Pestañas postizas





Tuve una conversación hace unos días con una persona que va a participar en un desfile de carnaval, el carnaval que se celebra justo en estos días, y me decía que en su comparsa se van a gastar bastante dinero, pero me llamó especialmente la atención lo que se van a gastar en pestañas postizas: ¡Más de 120 euros! Me salió decir a esa persona: ¡Por Dios, coged ese dinero, salid a la calle y dádselo a los que están pasando hambre, que ahora mismo ya son muchos…! Si en cada comparsa o grupo de carnaval se gastan una media de 120 euros en pestañas postizas, en una población como la española podemos estar hablando de más de 480.000 euros (esa cifra sale de multiplicar 120 euros por 4.000, la mitad de los municipios que hay en España). ¡¡¡Señoras y señores, 80 millones de pesetas en pestañas postizas!!!… ¡Pero de verdad estamos locos! Por ejemplo, solamente en Cádiz el ayuntamiento se va a gastar 80.000 euros en este carnaval; en Telde (Gran Canaria) se gastan 40.000 euros, me refiero que esos son los gastos de los ayuntamientos, luego está el gasto de los particulares que realmente es una pasada. ¿No es para alucinar? Están cerrando algunos hospitales porque no se puede hacer frente al gasto sanitario, pero los carnavales llevan encima este desmadre y estos despropósitos. ¿No os recuerda todo esto a la caída del imperio romano o en general a la caída de todos los imperios? De verdad, no sé qué es lo que tiene que pasar para que despertemos de una vez. Dejemos de apoyar a esta industria del entretenimiento, que no es industria del entretenimiento, porque es una industria del adormecimiento. Dejemos de hacer el tonto. Hoy me sale pediros esto en nombre de todos los que pasan hambre, lo pido en nombre de los pobres del mundo.




19 comentarios:

Anónimo dijo...

La orgía de la desesperación.

Anónimo dijo...

El problema de la ceguera de esta sociedad puede ser más grande si además en esos ojos que no ven ponemos pestañas postizas.

Anónimo dijo...

Nuestras vidas postizas.

Anónimo dijo...

Unos pocos de fiesta y muchos de funeral.

Anónimo dijo...

Me imagino lo que tiene que pensar de todo esto, gastos y alegría incluida, estos pobres que no tienen en el día a día la seguridad de llevarse un bocado a la boca, que incluso están pidiendo limosna, pasando frio y pensando en como sacar adelante a su familia.

Anónimo dijo...

Hemos perdido el norte...

Anónimo dijo...

Muchos aprovechan estos días para ponerse la máscara. Otros no hace falta que se la pongan, la llevan de manera permanente. Varían dependiendo del que tengan enfrente, de la situación, del momento y de lo puedan llegar a obtener de todo ello. Tengamos el valor de quitarnos las máscaras impuestas, y mostremos nuestro verdadero rostro.
Para los oportunistas, para los desalmados, para los que no saben lo que hacen, pero lo hacen por contagio, por los que nunca llegarán a ser ellos mismos,y para los que habitan aún en la esperanza, está hermosa letra (cargada de máscaras, pestañas, colores, pero con mucho glamour...)

http://www.youtube.com/watch?v=-6jwAaBJHZ8&feature=related

Anónimo dijo...

Se nos caerán todos los anillos...y las pestañas también.

Anónimo dijo...

Los recortes llevan al mayor deterioro de la sanidad pública. Es una noticia de hoy mismo.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/02/18/actualidad/1329599920_319329.html

Anónimo dijo...

Cada momento del vivir, del experimentar, es un buscar mi verdadero rostro. En este no me reconozco. No necesito poner disfraces, necesito que aparezca mi rostro. Cada dia busco alejar el carnaval en que me siento, perder en cada momento la pintura colocada.

Anónimo dijo...

Sobre la industria del entretenimiento, es decir del adormecimiento: los clubs de fútbol deben a la Seguridad Social en España 1.000 millones de euros. El Estado ha permitido esa deuda cuando no la toleraría en autónomos o en empresas, lo que demuestra que el Estado diseña y promueve el adormecimiento general.

Anónimo dijo...

Cuando apoyamos a estas industrias o, sencillamente al ocio, nos dejamos secuestrar. Son unos y otros, mecanismos sutiles de perversión y confusión. Veo y siento con claridad que cuando estamos en el Silencio y la quietud no gastamos nada. Cuando estamos en nuestro Ser nos tenemos a nosotros mismos y eso no nos entretiene. Esto es un cuchillo clavado en el corazón del consumir. Nos recreamos en lugar de consumirnos

Anónimo dijo...

Para vosotros y por vosotros. Con vosotros, pobres de nuestro mundo, pido en esta hora. Os doy el pan de mi corazón. Dichosos vosotros porque "seréis saciados".

Anónimo dijo...

Estoy cansado de tanto carnaval.

Máscaras en las calles, máscaras en las plazas, máscaras en los corazones.
Mascarada.

Máscara de los sindicalistas liberados, máscara de los banqueros, máscara de los políticos.
Mascarada.

¡Ya sólo quedan dos días, para que se cabe esta mascarada¡

Necesito sentir-me, necesito creer-me.Ya no necesito mas mentiras.

¡Que se acabe por DIOS¡. ¡BASTA...¡,tenemos más parados que el resto de toda la UE.

Anónimo dijo...

Están son las más caras máscaras, las del desprecio hacia los pobres.

Anónimo dijo...

Nos despreciamos a nosotros mismos, por eso no podemos apreciar más.

Anónimo dijo...

Para nada este es un ojo que invita a una mirada hacia dentro ni a una mirada hacia el otro. Debajo de esa postiza pestaña y de esa falsa sonrisa dibujada en el párpado (negra y oscura) hay tensión, mucha tensión disfrazada. Mucho "disfaz". Sí, nos llevan a negar nuestra faz auténtica. Santa Faz la de los pobres. Santa.

Anónimo dijo...

Ese ojo cerrado con esa pestaña es un ojo dormido, aún no ha despertado.

Anónimo dijo...

Dormidos pueden colocarnos más pestañas postizas para que, a modo de cortina, impidan con su peso que aunque despertemos abramos los ojos.