Algo que nació abierto




-Raúl, entonces, ¿qué es la vida de un ser humano?
-Un experimento.
-¿Un experimento?
-Sí. Esta es la secuencia lógica de unos hechos que he podido observar desde que era niño: si tú naces caballo vivirás y morirás como un caballo, toda tu vida estará envuelta en el hecho de ser caballo, o en ser pájaro o en ser gato; pero si naces mujer o si naces hombre en realidad no sabes lo que vas a ser. No hablo de la esencia física de lo que somos, hablo de la experiencia psicológica, hablo del devenir interior de nuestra existencia. Podemos ser cualquier cosa.
-Entonces, ¿uno no sabe lo que va a ser?
-Uno no sabe lo que va a ser porque somos algo que nació abierto, abierto a todo. Como potencialidad, un ser humano no se concreta en nada, su evolución es siempre ilimitada, por eso creo que los seres humanos somos tan contrarios a interpretar papeles; siempre que un ser humano está interpretando un papel (madre, padre, esposo, esposa, jefe, sacerdote, rey, mendigo…) internamente sabe que su papel no es ese.
-Y, ¿por qué?
-Porque su esencia es ilimitada. Lo que llegamos a ser nos parece siempre poca cosa; en realidad no es que nos parezca poca cosa, es que no podemos disponernos a ser algo que nos limita.
-Y si siempre hay algo que nos limita, ¿qué es lo que somos?
-Somos los que buscamos cielos más grandes. Siempre lo hacemos. ¿No te has dado cuenta de que lo externo es siempre muy superficial?
-Sí, me he dado cuenta.
-Por eso el viaje de la vida se enfoca cada vez más hacia lo interno.
-Raúl, ¿tú crees que el nacimiento y la muerte están en nuestras manos?
-No lo están. Puede haber seres muy evolucionados que elijan nacer y morir conscientemente en este plano, pero para la mayoría no es así, sabemos que nacer y morir es algo que no está en nuestras manos.
-Y si el nacer y el morir no dependen de nosotros, ¿qué es lo que depende?
-Lo que está entre medias de esos dos puntos.
-¿Y qué es lo que está entre medias?
-El amor.
¿El amor?
-El amor es la libertad con la que eliges mirar la vida. El amor es la luz que ilumina nuestra ignorancia y nuestro miedo. Siendo amor, eres ilimitado.


Parte de una entrevista en radio, hace seis meses.
Gracias, Fernando.



En la foto, flores en el campo verde.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

"Y si siempre hay algo que nos limita, ¿qué es lo que somos?
-Somos los que buscamos cielos más grandes. Siempre lo hacemos".
Lo hacemos aun no sabiéndolo. Lo sabemos aun no aceptándolo. Lo creemos aun rechazándolo. Lo limitamos aun viendo su horizonte... El límite es nuestra mente. El ego nos limita.Siempre buscamos el amor. El Amor nos busca en todo.
SIENDO SOMOS.

Anónimo dijo...

Precioso diálogo, me ha encantado; decididamente se amplia de esta forma el último libro.

Anónimo dijo...

La Primavera es eterna. Eterna Primavera la de nuestros días.Que así sea.

Anónimo dijo...

Florecillas de campo simples y humildes, inapreciables a los ojos en el conjunto del campo. Hermosas y generosas para los ojos del corazón.
"El amor es la luz que ilumina nuestra ignoracia y nuestro miedo."
Profunda frase simple y humilde, hermosa y generosa.



"El amor es poliédrica entrega. Alegría y mesura es lo único que nos puede ayudar. Alegría y no miedo. Valor y sentimiento, es lo único..."


http://www.youtube.com/watch?v=5_NbhDPvSHY&feature=related

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=F-4wUfZD6oc&feature=related

BELLA MELODÍA PARA BELLA REFLEXIÓN. PRECIOSO PENSAMIENTO PROCEDENTE DE UNA CONCIENCIA DE LUZ. MEDITACIÓN TRABAJADA.

Anónimo dijo...

Un día pregunté a un amigo:

-Y qué es la VERDAD?
Él me respondió:
-La VERDAD es la VIDA.

Bonita respuesta, pero difícil de entender en toda su magnitud.
Pensé en ese momento,lo mismo que Sócrates respondió a los discípulos de Eráclito de Éfeso: "Lo que he entendido me parece interesante, y lo que no, puede que también lo sea"

Hoy lo entiendo.
La auténtica VERDAD es el AMOR, porque la VIDA es AMOR. AMOR DIVINO.

Anónimo dijo...

"Compasión y silencio es lo único que os puede salvar".

Anónimo dijo...

"Es cosa maravillosa que como el amor nunca está ocioso sino en continuo movimiento, como la llama, está echando siempre llamaradas acá y allá; y el amor, como en la tal alma está en viva llama. Llama que derrite al Alma en Amor. Y así estos actos del alma son preciosísimos, haciéndola amar con sabor y temple divino".

- San Juan de la Cruz -

Anónimo dijo...

Blog que está cumpliendo firmemente con su propósito: CREAR CONCIENCIA.
Miles de palabras desde su comienzo. Todo sentimiento, anhelo, deseo, o buena intención, viene a parar a estas páginas nuestras, vuestras, mías. Me recuerdan que estoy viva. Ellas hermanan miles de almas que se conocen y se reconocen, aún sin haberse visto nunca. Esperanzas y destinos encontrados en torno a una misma necesidad: Dar y tomar AMOR. Maquinaria de corazones que se resisten a cualquier otro "alimento precocinado".

Letras de canciones que hablan mucho mejor que yo... "Junto a ti avanzo por trocha de cabras, con el sol a las espaldas..." Juntos todos nosotros, junto a todos vosotros...


http://www.youtube.com/watch?v=d4ZNgbR2NGM&feature=related

Anónimo dijo...

El Amor son escalas de evolución cada vez más altas. Eso es Dios.

Anónimo dijo...

BUEN DIA PARA DAR, PARA SERVIR, PARA AYUDAR CON LA VISION QUE TENEMOS DENTRO. REALIZA AQUELLO QUE TIENES CLARO.

He llegado a la temible conclusión de que yo soy un elemento decisivo. Es mi manera personal de ver las cosas lo que crea el clima, es mi estado de animo el que determina el estado del tiempo. Poseo un tremendo poder para hacer la vida miserable o dichosa. Yo puedo ser un instrumento de tortura o un instrumento de inspiración; tengo el poder de humillar o de ensalzar, de lastimar o de curar. En todas las situaciones es mi respuesta la que decide si una crisis se agrava o disminuye, depende de mi que una persona sea humanizada o deshumanizada. Si tratamos a las personas cual son, las hacemos peores de lo que son, si las tratamos como debieran de ser, las ayudamos a ser lo que son capaces de llegar a ser.

Cuando te encuentres con esa persona en tu vida, tu ya sabes quien, intenta tratarla no como lo que es, sino como si ya fuese aquello que es capaz de llegar a ser.

In lak ech (Soy otro tú).

Ka Manik

Anónimo dijo...

Si trazásemos el contorno de esas flores se dibujaría un útero. Somos capacidad inagotable. Transparencia ilimitada de aperturas. Fecundidad permanente. Somos absoluta mente todo y entera mente nada. Todo y nada. La nada del Todo. El Todo en la Nada.

Anónimo dijo...

Esas flores pueden ser un útero y pueden ser también un corazón. Lo más curioso de esas flores es que 'parece' que están suspendidas, no tocan tierra...

Anónimo dijo...

...Tocan el cielo.

Anónimo dijo...

Somos Santos.
Porque santo es nuestro origen y santo es nuestro destino.
Somos Santos.
Porque Santo es nuestro Padre y santo es nuestro camino.

Anónimo dijo...

El hombre nace para vivir la vida, pero puede perdérsela; todo depende de él. Puede respirar, puede comer, puede envejecer, puede caminar hacia la tumba, pero eso no es vivir. Es una muerte gradual de la cuna a la tumba, una muerte gradual de setenta años. Y debido a que a tu alrededor hay millones de personas muriéndose gradualmente, muriéndose lentamente, empiezas a imitarlas. Los niños aprenden todo de las personas que les rodean, y estamos rodeados de muerte. Así que primero habrá que entender lo que quiero decir con vivir la vida. No consiste solamente en hacerse viejo. Consiste en hacerse mayor, en crecer. Envejecer y crecer son dos cosas diferentes. Cualquier animal es capaz de envejecer; crecer es el privilegio de los seres humanos. Pero solamente unos pocos ejercen su derecho.

De la medicación a la meditación. Osho.

Anónimo dijo...

Nuestra libertad residirá en la capacidad de amar que desarrollemos al transitar esta existencia. El amor será el camino por donde transitar para llegar a ser en la máxima potencialidad.

Anónimo dijo...

Aunque hablara
lenguas humanas y angelicales
si no tengo amor,
sería sólo un metal que resuena,
una campana que retumba.

Si tuviera el don de la profecía
y pudiera entender todos los misterios,
y toda la ciencia,
y hasta poseer la fe para mover montañas,
pero me falta amor
nada soy.

Y aún cuando repartiera
todos mis bienes,
todo lo que poseo
pero sin amor,
de nada me sirve.

El Amor
es benigno,
no tiene envidia,
no es jactancioso,
no se envanece,
no se irrita,
no guarda rencor,
no es egoísta,
no goza de la injusticia
sino se goza de la verdad.

El Amor es,
y nunca deja de ser
el Amor.

Anónimo dijo...

(I)

"Pregunta: ¿Qué entiende usted por amor?

Krishnamurti: Vamos a descubrir comprendiendo lo que el amor no es; porque, como el amor es lo desconocido, a él tenernos que allegarnos descartando lo conocido. Lo desconocido no puede ser descubierto por una mente que está llena de lo conocido. Lo que vamos a hacer, pues, es descubrir los valores de lo conocido, considerar lo conocido; y cuando simplemente se lo considera sin condenación, la mente se libra de lo conocido. Entonces sabremos lo que es el amor. Tenemos, pues, que enfocar el amor negativamente, no positivamente.

¿Qué es el amor para la mayoría de nosotros? Cuando decimos que amamos a alguien, ¿qué queremos dar a entender? Queremos decir que poseemos esa persona. De esa posesión surgen los celos, porque si lo pierdo a él ‑o a ella- ¿qué sucede? Me siento vacío, perdido; por lo cual legalizo la posesión. Lo retengo a él ‑o a ella-. Del hecho de retener, de poseer a esa persona, provienen los celos, el temor y todos los innumerables conflictos que surgen de la posesión. Esa posesión, ciertamente, no es amor. ¿Acaso lo es?

Es obvio que el amor no es sentimiento. Ser sentimental, ser emotivo, no es amor, porque el sentimentalismo y la emoción son meras sensaciones. Una persona religiosa que llora nombrando a Jesús o a Krishna, a su "guía espiritual" o a alguna otra persona, es simplemente sentimental, emotiva. Se entrega a la sensación, que es un proceso de pensamiento, y el pensamiento no es amor. El pensamiento es resultado de la sensación. Así, pues, la persona que es sentimental, emotiva, no tiene posibilidad de conocer el amor. Nuevamente, ¿no somos emotivos y sentimentales? El sentimentalismo, la emotividad, son una mera forma de la autoexpansión. Estar lleno de emoción no es amor, evidentemente, porque una persona sentimental puede ser cruel cuando sus sentimientos no se ven correspondidos, cuando no tienen salida. Una persona emotiva puede ser incitada a odiar, lanzada a la guerra, a la matanza. Y el hombre que es sentimental, lleno de lágrimas con motivo de su religión, carece ciertamente de amor.

¿El perdón es amor? ¿Qué está implícito en el perdón? Vosotros me insultáis y yo me resiento, lo recuerdo; luego, por compulsión o arrepentimiento, digo "os perdono". Primero retengo y luego rechazo. ¿Eso qué significa? Que yo sigo siendo la figura central. Sigo siendo importante; soy yo que perdono a alguien. Mientras exista la actitud de perdonar, quien es importante soy yo, no la persona que, según se supone, me ha insultado. De suerte que, cuando yo acumulo resentimiento y luego niego ese resentimiento, lo cual vosotros llamáis "perdón", ello no es amor. Es obvio que el hombre que ama no tiene enemistad alguna, y a todas estas cosas él es indiferente. La simpatía, el perdón, la relación que existe cuando se posee, los celos y el temor, nada de eso es amor. Todo eso pertenece a la mente, ¿no es así? Mientras la mente sea el árbitro no hay amor, pues la mente sólo arbitra poseyendo, y su arbitraje es mera posesividad en diferentes formas. La mente sólo puede corromper el amor, no puede dar nacimiento al amor, no puede brindar belleza. Podéis escribir un poema sobre el amor, pero eso no es amor.

Anónimo dijo...

(II)

Es obvio que no hay amor cuando no hay verdadero respeto, cuando no respetáis a los demás, ya se trate de criados o de amigos. ¿No habéis advertido que no sois respetuosos, buenos, generosos, con vuestros servidores, con las personas que, según se dice, están "por debajo" de vosotros? Pero sentís respeto por los que están arriba, por vuestro jefe, por el millonario, por el hombre con título y una gran casa, por el que puede brindaros mejor posición, un empleo mejor, por la persona de quien podéis obtener algo. Pero maltratáis a los de condición más baja que vosotros, con quienes usáis un lenguaje especial. Donde no hay, pues, respeto, no hay amor. Donde no hay compasión, piedad, perdón, no hay amor. Y como la mayoría de nosotros nos hallamos en ese estado, carecemos de amor. No somos respetuosos, ni compasivos, ni generosos. Somos posesivos, llenos de sentimientos y emociones que pueden ser dirigidos en uno de estos sentidos: matar, asesinar, o hacer causa común con otros para algún fin disparatado, fruto de la ignorancia. ¿Cómo, pues, puede haber amor?

Sólo podéis conocer el amor cuando todas esas cosas han cesado, terminado; sólo cuando no poseéis, cuando no sois meramente emotivos en vuestra devoción por un objeto. Tal devoción es una súplica, es buscar algo en forma diferente. El hombre que ora no conoce el amor. Corno sois posesivos, como buscáis una finalidad, un resultado, mediante la devoción y la plegaria ‑lo cual os torna sentimentales, emotivos- es natural que no haya amor; y es obvio que no hay amor cuando no hay respeto. Podréis decir que sí tenéis respeto, pero vuestro respeto es para el superior; ello es simplemente el respeto que proviene de desear algo, es el respeto del temor. Si realmente sintierais respeto, seríais respetuosos con los inferiores y no sólo con los llamados "superiores"; y como ese respeto no lo tenéis, en vosotros no hay amor. ¡Cuán pocos entre nosotros somos generosos, magnánimos, compasivos! Sois generosos cuando os conviene, compasivos cuando esperáis algún provecho. Cuando esas cosas desaparezcan, cuando no ocupen vuestra mente, y cuando las cosas de la mente no llenen vuestro corazón, entonces habrá amor; y sólo el amor puede transformar la actual locura e insania del mundo, no los sistemas, ni las teorías de izquierda o de derecha. Sólo amáis realmente cuando no poseéis, cuando no sois envidiosos, codiciosos, cuando sois respetuosos, cuando tenéis misericordia y compasión, cuando tenéis consideración por vuestra esposa, vuestros hijos, vuestro vecino, vuestros infortunados servidores

Acerca del amor no se puede pensar; el amor no puede ser cultivado ni practicado. La práctica del amor, la práctica de la fraternidad, sigue estando en el ámbito de la mente, y por lo tanto no es amor. Cuando todo eso ha cesado, entonces surge el amor, entonces conoceréis qué es amar. Por consiguiente el amor no es cuantitativo sino cualitativo. No decís "amo al mundo entero"; pero cuando sabéis amar a uno, sabéis amar a todos. Es porque no sabemos amar a uno, que nuestro amor a la humanidad es ficticio. Cuando amáis, no hay uno ni muchos: hay sólo amor. Sólo cuando hay amor pueden resolverse todos nuestros problemas; y entonces conoceremos su felicidad y su bienaventuranza."

La Libertad Primera y Última (Jiddu Krishnamurti)

Anónimo dijo...

Es profundizando cuando expandimos nuestra esencia, del mismo modo que ahondando sus raices en la tierra, es como una planta o un árbol, ofrece sus mejores aromas, sus mejores ramas o sus mejores frutos.
Creciendo hacia lo interior es como va mostrándose nuestro verdadero progreso.