¿Por qué no cierran internet?




Es algo que me pregunto a menudo últimamente: ¿Cuándo van a cerrar internet? Y me hago la pregunta por una sencilla razón, porque veo y compruebo a diario que todavía existe información libre en la red; muchas personas nos estamos nutriendo de unas informaciones que no sé el tiempo que pueden durar; además de intercambiar ideas, nos comunicamos; internet es el único lugar donde se puede encontrar algo, porque todo lo demás está tomado por la negra mano de la sombra. Así que junto a la primera pregunta hay una segunda: ¿Por qué no lo cierran ya? Pues no lo cierran porque las fuerzas oscuras, sabedoras de toda la información que se está intercambiando, dependen de internet. ¿Y por qué dependen? Porque internet es al día de hoy la mayor fuente de espionaje por parte de todos los servicios secretos. Los servicios secretos, no nos engañemos, son todos el mismo, trabajan para el mismo, para lo mismo. Por eso ahora el control a través de internet es feroz. Feroz. Es curioso por ejemplo ver cómo casi todo el mundo ha ido cayendo en el paripé de Facebook y de Twitter. Es alucinante. Caemos como moscas. En España hay además otra vuelta de tuerca en cuanto al espionaje, se llama Sintel, que os sonará porque ha sido ya fuente de alguna grave controversia. Sintel es un avanzado sistema informático que permite el control sin límite de todas las telecomunicaciones que tengan lugar a través de internet, telefonía móvil y fija, y que es utilizado por las Direcciones Generales de Policía, Guardia Civil y en Centro Nacional de Inteligencia. Pero no solo permite las escuchas, escuchas que quedan grabadas indefinidamente, sino que a través de este sistema pueden acceder a datos instantáneos como la identidad de la persona, el domicilio, el número del titular de una cuenta, el dinero del que disponemos y un montón de cosas más. 

Google, el famoso Google, es sobre todo un sistema de control a nivel mundial. Google trabaja para quien trabaja. 

Y todo esto al margen de la ley. No hay leyes de protección, no existe ningún tipo de cobertura legal para el ciudadano. Saben todo de nosotros pero nosotros no podemos saber nada sobre ellos. ¿Qué régimen en este? Ya sabéis de qué régimen se trata. Empieza por la letra ‘efe’. 

Pero no todo está perdido. “¿Y a nosotros quién nos protege?”, me preguntó un amigo hace unos días. “A nosotros nos protegen las Fuerzas del Cielo”, le dije. “Repito: las Fuerzas del Cielo”. Poco a poco iremos cayendo en la cuenta de esta protección y de este cuidado. Sin esta protección y sin este cuidado hace ya tiempo que habríamos caído en las garras de estos tristes duendes miserables.


Alguien dicendo alguna cosa:
http://www.youtube.com/watch?v=wGq3HWILr6k&feature=youtu.be

Purificar el templo



Hoy se cumplen 33 años de la muerte del papa Luciani, Juan Pablo I. 

Os quiero contar que hace unos meses fui invitado a participar en un programa de televisión. Cuando estaban maquillándome para esa entrevista, una persona me dijo que el siguiente en ser grabado para otro capítulo de esa serie sería Jesús López Sáez, sacerdote nacido en Ávila, que iba a hablar sobre la ‘escabrosa historia’ de la muerte de Juan Pablo I. La vida siempre va tejiendo a nuestro alrededor finos hilos que nos van llevando por la senda que nuestra alma anhelaba... Recuerdo que cuando el papa Luciani murió en 1978 yo estaba en cama enfermo con hepatitis. Ese día escuché pegado a la radio la versión oficial de su muerte. No me creí ni una palabra. Que dijeran que apareció recostado en su cama leyendo a Tomás de Kempis me sonó a una mentira de patio de colegio. Aunque yo tenía en ese momento solamente diecinueve años, una ola de honda sospecha me invadió. Esa sabia sospecha que me embargó en aquel momento me ha llevado a investigar de una forma intermitente, pero continuada, sobre el caso de la muerte de este papa; y como siempre sucede, las piezas del rompecabezas poco a poco se han ido colocando.

“Hay que purificar el templo y echar de él a los mercaderes”. Estas son las palabras que han dado aliento a Jesús López Sáez para llevar adelante su profunda investigación sobre este caso, una investigación de más de 25 años realizada desde dentro de la institución eclesiástica, y que le ha llevado a la siguiente conclusión: la muerte del Papa Luciani fue un asesinato tramado por algunos miembros de la curia, de la mafia y de la masonería; se trató del asesinato premeditado de un papa que no estaba enfermo y que era capaz de regir perfectamente la Iglesia, lo que ocurre es que pensaba dar a la institución un vuelco de 360 grados, y muy especialmente pensaba dar un vuelco a todo el entramado económico y a la curia romana al completo. 

En el enlace que viene a continuación podéis leer el libro titulado “El día de la cuenta” del sacerdote Jesús López Sáez, que de forma gratuita se distribuye a través de internet (en otro apunte posterior contaré por qué no cierran internet, habiendo como hay tanta información ‘disponible’ que ‘no interesa’ que sea difundida): 


La investigación de López Sáez se basa en un libro muy importante titulado “En nombre de Dios” de David Yallop. Viene muy bien también ojearlo.  

Una última cosa (sobre todo para que no pensemos que todo es corrupción, odio y asesinato): si unos pocos hombres sin corazón han sido capaces de generar tanta maldad, imaginad el amor que podemos generar tantas y tantas personas que sí que creemos en la verdad de la vida. 



En la imagen se puede ver al cardenal Marcinkus. Cualquiera que esté mínimamente familiarizado con el análisis de los rostros o de los gestos a través de la fotografía, entenderá todo o casi todo de esta persona: ved la mano, la boca, la mirada… ¿No se trata de un ‘bicho de cuidado’ metido en las ropas de un cardenal? Creo que no es preciso añadir mucho más.


Disponiendo de lo necesario




La pobreza no tiene nada que ver con lo espiritual. A lo largo de muchos años se nos ha dicho que la pobreza material está revestida de una impronta espiritual; sinceramente creo que eso no es verdad; eso se ha dicho, entre otras cosas, para intentar dar consuelo a los pobres. 

Esto es lo que produce la pobreza, y lo produce en este tiempo, ahora mismo: el pobre (cualquiera de nosotros) tiene que pensar en la comida, en la ropa, en tener una casa en la que vivir; muchos tienen que pensar también en sus niños, en las zapatillas viejas que están ya desgastadas, en que toca ir con ellos al dentista…y en esos pantalones que ya están viejos y en esas ruedas del coche que hay que cambiar porque pronto llegará el invierno…. La vida del pobre está saturada de cosas que no lo dejan vivir. No tiene ni un minuto para cultivar su espíritu; incluso el rato que tiene para ir a la iglesia lo usa también para pedir cosas materiales; su oración es para pedir cosas, no es una oración para agradecer, es una oración para que se cumplan sus ruegos, para que sus deseos se hagan realidad: “Quiero que me des esto, quiero que me des lo otro…”. Las necesidades están ahí y son tantas y tan fuertes que en realidad no hay más que necesidades. ¿De dónde va a sacar esa persona unas horas para cultivar su espíritu? Aunque consiguiera meditar unos minutos, su mente seguiría demandando las mismas cosas, porque la mente no hace más que discurrir, la mente siempre piensa con ansia en el mañana; tanto piensa la mente en el mañana que está dispuesta a pasar por encima del hoy y a pasar también por encima de la bendición del ahora. 

Tomo aire. Respiro. Y os digo: cada día sueño con la prosperidad de todos, para todos. Sueño y lucho por ello. Sueño con que todos dispongamos de lo necesario. Disponiendo de lo necesario dejaremos de ser esclavos de las necesidades. 





En la foto, un hombre pidiendo en la calle. En una ciudad de América del Sur.





Amor vivo en momentos vivos



Me pregunta una amiga hace unos días: "¿Qué hay que hacer para preservar el amor dentro de una pareja?". La contestación llega en el momento. Sé que no es la única, pero es la que siento muy dentro de mí: "Que cada uno procure vivir en su casa, solamente verse de vez en cuando; verse para compartir lo que se tiene, no verse de continuo para compartir lo que no se tiene. Una vida de carencias no gusta a nadie". 

La convivencia diaria es como una enfermedad que presenta casi siempre los mismos síntomas: agotamiento mental y físico por fagocitación de esa relación, de ese amor. La música de esa decadencia puede sonar más o menos así: las parejas se juntan para vivir felices, pero van pasando los meses y los años y aquellos atisbos de amor se esfuman y la felicidad tan deseada no aparece por ninguna parte; entonces vienen el desánimo y la desolación; pero como hay muy poca sinceridad para reconocerlo, se decide continuar juntos aunque sea viviendo en una clamorosa anemia afectiva. Una pareja que se junta para compartir la vida, piensa que ese compartir consiste en acostarse juntos, comer juntos, viajar juntos, tener hijos juntos… Muchas veces hacer cosas juntos tiene muy poco que ver con el amor, eso es simplemente ocupar el tiempo en algo. 

La vida son todos los momentos en los que estamos vivos. Si no hay momentos vivos, no hay una pareja viva. “Pero somos una pareja muy dinámica porque tenemos muchas sensaciones, muchas emociones...”. Podemos estar llenos de emociones y sin embargo estar vacíos de amor. Las sensaciones y las emociones nos pueden llevar a situaciones dramáticas si no se cumple lo que el cerebro ha planeado; por el contrario, cuando hay verdadero amor, el cerebro no planea nada, simplemente escucha en silencio; la mayor de las lecciones que un ser humano puede recibir de otro por el que siente amor, es el aprendizaje a través del silencio. Aprendizaje a través de la distancia y a través del silencio". 



Ved la gota de agua de la foto: una perla. Joya viviente. Esa perla estaba ahí, en una hoja de col. En la huerta de mi padre. El pasado otoño.

La única lámpara




Uno puede mirarse un día en el espejo de su corazón, y llegar a verse como un conjunto de setenta millones de células. ¡Setenta millones de células! Por lo visto eso es también lo que somos como armazón material y como estructura físico-química. Pero, ¿han despertado todos esos millones de células, o por el contrario aún permanecen dormidas? Cuando se produce el despertar y se instala en nuestro interior eso que se llama la consciencia central, una información nueva comienza a llegar a cada poro y a cada rincón de nuestro ser; cuando esa consciencia consigue irradiar en cada núcleo de cada célula, éstas van a cambiar para siempre. El hombre dormido despertará. Es como cuando sale el sol, que ya nunca ese día amanecido en luz retornará hacia atrás, hacia la noche. Una flor en la oscuridad permanece dormida, pero cuando el sol despunta e irradia con su potente energía, esa flor se abre y emite su perfume, entonces sabemos que esa es una flor nueva, una flor que puede danzar ya el baile de la vida. Y si todavía repasamos mentalmente cómo ha sucedido ese despertar, lo veremos más o menos así: todo estaba en silencio, como dormido, esperando, pero un día algo comenzó a vibrar y todo cambió… ¿No os sentís así muchos de vosotros? Todo esto, ¿qué quiere decir realmente? Que esa consciencia ha alcanzado a todas las células de tu cuerpo, que la cualidad intrínseca de tu ser ha cambiado, se ha transmutado, cada célula se ha vivificado, se ha vuelto consciente, se ha Iluminado. Has dejado de ser una persona esclava de tus pensamientos viejos y repetitivos. Ya no eres ciego porque ahora eres El Que Todo Lo Ve. Te has convertido en el dueño de tu casa interior. Por eso dice un antiguo dicho oriental: “Consolidarse en el sol de la consciencia es la única lámpara”.




En la foto, de hace unos días, un sol contenido en un precioso e inusual arco amarillo.

Negarse a sí mismo





“Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”. Muchas veces han resonado en mí estas palabras de Jesús de Nazaret, y sobre todo ha resonado de una forma muy especial ese “negarse a sí mismo”. “Negarse a uno mismo”, ¿qué significa eso? No entiendo por negarse a uno mismo hacer sacrificios un poco infantiles tipo hoy no tomo este postre que tanto me gusta y cosas por el estilo; aún respetándolo, considero que esa forma de sacrificio es todavía muy arcaica; creo que hay que ir un poco más allá. Curiosamente la respuesta a las palabras de un maestro la encuentro en las palabras de otro maestro. Dice Jiddu Krishnamurti, y lo dice con extraordinaria profundidad: “La meditación es el completo y total vaciado de la mente, no con el fin de recibir algo, de ganar algo o de llegar a algún sitio, sino un total desnudarse sin motivo alguno. La negación es la misma esencia de la libertad”. 

Con eso me quedo: DESNUDARSE ANTE UNO MISMO; ESA NEGACIÓN ES LA MISMA ESENCIA DE LA LIBERTAD. 



En la imagen, Jesús con la cruz. Fascinante obra de Doménikos Theotokópoulos, más conocido como El Greco.


El argumento de la película




Hay una película titulada “Nosso Lar” (Nuestro Hogar) que tiene un curioso argumento. Habla esta película de la evolución espiritual tras ‘la continuación’ (la muerte). 

Lo que aparentemente es lo correcto, lo deseable e incluso lo perfecto aquí en la Tierra, resulta ser la equivocación más grande a la hora de entender nuestra evolución completa. 

Al desencarnar, el protagonista de esta película, que en vida es un médico de mucho prestigio, se encuentra en un nivel mínimo de conciencia; allí aparece entre seres pestilentes que le tachan de suicida.¡¡¡Suicida!!! Según esos seres, suicida es el que en la Tierra se preocupa solamente de sí mismo, de mantener un ritmo de vida óptimo, elegante, holgado, es decir egoísta… Valores que por cierto nos han inculcado a casi todos desde niños: “Hay que vivir bien, tener prestigio, fama, dinero, comodidades, nivel social, estatus”. Lo que muestra la película es que esos valores no solamente no valen nada, sino que restan en nuestro haber espiritual. Lo que se ve en este film es que ese hombre NO HA HECHO NADA POR NADIE; ESE HOMBRE HA HECHO TODO DE FORMA BRILLANTE, PERO LO HA HECHO SOLAMENTE PARA SÍ MISMO. Tan sólo quedan salvadas aquellas pequeñas parcelas de su vida sobre las que derramó un poco de amor. Amor de Verdad.






En la imagen, un fotograma de Nosso Lar.


Demasiado tarde para ser pesimistas




Ya no es un niño. Tiene sesenta y cinco años y mucha experiencia acumulada. Se llama Yann Arthus-Bertrand y fascinó al mundo con su libro de fotografías “La Tierra vista desde el cielo”; también lo conocemos por la película HOME, que ha recibido millones de visitas en internet. Me ha gustado alguna cosa que cuenta en una entrevista reciente. Como por ejemplo: “Me ha asombrado la naturaleza fractal del mundo: los afluentes de un río son iguales que las venas de una mano. ¡Ver la Tierra desde el aire es como mirar a través de un microscopio! He ido fotografiando todo el Planeta desde el cielo solamente para una cosa: para que lo amemos. La revolución que necesitamos ahora es una revolución espiritual; esa revolución no vendrá de la política, sino de la conciencia. Vivo retirado en el campo, cada mañana paseo por el bosque, abrazo a los árboles. Ahora sabemos ya que los árboles de un bosque se comunican entre ellos mediante señales químicas. Parece que las bacterias de ciertos árboles pueden atraer a las tormentas. Yo no sé vivir en el asfalto. Necesito sentir los pies en la tierra. Los ecologistas que militan en los partidos no aman a los demás, les falta una actitud compasiva. ¿Qué cual era mi vocación siendo niño? Mi vacación era la de huir. Yo no era feliz en la escuela. Entonces las escuelas eras muy autoritarias. Yo no soportaba la autoridad. Fui expulsado de catorce escuelas. Es curioso que ahora en Francia haya doce escuelas que llevan mi nombre. A mí me dicen que comunico bien. Para comunicar has de amar a la gente. Es imprescindible amar a los demás para poder comunicar. El medio ideal para fotografiar desde el cielo es el helicóptero, aunque es un medio peligroso. Cuando el huracán Katrina estaba haciendo fotos en helicóptero cuando éste de repente cayó para abajo. Era una muerte segura porque el helicóptero se partió en dos; pero un árbol nos salvó milagrosamente. Salí ensangrentado, con la imperiosa necesidad de hacer dos cosas: una, llamar a mi mujer; y dos, beber un vaso de vino. Comprendí que mi patria son mi mujer y lo que representa el vino para mí es que es mi tierra, mis amigos, la alegría de vivir... Deberíamos vivir en el Planeta sin apenas dejar huella, huella ecológica. La Tierra es una inmensa obra de arte irreproducible. El futuro está en nuestras manos. Ese futuro pasa por el amor. Amemos el mundo. Amémonos y vendrán las soluciones… ¡Ya es demasiado tarde para ser pesimistas!”. 



En la imagen, un fotograma de la película HOME.


Ángeles del Camino



Después de estos días de recordar el terror causado por los lugartenientes del Diablo, vamos a cambiar un poco de tercio y vamos a poner algo delicado, muy delicado, casi sublime. 

Seis de septiembre de dos mil once. Reunión de doce personas para celebrar el cincuenta y ocho cumpleaños de María Eugenia. Estábamos citados en una casa en el campo en Los Ángeles de San Rafael, Segovia. Sentado con nosotros en la mesa había una persona, Javier, que desde hace diez años canaliza a los Ángeles. Nos invitó a realizar una de esas canalizaciones y por supuesto accedimos gustosos. Fue después de cenar cuando Javier, con su preciosa voz, miró a la luna, se concentró, cerró los ojos y comenzó a hablar: “Soy el Ángel del placer y de la dicha del encuentro. Soy el Ángel de la Gloria. No hay nada que se pueda comparar con el gozo del encuentro, de este encuentro. No hay nada más gozoso que un encuentro, como el encuentro que ahora mismo está teniendo lugar hoy aquí entre nosotros. Yo soy testigo de este encuentro, y sobre vosotros derramo mi amor. ¡Si supierais cuánto amor hay de mí hacia vosotros! ¡Si supierais el amor que siento hacia vosotros en este momento! Toda la dicha de Dios se reúne ahora aquí y se manifiesta en el amor que siento por vosotros, en el placer de esta dicha, en el placer de este encuentro. Todo el universo es nada comparado con el amor que ahora mismo se derrama en vuestros corazones. Sed en vosotros esa semilla de amor, sed vosotros semilla de encuentro. El amor es la misericordia de Dios, y ahora brilla en vosotros. Me siento muy feliz de acudir a vuestra llamada. Siempre estoy con vosotros...”

De esta forma siguió hablando algunos minutos más. Sus palabras y la brisa de la noche, dulce y serena, se fundían en una sola cosa. Esa miel salida de los labios del que hablaba se derramaba como agua de luz sobre todos nosotros. 

En esta casa en la que habito se suele 'sentir' bastante el silencio, a veces se percibe aquí un silencio muy profundo; pero puedo decir que hoy, mientras he estado escribiendo este apunte, el silencio ha sido sencillamente… majestuoso. 



La foto es una instantánea que unas pocas horas más tarde de este encuentro me fue enviada por Toni Ambel, un amigo querido. Esta foto, que llegó hasta mí de forma completamente espontánea, fue la confirmación de la ‘veracidad’ del ‘encuentro’ con los Ángeles. Estas son las palabras de Toni hablando de la instantánea: “Te envío una foto de una nube que adoptò la forma de un ángel; fue cuando hice el Camino de Santiago, en septiembre de 2004; fue en Manjarín, provincia de León, un lugar del camino que lleva Tomás, un hospitalero templario. Ocurrió después de cenar. Antes de cenar había dirigido él mismo un ritual de invocación a los ángeles protectores del Camino: Uriel, Rafael, Miguel y Gabriel. La nube en forma de ángel apareció en la dirección en la que Tomas había invocado un rato antes al Arcángel Miguel. La foto fue tomada por un peregrino que estaba allí también ese día y que un tiempo después tuvo la amabilidad de enviármela". 



Dedico este apunte a mi hijo Miguel, que mañana cumple años.


La televisión y el miedo



Maneras de liquidar a John F. Kennedy había muchas, pero fueron a elegir la que además sirviera para inocular el miedo en la población mundial. Si a JFK lo hubieran envenenado, ‘el efecto’ hubiera sido muy distinto. Al matarlo a balazos, y al utilizar el despliegue de la televisión, consiguieron impactar en los sentimientos de las personas produciendo un trauma, inoculando el miedo y llenando de sangre los hogares de todo el mundo. 

En el 11 de septiembre de 2001, los seguidores de Satanás hicieron exactamente lo mismo que con JFK, solo que preocupándose de que la ‘película’ tuviera ‘más producción’, es decir más dinero: rascacielos, aviones, miles de muertos… Más producción y más dinero, aunque la esencia es la misma. 

En los dos escenarios utilizaron la televisión como instrumento propagador del miedo. Por eso hoy, ahora, en este momento, se puede llegar a una sencilla conclusión: a menos televisión, menos miedo. Cuanto menos televisión se vea, menor posibilidad de tragarse miedos. Cuanta menos televisión veamos, mucho mejor. 

Cuando digo televisión digo radio, periódicos, digo la instrucción masiva utilizada, no por los medios de comunicación de masas, que no existen, y sí por los medios ‘de formación’ y adoctrinamiento de masas, que esos sí que existen. 

Recordando hoy los diez años de estos ataques de bandera falsa contra la población civil en Nueva York y del resto del mundo, ved si gustáis esta singular pieza musical llena de fuerza y de verdad: 






En la imagen, el lugar en Dallas donde fue asesinado JFK en 1963. Es una fotografía de Ricardo David Jusino. Como si fuera un guiño del destino, ahora aparece detrás de la escena un edificio que recuerda mucho a una de las torres gemelas... Los escenarios se juntan.

Conocerse es amarse



El enamoramiento hace que la persona de la que te acabas de enamorar te parezca hermosa, muy hermosa, en realidad nos parece la única del mundo. Cuando al cabo de los años odias a esa misma persona, resulta que nos parece espantosa, horrible. Y no nos damos cuenta de cómo la misma persona puede ser a la vez horrible o puede ser también la más hermosa. Curioso, ¿verdad? Eso nos puede hacer sospechar que la cuestión no está en la otra persona, sino que está en nosotros mismos. A veces pretendemos amar a los demás, cuando resulta que ni siquiera sabemos quiénes somos nosotros mismos. Creo que el amor a los demás ha de ser el resultado del conocimiento de uno mismo, por eso no puede haber amor por el otro, ni tan siquiera eso que se llama ‘caridad’, si antes no se conoce uno a sí mismo. Conocerse a uno mismo es amarse. Cuando uno se da cuenta de la profundidad y de la plenitud del amor por uno mismo, en ese momento se percibe con claridad que todos los seres vivos están incluidos en ese mismo afecto, en ese mismo amor. 



En la foto, mi hijo mayor camina sobre el tronco de un chopo caído en la ribera del río Duratón, cerca de Sepúlveda, provincia de Segovia. España. Hace siete años.

Tener enemigos




A veces se oye decir: “Fulanito es una bellísima persona, no se le conocen enemigos. Tal persona murió y ha muerto sin tener un solo enemigo”. 

Puede ser, no digo que no. Sin embargo, las figuras que cuestionan, las que incomodan a la sociedad con sus reflexiones y sus preguntas, o simplemente con su silencio, suelen tener enemigos. Creo que no es necesario que ponga ejemplos, fijaos una vez más en la figura de Jesús, Jesús de Nazaret. Y en tantos otros. 

Los que a través de sus enseñanzas comprometen la conciencia de otras personas, suelen tener enemigos; incluso me atrevo a decir que cuantos más enemigos tenga esa persona, más auténticas y cuestionadoras son esas enseñanzas, o no enseñanzas, simplemente esa vida vivida con autenticidad. 

A veces ocurre que una persona se granjea enemigos simplemente por mostrarse siempre sereno, en calma, dejando bien claro que nada ni nadie va a alterar esa paz interna; entonces aparecen enemigos que son justamente los que están viviendo en el dolor, en la barbarie, en la rapiña, en el odio. No soportan ver a alguien en su centro. 

Muchos odian también porque no son capaces de acercarse a ese magnetismo que genera el que vive lleno de felicidad; porque vivir en el amor proporciona felicidad. Luego viene el broche final: el que vive iluminado en ese amor, sabiendo que los enemigos están ahí, decide amarlos...entonces el odio puede ser todavía mucho mayor.




En la foto, la sombra de mis dos hijos. Un atardecer de invierno. Hace unos años.





Psicología comparada




Siendo estudiante de filosofía me sentí atraído por la etología, que más o menos es el estudio comparado entre el ser humano y los animales; también se ha llamado a esto psicología comparada. Estudié con entusiasmo la figura de Konrad Lorenz y me marcó bastante la lectura del libro “El hombre preprogramado” de Irenaus Eibl-Eibesfledt. Aún recuerdo algunas curiosidades: que los militares lleven galones es un remedo (un resto o un recuerdo) de cuando los homínidos llevaban pelo sobre los hombros. Regalar a una mujer un abrigo de piel es ‘revestirla’ con el pelo del animal que el hombre ‘supuestamente’ acaba de cazar. Y recuerdo también que esos estudios comparados llevaban a poder percibir cosas o aspectos muy sutiles en cuanto a la relación hombre-mujer. Por ejemplo: la mujer por lo general tiene que fingir que es un ser débil y desprotegido, con ‘apariencia’ a veces casi infantilizada… ¿Para qué? Pues para que el marido se pueda sentir bien cuando ella busca apoyo en él. Ahí es nada. Las mujeres por lo general casi nunca aparentan ser intelectuales, sencillamente porque a su pareja no le gusta. La mujer aparenta ser menos culta que el hombre, sencillamente para que el hombre no se sienta molesto. Prácticamente ningún hombre quiere casarse con una mujer más culta y más famosa que él… ¡¡¡Ufff…!!! ¿A que es divertido todo esto? Podéis seguir tirando del hilo. Es una madeja larga pero que muy larga. Lo pasaréis bien. 



En la foto, mi hijo mayor con dos primos suyos: ‘animalillos’ jugando a esconderse entre los juncos secos del valle. Hace años.

La economía suprema de la vida





Dice Jesús de Nazaret: “Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aún aquello que tiene le será quitado”

Hasta hoy, nunca he entendido estas misteriosas palabras. Indagué en textos, escuché homilías en las iglesias, pero ninguna explicación me convenció; hasta que hoy mismo alguien me acerca el significado, y este sí que me gusta. Son palabras de Osho: “Esto que dice Jesús no tiene ninguna relación con la economía ordinaria; se trata de la economía suprema de la vida. Solamente aquellos que valoran lo que tienen, crecerán en el gozo. Conténtate y siéntete agradecido con lo que sea que tengas. ¡Lo que sea! Sé feliz con ello. Y entonces te harás más receptivo y más cosas te llegarán: te volverás capaz de recibir más bendiciones. El que no se muestre agradecido perderá lo que tenga. Sé más amoroso y recibirás más amor. Sé más pacífico y recibirás más paz. Da más y tendrás más para dar. Comparte y tu ser crecerá”. 



En la foto, el valle del pueblo en el que nací. Este verano. Algo brilla en el cielo, en la parte baja de la gran nube gris.


La vuelta de las vacaciones



Algún amigo que ha viajado este verano a Portugal, viene hablando de un país intervenido, triste, depauperado. Portugal, nuestro vecino, nuestro país hermano, un país y unas gentes que tienen todo mi respeto y admiración, ha sufrido ya de lleno el zarpazo de la manipulación económica, y nosotros prácticamente sin enterarnos. El pueblo de Portugal está siendo silenciado por decretos castrantes y amenazantes; con los precios altísimos y la cesta de la compra por las nubes, se ven obligados a guardar largas colas para comprar en los supermercados de la frontera con España… ¡Qué vergüenza! 


La información a la que se accede pinchando el link es para que comprendamos la extorsión practicada por la banca internacional que intenta apoderarse del Planeta a través de sus conspiraciones sistemáticas. Se trata de un informe largo, pero creo que muy necesario, para saber cómo hemos llegado a este estado de cosas y cómo poder repararlo.





En la foto de Paco Lozano, una barca varada en Cacela Velha, en el Algarve portugués. Es curioso que el nombre de la barca sea “Dos Hermanos”.