Tener enemigos




A veces se oye decir: “Fulanito es una bellísima persona, no se le conocen enemigos. Tal persona murió y ha muerto sin tener un solo enemigo”. 

Puede ser, no digo que no. Sin embargo, las figuras que cuestionan, las que incomodan a la sociedad con sus reflexiones y sus preguntas, o simplemente con su silencio, suelen tener enemigos. Creo que no es necesario que ponga ejemplos, fijaos una vez más en la figura de Jesús, Jesús de Nazaret. Y en tantos otros. 

Los que a través de sus enseñanzas comprometen la conciencia de otras personas, suelen tener enemigos; incluso me atrevo a decir que cuantos más enemigos tenga esa persona, más auténticas y cuestionadoras son esas enseñanzas, o no enseñanzas, simplemente esa vida vivida con autenticidad. 

A veces ocurre que una persona se granjea enemigos simplemente por mostrarse siempre sereno, en calma, dejando bien claro que nada ni nadie va a alterar esa paz interna; entonces aparecen enemigos que son justamente los que están viviendo en el dolor, en la barbarie, en la rapiña, en el odio. No soportan ver a alguien en su centro. 

Muchos odian también porque no son capaces de acercarse a ese magnetismo que genera el que vive lleno de felicidad; porque vivir en el amor proporciona felicidad. Luego viene el broche final: el que vive iluminado en ese amor, sabiendo que los enemigos están ahí, decide amarlos...entonces el odio puede ser todavía mucho mayor.




En la foto, la sombra de mis dos hijos. Un atardecer de invierno. Hace unos años.





19 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, cuanto más auténtico es el profeta, más enemigos tiene.

Cris dijo...

Cuánta razón tienes, Raúl, como siempre...

Anónimo dijo...

Para alguien que te tira a la cara su odio, con saña, con total desprecio, no hay nada que le saque más de sus casillas, que le digas que tú, no le odias. Se queda absolutamente perplejo. Te mira incrédulo. Sus bajos instintos se aplacan por un momento y en cierto modo, se siente más desgraciado. Seguirá posiblemente echando por la boca. Te seguirá mirando con ojos inyectados en sangre, pero algo internamente, le ha producido más dolor del que quería inflingirte. Se dará cuenta que tú no entras en su juego de dolor autodestructivo. Porque el odio es un juego masoquista. Los que odian no saben amar. Posiblemenete repitan pautas de conducta aprendidas, heredadas... Si rompes esa cadena, estarás a salvo. No alimentarás esa malsana emoción que no hace más que daño al que la padece.
EL ODIO NO ENGENRA MÁS QUE ODIO. ES INÚTIL. ES INSERVIBLE. NO TE DEVUELVE NADA. NO TE PROPORCIONA NADA. BUENO, EL QUE LO SIENTE, TE DIRÁ QUE LE OTORGA BIENESTAR Y PLACER. ES MENTIRA. NO SABE LO QUE EN VERDAD ESTÁ SIENTIENDO. SÓLO SABE QUE ESA SENSACIÓN LE QUEMA, Y QUIERE QUE OTRO ARDA CON ÉL. RECUERDA ESTAS PALABRAS. SU ODIO NO TE HACE NADA. SI TÚ QUIERES QUE TE HIERA, SERÁ COSA TUYA. EL ODIO SÓLO ES INGNORANCIA. RENCOR, SINRAZÓN. FALTA DE JUICIO. FALTA DE AMOR. FALTA DE HUMILDAD. FALTA DE MODESTIA. TODO AQUELLO QUE QUIERAS AÑADIR. APRENDE A NO ODIAR. ES UNA SENSACIÓN GRATIFICANTE ES MUY PLACENTERA. TE LLAMARÁN IGNORANTE. QUE SIGAN. SE ENTERARÁN ALGÚN DÍA.
PONER LA OTRA MEJILLA TE DOLERÁ EN UN PRINCIPIO, TE ESCOCERÁ, PERO A LA LARGA SALDRÁS GANANDO. NO ES FALACIA. NO SON PALABRAS. ES EXPERIENCIA VITAL.

Anónimo dijo...

Uno de los trabajos que encuentro más árduo es el de no dejar que el enemigo te haga enemigo de ti mismo.

Anónimo dijo...

Ser enemigo de uno mismo es el paso previo, y casi necesario, para hacerse un muy buen amigo de uno mismo.

Anónimo dijo...

Un día, un discípulo le preguntó al Maestro, “por qué no odiaba a sus enemigos, que injustamente le habían condenado a la muerte”. Este le respondió, “que odiar, ni es bueno, ni es útil, y que, el mayor dilema que tienen los que odian, es que al odiar, se alejan de la verdad”.
El Maestro era Sócrates. “Yo sólo sé, que no sé nada y, al saber que no sé nada, algo sé, porque sé, que no sé nada”. Aunque en la vida y en la muerte nos enseñó TODO

En verdad,no nos odian, odian la SABIDURÍA, odian el conocimiento perfecto,el conocimiento elevado,
el conocimiento de DIOS.

Anónimo dijo...

El que crees que es un 'enemigo', posiblemente, con el tiempo se convertirá en un gran amigo. Cuando tú le envuelves con tu luz y con tu presencia, se van desmoronando sus resistencias, temores, 'odios'.
Con el tiempo se dará cuenta del bien que ha recibido.

Anónimo dijo...

Raúl, llevas un gran tesoro en tu vaso de barro. Que la conciencia de tu arcilla, no disminuya tu capacidad de sorpresa y de asombro y que, la esencia de su interior, se expanda a todos, repito, a TODOS, a los amigos de ahora y las 'amigos' del mañana.
“Jamás un pueblo ha tenido un Dios tan cercano a Él”, reflexionaba el pueblo de Israel.
Adelante y Gracias

Anónimo dijo...

Hola mi amigo...

Heiner Müller, dramaturgo del Berliner Ensemble quien vivió en la DDR, déspues de la caída del Muro de Berlín, escribió en 1989: "El que no tiene enemigo lo encuentra en el espejo", es decir: que no hay más coartada, no se puede descargar nada más sobre el enemigo. En el vacío que se ha creado, empieza la lucha en contra de sí mismo - (de "L'invenzione del silenzio - a cura di Peter Kammerer - Ubulibri)

Anónimo dijo...

El ser humano auténtico como no derrocha energía en proteger un ego tembloroso, tiene energía suficiente para irradiarla sobre sí misma y sobre los demás; es capaz de amarse a sí mismo y, por lo tanto, a los demás. Cuando no somos auténticos proyectamos desasosiego.
No resulta fácil vencer en la lucha por ser auténtico.
Es una empresa de toda la vida. He aquí algunas maneras de iniciar la senda: esté consciente de lo que sucede en su vida, interior y exteriormente; escuche el diálogo interior y esté atento al devenir de la vida; acepte la idea de que no hay nada malo en ser diferente a los demás; busque sus convicciones más profundas y defiéndalas, viva por ellas; aprenda a estar a solas: la soledad es la clave del autoconocimiento, pues en ella aprendemos a distinguir lo falso y lo verdadero.
Tal como sucede en la desintegración del átomo, la apertura del yo nos da acceso a un poder oculto. La autenticidad es una fuerza sensibilizadora y una bendición. Surge de sentirse a gusto consigo mismo y, por ende, en el universo.
Constituye el mayor poder del mundo: el de ser nosotros mismos.

A. Whitman

Anónimo dijo...

No culpes a nadie.

Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tu siempre has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tú
mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda

Anónimo dijo...

"Tu peor enemigo no puede hacerte tanto daño como tu propia mente. Pero una vez conquistada, nada ni nadie podrá serte de tanta ayuda".

Buda

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=TcP6cQy7YTg

Anónimo dijo...

"...La lluvia cae sobre malas hierbas
igual que sobre las flores,
y el sol brilla en las cárceles
igual que en las iglesias.
La luz de Dios no discrimina,
y tampoco la nuestra debe hacerlo..."


http://es.scribd.com/doc/2341683/Solo-el-Amor-es-Real

francescaB dijo...

Disculpame por mi castellano...

Hay una historia en el poema epico "La Gerusalem liberada" de Torquato Tasso, que habla de la primera Cruzada (crociata) en el año 1099 y el canto XII cuenta de dos personas, dos guerreros: Tancredi y Clorinda. Tancredi, guerrero cristiano, esta enamorado de Clorinda, guerrera de los moros. Clorinda, en la noche, sale de Gerusalem para ir a encendiar a una torre de madera que los cristianos han puesto en las cercanías de el muro exterior, para entrar en la ciudad. Consigue hacerlo y déspuès va para volver a entrar en la ciudad pero Tancredi la vee: pero no la reconosce porque ella no se puso su armadura sino otra mas gris, sin nada para hacerce reconoscer para mezclarse con los otros en el campo cristiano. Tancredi la sigue y la desafía en un duelo en el cual ella nunca quiere decirle su nombre. Al final él le hunde la espada en el pecho, triunfante. Ella, mientras se ésta cayendo, dice algo...En estas palabras Tancredi reconoce algo: aterrizado le quita el yelmo y la reconoce. Es Clorinda quien, antes de murirse, le perdona. Él se queda así, desesperado por haber matado al ser mas querido de su vida.

francescaB dijo...

Él se queda así, desesperado por haber matado al ser mas querido de su vida pensande que fuera su peór enemigo.

Anónimo dijo...

El sordo temor de encontrarse en una situación de vulnerabilidad explica la tendencia a refugiarse en actitudes de poder. Eso evita ser perturbado, son medios defensivos, pantallas protectoras contra las radiaciones que provienen del exterior. La presencia del otro comporta para cualquier persona una amenaza de perturbación; el contacto profundo con el otro nos interpela y nos puede remover, por tanto, nos convoca a cambios. Tenemos la tendencia a hacernos indisponibles para evitar el cambio.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/view_play_list?src_vid=QHphkTyWi-I&feature=iv&p=DA8FF4C8C3CF14B1&annotation_id=annotation_588701

Anónimo dijo...

No puedo entrar al enlace anterior y no sé lo que mostraría.
Aún así me arriesgo a escribir y a decir, reflexionando en esa historia tan bonita de la Gerusalem Liberada.
Creemos que es un enemigo esa persona que se acerca para hacernos conocer y crecer, que no es más que para enseñarnos a amar, y nuestra inseguridad y nuestro miedo no saben reconocerlo. Tememos porque estamos totalmente ciegos, porque no sabemos entender nada en cuanto nos encerramos en las coordenadas de este mundo superficial.
Si dejáramos expandir nuestra respiración, volar nuestra confianza y adentrarnos en la profundidad de la Existencia, entenderíamos esa Vida que corre y subyace como un río caudaloso en la profundidad de lo externo, de lo aparente. Si dejáramos de auto-engañarnos venceríamos a nuestro peor enemigo que somos nosotros mismos. Ese que vemos frente a nosotros y nos asusta, no es más que yo mismo asustado de perder, de perder modos y formas viejas que no servirán para nada, pero a las que nos hemos agarrado en nuestra ceguera. Nos ofrecen un paraíso y nuestra necedad lo ignora y lo aniquila.
Yo, el espejo y yo.
¡Qué Dios nos ayude a despertar cuando ése es nuestro deseo!