me canso de elogiarlo, de estar en su misma sintonía. Está dedicado, y construído por y para todas aquellas personas que sí creemos en la verdad de la vida.

"Aprecias la vida en su justa medida. Alcanzas lo grande con las Alas del Alma desplegadas al viento. Te vas por las sombras por algún filamento. Atesoras lo humano cuando tiendes las manos a favor del encuentro..."

Te dedico esta hermosa canción que "encontré" anoche y que te DEFINE PERFECTAMENTE.

http://www.youtube.com/watch?v=7Tr4n0_232c&feature=related

Anónimo dijo...

"No tengáis miedo a los hombres porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse..."

"Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído pregonadlo desde la azotea".

"No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma".

(Evangelio de Mateo)

Anónimo dijo...

(1) Entrevista al cura López Sáez, autor del libro “El día de la cuenta”


-¿Por qué y cuándo surge su interés por los asuntos oscuros del Vaticano?

-En torno al año 84, cuando leí el libro de David Yallup.

-¿Qué pensó cuando murió Juan Pablo I?

-Me sorprendió que en un mes desapareciera pero entonces me faltaban datos. Claro que si yo hubiera tenido los que tengo ahora, seguramente me hubieran hecho desaparecer también. Entonces estaba en la conferencia episcopal; el mismo día que Juan Pablo I tomó posesión como papa, el 3 de septiembre del 1978, me encargaron la responsabilidad de dirigir la catequesis de adultos a nivel nacional. En todo esto hay muchas casualidades, que luego no son tantas. Para mí Juan Pablo I es un amigo que me acompaña.

-¿Qué comentarios hubo en la Conferencia Episcopal cuando murió?

-No recuerdo bien, pero se aceptaron los datos que se ofrecieron. Lo que sí puedo decir es que, cuando publiqué un amplio pliego en la revista Vida Nueva sobre la incógnita de la muerte de Juan Pablo I, me dijeron: ‘sobre esto, nada más, si quieres seguir aquí’. A mí, que estaba en la pista del asunto, me dieron un argumento más para seguir. Después, me echaron de la Conferencia Episcopal.

-Cuando habla de que Luciani estaba en el camino de la profecía, ¿a qué se refiere?

-No quiero decir que fuera un adivino ni un profeta, hablo de la profecía en el sentido de que procuraba hablar y actuar en nombre de Dios, aunque fuera en contra suya. Y eso no parece que lo haga Juan Pablo II. Juan Pablo I se creyó el concilio Vaticano II, fue a aplicarlo y se lo quitaron de en medio.

-También escribe “el demonio entró en el Vaticano”.

-Esa expresión “el humo de Satanás se había metido en la iglesia” es de Pablo VI. ¿Referido a qué? Puede aplicarse a que se vio engañado por los hombres de las finanzas. Yo he aprecido mucho a Pablo VI, creo que se vió sorprendido por los masones y la mafia.

-¿Todavía permanece ese humo?

-Sí, por supuesto que sí, y además que no es fácil extirparlo.

-Con ese humo, ¿cómo se presenta la sucesión de Juan Pablo I?

-Aunque los cardenales que eligen, han sido seleccionados por el anterior papa, y por eso no se espera un gran cambio, a veces hay movimientos pendulares, aunque humanamente no se puede esperar. Si en la elección concurrieran todos los cristianos, sería masiva la respuesta, pero de la manera en que se vota…

-¿Cuál es su situación en la iglesia ahora mismo?

-Este libro ha salido en edición privada porque el obispo anterior de Avila, de mi diócesis, me dijo que si lo publicaba, me echaba. Pienso publicarlo en las tiendas, antes o después.

-¿Lo ha leído el Papa?

Anónimo dijo...

(2)

-Yo creo que sí, porque sé que leyó el anterior (“Se pedirá cuenta”) porque lo buscó en el Vaticano. Éste, que se lo he enviado directamente, y se titula “El día de la cuenta”, yo sé que se lo habrá leído.

-¿Qué opina de la celebración de los 25 años de papado?

-Es curioso, porque ese día se leyó en las iglesias el pasaje titulado “Se pedirá cuenta”, el mismo pasaje de Lucas 11 del que extraje el título para el libro. Las lecturas en la misa están predeterminadas, dependiendo de que sea año par o impar, por azar: es decir, que le ha tocado. Ha sido providencial. Yo se lo anuncié a él. Para mí, el jueves con ese “Se pedirá cuenta”, Jesús ha hecho una pequeña visita al Vaticano, pero me da la impresión de que no se han enterado. El no entiende estos mensajes porque no tiene comunicación mística.

-¿Wojtyla se comunica con Cristo?

-El último libro de poemas del papa se llama “tríptico romano”. Da la impresión de que es una respuesta velada a este libro. He hecho un estudio y hay 20 correspondencias entre mi libro y sus poemas; es una autodefensa velada. Una de las cosas que digo en mi libro es que Wojtyla no tiene experiencia mística, aquí se sitúa como Abraham, que salió de su patria por la voz de Dios, es un intento, pero insuficiente.

-¿Vió el padrino III?, ¿cree que Coppola está sobre la pista?

-Hombre claro, una película como ésa no se hace sin una información, la caracterización de Marcinkus y de Juan Pablo I no es buena pero a lo mejor es que Coppola no ha querido apuntar tan directamente: tira la piedra pero esconde la mano. La documentación de mi libro y la de la película es casi la misma.

-¿Tiene miedo?

-No, miedo no, yo sé que me puede pasar algo, en Italia me han dicho que ande con cuidado, y no quiero decir más porque quien me lo ha dicho también corre riesgo. Todavía los que estamos estudiando en esto corremos cierto riesgo, aunque 25 años le quitan hierro al aunto. Sé que aquí ha muerto mucha gente, hay todo un calvario con este tema. En Italia, me lo han pedido pero me han reconocido que hay miedo de publicarlo porque Berlusconi tiene mucho poder.

Anónimo dijo...

En 1978, el Papa Albino Luciani, conocido para la posteridad como Juan Pablo I, muere tras haber ocupado únicamente un mes la silla de Pedro. Una escueta investigación que, oficialmente, excluye la realización de una autopsia, dictamina que la muerte se debió a causas naturales, en concreto, a la delicada salud del Papa; probablemente, olvidó tomarse sus medicinas. En el transcurso de pocos años, morirían Roberto Calvi y Michele Sindona, los “banqueros” del Papa, cuyas conexiones con el Vaticano a través del Banco Ambrosiano serían rumor durante años e inspirarían a Francis Ford Coppola para su tercera entrega de El Padrino. Tres años después, en 1981, el Papa Wojtila, sucesor de Juan Pablo I con el nombre de Juan Pablo II, sufriría un atentado a manos de un turco, Alí Agca, en la Plaza del Vaticano. Todos estos extraños acontecimientos en un corto espacio de tiempo son los que mueven al cura español Jesús López Sáez, por aquel tiempo, responsable de la enseñanza catequética en la Conferencia Episcopal, a comenzar una investigación que correrá paralela a su vida. Como él mismo dice, citando a San Pablo, “mediante la manifestación de la verdad, nos encomendamos a toda conciencia humana delante de Dios”.

Anónimo dijo...

http://www.rafapal.com/?page_id=23

Anónimo dijo...

El ex embajador francés, Roger Peyrefitte, autor de "La sotana roja", asegura que al Papa le puso la inyección letal el mafioso Brucciato, que después murió en un atentado contra Roberto Rossone, vicepresidente del Banco Ambrosiano, y que seguramente estaba acompañado de dos monseñores de la Curia. Según López Sáez, «nadie sabe exactamente quién mató al Papa. Todo apunta a la Logia masónica P2. No se puede responsabilizar a una persona en concreto, aunque hay quien señala al entonces presidente del IOR (Banco del Vaticano), monseñor Marcinckus, y al entonces Secretario de Estado, el francés cardenal Villot».


En cualquier caso se trata, según López, «de una muerte provocada en el momento oportuno». ¿Por qué? Los folios que tiene en la mano el Papa muerto contenían el nuevo organigrama de la Curia y de la Iglesia italiana: dimisión de Villot y del arzobispo de Milán, monseñor Colombo; traslado a Milán de Casaroli; Benelli, nuevo Secretario de Estado; Poletti, vicario de Roma, a Florencia, y Felici, nuevo vicario de Roma». Juan Pablo I, horas antes había presentado el organigrama a Villot y éste le dijo: «Usted es libre para decidir y yo obedeceré. Pero sepa que estos cambios supondrían una traición a la herencia recibida de Pablo VI».Y Juan Pablo I le replicó: «Ningún Papa gobierna a perpetuidad».

Anónimo dijo...

La medicación, que no le fue recetada por su médico personal, como él mismo reconoce, se le obligó a tomar o se le inyectó.La mística Erika, en un libro del famoso teólogo y después cardenal Urs von Balthasar, asegura haber tenido una revelación en la que vio a alguien que le inyectaba la medicina al Papa. Y Juan Pablo II le concede la birreta a Von Balthasar sabiendo que, además, la propia Erika dice en el libro que «el Santo Padre lo sabe y lo cree» [que su antecesor fue asesinado].

francescaB dijo...

Aqui en Italia fuimos todos maravillados por una frase de Papa Luciani: "Dios es madre"...el terremoto en las cimientos de el Vaticano! Y ahí comprendimos que no se saría quedado por mucho tiempo en su sillon de Papa. Y a un Papa no se le desmite, asì que su muerte fue un poco como "anonciada". Persona demasiada limpia. Yo soy de la tierra de Don Milani, Padre Balducci y otros. El escandalo del Banco IOR con Marcinkus y la P2 va siguiendo con los que nos governan (ahora estamos a la P4...) pero ahora mismo, el día antes de ayer y justo ayer, la Cei con el Cardenal Bagnasco (no mas Ruini, el terrible Ruini!) ha hablado de manera muy dura sobre la ética de nuestros politicos, de UNO en particular. Es un echo muy raro: hasta ahora no habían hablado nunca asì hacia este poder y mister B con los suyos pensaban estar con la benedición de la Iglesia y parece que por fin ya se acabó.
También la Iglesia "alta" se ha prononciado y ha dicho las palabras que todos aquí décían en la calle. Estabamos esperando esto y por fin a llegado!
Sobre la muerte de Papa Luciani se dice, sobra todo en roma en los cuartos de la "intelligentia" romana, que de echo no le mataron pero sì que era una persona bastante inferma y simplemente no le dieron ayuda durante una crisis de su infermidad y le quitarono los medicamentos de su mesa de noche, u algo así. Es decir le dejaron morir: un omicidio "pasivo".
"Dios es madre": el Vaticano no podía acceptar esto, claro! Y la limpieza del corazon simple, puro y fuerte de este hombre que pensamos dentro de el Palacio haya visto cosas que no le habían gustado nada, por cierto.
Y déspuès le hemos visto con woytila lo que ha pasado, no?

Anónimo dijo...

Ayudar a desvelar el asesinato del papa Luciani está a una altura similar a ayudar a desvelar el atentado de bandera falsa que supuso el 11 de septiembre.

El papa Luciani fue vilmente asesinado por orden de una trama corrupta. Su figura pide justicia y restitución.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=IXIXDNGVK2g&feature=related

Anónimo dijo...

Esta reflexión llega últimamente con cierta frecuencia a mi vida.

Jesús expulsó a los mercaderes del templo. En su tiempo y en cada tiempo, el mensaje no cambia.
Siempre hay mercaderes en el templo.
Y en mi templo, ¿Hay mercaderes?

Anónimo dijo...

Este apunte sí que es comprometido, pero no lo considero arriesgado, desde luego no más que otros. Lo arriesgado es que informaciones como ésta de hoy no sean conocidas. Nos arriesgamos a no saber la verdad de algunas cosas, y eso sí que es grave. Por cierto, de este asesinato se sabe todo. Todo. En realidad se trata de un 'caso resuelto'. Tarde o temprano saltará a la opinión pública mundial. No creo que sea ni una cuestión de tiempo, porque el tiempo de que se sepa ya ha llegado.

Un abrazo.
R.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=gi8wh5BDMsI


Maravillosa utopia que no saldrá jamás del cine... De lo contrario la historia se repetiría.

Anónimo dijo...

Esta labor de sacar la verdad a la luz es maravillosa, que no decaiga vuestro ánimo. Hacedlo con prudencia y respeto, pero hacedlo porque se necesita.

Anónimo dijo...

Dice un comentario: "Esta reflexión llega últimamente con cierta frecuencia a mi vida.

Jesús expulsó a los mercaderes del templo. En su tiempo y en cada tiempo, el mensaje no cambia.
Siempre hay mercaderes en el templo.
Y en mi templo, ¿Hay mercaderes?"

Por rizar el rizo, lo primero que se me ocurre, es que nuestro templo, puede ser nuestra mente. Y la mía por lo menos, está llena de "mercaderes", ( a veces, más concurrida, que otras). Los pensamientos que nos afectan, los que nos dañan, o pueden dañar a otros, son los mercaderes. Que ni con latigazos salen del templo. El único capaz de sacarlos, es el silencio. El vacío total, pero pleno de todo. De ese modo, se acaban los análisis, las maquinaciones, y los autoreproches. Nuestro propio perjuicio, y el de los demás...Quietud y serenidad.

Anónimo dijo...

El papa Luciani aceptó el reto. En julio de 1977, concretamente el día 10, acudió en peregrinación a Fátima y parece ser que recibió algún mensaje sobre su futuro. Cuando regresó del viaje, según su familia, no era el mismo. Su hermano así lo relata, y añade algo más, “algo lo tenía muy preocupado y no podía decirlo, algo se le había revelado allí”.

Creo que sabía lo que aceptaba al tomar posesión del cargo. Tal vez llegó ya el momento de que su sacrificio, su muerte física, tenga su cumplida significación.
Nada, ningún acto, queda perdido en el Universo.

Anónimo dijo...

Sí, parece que el papa Luciani tenía completa conciencia de su misión, no de sumisión, que eso no lo aceptaba. Aunque él supiera que un día llegaría su 'sacrificio', ese sacrificio tiene sentido cuando se empieza a desvelar, justo desde el momento de su muerte, el tipo de iglesia que está gobernando; gobernando a través de golpes de estado, repito: a través de golpes de estado está gobernando la conciencia de millones de seres humanos en todo el Planeta. Fue nuevamente una muerte para redimir, una sangre derramada para purificar.

Anónimo dijo...

Jesús dijo ayer como dice hoy:
- Es inevitable que haya ocasiones de escándalo; pero ¡ay, de quien los provoque! Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo tiraran al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños. ¡Estad atentos!

(Lc 17, 1-3)

Anónimo dijo...

Albino Luciani, o como le conocían, 'PICCOLO', fue un revolucionario especial, que hizo temblar a muchos poderosos hábitos.
Era un REBELDE, pero ‘CON CAUSA’.
Tuvo una gran virtud, el pensar que la Iglesia debía regirse por el mensaje de JESÚS. Para algunos, tenía un ‘debe’, el pensar, que el Antiguo Testamento debía ser desterrado.
Días antes de morir dijo: “Nunca tengáis miedo de defender que tenéis razón incluso si vuestro adversario es vuestro padre, vuestra pareja, vuestro profesor, vuestro político, vuestro predicador, o hasta vuestro Dios”

Se puede decir más alto, pero, ¿se puede decir mas claro?.

Anónimo dijo...

De mi templo quiero eliminar esas impurezas que engañan, que no me dejan ver con claridad. Necesito ver y reconocer a ese ‘Marcinkus’ que juega en su provecho, motivado por esos demonios que son la ambición y la envidia, y en mi detrimento; ése que quiere dominar y dirigir, intentando boicotear al Ser. Preciso saber que existe ese personaje como potencial posible dentro de mí, y preciso sentir que no quiero ese rostro, que no me gusta. Tal vez por eso es necesario exponerlo, no ocultarlo, y a la vez hacerle sentir mi repulsa.
Quiero pues, purificar mi templo, creando en mí a un Luciani humilde y generoso, un rostro amigo y sonriente, o quizá necesito no matar a esa generosidad que habita internamente. Tal vez, simplemente sea preciso dejar hablar al corazón, o dejar al silencio que hable.

Anónimo dijo...

Cuando el silencio del corazón habla, la vida se transforma.