Adiós a las ilusiones



El bombo de los números ha dejado ya de dar vueltas, pero nuestra cabeza sigue dando vueltas como si fuera un bombo. 

Otro año que no tocó la lotería, ¿verdad? Cuántas ilusiones se habían puesto en esos números, ¿no es cierto? Cuantos anhelos en esas papeletas, ¿a que sí? No penséis que quiero ser malvado, solamente quiero hacer una pequeña reflexión. Amigos, queridos amigos de espíritu evolucionado, ¿hasta cuando vais a seguir comprando lotería, formando parte del bombo de oscuridades de estos estados que roban el dinero también a través de la lotería? Mujeres y hombres de conciencia, poned el dinero, y sobre todo poned la mente y el corazón en todo aquello que pueda dar verdadero fruto. Hay gente muriendo de hambre. Riadas de gente que malvive. Perecen muchos cada día. Están ahí gimiendo de horror y de frío. Riadas de niños lloran con el estómago vacío. Salid a la calle y entregad esos veinte o cuarenta o sesenta euros directamente al primero que encontréis, haced algo nuevo con ese dinero, haced algo distinto, incluso haced algo revolucionario, se puede, hacedlo, por Dios, hacedlo. Los pobres del mundo están esperando, ¿a qué esperáis vosotros? Si vuestra conciencia no se conmueve con estas palabras, echad mano de la pura estadística: como es de imaginar lleváis ya un montón de años jugando a juegos de azar y nunca os toca, entonces dejad de jugar, dejadlo ya. De una vez. Para siempre. Lanzad vuestro dinero al mundo, dejadlo repartido entre los desposeídos, entre los desesperados, donadlo, haced que viva entre los que están vivos, no lo matéis dándoselo a los que están muertos. 

En España se han gastado solamente en este sorteo de hoy 22 de diciembre casi tres mil millones de euros en comprar lotería (500.000 millones de pesetas, medio billón de pesetas…) 





En la foto, el edificio de la Lotería Nacional de México, todo un emblema de la arquitectura de los estados que cobran diezmos a sus ciudadanos a través de campañas invasivas llenas de mentiras y sentimentalismo. El edificio de la foto, tanto de concepción como de ejecución, da miedo: estética de nueva iglesia, la iglesia del dinero. El becerro de oro. La nueva dominación.



14 comentarios:

Anónimo dijo...

La probabilidad de que pudiera tocar en este sorteo era esta: 0,0000117647. Prácticamente nula.

Anónimo dijo...

Bien se preocupan los medios de invitar a este convite y de plubicitar a los premiados. Así nos manejan. Somos un pueblo fácil.
Para más saber, es una pequeña provincia de nuestra comunidad la que ha jugado en más cantidad.
Aquí, al lado.

Anónimo dijo...

Nos ciegan los brillos dorados y el oro del engaño.

Anónimo dijo...

Acaban de llamar de un periódico para hacer una entrevista en relación con este último apunte. Lanzo al periodista un envite: si todos los de la redacción ponéis en una hucha común el dinero que os vais a gastar para el Sorteo del Niño (5 o 6 de enero) y si lo destináis para ayudar a personas necesitadas, accedo. Pues me ha dicho que no, que no puede hacer 'semejante campaña'. Pues también yo he dicho que no.

Me he despedido de esta manera:"Te lo digo con toda la cordialidad y con todo el afecto, pero quiero que sepas que esto no es una broma, esto va en serio".

Un abrazo.
R.

Anónimo dijo...

¡Chapeau!
Creo que muchos de los que leemos el blog nos alegramos de lo que has dicho.
La piedra está lanzada. ¿Pondrán en el artículo la causa de la no entrevista?

Anónimo dijo...

No, en el artículo no pondrán la causa, casi lo puedo asegurar. La entrevista del periodista podría haber tenido un tono parecido a este: "En todo hay disidencias, y en la lotería no podían faltar, pero al final veinte euros no van a ningún sitio, vamos hombre anímate y compra para el siguiente sorteo, si total..."

Y no, quedó bien claro que no.

"Si me adoras todo lo que ves es tuyo". Yo ya no entro en ese juego.

Si para alguien veinte euros no tienen ninguna importancia, yo ahora ya sé que pueden ser la comida de una persona durante varios días.

Un abrazo.
R.

Anónimo dijo...

Arcanidad terrible de la vida,
destino lleno de rigor sin nombre,
infancia entre las sombras escondida,
aprieta sin piedad, que das en Hombre.

No esperes con tu golpe furibundo
avasallar mi soberano aliento:
es grande mi tormento como el mundo;
pero el alma es mayor que mi tormento.

Y siempre aquí, con arrogante calma
de tus rencores la sin par fiereza
afronto audaz, que la grandeza de alma,
aunque pequeño soy, es mi grandeza.

Nunca al poder ni al oro me arrodillo,
y aunque me agobie padecer tirano
me muero de hambre; pero no me humillo...
seré cadáver, pero no gusano.

Bien, alma ¡bien! porque jamás te humillas...
eres inmensa en tu sufrir constante...
¡No mendigues la gloria de rodillas,
conquístala de pie, mártir gigante!

F. García Lorca

Anónimo dijo...

Un transfondo de avaricia se mueve en torno a este 'juego'. Mirad los buitres del día después.

Hay cosas arraigadas con tanta naturalidad que no vemos el engaño.

Anónimo dijo...

Máquinas tragaperras, bingos, la ONCE, casinos, quinielas, bonoloto, lotería primitiva, euromillones, lotería nacional... Y la lista sigue y sigue. A cambio de toda esta propaganda qué tenemos: gente enganchada, dependientes emocionales y psíquicos, lavado de cerebro.

Si despertamos de verdad, el avance en poco tiempo será inmenso.

Anónimo dijo...

El verdadero alucine de todos estos billones gastados en todo tipo de apuestas, es que el 92% de las personas que juegan confiesa no haber ganado nunca en juegos de azar. Ese es el dato que manejan para la propaganda y el engaño.

Anónimo dijo...

Viene bien analizarlo. El deseo de acaparar dinero viene del deseo de tener seguridad. Teniendo dinero parece que estamos salvados de algo, cuando en el fondo no estamos salvados de nada. Pretendemos que el dinero nos dé la continuidad en la vida, cuando la continuidad en la vida nadie la tiene asegurada. Buscamos la certidumbre a través de un invento material que lo que hace es esclavizarnos.

Anónimo dijo...

(1)

No somos conscientes de lo que tenemos. No somos agradecidos. Pretendemos más y más. Una avaricia insaciable que nos ciega, que nos corrompe. Se puede vivir con menos de lo que tenemos. Muchos lo hacen. No se cuestionan más que seguir con sus vidas e ir comiendo cada día. Se asombran del gasto inútil que ven a su alrededor. Se asustan de las necesidades que hemos creado. De la superficialidad de mucho de lo que nos rodea.

Las noches de estos últimos días, han sido especialmente largas. Pesadas, densas, inacabables, rodeadas de un dolor en el ambiente, que agotaba. Deseo que no tengan que repetirse... La estancia en un hospital es lo que tiene. Es la vida vivida, vista desde otra realidad; la del dolor, la de la enfermedad, la del sufrimiento, la queja, o la muerte. Seres que lloran sin llanto a veces. Corazones implorando mejora. Almas que reclaman con la mirada, salir de donde se encuentran. Catedrales del dolor. Templos del miedo.

Las circunstancias más adversas, pueden llegar a ser maestras a la hora de mostrar que estamos equivocados. De toda situación, intento sacar un efecto positivo. Lo aprendí de un alma generosa y noble,de un gran maestro. Agradecer y Bendecir las circunstacias. Saber que detrás de una situación dolorosa volverá a brillar la luz...
Mientras estaba absorta en mis libros, en uno de esos momentos, en los que el tiempo parece haberse detenido, y cada quién está ya en su cama, noté que el manillar de la puerta, en la sala de estar, se abría tímidamente.
Una joven se sentó en la mesa de al lado, y me dijo que no podía dormir. Empecé a conversar con ella, y rápidamente, se fue encontrando a gusto. Su castellano era torpe, pero poco a poco, se fue relajando.Sonreía. Me dijo que tenía veintidos años y que estaba en España desde hace cinco. Vivía en un pueblo de los alrdedores con su abuela,(ciega por una infección, hace más de treinta años. Sus condiciones de trabajo eran insalubres). Algunos compatriotas y su novio, un joven de la zona. Se lamentaba de como en Bulgaria, veía a niños morirse de hambre, de como tenían que subsistir en malas condiiciones. Como su hermana, había sido abandonada con un niño de cinco años, y ahora vivía con un hombre mayor que la maltrataba, que la amenzaba constantemente. Cada vez, me hacía partícipe de mucha más de su intimidad. La invité a que siguiera haciéndolo, porque posiblemente,no nos volviéramos a ver. De este modo, todo era más fácil. Las dificultades del idioma, pronto dejaron de serlo. EL lenguaje de corazón, a corazón, no es ninguna palabrería. Es real. Funciona y produce efectos.

Anónimo dijo...

(2)

Lo que más me gustó de aquellos instantes, lo que me aportó riqueza interior, fue saber que todo aquello que nace del auténtico ser, no tiene nación, no tiene color, no tiene idioma que lo separe. Es todo lo mismo.
"Sabes, cuando me acuerdo de mis raíces, cuando correría a estar con aquellos que quiero, pero están lejos, me acuerdo de que Dios está en mí, que me acompaña. No puedo estar sola. No me siento sola. Es un consejo de mi madre."
"¿Crees en Dios...?" Es la segunda alma tierna que me lo pregunta -pensé-. "Sí". Le respondí...

En la habitación junto a su abuela, detrás de una cortina, ambas hablaban. No, no podía entender lo que decían, pero, estaban rezando. Una especie de "mantra", que repetían en una lengua desconocida para mí. La suya. Un lenguaje unviersal: El Amor. Los corazones nobles, se comunican sin necesidad de palabras. SER ANTES QUE TENER...

Anónimo dijo...

En estos días no veo colas en las librerías, pero sí muchas colas en las administraciones de loterías.