Una de estas últimas tardes




Una de estas últimas tardes, estando en casa con mis hijos, de pronto vimos que el sol se reflejaba a través de un pequeño cristal y tomaba la forma de un arco iris concentrado, un arco iris radiante, sutil, algo muy hermoso, algo ciertamente especial. Mi hijo mayor lo ‘recogió’ en sus manos. Tan sólo tuve que acercarme con la cámara y hacer la foto. 



Que en este nuevo año que ahora comienza, la energía de la Liberación nos impregne a todos.





10 comentarios:

Anónimo dijo...

La energía de la Liberación es el Amor. Un Amor incondicional a todo y a todos. Amor en el odio. Amor en la tristeza, en el desaliento. En la armonía, en la felicidad, en la calma, en el sosiego. En todo aquello en lo que se posen nuestros ojos. En la pequeñez de las cosas, en el último canto del camino... Con los muy próximos, con los más lejanos, con los desconocidos, con los que nos quieren, con los que no tanto,con nosotros mismos,(a veces nos olvidamos de ello). No podemos dar a los otros, lo que no tenemos para nosotros. Si no somos capaces de querernos tal cual somos, no podremos Amar a nadie. Amor por lo que tenemos, Amor por lo que no deseamos.
Escuchar y obedecer la voz de nuestro maestro interno.Vivir el momento presente, aceptando lo que viene y no intentando retener lo que se va. Esa es para mí la energía de la Liberación.


http://www.youtube.com/watch?v=wYwztQT3Xyw&feature=related

Anónimo dijo...

Un sol en las manos, sí que suena bien, bien suena el año.

Anónimo dijo...

Es como una luz que camina despacio, para llegar hasta muy dentro.

Anónimo dijo...

Luz de la mente sostenida por una mano, luz del corazón disponible en todo momento para todos y cada uno de nosotros.

Anónimo dijo...

Esa luz nos va llegando. Va eliminando cadenas de formas viejas. Nos vamos convirtiendo en un recipiente consciente, y va manando de él, alegría, paz y afán de transformar lo denso que nos rodea.

Anónimo dijo...

Manos que se convirtieron en un receptáculo a la inmensidad de lo que somos, a esa luz que nos constituye. Somos luz recogida y sólo queda abrir las manos y esparcir en el entorno. Cuando has 'vislumbrado' esa energía transformadora de la existencia, se hace imprescindible vivir con ella, y mostrar la vida cimentada en ella; llevar el amor a cada acto cotidiano, a cada palabra, a cada gesto que hacemos, a cada pensamiento que tenemos; aceptar, amar lo que llega a nuestra vida y darse a Ella.
La energía de la Liberación está al alcance de todos y busca mostrarse, contagiar.

Anónimo dijo...

Luz de mis manos, háblame de la luz, háblame.

Anónimo dijo...

"La satisfacción no se puede medir cuando un amigo, compañero de fondo te solicita tu humilde aportación,
sería imposible trasladar lo que significa y en qué se traduce
el camino de la luz, o "la luz en tus manos". Para mí, fiel
seguidora de la humildad, desapegada al autoengaño y
objetiva en mis apreciaciones podría refundir el texto en
un único esquema: La luz en tus manos, el corazón
encendido y el alma amando, un trígono dulce como la
lectura que inundará de principio a fin tantas palabras
escritas desde el corazón, el único sitio donde alguien, en
alguna ocasión dijo que nacían los sentimientos puros.

Que la luz inunde el camino de todos aquellos que se
acerquen al calor de un nuevo libro de Reiki, emulando a
los grandes sería fácil un prólogo, pero esto es la carta a
un amigo,el comienzo que con tanto honor comparto...."

EPILOGO DEL LIBRO "LA LUZ DE TUS MANOS".

Anónimo dijo...

"Lo sublime conmueve, mientras que lo bello encanta".

Kant

Anónimo dijo...

"Un guerrero de la luz presta atención a los ojos de un niño. Porque ellos saben ver el mundo sin amargura. Cuando él desea saber si la persona que está a su lado es digna de confianza, procura verla como lo haría un niño.
-¿Qué es un guerrero de la luz?
- Tú lo sabes , respondió ella sonriendo.- Es aquel que es capaz de entender el milagro de la vida, luchar hasta el final por algo en lo cree y, entonces, escuchar las campanas que el mar hace sonar en su lecho...Y nadie se cree un guerrero de la luaz, aun cuando todos lo sean.
Un guerrero de la luz nunca olvida la gratitud.
Durante la lucha, fue ayudado por los ángeles; las fuerzas celestiales coloraron cada cosa en su lugar y permitieron que él pudiera dar lo mejor de si. Y a veces consigue mucho más de lo que su capacidad permite... Su gratitud no es sólo espiritual. Él jamás olvida a sus amigos, porque la sangre de ellos, se mezcló en el campo de batalla.
Cuando el sol se pone, se arrodilla y agradece el Manto Protector que lo rodea..."

http://bivir.uacj.mx/libroselectronicoslibres/Autores/PauloCoelho/Coelho,%20Paulo%20-%20Manual%20del%20guerrero%20de%20la%20Luz.pdf