La locura del hombre



El hombre está más preocupado por conseguir todos sus placeres que en conocerse interiormente y amarse de forma profunda y sincera. El hombre está más preocupado por ver cumplidas sus fantasías, que en hacer desaparecer el hambre en el mundo. El hombre está más preocupado por robar y rapiñar, que en conseguir encontrar dentro de sí la paz y la serenidad. 

La locura del hombre se basa en sus deseos, no en sus necesidades. Las necesidades tienen que ver con el ahora: comer, vestirse, vivir en una casa digna. La necesidad tiene siempre lugar en el momento presente. La necesidad se atiende y punto. Sin embargo los deseos tienen que ver con el futuro, y eso ya es harina de otro costal: “un día querré tener un coche muy caro, o un día querré ser líder de un partido político para ser también un día presidente del gobierno…”. Eso son proyecciones de la mente. Para hacer realidad esas proyecciones, esos deseos, estamos dispuestos a pasar por mil infiernos, o mejor dicho, vamos a hacer pasar a mucha gente por mil infiernos hasta que podamos conseguir todas esas cosas. Porque el deseo es un infierno que nos fabricamos nosotros mismos; un infierno es algo que no acaba nunca porque detrás de un deseo siempre viene otro, y después otro y otro. 

Cuando centramos nuestra vida en la esfera del ‘tener’ lo que hacemos es alejarnos de nuestro ‘ser’. Por tener, dejamos de ser. Y eso es lo que está ocurriendo ahora. ¿Por qué hay tanto desorden en el mundo? Porque hemos dejado entrar a la locura del tener en nuestras vidas. Ahora todo se valora en términos de tener o no tener. En toda esta propaganda adulterada de esta patraña fabricada llamada que crisis, todo se valora en términos de tener: “Que si Grecia tiene una deuda de...;que el déficit que tiene España es de…”. Todo tiene que ver con el tener. Nadie habla de cómo son de verdad los griegos, nadie habla de cómo somos en verdad los españoles. 

Uno no es lo que tiene, uno es lo que es. Ahora vamos camino de dejar de ser lo que tenemos para por fin ser lo que somos. Y así de paso evitar esta locura. 



En la foto, una tormenta sobre Atenas… y un rayo sobre el Partenón. 


14 comentarios:

María dijo...

Maravillosa verdad envuelta en pura poesía. Se nos olvida lo que somos. Sólo pretendemos tener. Los sufrimientos vienen precisamente de eso, no ver satisfechos nuestros deseos. Cuantos más deseos, más infelicidad. No nos llegamos a ver saciados de pedir, y de querer conseguir. A los demás, incluso, les pedimos más. No nos basta con lo que generosamente nos dan. Aún, nos parece poco. SIEMPRE ES MÁS IMPORTANTE SER QUE TENER. ESTO ME LO HIZO ENTENDER UN BUEN AMIGO, CUANDO ME DIJO: "TE APRECIO POR LO QUE ERES". ATESORAR CULTURA, ERA UNA DE MIS AMBICIONES...

En las relaciones personales, sean del tipo que sean, también debemos de dar lo que somos no lo que tenemos. Huyamos de todo aquel que pide, pero se olvida de dar. Huyamos del que exige, porque no sabe lo que dice. Perdónalos, porque no saben lo que hacen. Cuidémonos del que mira sin ver. Error, cuando empezamos a "cuadrar", que lo que tienes eres. Calculamos, lo que nos pueden dar, si tienen. O lo que nosotros, no les tendremos que dar a ellos...
PRECIO NO ES VALOR.
Salgamos de la turbulencia colectiva. Aprendamos a ser. Olvidémonos de la materia por unos instantes. Dejemos de contemplar una belleza ostentosa, y miremos el verdadero significado del mensaje: "No quiero lunas que me iluminen". "No quiero soles que me fascinen..."
TODO CUANTO TENEMOS NO LO PODEMOS LLEVAR CON NOSOTROS. DESNUDOS VENIMOS. DESNUDOS NOS IREMOS. SALIMOS DE CASA SIN NADA. VOLVEREMOS A ELLA SIN "BULTOS". SÓLO CON LA SATISFACCIÓN DE LA EXPERIENCIA, DE UNA VIDA VIVIDA. PORTAREMOS ÚNICAMENTE LO QUE SOMOS. POR EL CAMINO DE REGRESO, VEREMOS LA LOCURA DE MUCHOS...

http://www.youtube.com/watch?v=8RgizygqoJA

Anónimo dijo...

"Es una tarde mustia y desabrida
de un otoño sin frutos, en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra.
Por un camino en la árida llanura,
entre álamos marchitos,
a solas con su sombra y su locura
va el loco, hablando a gritos.

El loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesca su figura;
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.

Por los campos de Dios el loco avanza.
Tras la tierra esquelética y sequiza
-rojo de herrumbre y pardo de ceniza-
hay un sueño de lirio en lontananza.
Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano!
¡Carne triste y espÌritu villano!
No fue por una trágica amargura
esta alma errante desgajada y rota;
purga un pecado ajeno; la cordura,
la terrible cordura del idiota".

Antonio Machado

Anónimo dijo...

"Encuentra ese atributo personal que te hace sentir vibrante y profundamente vivo. Junto con él llega una voz interior que te dice: esto es lo que eres. Cuando la escuches, síguela".
William James

Anónimo dijo...

http://www.megavideo.com/?v=JSZQGDY3

EL LIBRO DE ELI

Anónimo dijo...

Parece un apunte triste pero no lo es, es de mucha sinceridad y verdad.

gracias

Anónimo dijo...

La locura de SER hombre...

A)http://www.youtube.com/watch?v=-r-Jd1mmlBo&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=3Y1Z4yx97kM&feature=related


B)http://www.youtube.com/watch?v=UScd2CR_X0U&feature=related

Anónimo dijo...

http://www.librosgratisweb.com/pdf/gibran-khalil/el-loco.pdf


"Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió: Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había
confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando:
-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!
Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a
refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su
casa, señalándome gritó:
-Miren! ¡Es un loco!
Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol be só mi desnudo rostro, y mi alma
se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:
-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!
Así fue que me convertí en un loco.
Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser
comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.
Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón."

Anónimo dijo...

AHORA

Ahora es el momento del Espíritu, de oración contestada, de bendiciones.

Al pensar en el eterno ahora, me doy cuenta de que el presente es un momento divino. En Dios no hay ni pasado ni futuro. Dios reconoce solamente el ahora, en el cual las oraciones son contestadas y los deseos satisfechos. Las bendiciones se manifiestan, se hacen visibles, se expresan y se hacen tangibles en el ahora.

Al vivir en el eterno ahora de Dios, puedo percibir las bendiciones que ya son mías. Nada puede impedir que mi bien venga a mí. Consciente del momento presente, ya no busco cumplir mis anhelos en el mañana. Sé que mi bien está aquí, hoy. Sólo tengo que aceptarlo para ver la manifestación. Vivo en el eterno ahora, recibiendo bendiciones del Espíritu a cada momento.

El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado.(Marcos 1:15)

Anónimo dijo...

CONSULTA a Ramiro Calle.

Ramiro, me llamo Ramón y soy un estudiante de psicología. Siempre he tenido mucho interés por las psicologías de Oriente. Tengo un gran problema con la mente, y es que no logro casi nunca estar atento, e incluso cuando estudio temas interesantes, me disperso una y otra vez. Pero lo que más me preocupa, y se lo quiero confesar, es que me vienen a la mente a menudo pensamientos desagradables que me angustian o me llenan de temores irracionales. Este descontrol mental me daña doblemente: porque me crea desdicha y porque me impide estar más concentrado en los estudios. Las psicologías orientales siempre le han dado mucha importancia a este tema y por eso quería consultarle. ¿Qué puedo hacer? ¿Me aconseja alguna cosa o me recomienda algún ejercicio? Gracias.

RESPUESTA

Estimado Ramón, muchas gracias por escribirme. Destacados psicólogos o psicoterapeutas occidentales han llegado a aseverar que la psicología occidental está en pañales con respecto a la oriental, porque esta última tiene miles de años de antigüedad. Por lo tanto, haces muy bien en interesarte por ambas. Los meditadores fueron los primeros psicólogos del mundo, investigando sobre su propia mente, que convertían en su laboratorio. Desde muy antaño se han dado cuatro métodos para el dominio de los pensamientos, que brevemente son: (1) cortar los pensamientos inútiles o indeseables en su propia raíz, nada más aparezcan; (2) observarlos inafectadamente, sin aceptar ni rechazar, sin juzgar; (3) ignorar los pensamientos y seguir llevando a cabo la actividad que uno esté ejecutando, y (4) combatir los nocivos o insanos mediante el cultivo de sus opuestos, o sea los pensamientos positivos. Estos métodos se pueden entrenar en meditación, pero hay que llevarlos a cabo también en la vida diaria. Hay que destacar también los llamados cuatro esfuerzos conscientes para embellecer la mente, y que son: el esfuerzo por desalojar de la mente los pensamientos negativos e insanos; el esfuerzo por impedir que vuelvan a entrar; el esfuerzo por suscitar pensamientos saludables, y el esfuerzo por cultivarlos, desarrollarlos y desplegarlos. Te será de gran ayuda algún ejercicio de meditación para calmar y esclarecer la mente, entre los que sobresalen los de atención a la respiración. No se trata de ejercicios respiratorios, como hacemos en el yoga, sino de respirar con toda naturalidad pero estar muy alerta al flujo de la respiración, evitando pensamientos o reflexiones. Por supuesto hay que trabajar en la vida cotidiana lo que se llama la atención total; es decir, estar más conectado con aquello que pensamos, decimos, escuchamos o hacemos. Como decían los maestros zen: “Cuando como, como; cuando duermo, duermo”. El problema más cercano a todo ser humano es su mente. La mente es muy misteriosa, pues a menudo se comporta como si no fuera nuestra, pero hay que aprender a ponerla bajo el yugo de la consciencia y la voluntad. Como reza el antiguo adagio, “así como piensas, así eres”. El propio Buda aseguró: “No conozco nada tan poco provechoso como una mente mal gobernada, ni nada tan provechoso como una bien gobernada”. El gran psicólogo humanista Erich Fromm valoraba mucho la práctica de la meditación, porque mediante la misma uno aprende a suspender los pensamientos inútiles y a otorgarle a la mente tranquilidad y lucidez.

Anónimo dijo...

Estaba paseando por los jardines de un manicomio, cuando conocí a un joven que estaba leyendo un libro de filosofía. Su comportamiento y su buen estado de salud hizo que destacara de los demás reclusos.

Me senté a su lado y le pregunté:

¿Qué estás haciendo aquí?

Me miró, sorprendido. Pero al ver que yo no era uno de los médicos, él contestó:

Es muy simple. Mi padre, es un brillante abogado, yo quería ser como él.

Mi tío, dueño de un emporio de grandes empresas, esperaba que siguieran su ejemplo.

Mi madre quería que yo fuera la imagen de su amado padre.

Mi hermana siempre pone a su marido delante de mí como un ejemplo de hombre de éxito.

Mi hermano trató de entrenarme como a un atleta, para que sea como él.

Y lo mismo pasó en la escuela, con la profesora de piano y el profesor de Inglés - todos estaban convencidos y determinaron que eran el mejor ejemplo posible a seguir.

Ninguno de ellos me miró como uno debe mirar a un hombre, sino como si estuvieran mirando en un espejo.

Así que decidí entrar en este asilo. Al menos aquí puedo ser yo mismo.

Khalil Gibrán.

Anónimo dijo...

http://www.goear.com/listen/bfa1d20/soy-luis-pastor

Anónimo dijo...

Desde niños, otras personas intentan decirnos quienes somos, algunas veces nos van colocando etiquetas y crecemos identificándonos con ellas. Nos dicen quienes somos, también qué quiere de nosotros 'la sociedad' y lo que a cambio podemos conseguir.
Conseguir va unido al ser alguien o algo. Y además nos hacen ver que nuestra felicidad depende de ese ser que consigue. Si no consigues no eres. El mensaje es repetitivo, constante, y nos vamos olvidando…

El olvido que nos deposita en el mundo, se acrecienta aún más. Y vamos adquiriendo cosas o nos quedamos en el camino, pero ni de una forma ni de otra sentimos esa felicidad que se nos contó. Ahí comienzan a generarse en nuestra existencia hastíos y descontentos que nos ponen en peligro. Es ahí que realmente estamos en el manicomio de nuestra vida, un manicomio del que necesitamos imperiosamente salir porque no es el lugar que nos corresponde.

Hemos salido al mundo, al igual que el hijo pródigo sale de la casa del Padre, a vivir esta ilusión que nos engaña, y solamente retornando a nuestro hogar, reconectando con nuestro ser podemos participar del auténtico gozo, de esa felicidad que sentimos cuando nuestra alma peregrina y sabia retoma el timón de nuestra existencia.

Anónimo dijo...

No somos lo que pensamos. Tampoco se puede pensar lo que somos. Ni somos lo que el otro cree que somos. ¿Quiénes somos? ¿Quién soy? Cada día la existencia es eterna. A cada instante este ser que soy recobra su Ser siendo. El centro del ego nos exige que compensemos nuestras carencias para sentirnos vivos y necesarios.
Nutrir lo que soy no es un negocio. Es una forma de vivir y existir. Llega el día en que el placer del ego será transmutado al éxtasis del Amor. Este es el día.

Anónimo dijo...

Un amigo mío trabajó una vez en un hospital de enfermos mentales. Mientras hacía las visitas, solía explorar a los pacientes preguntándoles: «¿Por qué estás aquí?» La respuesta, normalmente, revelaba el grado de percepción de la realidad del paciente.
Una mañana el psicólogo recibió una respuesta que le impresionó:
-Estoy aquí -respondió el paciente- por la misma razón que usted, doctor. No pude triunfar en el mundo exterior.

Osho.
El libro del hombre