¿Quién dijo que sólo había castas en la India?




Con apenas nueve o diez años comencé a darme cuenta de la diferencia en los sueldos de las personas; ya entonces unos cobraban un dineral y otros prácticamente nada, unos nadaban en la abundancia y otros malvivían en la miseria, siendo personas exactamente iguales unas y otras. Esa fue una de las primeras constataciones del caos del mundo, por lo menos de mi mundo. Yo nunca he peleado por un sueldo, casi nunca tuve uno, pronto me vi apartándome a mi mismo de esa carrera atroz por la competencia y la rivalidad. Sigo así. Nunca entré en eso. Ahora hay una conversación que sale continuamente con mis hijos, y es hablar de los sueldos de Cristiano Ronaldo, Messi, Gasol, David Bisbal, Rafa Nadal… Esas figuras del deporte y del espectáculo, chavales con una formación muy escasa están ganando millones y millones por correr detrás de una pelota o por hacer cuatro bailes sobre un escenario, cuando personas con muchos estudios, muy preparadas, o personas con un oficio aprendido con mucho tesón y constancia, malviven con un sueldo ridículo… ¡¡¡Qué sociedad tan pobre ésta que tenemos!!! Hay profesiones para las cuales hace falta una formación muy larga y compleja, por ejemplo la profesión de médico -los médicos están pagando casi un 50% de impuestos- cuando estas estrellas del deporte y del espectáculo y de la banca pagan a través de sociedades fantasma en paraísos fiscales. A los mismos disputados españoles se les retiene solamente un 4,5% de su sueldo. ¿Alguien lo entiende? 

Un amigo me ha pasado hoy mismo este dato: SALARIO MÍNIMO EN VARIOS PAÍSES DE EUROPA COMPARADO CON EL SALARIO MÍNIMO EN ESPAÑA: 

Luxemburgo:. . . . . 1.750 €
Irlanda: . . . . . . . . 1.653 €
Bélgica: . . . . . . . .1.389 €
Holanda: . . . . . . . 1.385 €
Francia: . . . . . . . .1.350 €
Reino Unido: . . . . 1.005 €
España:. . . . . . . . . 624 € 

Por supuesto los diputados y senadores españoles ganando lo mismo que los europeos ¡No faltaría más! 

¿Qué tiene de menos la señora que limpia en casa que apenas gana siete euros a la hora? ¿Su trabajo vale menos que otro?  ¿Quién responde a esta pregunta? 

¿Quién dijo que sólo había castas en la India? 

Leed con atención este texto de Ayn Rand (pseudónimo de Alissa Zinovievna Resenbaum):
“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”




24 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese dinero de más, ese dinero de menos, todos lo llevamos en la conciencia.

Anónimo dijo...

¡¡¡Qué suciedad en esta sociedad que tenemos!!!

Anónimo dijo...

Muchos no buscan trabajo, muchos buscan sueldo.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=rePFoxyHZos

AGUA (Water)2005

Hermosa pelicula que nos acerca a una realidad en India, el drama de las viudas. Entre ellas una niña de 5 años... Escalofriante en un mundo como el "nuestro", real en el "suyo". Las distintas castas, los acomodos sociales, y la figura de Gandhi, todo bañado por hermosas aguas...

Esta misma autora completa su trilogía con esta obra. Las dos anteriores: TIERRA y FUEGO, merecen la pena ser consideradas...

Anónimo dijo...

El sistema de castas está perfectamente constituido ya en las universidades, ved sino a los jóvenes estudiantes: de un lado están los que van a pertenecer a la élite, de otro los parias...

Anónimo dijo...

No a los sueldos de los políticos y sus prebendas públicas:

http://www.peticionpublica.es/?pi=P2011N5259

Anónimo dijo...

Primer dato:

Un español tiene una pensión máxima de 32.000 euros anuales, pero los políticos tienen derecho a pensiones vitalicias muy superiores. Hasta 74.000 euros en el caso de los puestos más destacados. Además, estas pensiones no son incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas. Un diputado o senador tiene que estar sólo siete años en el cargo para optar a la pensión máxima, mientras que un trabajador autónomo o por cuenta ajena necesita 35 años cotizados.

Anónimo dijo...

Segundo dato:

Cada parlamento autonómico, diputación o ayuntamiento fija el sueldo de sus cargos electos sin límite ni baremo alguno. José Bolarín, alcalde de Ulea (Murcia), con 900 habitantes, cobra unos 4.000 euros. El de Ricote, cerca del pueblo anterior, se lleva 40.000 al año en una población que no alcanza los 1.300 vecinos. Y la alcaldesa de Marbella, Marisol Yagüe, cobraba más que el presidente del Gobierno: 84.462 euros al año en un ayuntamiento que estaba en bancarrota...

Anónimo dijo...

Tercer dato:

Manuel Chaves cobraba al año 81.155 euros por ser ministro, más una indemnización de 46.000 al año por abandonar la presidencia de Andalucía. Es decir, 127.155 euros anuales. Recibir estos dos sueldos del Estado es posible sólo para altos cargos, para el resto de españoles está prohibido por ley.

Anónimo dijo...

Cuarto dato:

Los parlamentarios que no viven en Madrid reciben, además del sueldo, otros 1.823 euros al mes por sus supuestos gastos de manutención y alojamiento. Los madrileños, 870 para gastos, libres de impuestos. La suma de estos sencillos complementos es muy cuantiosa. Además, cobran 150 euros cada día si salen al extranjero, y 120 si viajan por el país.

Anónimo dijo...

Quinto dato:

En 2008 el Gobierno de La Rioja pagó 200.000 euros extras a sus conductores. Realizaron 870.182 kilómetros , unos 2.300 al día, lo suficiente para cruzar tres veces España de este a oeste. Un gasto curioso ya que es la comunidad más pequeña del país y cuya población es inferior a la de cualquier ciudad dormitorio de Madrid. El uso de coches oficiales para asuntos particulares es una práctica común, siempre se hace bajo cuerda y es fraudulenta.

Anónimo dijo...

Sexto dato:

Sólo el 33% de los diputados del Congreso se dedica en exclusiva a su labor política. El resto engorda sus cuentas corrientes con la participación en empresas privadas, fundaciones y colaboraciones varias. Algunos, como el diputado del PP Miguel Ángel Cortés, aglutinan hasta 12 actividades extraparlamentarias.

Anónimo dijo...

Séptimo dato:

Los ex ministros mantienen durante dos años una pensión por cese de 58.000 euros anuales, cifra seis veces superior a la pensión media española. En la pasada legislatura, cuatro ex ministros compatibilizaron ese dinero con el sueldo de diputado: José Antonio Alonso, Fernández Bermejo, María Antonia Trujillo y Jesús Caldera.

Anónimo dijo...

Como último dato (porque hay muchos, muchísimos) ofrezco este porque no es el único y creo que es muy significativo:

Tras dejar la política en abril de 2009, el ex ministro de Economía Pedro Solbes se encontró con un retiro de unos 12.000 euros mensuales (una pensión de 2.725 euros por ser funcionario, su pensión vitalicia como ex comisario europeo y otros 5.700 al mes como compensación, durante dos años, por ex ministro).

¡Que venga Dios y lo vea!

Anónimo dijo...

Nos pretenden dar lo que les sobra.

Anónimo dijo...

Conozco a muchas personas que trabajan mucho pero que ganan muy poco. Al revés conozco cantidad de gente.

Anónimo dijo...

Injusticias que seguimos consintiendo. Nos las pasan por la cara con mucha desfatached. De verguenza. Profesiones muy castigadas para que ellos vivan viendo pasar las nubes.

Anónimo dijo...

Vemos reflejados nuestros comportamientos en los espejos, los vemos aumentados.

Anónimo dijo...

(1)

"Con el funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. Las víctimas son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes por ver ratificada su decisión.
Detrás de todo ello hay una ignorancia supina del origen del funcionariado. Se envidia de su status -y por eso se critica- la estabilidad que ofrece en el empleo, lo cual en tiempos de paro y de precariedad laboral es comprensible; pero esta permanencia tiene su razón de ser en la garantía de independencia de la Administración respecto de quien gobierne en cada momento; una garantía que es clave en el Estado de Derecho. En coherencia, se establece constitucionalmente la igualdad de acceso a la función pública, conforme al mérito y a la capacidad de los concursantes. La expresión de ganar una plaza «en propiedad» responde a la idea de que al funcionario no se le puede «expropiar» o privar de su empleo público, sino en los casos legalmente previstos y nunca por capricho del político de turno. Cierto que no pocos funcionarios consideran esa «propiedad» en términos patrimoniales y no funcionales y se apoyan en ella para un escaso rendimiento laboral, a veces con el beneplácito sindical; pero esto es corregible mediante la inspección, sin tener que alterar aquella garantía del Estado de Derecho. Los que más contribuyen al desprecio de la profesionalidad del funcionariado son los políticos cuando acceden al poder. Están tan acostumbrados a medrar en el partido a base de lealtades y sumisiones personales, que cuando llegan a gobernar no se fían de los funcionarios que se encuentran. Con frecuencia los ven como un obstáculo a sus decisiones, como burócratas que ponen objeciones y controles legales a quienes piensan que no deberían tener límites por ser representantes de la soberanía popular. En caso de conflicto, la lealtad del funcionario a la ley y a su función pública llega a interpretarse por el gobernante como una deslealtad personal hacia él e incluso como una oculta estrategia al servicio de la oposición. Para evitar tal escollo han surgido, cada vez en mayor número, los cargos de confianza al margen de la Administración y de sus tablas salariales; también se ha provocado una hipertrofia de cargos de libre designación entre funcionarios, lo que ha suscitado entre éstos un interés en alinearse políticamente para acceder a puestos relevantes, que luego tendrán como premio una consolidación del complemento salarial de alto cargo.

Anónimo dijo...

(2)

El deseo de crear un funcionariado afín ha conducido a la intromisión directa o indirecta de los gobernantes en procesos de selección de funcionarios, influyendo en la convocatoria de plazas, la definición de sus perfiles y temarios e incluso en la composición de los tribunales. Este modo clientelar de entender la Administración, en sí mismo una corrupción, tiene mucho que ver con la corrupción económico-política conocida y con el fallo en los controles para atajarla. Estos gobernantes de todos los colores políticos, pero sobre todo los que se tildan de liberales, son los que, tras la perversión causada por ellos mismos en la función pública, arremeten contra la tropa funcionarial, sea personal sanitario, docente o puramente administrativo. Si la crisis es general, no es comprensible que se rebaje el sueldo sólo a los funcionarios y, si lo que se quiere es gravar a los que tienen un empleo, debería ser una medida general para todos los que perciben rentas por el trabajo sean de fuente pública o privada. Con todo, lo más sangrante no es el recorte económico en el salario del funcionario, sino el insulto personal a su dignidad. Pretender que trabaje media hora más al día no resuelve ningún problema básico ni ahorra puestos de trabajo, pero sirve para señalarle como persona poco productiva. Reducir los llamados «moscosos» o días de libre disposición -que nacieron en parte como un complemento salarial en especie ante la pérdida de poder adquisitivo- no alivia en nada a la Administración, ya que jamás se ha contratado a una persona para sustituir a quien disfruta de esos días, pues se reparte el trabajo entre los compañeros. La medida sólo sirve para crispar y desmotivar a un personal que, además de ver cómo se le rebaja su sueldo, tiene que soportar que los gobernantes lo estigmaticen como una carga para salir de la crisis. Pura demagogia para dividir a los paganos. En contraste, los políticos en el poder no renuncian a sus asesores ni a ninguno de sus generosos y múltiples emolumentos y prebendas, que en la mayoría de los casos jamás tendrían ni en la Administración ni en la empresa privada si sólo se valorasen su mérito y capacidad. Y lo grave es que no hay propósito de enmienda. No se engañen, la crisis no ha corregido los malos hábitos; todo lo más, los ha frenado por falta de financiación o, simplemente, ha forzado a practicarlos de manera más discreta.



Es una carta de FRANCISCO J. BASTIDA. CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL

Lo siento. Os pido disculpas, pero reconozco que yo soy funcionario, soy médico.
Me quitarán el salario, pero no me quitarán la dignidad, como persona , ni como profesional.

¡¡Eso no me lo van a quitar¡¡.

Anónimo dijo...

Todos, cada uno en su profesión, estamos colaborando en un proyecto de ayuda mutua. Desde cada puesto de trabajo, con nuestros conocimientos y nuestras destrezas, nos esforzamos por dar lo mejor que tenemos. El trabajo bien realizado, la ayuda aportada al desempeñarlo, gratifican sobradamente el esfuerzo que conlleva. Ahí está la dignidad del mismo; algo que no pueden demoler ni los políticos, ni los banqueros, ni los que se empeñan en mover los hilos de este entramado actual. Algo por encima del dinero mueve nuestra vida y es ahí donde está nuestra fuerza.
Desenfocada y alejada queda la imagen del dinero de más valor. No importa, porque en nosotros está ese cambio de valores que no nos arrastra en busca del mismo, que va a permitirnos seguir trabajando con el mismo empeño aunque nos disminuyan el sueldo; nuestro sueldo nos lo llevamos en otro equipaje. Ahí reside nuestra intocable dignidad. Las castas o las clases de ella las imponemos nosotros mismos.

Ojalá sea un clamor pacifico para producir un aldabonazo en las conciencias.

Anónimo dijo...

"LA SOLIDARIDAD ES LA TERNURA DE LOS PUEBLOS" Aprendamos de nuestros hermanos mexicanos... ellos creen en una moneda alternativa y lo están mostrando.
http://www.youtube.com/watch?v=4L_Uf0OdvRI

Anónimo dijo...

Diálogo entre Colbert (Ministro del Rey) y Mazarino (Cardenal católico)
durante el reinado de Luís XIV de Francia, el ‘Rey Sol’
¡Hace cuatro siglos!

Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...
Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto! No se puede mandar el Estado a prisión. Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose.
¡Todos los Estados lo hacen!
Colbert: ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Se crean otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
Colbert: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal de enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más!
A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos!
¡Son una reserva inagotable!

Después de algún siglo, seguimos igual, que es seguir peor. Con nosotros juegan, y a cambio nos quedamos quietos. Esperamos compensar con trabajo lo que nos quitan. Y cuanto más trabajemos más nos quitarán.
Mucho movimiente debe comenzar para aniquilar tanta corrupción, tanta corrupción tapadada con legalidad.

Anónimo dijo...

Pues empecemos ya, ahora mismo.