Mientras nos hacen la foto





Caminando por la nieve con mi amigo Jose, riéndonos, porque en esta época si no te ríes es que algo pasa, algo serio te pasa, me definió a la perfección la crisis, esta crisis que tanto sale en nuestras conversaciones: “La crisis de ahora, quiero decir este invento barato en el que todo nos sale caro, se puede explicar de la siguiente manera: la crisis viene a pararnos, a detenernos, es como si nos hubiesen dado el alto para hacernos una foto, y justo cuando nos están haciendo la foto caemos en la cuenta de que lo que había antes de la foto era un movimiento falso, una agitación artificial; el movimiento que había antes de este pararnos para hacernos la foto, era una mentira, de eso nos hemos dado cuenta ahora. Por cierto que también es falso este parar de ahora. Aunque la crisis esté diseñada por la parte oscura, que lo está, hay que admitir que viene a parar el movimiento que había, un movimiento enloquecido que no llevaba a ninguna parte. Hacer muchas cosas no es vivir bien o vivir mejor. Hacer muchas cosas y tener más dinero para gastar no es algo que tenga que ver con la libertad. Ser libres es otra cosa”.




En la foto, mi hijo pequeño se protege los oídos del intenso frío. Estos días de atrás.



16 comentarios:

Anónimo dijo...

Risa y crisis, crisis y risa, buena receta.

Anónimo dijo...

Como el niño y su gorro, todos nos estamos protegiendo también del intenso frío.

Anónimo dijo...

La agitación artificial es permanente, tenemos la sensación de que sucede algo, pero nunca sucede nada, por eso no preocuparse mucho.

Anónimo dijo...

Ser libre no es tener mucho dinero para gastar para la satisfacción de uno mismo, más bien ser libre es tener la disposición para poder emplear ese dinero en una causa justa, normalmente de ayuda a los demás.

Anónimo dijo...

¿Para qué tanta prisa? La prisa me hace presa del objetivo, del logro y, por eso mismo, me impide ser libre. Sin pausas es ciertamente difícil no acabar siendo arrastrados. Cambiemos la prisa por la consciencia. Dejemos ese modo de hacer y de ser que pretende acallar angustias y con el que se eleva el volumen de las ansiedades.

Anónimo dijo...

En la pausa se esconde el secreto de la vida. Date pausa. Date vida.

Anónimo dijo...

Al final vamos a tener que dar las gracias a este pararnos aunque no sea real. Nos hace reflexionar, conocer y ver mejor. Al final, ¿vamos a tener que agradecer a las fuerzas oscuras? Que no se enteren.

Anónimo dijo...

Sólo es energía. Energía del mal.

Anónimo dijo...

Cuando caminas por la nieve piensas que todo es nieve y que toda la vida es nieve, pero de pronto sale el sol y la nieve se deshace, entonces comprendes que la nieve, la fría nieve que tanto frío te hizo pasar, era solamente una forma en la que el agua se mostraba.

Anónimo dijo...

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

MIGUEL HERNÁNDEZ

Anónimo dijo...

... Y encima la foto ¡¡sale borrosa!!...

Anónimo dijo...

Ja, ja, ja...Sí, es una foto borrosa. Se ve que se ve borroso, como para verlo claro...

Anónimo dijo...

Esta misma tarde oía en las noticias que los artículos de lujo han incrementado sus ventas. Las imágenes eran del todo elocuentes: relojes de oro (no me refiero a la marca, porque simplemente no quiero darlos ese placer), coches de alta gama, fastuosas mansiones y viajes rocambolescos a lugares que no sé situar en los mapas. Yo, en mi grandísima ignoranacia me pregunto: ¿Crisis de qué, para qué, para quienes, quién se está comiendo la porción de pastel que a cada uno nos toca? ¿Se pretende que los ricos sean más ricos, y los pobres más pobres? ¿Que la falla que separa a unos de otros, sea aún más profunda? ¿Dónde está el límite y quién lo pone? Es bochornoso tal y como están las cosas que se pretenda hacer alarde de obstentaciones. Cuando alguien cuya posición económica, es más que desahogada y te comenta que asistió a este tipo de espectáculo, que se ha escapado a no sé que viajecito, y gasta dinero sin pudor, y te preguta si tú haces lo mismo, en ese instante yo le miro incrédula, en silencio, reflexiono y pienso internamente: Estás absolutamente vacío y no sabes como llenarte. La materia sólo ocupa un lugar físico. Las cosas no satisfacen, no proporcionan serenidad, no te dan la libertad, no hacen nada más que esclavizar. Sólo eso. Somos rehenes de todo lo que adquirimos. Somos reos de situaciones, personas o cosas. Qué tristeza. Somos gustosos en portar cargas que nosotros escogemos. Las arrastramos con orgullo, porque eso significa que definen nuestra posición. Ese distintivo no nos importa llevarlo. Nos enorgullece porque nos distancia de los otros. Esa marca, ese artículo lo exibimos y de paso engordamos al que más tiene. Le vamos mencionando sin palabras. Caemos una y otra vez en la misma trampa. Somos como el niño de la foto: Nos tapamos los oídos, no por frío muchas veces, es que no queremos escuchar, pero oímos lo que nos interesa.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=gjtbVokZ6AE

Anónimo dijo...

http://es.scribd.com/doc/36561235/Clerc-Oliver-La-Rana-Que-No-Sabia-Que-Estaba-Hervida

Anónimo dijo...

"La vida espiritual es parecida a una tierra en la cual debéis enterraros para crecer. Hasta entonces, os pareceréis a una semilla que permanece en el granero. En este granero, evidentemente, está tranquila, no sufre por la lluvia, ni el viento, ni el granizo, pero pronto enmohecerá o será roída por los ratones, lo que es mucho peor. Mientras que la semilla plantada en tierra, por su parte, debe sufrir las inclemencias, pero brota, da frutos, es útil.
Cuando seguís una vida espiritual, no estáis protegidos: debéis enfrentaros con el viento y las tempestades, pero también encontraréis condiciones que os permitirán crecer y dar frutos a la humanidad. ¿No es preferible verse expuesto a las intemperies y crecer, que ser comido por los ratones y el moho? Con la vida espiritual, es verdad, deberéis sufrir pruebas que una existencia puramente materialista os hubiera evitado, pero que esto no os inquiete: seguid avanzando por este camino que os conduce hacia el mundo divino."

Omraam Mikhaël Aïvanhov