Embrollos de la Nueva Era





Hace unos días una amiga me envió un correo titulado “Síntomas de la Nueva Era”. Después de leerlo con detenimiento, un resorte se activó en mi interior. Por eso escribo estas líneas. Estoy convencido, y así lo quiero hoy compartir, que bastantes de estos mensajes de la Nueva Era están lanzados desde la parte oscura, hay muchos datos para poder afirmarlo. Ahí va a grandes rasgos el citado correo. Al final hago una reflexión: 



“Muchos habrán podido notar que en su interior están sucediendo una serie de cambios sin tener muy clara la razón del porqué les sucede. La llegada de la Era de Acuario al planeta Tierra está provocando cambios internos tanto al mismo planeta como a todos y cada uno de los seres que lo habitamos, con la única y exclusiva misión de “acoplarnos” y “adaptarnos” a la nueva vibración que la era de Acuario provoca. 

A continuación se explican determinados “síntomas” que indican sin duda alguna un cambio energético y espiritual en el ser, que hace que se esté adaptando poco a poco a un cambio profundo hacia su despertar, su ascensión vibracional y su espiritualidad: 

Algunos de estos SÍNTOMAS que puede notar el Ser en su cambio interno son: 

Sentir como si estuvieras en una olla de presión o en una intensa energía: recuerda que estás ajustando tu materia y todos tus campos energéticos a una vibración más alta. 

Un sentimiento de desorientación: no saber dónde estás; sensación de sentirse fuera de lugar. Estás abandonando poco a poco el convivir en la tercera dimensión física y terrenal para adentrarte a la Cuarta Dimensión, dimensión del Amor, la percepción y la Intuición. 

Sentir achaques y dolores inusuales en diferentes partes de tu cuerpo: estás purificándote y liberando la energía bloqueada de la 3a dimensión, mientras te diriges a una dimensión de existencia más alta. 

Pérdida de la memoria: una gran profusión de pérdida de la memoria a corto plazo. Estás en más de una dimensión a la vez y regresar y avanzar es parte de la transición (estás experimentando una “desconexión”). También, tu pasado es parte de lo viejo y lo viejo se ha ido para siempre, ya que el pasado no existe. ¡Estar en el Ahora es el sistema del Nuevo Mundo y el único espacio tiempo real. 

Sensibilidad aumentada a tu entorno: multitudes, ruido, comidas, otras voces humanas y diversos estímulos son apenas tolerables. También te abrumas fácilmente y te sientes fácilmente sobre-estimulado. Estás sintonizándote, y todo exceso de energías y de masas serán evitadas de forma natural. Esto es temporal. 

Sientes como si no estuvieras haciendo nada: estás en un periodo de descanso, “reconectándote”, haciendo un descanso a nivel interior y puede pasar una etapa sin ganas de hacer cursos, leer, salir, etc. ya que tu verdadera necesidad es interior. Mientras esto ocurre, disfruta de ti mismo, de las pequeñas cosas de la vida, no te agobies. 

Días de fatiga extrema: tu cuerpo está perdiendo densidad y atravesando una intensa reestructuración, por lo tanto, a veces el dormir y comer se convierten en tareas importantes para elevar la vibración. 

Sudores nocturnos y bochornos: tu cuerpo está “calentándose” mientras quema los residuos. 

Experimentar bajadas y subidas emocionales: reír, llorar. Nuestras emociones están siendo la salida para liberar y estamos liberando mucho. 

Estamos regresando a la Fuente. Todo terminó... Pero muchos de nosotros estamos quedándonos para ayudar y establecer la era de Acuario en la Humanidad. 

Ansiedad y pánico: tu ego está perdiendo mucho de sí mismo y tiene miedo. También tu sistema está sobrecargado. Te están pasando cosas que no puedes entender. Estás liberando patrones de comportamiento de una vibración baja, los desarrollaste para sobrevivir en 3a dimensión. Esto te puede hacer sentir vulnerable e impotente. Estos patrones y comportamientos que estás perdiendo no son necesarios en los Reinos Superiores. Después de este tránsito, todo pasará y sentirás mucho amor, seguridad y unidad. Sólo espera. 

Depresión: el mundo exterior puede no estar en alineación con la nueva vibración que has experimentado y puedes llegar a sentir “que no formas parte de este mundo”. También estás liberando energías viejas y negativas y estás “viendo” a través de ellas. Aguanta”. 




Si lo habéis leído con detenimiento, todos los datos que se aportan tienen que ver con nuestro “interior”, con lo que nos pasa por dentro, hasta tal punto que bastantes de esos síntomas son como los de algunas enfermedades. Entonces nosotros sentimos todo eso y pensamos que estar enfermos es algo normal. Nos sentimos mal, estamos mal, estamos literalmente enfermos, pero como es algo normal, incluso ‘natural’ en la época que nos ha tocado vivir, y como es algo casi ‘necesario’ para entrar en esto de la Nueva Era, pues lo aceptamos gustosos… ¡Si estás enfermo, eres de la Nueva Era¡ ¡Si sigues los postulados de la Nueva era te sentirás como un enfermo! ¿Se entiende por dónde voy? 

En ningún momento se habla del “exterior”, en ningún momento se habla de las patrañas de este mundo y de nuestra capacidad para transformarlas. En ningún momento se dice que un síntoma de la nueva vibración puede ser la repugnancia hacia toda forma de poder opresor, un poder opresor que ahora mismo está en su fase más desatada. Y me llama especialmente la atención esto que dice: “Sensibilidad aumentada a tu entorno: multitudes, ruido, comidas, otras voces humanas y diversos estímulos son apenas tolerables”. De verdad que es como si estuvieran diciéndonos: no te sientan bien las multitudes, no va contigo eso de manifestarte, eso del 15-M y todas esas movidas… ¡No ves que eso no va contigo! Nos dicen sibilinamente que no intentemos cambiar las cosas, ellas solas cambiarán, tú ocúpate solamente de meditar, sigue observándote para ver si tus síntomas con forma achaques enfermizos están en la lista que te hemos dado, mira a ver si los vas casando todos, uno a uno... ¿Se comprende lo que hoy quiero transmitir? 

Y es para alucinar cuando se dice: “El mundo exterior puede no estar en alineación con la nueva vibración que has experimentado y puedes llegar a sentir “que no formas parte de este mundo”. También estás liberando energías viejas y negativas y estás “viendo” a través de ellas. Aguanta”. Es decir que si lo que ves en el mundo no te gusta, aguanta. Claro, aguanta y no nos molestes, deja las cosas como están, dedícate a la espiritualidad interior pero ni se te ocurra refrendarlo en el exterior… ¡Dios, de qué manera colocan las trampas estos cazadores…! 

En ningún momento se dice que un síntoma de la nueva vibración es tomar cartas en el asunto, con movilizaciones permanentes y lo que haga falta. En ningún momento se dice que un síntoma de la nueva vibración, quizá el más fuerte, es hacer que este sistema colapse, detener todo esto, pararlo de una vez. 

Almas evolucionadas, mirad con lupa lo que os va llegando a través de internet; por favor, no deis a la tecla de enviar masivamente a todos vuestros contactos este tipo de cosas que no son más que blandiblú mental. Ya teníamos medio desnudos a los mangantes, ahora resulta que hay que ir quitando la máscara a los que están infiltrados en los ámbitos espirituales… y esto sí que va a costar, esto sí que va a ser separar la paja del grano. Otra vez a segar y a trillar. Otra vez a aventar cuando sople el viento. Como antaño en las eras de mi pueblo. En la era de mi pueblo, no en la Nueva Era de mi pueblo. Vuelta a las faenas. A agenciarse la camisa de segador. Voy a ver si me hago con una. 





En la foto, mi vecino el fresno. Ayer mismo lo podé. Mientras lo podaba llegó la claridad y la fuerza para escribir este apunte. También la humildad, porque para reconocer que una cosa es como es hace falta humildad. Amigo árbol, gracias. ¡Qué digo amigo, hermano, hermano árbol…! ¡Muchas gracias!




14 comentarios:

Anónimo dijo...

Como la carne pegada al hueso, así están estos mensajes colocados para todo el que busca alimento espiritual, así que para poder distinguirlos va a ser necesario pulso de cirujano.

Anónimo dijo...

Pulsos de muchos cirujanos...

Anónimo dijo...

Es verdad, en esta época muchos mensajes pero pocos verdaderos.

Anónimo dijo...

Alertas por todas partes, canalizadoras y canalizadores por todas los lados, sin embargo las cosas del día a día no las soluciona nadie. ¿A qué esperamos? Gracias.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=r6lNZpy6u3g#!

Anónimo dijo...

PROYECCIONES MENTALES

Este es el problema de todos los buscadores espirituales. Tarde o temprano la mente empieza a jugar malas pasadas.

Alguien verá luces, otro empezará a oír sonidos, alguien comenzará a experimentar otra cosa. Y el ego dice: "Esto es algo grande... solo te sucede a ti. Es raro. Eres especial, por eso te sucede a ti». Y uno empieza a cooperar.

No le prestes mucha atención... ¡desentiendete de ello! Vaciate por completo. La única experiencia espiritual que merece la pena llamar espiritual es la experiencia de la nada, del vacío... lo que los sufíes llaman fana, la desaparición del ego. Esa es la única experiencia espiritual... lo demás son simples trucos de la mente. Y la mente es capaz de crear muchas cosas. Puede empezar a alucinar, puede tener visiones, Cristo y Buda... La mente posee la capacidad de soñar... se puede soñar incluso con los ojos abiertos. Cuando ves a Jesucristo delante de ti, ¿cómo no creerlo? Pero Jesucristo no está delante de ti... es tu proyección.

Por eso los maestros zen dicen: «¡Si te encuentras con Buda en el camino, mátalo!». Tienen razón. Parece sacrílego, muy irrespetuoso decir que si te encuentras con Buda en el camino tienes que matarlo, pero es muy cierto. En el camino conoceras a Buda, a Jesucristo o a Mahoma... eso no es lo importante. Te encontraras con cualquier cosa para la que hayas sido condicionado en la infancia. Aparecerán los grandes maestros espirituales y los lamas tibetanos, y veras que está sucediendo algo importante. Y encontraras a personas necias que te apreciarán. Dirán: «Sí... Tu rango sube más y más cada día, estás llegando a puestos más elevados». No escuches a esas personas.

Osho

Anónimo dijo...

Necesitamos podarnos de tanto ramaje viejo, para ver la simplicidad de lo auténtico. En el vivir de cada día y en la sencillez de ese vivir mana una buena fuente de espiritualidad.

Anónimo dijo...

El discernimiento es fundamental en el vivir. Creer que estamos más cercanos a la verdad y que ésta sea un estímulo en nuestro caminar, es una cosa, y otra, creernos en otra dimensión y por ello sentir tanto desequilibrio interno.
Estoy más de acuerdo con trabajar por lo que vemos alterado en nuestro entorno, por los cambios que nuestra sociedad precisa, que por valorar o atender síntomas provocados por cambios internos. Estos cambios internos, si realmente nos alteran serán para movilizarnos. Movilizarnos internamente para que aparezca externamente. Abrir los ojos del alma y comenzar a ver, no es para quedarse extasiado, es para recolocar lo que en nuestra ceguera dejábamos de lado. Comenzar a vivir con coherencia, no permitir en nosotros comportamientos farisaicos, podría ser una forma de comenzar. Tal vez así no llegue tanto malestar. De cualquier forma… Los cambios que experimentamos si son positivos y correctos, ¿pueden alterar tanto?

Anónimo dijo...

Mucha cizaña crece a nuestro lado para entorpecer el nacimiento del trigo. Bien está reconocerla para que no desaparezca el espíritu de rebelión que llevamos dentro.

Anónimo dijo...

El comentario que incluye el texto de Osho es extraordinario, aporta una gran claridad. Gracias.

Anónimo dijo...

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Anónimo dijo...

Todo aquello que niegue mi esencia, mi verdad interior, esa que sólo yo puedo discernir en la honestidad de mi propio corazón; todo aquello que impida el crecimiento y la evolución no es digno de ser obedecido. A veces, desobedecer puede ser un impresionante gesto sagrado, un acto lleno de amor y profundamente revolucionario.

Anónimo dijo...

UN vídeo que resume muy bien este apunte:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=OJmnc5R0ExI

Anónimo dijo...

Madre mia MADRE MIA!! Que susto...! Esta carta es terrible, de verdad.
Personalmente, todos los santos que me gustan màs sono aquellos que màs se han entregados en la vida, también cuando hacían vida "monastica".
Sigo contenta con mi rebeldía!