Unión, Comunión, Amor.




Willigis Jäger, con sus 87 años, representa hoy la convergencia de las tradiciones espirituales de Oriente y la mística de Occidente. Es uno de los maestros espirituales más importantes de Europa. Benedictino y maestro de Zen, representa una espiritualidad moderna y transpersonal que da respuestas a los buscadores del siglo XXI. Su presencia trasmite la paz de una conciencia avanzada. Fundador de Escuelas de Contemplación como la Escuela de Zen “Nube Vacía”, desde el año 2003 Willigis Jäger es el guía espiritual del Benediktushof en Alemania, un centro internacional dedicado a la búsqueda y consolidación de los distintos caminos espirituales. 


Autor de diversos títulos, entre los que destacaremos “La ola es el mar”, un libro de honda espiritualidad mística; “La oración contemplativa”, un libro donde, a través de la figura de San Juan de la Cruz, se nos muestra que el camino hacia la experiencia mística consiste en el desarrollo de una atención amorosa. “La nube del No-Saber”; y “Sabiduría Eterna”, en el que se habla del misterio que se nos esconde detrás de todos los caminos espirituales. En todos expone una enseñanza espiritual que integra la búsqueda de unificación por parte de todos los seres humanos.


-¿Qué le ha dado el Zen que no le ha dado el cristianismo?

El Zen me demostró que hay un nivel más allá de lo personal; después me he dado cuenta que en el cristianismo, con la mística, tenemos lo mismo que en el Zen. Ese nivel místico se encuentra también en el Hinduismo, en el Islam, en la religión Judía… pero las religiones no tienen apenas acceso a este otro nivel.

-¿Cómo y de qué manera sintió la llamada de Dios en su vida?

De niño tuve una experiencia espiritual. Estando un día en la Iglesia, por unos momentos me salí del nivel racional y experimenté que había un nivel más allá del intelecto. En aquellos momentos no sabía lo que me pasaba pero más tarde pude explicármelo. Tenía entonces 6 años, pero a las 13-14 años se repitió algo muy parecido. Entonces estuve ya muy seguro que había un nivel más allá de lo personal y de lo racional.

-¿En qué momento se encuentra la Iglesia Católica?

La Iglesia tradicional se queda en el nivel intelectual. Tendría que escuchar mucho más a sus santos, por ejemplo a San Juan de la Cruz, que dice que hay un nivel que va más allá del intelectual. Ese nivel lleva a una libertad muy grande y es posible que llegando a ese nivel el significado por ejemplo de la confesión sea distinto. Por eso las autoridades religiosas tienen miedo a eso.

-¿Cómo está el diálogo interreligioso?

Ese diálogo es muy importante pues hace que las religiones se comprendan unas a otras. Pero no va más allá del nivel intelectual.

-¿Podemos educar en la Mística a los niños y a los jóvenes?

No es fácil educar a los niños en la vida religiosa. Las religiones están todavía con sus dogmas, y nos hemos dado cuenta que la gente joven no acepta los dogmas, no entra en los dogmas. Muchos se salen de las Iglesias o dejan su religiosidad a un lado, no tiene significado en su vida. Tenemos que tratar a la gente joven de otra manera para que pueda pasar a un nivel transpersonal.

En Ginebra han hecho un túnel de 9 kilómetros de diámetro y a 70 metros de profundidad para reproducir el Big Bang, la explosión original primera. La gente joven de hoy se pregunta, ¿qué significado tienen unos cuantos decenios de vida, aunque sepa cómo sucedió el Big Bang? ¿Quién da significado a unos decenios de vida en este universo atemporal e inmenso?

Los nuevos conocimientos científicos nos dicen que hay millones de planetas como la tierra. Seguro que hay otras vidas en esos universos y me hago siempre la pregunta: ¿qué significado tienen estos decenios de mi vida? ¿De dónde venimos? ¿Por qué estamos aquí? ¿A dónde vamos?

-¿Se puede conjugar la Mística y una vida diaria de trabajo y obligaciones?

Quien tiene una experiencia espiritual vive de otra manera la cotidianidad, se expresa de otra manera, da otro significado a su vida. La espiritualidad da a la persona una base, un fundamento con el que puede vivir mejor la vida diaria.

-¿Cuál es su oración favorita?

La apertura total a esa inmensidad. No creo en un Dios Personal. Creo en un Fondo Originario del que sale todo lo que sabemos y las cosas que desconocemos. Este Universo es atemporal. El tiempo lo crea nuestro intelecto y la ciencia nos dice que hay universos paralelos. Tiene que haberlos para que todo el universo se mantenga. El Ser Humano está todavía muy hecho al nivel intelectual y quiere explicarlo todo desde ese nivel. Nuestro intelecto nos hace personas y es muy importante, pero al mismo tiempo es una limitación porque no nos da una explicación clara de todo el proceso evolutivo.

-¿Qué papel ocupa el silencio en la vida espiritual?

El silencio nos lleva a nuestro ser verdadero. El ego es un nivel muy estrecho de nuestro ser humano. Detrás del ego hay un suceder universal que comprendemos cuando salimos del ego. El ego nos hace personas, y al mismo tiempo es una limitación. Por eso toda mística dice: “Tienes que salir del ego, y entonces comprenderás más lo que tú eres y lo que es este mundo”. 


Es muy difícil trasmitir a las personas lo que es el ego, algo que es muy importante, pero que al mismo tiempo nos limita. Nuestro verdadero ser está más allá del ego, detrás del ego. Y el ego es una forma de manifestarse que tiene esa vida universal. Como la ola y el océano. Nuestro yo es como una ola, pero cuando comprendemos más, entonces somos el océano.

-¿Cómo explicar la presencia del mal en el mundo?

Pregunta difícil. El mal forma tanto parte de ese Fondo Originario divino tanto como el bien. ¿Quién manda un terremoto¿ ¿Quién envía un tsunami? ¿Por qué muren miles de personas? No hay un Dios ahí arriba que nos lo manda. El Universo no está ordenado según nuestros deseos. El suceder evolutivo es completamente diferente a lo que nuestro intelecto puede demandar. Por eso lo que llamamos el mal es una forma más de vida. Las personas tenemos que llegar a comprender que somos mucho más de lo que nuestro yo nos dice. Nuestro yo es una limitación y en esa limitación hacemos cosas que llamamos mal. Como especie estamos también en un proceso evolutivo. Nos hemos desarrollado desde un nivel pre-homínido a un nivel mágico, a un nivel mítico, había un dios que todo lo dirigía; después pasamos a un nivel de conciencia mental que es en el que estamos ahora, pero el desarrollo y proceso de nuestra especie continúa; seguiremos desarrollándonos para llegar a un nivel de unión, comunión y amor. Tenemos que salir de la tradición en la que Caín mata a su hermano Abel. Todavía lo hacemos hoy continuamente. Somos una especie que se mata. Los mandamientos y las órdenes no nos ayudan. Solamente avanzaremos a través de la Mística, que al igual que el Zen, intenta llevar a las personas a un nivel de UNIDAD, COMUNIÓN Y AMOR.


-El perdón, ¿qué papel tiene en la vida del espíritu?

Se trata siempre de poder salir de ese nivel de limitación personal y poder llegar a ese nivel de unión y comunión; si alcanzo ese nivel no puedo sentirme separado de nadie, de un terrorista, por ejemplo. Siento mucho que haya cometido algo malo, pero si salimos del egocentrismo el perdón es algo que hacemos de manera natural.

-¿Qué papel tiene el dolor?

El Maestro Eckhart diría que el dolor es el caballo más rápido hacia Dios. Es decir que el dolor me lleva a un límite y ese límite significa algo para mí; lo que significa es que tu camino ya no sigue. Piensa hacia dónde puede ir ahora tu camino. También el fracaso es para mí otra forma de empezar un nuevo camino. El fracaso no es un final sino una llamada para que mires hacia otra dirección del camino. Pero al yo le resulta muy difícil aceptarlo.


-¿Cómo acercarnos al dolor de los demás?

Sería cuestión de decirles que hay otro nivel más profundo. Ese otro nivel es de comunión, de unidad y de amor; y si llego a ese otro nivel el dolor tiene para mí todo sentido; de esa forma el dolor no desaparece pero lo interpreto de otra manera y no tiene esa carga negativa.

-Caridad, amor y compasión ¿son la misma cosa o tienen algún matiz de diferencia?

En realidad es la misma cosa. Viene del mismo nivel. Somos como una red llena de mallas y nos comportamos como una malla aislada, sin darnos cuenta de que realmente somos una red.

Las personas tenemos que comprender que tenemos que salir del límite del intelecto. Mientras estemos enredados en esas estructuras intelectuales, no avanzaremos; el camino místico intenta sacarnos de ese egocentrismo, llevarnos a la experiencia de la comunión, de la unión y el amor. Solamente entonces cambiará algo en esta Tierra.






Entrevista de Feliciana Garcia Gómez a Willigis Jäger. Por si alguno no lo sabía, el actual papa, cuando era director de la Congregación para la doctrina de la Fe (un instituto con un fuerte olor inquisitorial), prohibió a Willigis hablar en público, y actualmente lo sigue manteniendo. Un papa como Dios manda, y nunca mejor dicho, haría todo lo posible para que este hombre hablara en público, y cuanto más mejor; porque cuando un hombre de su sabiduría habla (me refiero a Willigis), todos nos enriquecemos. En esta nueva humanidad naciente, ningún ser humano puede prohibir a otro que hable; y si ése que prohíbe piensa que lo hace para preservar la unidad dentro del rebaño, que piense que ya no hay rebaños. Se acabaron. Lo que hay es Libertad ejercida desde el más absoluto respeto a los que no piensan igual que nosotros. Cuando el papa sale a su balcón de la Plaza de San Pedro y condena la violencia, ha de saber que una de las mayores formas de violencia es exigir a otro ser humano que se calle.  





Maravillosa foto de Willigis, el pelo alado volando al viento, estallando de luz; el bosque al fondo… Ese niño-anciano, libre…

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta mucho que ante la pregunta: "¿Cuán es su oración favorita?" responda: "La apertura total a Una Inmensidad". Es de agradecer esa respuesta, a mí particularmente me emociona.

Anónimo dijo...

Está claro que la espiritualidad que se vive a corazón abierto se encarna sin esfuerzo. Esa sonrisa y esa mirada. Ese rostro libre y liberador hablan de un hondo Silencio y de mucha, mucha ternura.

Anónimo dijo...

Rostro lleno de Amor. Repleto de humildad, senrenidad, sencillez., modestia. Conocimiento compartido. Espíritu joven, muy joven, en un cuerpo curtido por los años, por la experiencia. Sabidruría obsequiada.
Apunte de mucho interés para mí. ¡Gracias! Tomaré nota de esos títulos; "alimentos", que iré icorporando a mi "dieta".
Habla del silencio. El Silencio está aportando mucho en mi vida. Aprendo de él y con él. EN EL SILENCIO NOS ENCONTRAMOS CON LA FUENTE. EN EL SILENCIO DEJAMOS DE TENER, PARA SER.
El libro que da título a este blog, podía ser uno de los escritos, por este hombre. Me quedo con estas palabras:
"-¿Se puede conjugar la Mística y una vida diaria de trabajo y obligaciones?
Quien tiene una experiencia espiritual vive de otra manera la cotidianidad, se expresa de otra manera, da otro significado a su vida. La espiritualidad da a la persona una base, un fundamento con el que puede vivir mejor la vida diaria."
El viento se escapa de esta melodía para acariciar más esos cabellos de nieve...

http://www.youtube.com/watch?v=oAtNwYD4Lds

Anónimo dijo...

(1)

Willigis Jäger: El místico que censuró el Papa_Entrevista de Javier Morán.

Huracanes, deshielos, sismos, cambio climático. La Tierra ya no es la misma.

Y nuestro forma de vivir ya tampoco tiene el mismo horizonte. Todo se está trastornando pero la mayoría tratamos de cerrar los ojos y los oídos. Huir de lo evidente.

¿A dónde ir? ¿Qué hacer?

Willigis Jäger, teólogo benedictino y maestro zen, nos muestra que la salida es hacia adentro. (Jesús Hubert)

«En el siglo XX se mataron mutuamente cien millones de personas y ninguna moral sirvió»

Ratzinger me prohibió hablar en público, pero no le hice caso por motivos de conciencia.

Con un gran número de seguidores tras sus conocimientos sobre mística de las religiones, el alemán Willigis Jäger habló ayer en el Ateneo Jovellanos de Gijón sobre «La irrupción a nuestro ser verdadero».

Monje benedictino, maestro zen y maestro de contemplación, abarrotó el aula.

Lo entrevista Javier Morán en La Nueva España.

-¿A qué monasterio benedictino pertenece usted?

Anónimo dijo...

(2)

Vivo fuera del monasterio porque estoy exclaustrado. Benedicto XVI, cuando aún no era Papa, sino en su anterior puesto en la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo el nombre de Ratzinger, me prohibió hablar en público.

-¿Por qué?

-Pensó que yo ya no interpretaba correctamente el catolicismo.

-¿Se defendió usted?

-Le escribí una carta diciéndole que no iba a hacerle caso por motivo de conciencia y por motivos pastorales.

-¿Por qué un benedictino acude a la espiritualidad oriental?

-En la Iglesia católica no se enseñó la oración contemplativa y aún hoy día sigue habiendo dificultades con esa enseñanza.

-¿Conoció al jesuita Anthony de Mello, también amonestado por la Santa Sede?

-Parecido problema al mío.

-Le acusaron de panteísta.

-A mí me acusan de monista, pero lo que yo enseño no tiene nada que ver con ello.

-¿Es compatible la espiritualidad oriental con el credo católico?

-Existe una espiritualidad transconfesional y a ésa me dedico. Pero eso no significa que yo tenga que dejar la confesión católica.

-El teólogo Rahner decía que el siglo XXI, o es místico, o no será nada.

-Yo también creo eso, porque, o bien hacemos experiencias en el espacio transpersonal, o no vamos a poder sobrevivir como especie humana.

-¿Qué significa experiencia transpersonal?

-Nuestra personalidad es un logro de la evolución, pero al mismo tiempo significa una limitación. Nuestra conciencia tiene que ampliarse. Nos hemos desarrollado desde una conciencia prehomínida y de allí evolucionamos hacia una conciencia mágica, luego mítica, luego mental racional, pero no podemos quedarnos ahí.

-¿Qué es ese ahí?

-Provenimos de un paraíso en el que alguna vez nos sentimos en una unidad simbiótica con la naturaleza, y lo que llamamos pecado original no es otra cosa que el haber desarrollado la conciencia individual fuera de esa simbiosis. Pero, apenas salimos de ella y pudimos decir tú y yo, empezó a matar Caín a Abel. Desde entonces nuestra especie no ha hecho otra cosa que matarse mutuamente y eso se ha agravado muchísimo. Hemos llegado a un punto donde no sabemos cómo va a seguir esto. En el siglo pasado se mataron mutuamente cien millones de personas y ninguna moral surtió efecto.

-¿Por qué?

-Esas frases de «debes hacer», o «tienes que», no han hecho adelantar a nuestra especie humana para nada. Los grandes profesores y sacerdotes del mundo fueron un fracaso en este sentido. No estoy en contra de los profesores o de los sacerdotes, pero sus enseñanzas no han ayudado a los hombres.

-¿Alternativas?

-Tenemos en nuestro interior posibilidades para comprender la realidad de un modo que no puede abordarse con la razón. Nuestra conciencia personal supone un gran logro de la evolución, pero al mismo tiempo supone una limitación. Caer en la cuenta de esa limitación es esencial para nuestra especie.

Anónimo dijo...

(3)

-¿Cuál es esa limitación?

-Creemos que la conciencia del «yo» supone la única posibilidad de comprender. Pero eso es igual de tonto que cuando creíamos en el pasado que la Tierra era el centro del universo. Con esa concepción nos hemos orientado hacia un gran egocentrismo, que es la fuente de todos los males que conocemos en el mundo. El egocentrismo nos ha llevado al borde de la desaparición.

-¿Cómo superarlo?

-Para salir de esa limitación hay que entrar en el nivel de la unidad. Entonces vemos que somos uno con todo y que sólo existe uno. Una red de pescador consiste en muchas mallas y una malla sola no tiene sentido. Cada uno tiene sentido en la totalidad.

-Pero algunas religiones ya predican el amor al prójimo.

-Las religiones predican el amor y dicen «debes amar a tu prójimo igual que a ti mismo», pero no nos han ayudado las religiones para dar ni un paso hacia adelante. Decimos «mi religión», «mi confesión», …egoísmo, …y los que no estaban de acuerdo fueron quemados. Eso sigue igual en el presente: sunnitas y chiitas, judíos y musulmanes, fundamentalistas en la Iglesia católica. Todos dicen «yo, yo, yo…». Todos los problemas del mundo resultan de ese egocentrismo.



-¿Nada han contribuido las religiones?

-Sólo cambiaremos si entramos en un nivel nuevo de conciencia, en el espacio transpersonal. Superar las limitaciones del yo es algo que la mística de Oriente y de Occidente siempre han sabido hacer, pero se puede hacer en las religiones y también fuera de las religiones. La mayoría de las personas buscan fuera de sus religiones.

-Las religiones también han evolucionado.

-Las reformas en las religiones han sido como cambiar los muebles de un mismo piso. Lo hemos hecho muchas veces y no ha servido de nada. Lo que tenemos que hacer es subir un piso más arriba en la experiencia de lo religioso.

-¿Qué hay en ese piso?

-Un nuevo nivel de la conciencia. Se trata de ser más plenamente humano. Hay que preguntarse qué sentido tienen esos pocos decenios de mi vida en un universo de miles de millones de años. Ese sentido es que debo ser plenamente ser humano, y ahora lo voy a decir en la manera cristiana: Dios quiere ser persona en mí, tal como soy en este momento, con esta figura que tengo. Es el único motivo por el que existimos. Por eso bailo esa danza de la vida, pero no soy yo el que está bailando, sino que estoy bailado. Dios se baila a sí mismo en mí. El maestro Eckart dice que Dios se saborea a sí mismo en las cosas. Ése es el motivo de mi existencia.

-¿Y lo transpersonal?

Anónimo dijo...

(4)

Yo tengo una importancia sin igual. Por eso dice Eckart que si no estuviera yo, Dios no sería. Por eso tengo un significado único con mi vida, con esos pocos decenios en medio del universo. Mi ser verdadero no es la conciencia del yo, sino algo que no nace y no muere. Lo que soy en lo más intimo es algo que seguirá cuando mi cuerpo físico haya muerto. Y no soy el único que está bailando, sino que bailan conmigo muchas personas, que tienen la misma importancia que yo. Cuando experimento esto, mis actuaciones serán diferentes.

-¿Cómo se hace uno místico?

-La mística es una forma de oración, un camino de oración. Existen diferentes formas de oración y la mística es uno de esos caminos. Y muchos cristianos llegan a una frontera con su oración verbal dirigida hacia un Dios personal y entonces entran en una nueva forma de oración, y esa oración es una nueva experiencia de lo que llamamos Dios.

-Esa oración, ¿es la contemplación?

-Eso es lo que la tradición llama oración contemplativa, y lo conocemos de Santa Teresa de Jesús, de San Juan de la Cruz, de Francisco de Osuna… Hay un camino donde se enseña esa religión mística. Todas las religiones conocen dos formas de oración, una esotérica y otra exotérica. Las religiones, como el budismo, cristianismo, judaísmo, hinduismo e islamismo, tiene sus sagradas escrituras, sus dogmas, ritos, liturgias y esa forma de religiosidad se reza de forma exotérica. «Exoteros», en griego, quiere decir «desde fuera», y el rezo verbal o meditar sobre un texto serían la oración exotérica. En esa forma lo que hago es activar mis potencias psíquicas, como intuiciones, pensamiento…

-¿Y la oración esotérica?

-Todas las religiones también tienen una forma esotérica de oración. El budismo ha desarrollado las formas del zen y del Vipassana; el hinduismo ha desarrollado las diferentes formas del yoga; en el islamismo conocemos el sufismo, y en el cristianismo tenemos la mística, que también es la contemplación. «Esoteros» significa «desde dentro» y en la forma de oración esotérica hago lo contrario: voy sosegando toda actividad mental, intento sosegar las potencias psíquicas, como memoria, voluntad y entendimiento, para que pueda irrumpir lo que está detrás de ello.

-¿Por qué se perdió en el catolicismo la contemplación?

Anónimo dijo...

(5)

-La Iglesia católica dice que esa forma de oración contemplativa es una oración privada y no le gusta. Quiere que todos tengan la misma práctica que la Iglesia ha fijado. Todas la religiones teístas, como el Cristianismo, el Islam y el Judaísmo, tienen problemas con lo que es la mística.

-¿Miedo a que la persona entre en contacto directo con Dios?

-La institución de la Iglesia teme perder el control.

Tomado de la página web: Redes Cristianas - 23 Junio 2006

Anónimo dijo...

¿Quién puede hacer callar la boca a un sabio? Nadie, por más que los que lo hacen se vistan con ropas aparentemente sagradas.

Anónimo dijo...

Hay una bellísima descripción que alguien hace sobre el místico de hoy. Es un poco larga pero merece la pena. Es retador y sugerente. Lleva a la hondura.

"Hoy, como en todos los tiempos, un místico es alguien tan necesario como inútil para su generación. Es inútil porque no produce nada y lo que ofrece no se puede comprar ni vender. No tiene precio en el mercado. Se escapa a quien lo quiere prender y confunde a quien lo quiere comprender. Por ello hay que apartarlo, porque se interpone entre la inmediatez de lo que hay que lograr y producir. El místico dice: lo que verdaderamente es, ya existe. Sólo hay que aprender a percibirlo. Molesta también a la institución, porque la relativiza y le recuerda que el cielo que ha pintado en el interior de sus bóvedas no es el cielo abierto auténtico.
El místico no es ingenuo, sino inocente. La ingenuidad es una inmadurez que hace ciegas y torpes a las personas, porque les impide confrontarse con los elementos oscuros de la realidad y de sí mismos, mientras que el inocente lo ve todo, lo percibe todo y, sin echarse atrás, se entrega.

Pero, a la vez, su presencia es indispensable porque señala un modo de existencia que anhelan todos los seres y las mismas instituciones.
Es de una libertad soberana pero, a la vez, está al servicio de todos, porque percibe la irrepetibilidad de cada persona y de cada cosa, y ello le hace caminar por tierra sagrada. Acoge a cada ser como una epifanía y, estremecido, se somete libremente porque sabe que su yo no le pertenece, sino que es sólo receptáculo y testigo de las existencias ajenas.

Ama su tradición, aquella que le ha nutrido y le ha guiado, pero no hace un absoluto de ella. Sabe que “ser original es retornar a los orígenes” (Gaudí), no para repetirlos sino para recrearlos. Y el origen de cada tradición está más allá de ella misma, antes de que surgiera. Conoce el camino de la Fuente, “aunque es de noche”. Su fe es transconfesional, porque sabe que la existencia está atravesada de Presencia y ello es lo que celebran todas las tradiciones. Se alegra con ellas, por su diversidad y su riqueza.
Como un compás, con un pie está arraigado en su propio centro, y con el otro recorre los círculos de la alteridad. Este centro no es sólo el de la tradición a la que pertenece, sino que es un Centro más hondo que, descentrándole, le recentra.
Todo él está vacío. Su existencia es un pasaje por el que otros transitan para descubrirse a sí mismos. Como un icono, su sola presencia ayuda a los que le rodean a descubrir la hondura que les habita. Él sólo calla y ve. Y su alegría, tanto como su nostalgia, son inmensas".

- Javier Melloni -

Anónimo dijo...

Diamantes escritos que brillan en el terreno sembrado de la verdad. Verdades que no pueden callarse.

Anónimo dijo...

"Nos consideramos como la playa que tiene sed del mar pero somos el mar que juega con la playa".

Willigis Jäger

Anónimo dijo...

EL PODER DEL PERDÓN
http://www.megavideo.com/?v=IP6NY3L6

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/user/trinhlys

Anónimo dijo...

UNA VITAL DIFERENCIA

"Le preguntaron cierta vez a Uwais, el Sufí: «¿Qué es lo que la Gracia te ha dado?». Y les respondió:
«Cuando me despierto por las mañanas, me siento como un hombre que no está seguro de vivir hasta la noche».
Le volvieron a preguntar:
«Pero esto ¿no lo saben todos los hombres?». Y replicó Uwais: «Sí, lo saben, Pero no todos lo sienten».
Jamás se ha emborrachado nadie a base de comprender intelectualmente la palabra VINO."


http://www.vocacionreligiosa.org/espiritualidad/libros/pajaro.pdf

Anónimo dijo...

La oración lanzada hacia el exterior no es escuchada por nuestro corazón; el corazón no vibra cuando los sentidos no perciben. Sí se escucha en cambio, la oración interna en el silencio, y en esa escucha nuestro cuerpo se estremece. Simbiosis momentánea de armonías. Paz y éxtasis de unión, de comunión.

Anónimo dijo...

ATACARÁS LO QUE NO TE SATISFAGA Y ASÍ NO TE DARÁS CUENTA QUE TÚ MISMO LO INVENTASTE.

Te ha sucedido alguna vez que depositas en una persona todos los atributos negativos y la conviertes en tu mente en tu enemiga, aun sin conocerla. ¿O en ocasiones piensas que la otra persona es superior a ti y te sientes inferior? El ego para fortalecerse a si mismo ve en el otro lado lo negativo para el sentirse superior, o se enjuicia a si mismo para sentirse inferior. En eso basa su supervivencia.

Cuando vamos despertando del sueño del ego podemos ver las otras personas como iguales en esencia y descubrimos que nuestros juicios son solo nuestra propia NEGATIVIDAD. Inventamos los monstruos, los colocamos ahí afuera y dedicamos nuestra vida a atacarlos o defendernos de ellos.

In lak ech (Soy otro tú).

Ka Manik

Anónimo dijo...

En el sabio está el saber.

Anónimo dijo...

http://www.montfortianos.org/somos/pdf/obras_amorsabiduria.pdf

Anónimo dijo...

Me apasiona todo aquello que contenga Verdad, Belleza y Bondad, venga de donde venga y vaya hacia donde vaya, porque todo proviene de la misma Fuente.

Anónimo dijo...

“La canción más libre no sale por entre barrotes y alambres.
Y aquel para quien la adoración es una ventana que se abre pero que también se cierra, todavía no ha visitado el hogar de su alma, cuyas ventanas están abiertas de par en par”
K. Gibran

Anónimo dijo...

El Silencio no es la ausencia de ruido sino de ego.

Anónimo dijo...

La muerte de Cristo es la muerte del ego. Un Cristo resucitado es un ser que vive ya sin ego, trasmutado, resplandeciente.