Arde un joven tibetano




De vez en cuando voy a intentar en este blog lo que llevo haciendo desde hace ya años con amigos y conocidos: hablar sobre fotos de la prensa diaria. Más que palabras elocuentes, se trata casi de hacer una meditación sobre la foto o fotos que vayan apareciendo. Realizar una meditación es dejar que esa imagen nos traspase, convivir con ella, mirarla en profundidad. 

Hoy tenemos dos fotos que muestran a un joven tibetano inmolándose ayer mismo en las calles de Nueva Delhi. Ha sufrido quemaduras en el 85% de su cuerpo. Seguramente morirá en pocos días. Protestaba contra la represión china hacia el pueblo tibetano que, como es de sobra conocido, está usurpando en contra de la voluntad del pueblo una cultura y una religión milenarias. 

Mi intención no es centrar el comentario en el morbo que estas imágenes provocan. Quisiera ahondar un poco en otros aspectos. En la primera foto se ve que los manifestantes van con un ritmo y con una dirección determinada, cuando justo en dirección contraria viene el joven que arde. Es como una locomotora. Una locomotora de fuego. Esa locomotora está hablándonos de que para unos la vida va en serio, mientras que para otros sigue siendo un lugar en el que especular e incluso hacer turismo.

En la segunda foto me llama la atención que justo en el momento en el que ha sido captada, el joven se está cruzando con esas banderas, que yo no sé el significado que tienen, además no importa. ¡Qué lejos quedan las banderas y lo que representan! Los símbolos enmudecen cuando hay algo totalmente urgente y verdadero que cruza por delante de nosotros. 

Prenderse fuego y arder... El que arde no puede esperar. Este joven que arde delante de los ojos del mundo...






20 comentarios:

Anónimo dijo...

Este fuego hace arder a la Tierra entera.

Anónimo dijo...

Ojalá que pronto acaben estas formas tan terriblemente dolorosas con las que la humanidad va aprendiendo.

Anónimo dijo...

Todavía hay templos que se alzan sobre columnas de fuego.

Anónimo dijo...

Hay un fuego que alimenta a la vida que no es odio ni destrucción.

Anónimo dijo...

Ese joven envuelto en llamas que ha visto que todo es imposible, ese joven envuelto en llamas que no espera nada. Ese joven.

Anónimo dijo...

Se está destruyendo su cuerpo, pero también es como un sol que lo ilumina todo de golpe.

Anónimo dijo...

Como si otros cuerpos de fuego fueran detrás del joven tibetano.

Anónimo dijo...

Alas de fuego.

Anónimo dijo...

"Sólo los peces muertos nadan a favor de la corriente"

Anónimo dijo...

Hagamos fuegos que no dejen cenizas.

Anónimo dijo...

La vida va en serio. Ya Jesús dijo que vino a este mundo a 'prender fuego'.

Anónimo dijo...

Es hora ya de levantar el vuelo, corazón, dócil ave migratoria.
Se ha terminado tu presente historia,
y otra escribe sus trazos por el cielo.

Antonio Gala.

Anónimo dijo...

Llama con luz. Nos llama.

Anónimo dijo...

Que desesperación.. que impontencia.. que dolor

Anónimo dijo...

Muchos a veces se muestran indiferentes ante el dolor ajeno. Algunos pueden llegar a pensar que la desgracia es para el que le toca. Lo que está o debería de estar claro para todos nosotros, es que no todos los ojos lloran en el mismo día. Que tu sufrimiento de hoy, mañana puede ser mi sufrimiento. Que todos lloramos de la misma manera. Que nos pueden llegar a doler las mismas cosas y que todo puede llevar a contagio... Este hombre preso de la desesperación envuelve su cuerpo de fuego hoy, mañana será noticia otra impactante fotografía, ocupará primeros planos otra imagen que tape ésta. Somos capaces de olvidar fácilmente. Somos capaces de adaptarnos a la sinrazón, al despropósito, a la injusticia y seguir caminando, seguir parpadeando como si nada ...

Anónimo dijo...

Esta pobre gente no sabe ya cómo hacer que los ojos del mundo miren hacia su pueblo, hacia su identidad, hacia su grito. Tienen por carcelero a un gigante como China y así es muy difícil ser escuchado, porque nadie quiere ponerse en juego en este tablero contra el peso pesado y potencia económica asiática. Así pues, poco le interesa el Tíbet al economundo tras 53 años de invasión China.
Tashi Delek y bendiciones a los tibetanos.

Anónimo dijo...

Jamyang Yeshi, de 26 años, el joven tibetano, ha muerto hoy, dos días después.

Anónimo dijo...

Qué lástima! En lo que va de año ya han muerto de esta manera alrededor de 30. Lo siento de corazón hermanos tibetanos.

Anónimo dijo...

En este caso es China quien invade, pero detrás está el programa sistemático de las élites para acabar con la sabiduría de los pueblos más antiguos de la Tierra.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=T3yIjjqMiWk&feature=player_embedded


A pesar de todo...