El corazón sigue siendo primitivo




Ese personaje llamado Osho nos lo vamos encontrando de vez en cuando. Está claro que es un fiel compañero de viaje, pero incómodo compañero porque siempre nos saca las verdades. Ya lo hemos hablado alguna vez, y es que este personaje, que sin duda es un maestro de categoría, es un ser al que solemos abrazar solamente a medias, como que nos da ‘cosa’ abrazarlo del todo. Si a Osho lo abrazas por entero tu mundo se transforma. Dice así un texto de él que hoy ha aparecido: 

“Es muy raro encontrar a un hombre que no sea un marido dominado, realmente es muy raro. De hecho es algo que no sucede, y si alguna vez encontráis a uno, en­tonces se trata de la excepción que confirma la regla, nada más. Hay razones psicológicas para ello. 

El hombre pelea continuamente en el mun­do, de modo que su energía masculina se agota. Cuando llega a casa, quiere volverse femenino. Quiere reposar de su agresión masculina. En la oficina, en la fábrica, en el mercado, en la políti­ca... en todas partes ha estado peleando y pelean­do. En casa no quiere pelear; quiere descansar, porque al día siguiente el mundo volverá a em­pezar. Por ello en el momento en que entra en casa se convierte en femenino. Todo el día la mujer ha sido femenina, sin pelear; no ha habido nadie con quien pelear. Está cansada de ser una mujer... y de la cocina, de todo y de los niños. Quiere disfrutar de un poco de agresividad y pe­lear y reñir, y el pobre marido está disponible. De modo que ella se convierte en el varón y el marido se convierte en la mujer; esa es toda la base para la dominación. 

El corazón sigue siendo primitivo. Y es bueno que las universidades no hayan encontrado todavía un modo de enseñar al corazón y de vol­verlo civilizado. Es la única esperanza que tiene la humanidad para sobrevivir. En realidad es la mujer la úni­ca esperanza que tiene la humanidad para sobre­vivir. Hasta ahora, el hombre ha sido dominante, y ello por una extraña causa, la causa es que en lo más hondo el hombre se siente inferior. Debido a la inferioridad, con el fin de compensarla, co­menzó a dominar a la mujer...” 





En la foto, ruinas del Monasterio de Santa María de la Sierra, en Collado Hermoso (Segovia), muy cerca de donde vivo. Entre las ordenadas piedras, surge salvaje la naturaleza…






10 comentarios:

Anónimo dijo...

Osho siempre da en el clavo, aunque por suerte es un clavo que ya se está oxidando y quedando viejo.

Anónimo dijo...

Apenas veo hombres emancipados, casi no hay ninguno.

Anónimo dijo...

Una mujer quiere que el hombre ideal sea alguien por completo diferente a todo lo que conoce, inclusive al hombre que tiene al lado.

Anónimo dijo...

El Corazón. El ojo que todo lo ve. La mirada blanda, brote nuevo y salvaje de la nueva humanidad.

Anónimo dijo...

Si dentro de una pareja no hay acompañamiento espiritual, no hay pareja.

Anónimo dijo...

Vivir muchos años juntos no es garantía de ir madurando, al contrario muchas veces supone un puro desengaño.

Anónimo dijo...

Acompañamiento y trabajo espiritual.

Anónimo dijo...

Existe la dominación, incluso en algunos matrimonios es solamente dominación lo que existe.

Anónimo dijo...

Que todo en la vida sea motivo de agradecimiento, aunque nos pese, aunque nos duela, todo tiene un sentido. Esta es una invitación de este mismo maestro que conservo junto con otras que seguiré regalando...

GRATITUD

La gratitud prepara el camino. Sentíos tan agradecidos a la existencia como os sea posible... por cosas pequeñas, no solo por las grandes... por el simple acto de respirar No tenemos ningún derecho sobre la existencia, de modo que aquello que se recibe es un regalo.
Desarrollad cada vez más la gratitud; dejad que se convierta en vues­tro estilo. Estad agradecido a todos.
Si se entiende la gratitud, entonces se agradecen las cosas que se han hecho de forma positiva. Incluso se agradecen las cosas que se han reali­zado negativamente. Estáis agradecidos de que alguien os ayudara; este es solo el principio. Luego se empieza a agradecer que alguien no os hiciera daño... cuando podría haberlo hecho; fue amable.
Una vez que se entiende el sentimiento de gratitud y se le permite penetrar hondo en el ser, se empieza a sentir gratitud por todo. Y cuanto más agradecidos seáis, menos os quejaréis y gruñiréis.
Cuando desaparecen las quejas, también desaparece la desdicha, ya que esta existe con la queja. Está enganchada a las quejas y a la mente propensa a quejarse. Es imposible que exista con la gratitud. De manera que este es uno de los principales secretos que hay que aprender.

Fuente: Día a día. Osho

Anónimo dijo...

La verdadera esperanza de la humanidad está en el amor.