De casa al trabajo y del trabajo a casa





No sé si habéis visto el último vídeo de la DGT. Es verlo y entran ganas de comentarlo porque es tan descarado e irreverente… Hay varias versiones del spot, esta es una de ellas: 





Parece mentira que con dinero público se hagan estas campañas publicitarias, sobre todo incluyendo estos eslogans fascistas. Un amigo muy querido, nacido en Buenos Aires, Argentina, que cuando era estudiante de arquitectura vivió la represión militar de aquel país hermano, me dice que este eslogan era el de los militares en aquel tiempo, que más o menos quiere decir: tú lo que tienes que hacer es ir de casa al trabajo y del trabajo a casa, ni se te ocurra tener tentaciones de asistir a reuniones clandestinas, y ni si te ocurra tener vida independiente aparte de la laboral, y más con la que está cayendo. Están queriendo decir que esto es un estado de sitio, es decir una cárcel… Y que ellos mandan. 

Los que fabrican esta programación mental se creen que la gente es imbécil y que no pilla sus mensajes rastreros y mentirosos; les va a ocurrir algo que en realidad puede que ya está sucediendo, y es que ellos, que se creen tan listos porque son los Goebbels de esta sociedad, están ya plenamente superados por ‘gente normal y corriente’ que está a años luz de ellos en cuanto a inteligencia, espabile, decencia y sobre todo bondad, bondad del corazón. 

Ya que estamos con el mundo de la publicidad (que no se tendría que llamar publicidad, se tendría que llamar ‘propaganda’), detengámonos un segundo en el lema de Spanair, que como sabéis se ha declarado en bancarrota hace unos días. Así rezaba el lema: “La de todos”, es decir que han hecho lo de todos: cagarla, es decir abusar de los trabajadores y ponerlos de patitas en la calle. 





Pervirtiendo el lema totalitario de estos ideólogos del sistema, se puede decir que “de casa al trabajo y del trabajo a casa y a todos los sitios donde nos de la gana ir”, a ver si os enteráis. Gracias a que este que escribe dispuso de la libertad para ir y venir, pudo hacer la foto que se ve, fue el pasado dieciocho de enero; ahí estaba esa nube alargada que surcaba los cielos y que realmente emocionaba por su magnetismo y por su inmensa belleza.



12 comentarios:

Anónimo dijo...

El anuncio tiene una luz fría, como metálica, la atmósfera que recrean se parece un poco a la de una cárcel.

Anónimo dijo...

Incrementan los radares y los coches camuflados para poner cada vez más multas y con ese dinero pagar estas campañas, es vergonzoso.

Anónimo dijo...

La DGT es una tapadera, porque lo que es realmente la DGT es una monstruosa oficina de recaudación, eso sí disfrazada con la apariencia de que velan por nuestra seguridad.

Anónimo dijo...

Hay que reconocer la forma astuta en la que cuelan los mensajes, son más que zorros entrando por la noche a un corral.

Anónimo dijo...

El anuncio acaba diciendo "Lo que queremos es que llegues". Siempre lo mismo. Desde Freud y su sobrino Ewuard Bernays no ha cambiado nada en toda esta velada historia del subliminal.

Anónimo dijo...

La publicidad que siempre se encarga de que sus eslóganes sean contundentes, con impacto, que vayan directamente al subconsciente para quedar almacenado y traído al consciente en cualquier momento. La publicidad está basada en muchos principios psicológicos básicos (esta estrategia no deja de repugnarme), no deja nada al azar. ¡Qué ladinos!Unos viendo dichas propuestas de un lado, y los otros empleándolas en su propio beneficio. Todo siempre tiene dos caras. Todo amparado por la ley. Todo regulado, cuadriculado para obtener la máxima rentabilidad.


Estamos otra vez a las puertas de otra de esas famosas frases, tan coreadas, tan en boca y en mente de algunos, no sé, me parece que... ¡Dispérsense! o tal vez, ¿Pudiera volver a aplicarse la ley de vagos y meleantes...? Si funcionó con los padres, ¿por qué no va a funcionar con los hijos y los nietos...? Posiblemente, esta idea última no sería buena idea: demasiandos maleantes y vagos podrían verse descubiertos, otros pasarían al reparto de Todos a la cárcel.

Anónimo dijo...

He visto estos días cómo se hacían controles de alcoholemia en Madrid en un día laboral normal y corriente a las 11 de la mañana. A esa hora solamente pueden dar positivo repartidores con sus furgonetas y algún taxista. Hacen esos controles a esa hora para dejar sin carnet a profesionales que se ganan la vida con eso. Si de verdad quieren pillar a gente borracha, que se pongan a las puertas de las discotecas los viernes y los sábados.

Anónimo dijo...

A través de algún radar camuflado, en estos últimos meses en los aledaños de Madrid capital, la DGT ha llegado a poner más de 10.000 multas diarias. Eso no es velar por la seguridad, eso es ir a por dinero descaradamente.

Anónimo dijo...

Del trabajo a casa sólo irán los que tengan trabajo a donde ir. A casa irán sólo los que tengan casa donde ir. Es un fenómeno diario que pasa a ser otro número más, otro porcentaje que sumar a las estadísticas que tanto gustan a los políticos. Otros pierden su casa con la misma facilidad con la que pierden sus trabajos. El estado gana por ambas pérdidas. Se ahorra los sueldos y las casas, van a parar a manos de los bancos. Éstos, más tarde se encargarán de hacer ridículas subastas para que sus acólitos, o ellos mismos, se aprovechen de ellas. Negocios redondos. Especulaciones legales. Ruínas morales, emocionales y económicas para los mismos. Otra manera de gaseo, otro tipo de control. Tengo la impresión de que nadie escucha. Circunstancias apremiantes que tambalean los cimientos de cualquiera.


http://www.youtube.com/watch?v=SvQ_CpGg-Uk

Anónimo dijo...

Reviven patrones de conducta de otros tiempos. Alejados de la bonanza material y en medio de tiempos de austeridad, se hacen controladores y juegan con el miedo y la incertidumbre. No saben que hemos vencido a sus miedos, que aquellos tiempos los hemos aparcado. Su fuerza no es nuestra fuerza. Sabemos lo que queremos.

Anónimo dijo...

Los que parece que nos protegen, nos hunden la espada en el corazón.

Anónimo dijo...

Los que parecen, perecen.