Una vida sencilla




Hoy me he pasado casi media mañana ojeando un libro facsímil de los Diarios de Frida Khalo. La letra de Frida es también pintura, una pintura muy hermosa. Frida pintaba con su escritura. A veces la pintura y la escritura parecen formas de desangrarse, como si pintar y escribir fueran tareas que realizamos con ese líquido rojo que corre por nuestras venas. En este caso perder sangre no nos desvitaliza, al contrario, nos llena de vida.

Estoy pensando también en todos esos años que seguí el rastro del arte; seguí ese rastro como el que va buscando un mundo para sentirse acogido. Iba buscando una casa que me diera cobijo, creía yo que esa casa era la casa del arte. Quizás por eso fui artista, me hice artista… otro papel más que representar en la vida. Ese papel ya no lo interpreto. Sin embargo ahora me pregunto, ¿qué significó para mí todo ese recorrido por el mundo del arte? Como respuesta a esa pregunta, hace un rato que me he encontrado con una nota, una especie de apunte que creo que tomé a partir de una entrevista con Miquel Barceló. Esa nota fue escrita hace casi veinte años. Dice así: “Todo el arte es un dar vueltas para acabar en el mismo sitio. ¿Qué sitio es ese? Pues ese sitio, ese lugar, es simplemente la admiración por una vida sencilla, sin apariencias de ninguna clase. Esa vida pide que vuelva a estar presente en nuestro vivir cotidiano todo lo natural: el agua con sus mares y sus ríos, los árboles y sus bosques, el trabajo junto a la tierra, los animales; en definitiva la vuelta a la aldea en la que todos nacimos y que por una u otra razón un día tuvimos que abandonar”.




En la imagen, una foto de Frida Khalo.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

LA SENCILLEZ

"La sencillez no puede hallarse a menos que seamos interiormente libres. Ella, por lo tanto, ha de empezar, primero en lo interior, no en lo exterior. Esta sencillez requiere inteligencia; y para ser inteligente hay que darse cuenta de los propios impedimentos. Para ello hay que estar constantemente alerta, sin asentarse en determinada rutina. Al comprender lo interno - sin rechazar lo externo- veremos que, al proseguir investigando las complejidades internas de nuestro ser, nos hacemos cada vez más sensibles y más libres. Esta sensibilidad interior es esencial porque despierta la sensibilidad. Una mente que no es sensible, que no está alerta, perceptiva, es incapaz de ser receptiva a cualquier acción creadora. La conformidad, como medio de llegar a la sencillez, realmente embota e insensibiza la mente y el corazón. Ninguna forma de coacción autoritaria puede jamás conducir a la sencillez. Al contrario, cuanto más reprimís, cuanto más substituís, cuanto más sublimáis menos sencillez existe. Una apariencia de sencillez no contribuye a la sencillez. Cuanto mejor comprendáis el proceso de la sublimación, de la represión, de la sustitución, mayor será la posibilidad de ser sencillos.
Nuestra mente está tan abarrotada con el conocimiento de datos, con todo lo que otros han dicho, de manera que nos hemos incapacitado para ser sencillos y tener nosotros mismos experiencia directa. El saber no resolverá nuestros problemas. Sólo cuando la mente y el corazón son realmente sencillos, cuando están limpios de sedimentos, seremos capaces de resolver los múltiples problemas que se nos plantean.
Ser sencillo en todo el proceso de nuestra conciencia es extremadamente arduo. Porque no debe existir ninguna reserva interior; tiene que haber ansia por averiguar, por descubrir el comportamiento de nuestro ser. Y eso significa estar alerta a toda insinuación, a toda sugerencia y liberarnos de todo ello constantemente. Por eso es tan importante ser capaces de comprender el proceso de nuestro propio pensar, conocernos a nosotros mismos de una manera completa. A partir de aquí surge una sencillez, una humildad que no es virtud ni disciplina. Sólo cuando se tiene humildad puede uno hacer frente a las cosas apremiantes de la vida. Cuando uno es sencillo puede ser sensible a los árboles, a los pájaros, a las montañas, al viento, a todas las cosas que existen en el mundo que nos rodea. Y si no hay sencillez, uno no puede ser sensible al mensaje interno de las cosas".

- Krishnamurti -

Anónimo dijo...

Volveremos a la vida sencilla, estamos volviendo ya. Llevamos escrito en nuestros genes que anhelamos nacer y crecer y morir junto al aire limpio, junto al mar, junto a los ríos, junto a los bosques, junto a la tierra. Ahora sentimos esa llamada más fuerte que nunca.

Anónimo dijo...

Dichosos los sencillos, los que son visitados por la sencillez de la vida porque en ellos se da la maravilla del corazón.

Anónimo dijo...

Me quedo absolutamente perpleja por el último apunte. Aunque no trato de establecer relaciones. No hago ya atribuciones... Últimamente, me interesa el mundo de la pintura, y trato de "desquitarme" copiando pequeños bocetos en mis piececitas de barro. Mirando entre algunos que me resultan interesantes, estos días salió "Chagall": http://www.pinturayartistas.com/marc-chagall.
Después las pinturas de "Frida Khalo": http://www.fridakahlofans.com/paintingsspn01.htm.
De ahí, pasé a curiosear en las vidas de estos dos seres y acabé de entender algunas cosas... Me calló encima la vida de esta mujer en imágenes. Todo es aprovechable, todo es capaz de reciclarse,todo en armonía, en consonancia, por algo será...

Y como dice mi propio padre: "El día que se cuece no se va a pasar hambre de pan."

TOMAD Y COMED...

http://www.megavideo.com/?s=seriesyonkis&v=FDVLR2UM

Anónimo dijo...

http://www.fridakahlofans.com/indexspanish.html

*Este enlace suprime el anterior, ya que el otro entró por error.

Anónimo dijo...

La aldea global es una mentira. La aldea oculta, la aldea en soledad creativa, nos consolida como seres humanos.

Anónimo dijo...

Árboles y bosques. Ríos y Flores. El Mar.

Anónimo dijo...

En los árboles del huerto
hay un ruiseñor:
Canta de noche y de día
canta a la luna y al sol.

A. Machado

Anónimo dijo...

Buscando una gota de rocío, porque aquí en la ciudad no hay eso.

Anónimo dijo...

"La sencillez no se puede comprar ni conseguir por el puro esfuerzo, llega como una flor que se abre en el momento justo, cuando uno comprende todo el proceso de la existencia y su vida de relaciones interpersonales..."

http://www.escolapias.org/recursos/materiales/escolapios/valor_sencillez.pdf