rey de uno mismo




“Noche de Reyes 
Los Reyes de sí mismos 
la tienen siempre”. 



El haiku es de Wifredo Noguera Lax, una entrañable persona que he conocido hace unos meses. La última vez que nos hemos visto me ha regalado un precioso libro de Haikus escrito por él mismo y aún no editado.




En esta noche, y en todas las noches. Buscando la estrella, como el sol-estrella de la foto. Siempre la Magia a nuestro alcance. 



La Magia llega a la Vida de aquellos que la esperan.



10 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=9ll5g3SE2eg

Anónimo dijo...

LAS ABARCAS DESIERTAS

Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.

Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.

Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.

Toda la gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y un mundo de miel.

Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.

Miguel Hernandez.

http://youtu.be/RsKVs6zX0Os

Anónimo dijo...

Dispone de la magia el que verdaderamente quiere convertirse en rey de sí mismo. La magia va con él. Hasta el infinito y más allá.

Anónimo dijo...

http://www.megavideo.com/?v=WAWEDVSW

LA LUZ ETERNA

Anónimo dijo...

La Vida se llena de magia en aquellos que esperan, sin esperar nada a cambio, ser en plentiud. El Reino de Dios reina en mí.

Anónimo dijo...

¿Dónde está la magia?
Dice la tradición que unos Reyes vieron la estrella y la siguieron y llegaron a Dios. La estrella del firmamento que evoca el encuentro con Dios la llevamos cada uno en nuestro interior; es desde ahí que ilumina nuestra conciencia y guía nuestro corazón para llegar a expresar lo que tenemos tan cerca. Cuando su brillo impulsa el encuentro va transformando, y el oro, incienso y mirra se convierten en humildad, transparencia, bondad…, nos vamos regalando condiciones indispensables para llegar al amor. Sólo así, nos convertimos en Reyes de nosotros mismos. Sólo así el Reino de los cielos lo traemos al vivir de cada día.

Anónimo dijo...

Humildad, transparencia, bondad (oro, incienso y mirra). Sí, así es. Gracias.

Anónimo dijo...

Todavía algunos hablan de reyes y súbditos, todavía.

Anónimo dijo...

El rey sol de la foto.
Me gusta.

Anónimo dijo...

La Tierra celebra al Cielo y el Cielo celebra a la Tierra.