Un segundo nacimiento





Puede que no haya amor más auténtico que aquel que nunca fue revelado a nadie. Seguramente por eso me viene ahora a la memoria la fascinante historia del poeta Khalil Gibran, y es que parece que el amor más grande de su vida fue con una mujer a la cual nunca vio en persona; posiblemente fuera también un amor que nunca fue revelado a nadie, o por lo menos que nunca fue descrito a otra persona con toda su intensidad y con toda su profundidad. Da igual que en nuestra vida haya un marido, una mujer, un amante, una amante, un ser muy físico o un ángel humano, da igual que sea una persona de carne y hueso o alguien muy etérico e inmaterial; porque lo que provoca y convoca siempre ese amor es el encuentro, la comunión, el abrazo, la fusión, y da igual que eso se produzca a través del hecho físico o a través de los finos hilos de la distancia. No es cuestión de verse o no verse. Personalmente creo que en el amor, sea de la naturaleza que sea, la verdadera fusión y el verdadero encuentro es de uno consigo mismo, y no me estoy refiriendo al componente narcisista, sino todo lo contrario, uno consigo mismo quiere decir que hemos comprendido la verdadera naturaleza del amor, que no es otra que caer en la cuenta de que ese amor es algo que mora dentro de nosotros. Como decía también Gibran en una de sus famosas sentencias: “conocí un segundo nacimiento cuando mi alma y mi cuerpo se amaron y se casaron”. Así es también como yo lo siento, como yo lo veo, así es como yo lo vivo. 





El día en el que este tren hace parada en la estación de San Valentín. 



En la foto, una tranquila puesta de sol, el pasado seis de febrero, un cielo pintado con delicadas y finas pinturas.





19 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que Gibran vivió no fue con esa mujer a la que nunca vio, lo que en realidad vivió fue algo relacionado consigo mismo.

Anónimo dijo...

Mi casa, mi cuerpo.Descanso en este templo. Su altar, el alma. El Amor Mismo.

Anónimo dijo...

¿Sabemos distinguir si un amor es verdadero? Un amor es verdadero cuando uno entrega todo lo que es y todo lo que tiene.

Anónimo dijo...

El primer beso se da muy fácil, lo difícil es dar el último.

Anónimo dijo...

"Todos estamos destinados a realizar la unión interna, pues ella forma parte del camino de toda alma".

José Trigueirinho Netto

Anónimo dijo...

Normalmente la unión de dos personas da como resultado dos medias personas, cuando tendría que ser al revés, que la unión de dos personas dé como resultado un sin fin de personas que se unen para trabajar en un hermoso proyecto.

Anónimo dijo...

Una pareja que desprende amor, huele a flor de alma.

Anónimo dijo...

¿Porqué algunas personas estando juntas desprenden una energía de amor , que llena tanto y llega más aún ?
Porque en su desprendimiento de sí mismas , convierten esa energía en espejos que reflejan soles invisibles y son capaces de transmitir en una potencia superior aquello que llamaís amor y que no es otra cosa que desprendimiento . Esto en una pareja duplica su potencia y movimiento a unos niveles vibracionales increibles .

Anónimo dijo...

EL ÉXTASIS A TRAVÉS DEL AMOR
(1)

"Una vez que una pareja ha logrado una relación amorosa duradera, basada en la entrega, la independencia mutua y el esfuerzo por renovar la pasión, están preparados para alcanzar un nivel superior, que es cuando se adquiere la capacidad de expandir su amor más allá de cualquier limitación, cuando el yo es experimentado como un observador del tiempo y del espacio sin sentirse afectado por ellos, cuando el tú es una parte de uno mismo y la unión es completa y cuando ambos están en el mundo pero no pertenecen a él.

Toda satisfacción mundana empalidece ante el estado de éxtasis más allá del ego, ascensión que puede significar estar afuera del mundo o bien descubrir lo que siempre estuvo cerca y no veíamos.

El éxtasis es el momento cumbre de la intimidad con uno mismo y todas las relaciones que hemos tenido han servido para lograrlo.

El estado permanente de éxtasis es la liberación, cuando el ego da paso al ser y el amor puro se funde en pura devoción religiosa, termina con la esclavitud del karma, hace desaparecer la memoria, el deseo y la identidad individual y permite un nuevo nacimiento a una realidad plena, donde en vez de percibirme como un cuerpo me percibo como conciencia infinita en expansión hacia una dimensión infinita.

Los sabios y profetas de todos los tiempos han vivido este proceso de liberación a través del amor, que les reveló quiénes eran realmente, convirtiéndose en ciudadanos del universo.

En las religiones orientales ese estado se puede lograr ahora, en el cristianismo, equivale a la redención después de la muerte.

Anónimo dijo...

(2)
Este estado de éxtasis nos revela la certeza de nuestra condición divina.

El éxtasis puede ser una experiencia física en nuestra cultura, como el que producen las drogas o el placer sexual. Pero el éxtasis físico no provoca una transformación verdadera, es una experiencia vacía de sentido espiritual.

El éxtasis mítico y arquetípico es más intelectual, porque en nuestro interior sabemos que somos dioses o diosas primordiales..

Desde el punto de vista mítico el éxtasis es el viaje sagrado hacia el inconsciente.

El verdadero éxtasis es la liberación espiritual, que no es una percepción sino la transformación que produce la comunión con el espíritu, que incluye lo físico y lo místico.

Nuestros sentidos no nos pueden llevar al verdadero éxtasis pero el éxtasis, cuando se manifiesta, es percibido por todos ellos.

Para alcanzar este éxtasis no se necesita transitar por el pasado mítico sino trabajar en nuestro crecimiento interior promoviendo la quietud; y este proceso es la meditación.

Cuando nos damos cuenta de quiénes somos, desaparecen los esfuerzos y las luchas; el bien y el mal ya no existen y el espíritu nos guía para hacer lo que es necesario según nuestra constitución.

Este camino sin camino produce la transformación, cuando la búsqueda termina y comienza la realización.

La primera etapa del éxtasis es la conciencia de ser el testigo del drama personal, en lugar del protagonista; el segundo la mente se aquieta y se produce un silencio que tiene su propio dinamismo y que puede llevar a un silencio aún más profundo.

La tercera etapa se da dentro de este silencio más profundo, que es donde se encuentra el éxtasis.

La cuarta etapa es la pura conciencia, el Ser puro, el gozo puro.

Para los cristianos es el estado de gracia, la comunión con Dios, poder ver su rostro".

“El camino hacia el amor”, (Deepak Chopra).

Anónimo dijo...

Tu alma es cuanto deseas
y tu amor
...Tu amor es vida.
soplo eterno....
No es de materia tu corazón,
es sentimiento.
El vacío… Dios, tu mismo,
lleno vacío de amor eterno.
Tu alma es cuanto deseas
y tu amor
Efímero es tu cuerpo…

Anónimo dijo...

La seducción más patente es el Amor y la entrega a la Vida desde la Vida.
En ese Amor el rostro se ilumina de lo mejor de Uno Mismo y se encienden los ojos del Alma.

Anónimo dijo...

...y el rostro físico se transforma, embellece con la belleza que lo nutre.

Anónimo dijo...

Cuando el amor os llame, seguidle.
Aunque su camino sea duro y penoso.
Y entregaos a sus alas que os envuelven.
Aunque la espada escondida entre ellas os hiera.
Y creed en él cuando os hable.
Aunque su voz aplaste vuestros sueños,
como hace el viento del norte,
el viento que arrasa los jardines.
Porque, así como el amor os da gloria,
así os crucifica.
Así como os da abundancia, así os poda.
Así como se remonta a lo más alto
y acaricia vuestras ramas más débiles,
que se estremecen bajo el sol,
así llegará hasta vuestras raíces
y las sacudirá en un abrazo con tierra.
Como a gavillas de trigo
él os une a vosotros mismos.
Os desgarra para desnudamos.
Os cierne, para libraros de los pliegues
que cubren vuestra figura.
Os pulveriza hasta volveros blancos.
Os amasa, para que lo dócil y lo flexible
renazca de vuestra dureza.
Y os destina luego a su fuego sagrado,
para que podáis ser sagrado pan
en la sagrada fiesta de Dios.
Khalil Gibran

Anónimo dijo...

"Tal vez sea el amor el proceso por el cual yo te conduzca delicadamente de regreso
a Ti mismo,no a quien yo quiero que seas, sino a quien Tú Eres."

Saint-Exupery

"El amor no mira con los ojos, sino con el espíritu: por eso pintan ciego al alado Cupido".

Shakespeare


http://www.youtube.com/watch?v=B1OwjNUq2ec&feature=related

Anónimo dijo...

A CERCA DEL AMOR (Osho)1

El amor es la luminosidad, la fragancia de conocerse a uno mismo, de ser uno mismo. Es alegría desbordante. El amor ocurre cuando descubres quién eres; entonces no puedes hacer otra cosa que compartir tu ser con los demás. El amor ocurre cuando te das cuenta de que no estás separado de la existencia, cuando te sientes en una orgásmica unidad orgánica con todo lo que existe.
El amor no es una relación, es un estado del ser, no tiene nada que ver con nadie más. Uno no se “enamora”, uno es amor. Y por supuesto cuando uno es amor, uno está “enamorado”; pero eso es un resultado, una consecuencia; ese no es el origen del amor. Su origen es que uno es amor.
¿Y quién puede ser amor? En realidad si no eres consciente de quién eres no puedes ser amor. Serás miedo. El miedo es justo lo contrario al amor. Recuerda, el odio no es lo contrario al amor, como la gente cree; el odio es amor puesto boca abajo, no es lo contrario al amor. Lo verdaderamente opuesto al amor es el miedo: en el amor uno se expande, en el miedo uno se encoge; en el miedo uno se cierra, en el amor se abre; en el miedo uno duda, en el amor confía; en el miedo uno se siente solo, en el amor desaparece; por lo que no es una cuestión de soledad en absoluto. Cuando uno no es, ¿cómo puede sentirse solo? Entonces los árboles, los pájaros, las nubes, el sol y las estrellas están todavía dentro de ti. El amor ocurre cuando has conocido tu paraíso interior…

Anónimo dijo...

2
Los niños están libres del miedo, nacen sin miedo. Si la sociedad puede apoyarlos, ayudarlos a subir a los árboles, escalar montañas y nadar en océanos y ríos; si puede ayudarlos de cualquier forma posible a convertirse en aventureros, aventureros de lo desconocido; si puede crear una gran búsqueda en lugar de darles creencias muertas, entonces los niños se convertirán en grandes amantes de la vida. Y esa es la verdadera religión. No hay religión más elevada que el amor.
Medita, danza, canta y profundiza más en ti mismo. Escucha más atentamente a los pájaros. Mira a las flores con respeto, maravíllate; no acumules conocimiento, no vayas etiquetando las cosas. Eso es el conocimiento: el gran arte de etiquetarlo todo, categorizarlo todo. A partir de ahora, empieza a aprender a tocar la flauta o la guitarra. Encuéntrate con gente, mézclate con ella, con tanta como puedas, porque a través de cada persona se muestra una cara diferente de Dios. Aprende de la gente. No tengas miedo; esta existencia no es tu enemiga. Esta existencia te protege, está dispuesta a ayudarte en todo lo posible. Si confías, empezarás a sentir una nueva fuente de energía en ti; esa energía es el amor. Esa energía quiere bendecir toda la existencia, porque en esa energía uno se siente bendito. Y cuando te sientes bendito, ¿qué otra cosa puedes hacer excepto bendecir toda la existencia?
El amor es un profundo deseo de bendecir toda la existencia.

Fuente: Los misterios de la vida. Osho

Anónimo dijo...

En esa estación, estación etérica de bellos colores, una noche fuera del tiempo o tal vez en un sueño, hizo parada un tren cargado con sonidos álmicos, sonidos que son sentimientos.
Eran sonidos nunca emitidos y nunca escuchados, que fueron invitados a salir sin miedo, invitados a jugar, correr y cantar. Tal vez necesitaban una mano que ofreciera el poder expresarse, que le hiciera sentir que eso era bueno. Y así lo hicieron. Bajaron en ella, y allí les hicieron sentir lo bueno de su presencia, la alegría de su llegada, les acogieron tan amorosamente que pronto aprendieron. Jugaron, sí, y quitaron el miedo. Entendieron y aprendieron tantas cosas…que son faros para alumbrar, que al romper su coraza y abrir el corazón regalan, que solamente alumbrando pueden ver, que mostrando su luz, aman; y que el amor, el auténtico amor es a otros y en él a nosotros mismos. Aprendieron la alegría del darse, del donarse.
Desde esa estación poco a poco se fueron expandiendo por el aire formando un éxtasis sonoro a través del viento. Bellos sonidos sin palabras, sonidos que son sentimientos.
Yo creo que el milagro que ocurrió, fue un abrirse a la vida, y bien puede decirse que fue un segundo nacimiento.

Gracias al alma, trocito de Dios, que enseñó el camino, que mostró la senda y eliminó el miedo.

Anónimo dijo...

Resuena esta frase de San Agustín : "Ama y haz lo que quieras".


Cuando amamos estamos transmitiendo aquello que todo el mundo está consciente o inconcientemente buscando; por ello mismo cuando amamos se nos abren las puertas de los milagros. Ocurren milagros en el amor. El amor mismo es el milagro que a modo de varita mágica va irradiando aquello que está en el interior de todos los hombres.