Escaladores





Están de obras en la pequeña carretera de entrada al pueblo. Un operario me dice que estaremos parados unos diez minutos. Salgo del coche. Aunque hace frío, luce el sol. Me siento en una roca. Escribo: 

Mis hijos salieron escaladores. Recuerdo que con poco más de un año ya querían escalar grandes rocas de granito de las muchas que hay en la zona. También querían subir a todo tipo de escaleras, algunas viejas y desvencijadas, con los banzos de madera medio rotos… daba igual, querían subir y había que subir. Fruto de esas escaladas hubo heridas, algunas grandes, uno se rasgó una vez su propia lengua. Su deseo de escalar era su deseo de explorar, de conocer. 

Creo que todos somos escaladores, exploradores; salimos a explorar el mundo, la vida, y aunque no lo pensamos, sabemos que cometeremos muchos errores. Cuanto más se arriesga, más errores se cometen; pero cuantos más errores se cometen, más avanzamos en el conocimiento de la vida. Podríamos no arriesgar, pero sabemos que hay que arriesgar. Sin arriesgar no se llega a vislumbrar la verdad. Cuando una persona mayor está en el lecho de muerte y vemos que se arrepiente de ciertas cosas, de lo que más se suele arrepentir es de no haber arriesgado más. Arriesgar trae consigo algún peligro, por ejemplo perdernos por el camino, pero perderse por el camino es otra manera de conocer la verdad. 

Nunca nos valen las conclusiones que sacan otros, las conclusiones sobre la vida nos gusta sacarlas a nosotros mismos, por eso no hay nadie que no pueda hablar de lo que ha vivido. Todos somos titulados en esto de vivir. Todos podemos contar nuestra experiencia. La llevamos dentro. Al final de nuestros días, más que un juicio sumarísimo donde se pesen el bien y el mal en una balanza, puede ser que simplemente nos pongamos a compartir las experiencias vividas aquí en la Tierra, las noches y los días, las luces y las sombras, las subidas y las bajadas… Como buenos escaladores. 


Me dicen que ya se reanuda el tráfico. Cierro mi libreta y subo al coche. Suena Bach en la radio. Otro regalo. 





En la foto, una roca de granito cubierta de hielo y nieve.




14 comentarios:

Anónimo dijo...

No es lo mismo llegar a un sitio sin haber arriesgado, que habiendo arriesgado mucho, la sensación cuando has arriesgado es otra.

Anónimo dijo...

¿Arriesgar? Sí. En la vida de cualquier persona siempre hay un momento para arriesgarlo todo.

Anónimo dijo...

A veces para encontrarse hay que perderse. También perderse y perder para re-encontrarse. Nacemos para el Encuentro. En el encuentro morimos.

Anónimo dijo...

El riesgo es como un juego pactado: uno mismo es el que tiene que dar el primer paso.

Anónimo dijo...

Roca vientre madre.

Anónimo dijo...

En ese momento en el que la muerte te mira pero no te habla, en ese momento no hay ignorancia. Ya no existen dudas. Estás en serenidad. En paz. Todo transcurre despacio. En seguida te das cuenta de todo cuanto no hiciste. De los errores que cometiste. De lo que te queda por hacer y no te atreviste. De todas las personas a las que conociste, de todas las sensaciones que experimentaste... Y de lo que no viviste. Cualquier palabra salida de boca de un moribundo, no es cualquier cosa. Ya no hay nada que perder. Ya no hay mentiras que alimentar. LA REALIDAD SE HACE PRESENTE.
A veces, puedes "retomarlo donde lo has dejaste"... Otras en cambio, estás fuera de tiempo... Aprovechemos las segundas oportunidades. Que al menos, no nos quede el regusto amargo de no haberlo intentado. Cada uno con sus propias experiencias. Ni mejor, ni peor que las de otros, tan sólo con las suyas, porque nadie puede "practicar" con la vida de otro. Sólo con la suya. El que no se arriesga no pierde, pero tampoco gana. Lo escribe alguien que siempre tuvo miedo de arriesgar, y en ese camino, se le olvidó vivir. De todo aquello aprendo. Intento cambiar lo que hace falta, aprendo, camino por el frondoso bosque de la vida y tomo aire...


http://www.youtube.com/watch?v=rrVDATvUitA&feature=related

Anónimo dijo...

El riesgo es riego para las venas, sangre para la vida.

Anónimo dijo...

"¿Cuánto vale Mi Alma si no cabalga?"...

http://www.goear.com/listen/6b40a33/solo-por-miedo-maria-salgado

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=L0CJDZCw4Ek&feature=related

Anónimo dijo...

LO QUE IMPORTA ES EL ESFUERZO

"En todo lo que emprendemos y en cualquier terreno, material o espiritual, lo que cuentan son nuestros esfuerzos. El Cielo nunca tiene en cuenta el éxito, sino sólo los esfuerzos. El Cielo decide sobre el éxito, porque todo lo que hacemos se graba en un conjunto y debe pues servir los planes de Dios, estar en consonancia con ellos; y quizás no esté previsto en absoluto que los proyectos en los que estamos trabajando se realicen como lo deseamos. Sólo los esfuerzos nos pertenecen, no el éxito.

Dejad pues que los seres del cielo decidan el momento en que vuestros esfuerzos se vean coronados por el éxito. Suceda lo que suceda, debéis deciros: «Por el momento, es verdad, mi trabajo no da muchos resultados visibles, tangibles, pero en realidad sé que hoy está dando frutos.» Aunque no sean visibles, siempre hay resultados en vuestro corazón y en vuestra alma. Nada permanece inerte o estancado."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Anónimo dijo...

SUMÁ (1)
(Por Julio Andrés Pagano).

Las podrás sentir. Te incitarán a revivir la reluciente imagen que siempre estuvo latiendo en lo más profundo de tu corazón. Estas palabras son como un claro diapasón, que hoy nos facilita la afinación con la armónica visión que nos animó a encarnar. Somos viejas almas peregrinas que respondimos al llamado de la Madre Tierra para nutrir el río de la existencia, sumando gotas y más gotas de consciencia, impregnadas con amor. Las gotas vibran por todo el universo. Sumá.

Puede que a veces resulte difícil sumar cuando todavía hay muchos que se dedican a restar e impiden la plena manifestación del cambio. Sin embargo, esa no es justificación para dejar de hacer lo que prometimos realizar. Asumimos el bello compromiso de alumbrar en los lugares más densos, para que otros corazones puedan abrirse y dejen de recorrer las sendas del dolor, reconociendo en el amor la posibilidad de aprender sin caer en el odio, la amargura y el llanto.

Por cada gota de amor que esparcimos, por cada sentimiento humanitario que emitimos, un nuevo destello hace relumbrar la trama pristina que conecta a cada corazón con las estrellas. ¿Alguna vez te preguntaste por qué las vemos brillar? Ellas juegan a amplificar la luz que fluye desde el centro de nuestro pecho, propagando la frecuencia del amor hacia toda la creación. ¿Comprendés ahora porque algunos conspiran para que desistas de sumar? Somos el cambio.

Anónimo dijo...

(2)

Si bien desde lejos este planeta se observa como si fuese una hermosa gota azul, haber elegido las gotas de consciencia como una forma de sutil expresión tiene su más simple explicación en saber que nuestro trabajo se centraría en la inminente llegada de era de Acuario. Dentro de las gotas hay un alto grado de optimismo, confianza, una enorme cuota de esperanza, fe, alegría, coraje y destellos de pasión, que provocan en el corazón una verdadera revolución consciente.

Estas palabras obraron como un fuerte diapasón, que vuelve a sintonizarnos con la sustancia más pura de nuestra misión, gracias al cristalino llamado que la Madre Tierra pulsa por dentro de nuestras células. No importa que otros aún se empeñen en querer restar. Nosotros vinimos a sumar. Focalicemos la energía en brindar gotas de consciencia, impregnadas con amor, pues juntos vamos cocreando un inmenso manantial de luz en donde se diluyen todas las fronteras.

http://www.youtube.com/watch?v=J19WQ_nfF40&feature=player_embedded

Anónimo dijo...

Las dificultades están siempre. Son parte de la vida.
Y es bueno que así sea, de lo contrario no habría desarrollo.
Son desafíos. Os provocan a trabajar, a pensar, a encontrar formas de superarlas. El mismo esfuerzo es esencial. De manera que aceptadlas siempre como si fueran bendiciones.
Sin dificultades, el hombre no habría llegado a ninguna parte. Si llegan dificultades mayores, eso significa que la existencia os está buscando, que os da más desafíos. Y cuantos más solventéis, mayores desafíos os estarán esperando. Solo en el último momento desaparecen, pero ese último momento llega por las dificultades, de lo contrario jamás se presentaría.
De forma que nunca toméis una dificultad negativamente. Encontrad algo positivo en ella. La misma piedra que os bloquea el paso puede servir como escalón. Si no hubiera una piedra en el camino, jamás ascenderíais. Y el mismo proceso de subir, de convertirla en un escalón, os proporciona una nueva altitud de ser. De modo que en cuanto pensáis en la vida de manera creativa, todo se vuelve útil y todo tiene algo que aportaros. Nada carece de sentido.
Meditaciones para el Aquí y el Ahora. Osho

Anónimo dijo...

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

(Poema atribuido a Borges, pero cuyo real autor sería Don Herold o Nadine Stair).