Inundar el mundo de belleza





El otro día me paró un señor por la calle y me dijo: “Soy seguidor del blog y quería preguntarte, ¿por qué salen en él tantas fotos bonitas?”. “Salen tantas fotos bonitas porque la vida es bonita, no porque yo sea un experto cazador de imágenes. Pero bueno, ya que lo preguntas te diré que es para inundar el mundo de belleza. Ya que hay tantas cosas oscuras y tristes, ojalá esta pequeña aportación, y tantas otras de muchas más personas, consigan trasmutar la pena y la tristeza en gozo y alegría”. Luego me hizo una segunda pregunta: “¿No tienes miedo de que te quiten el copyright?”. “¿El copyright? Vamos, no me hagas reír. El copyright de todo lo tiene la vida, es la vida la que tiene el copyright de todas las cosas. ¿Pagamos acaso nosotros copyright por el sol, por las nubes, por los mares, por los árboles, por los bellísimos paisajes? ¡Amigo, si ni siquiera pagamos copyright por el Partenón ni por las Pirámides! ¿Habría que pagar cada vez que pasamos por delante de una casa bonita? Porque se supone que el autor de esa casa es el arquitecto que la ideó o quizás también lo sea el albañil que hizo las paredes... ¿Por qué hay que pagar cuando uno se baja una canción por internet y no por mirar la fachada de una casa sencilla? ¿Es que alguien puede decir qué es arte y qué no lo es? Como diría José Mota: "Pero, de qué estamos hablando, a ver si me entiendes lo que te quiero decir..."


En esta entrevista Jean Luc Godard, cineasta y escritor lúcido, deja unos pensamientos muy acertados sobre los derechos de autor (sus opiniones al respecto están ya avanzada la entrevista, como a la mitad más o menos):






En la foto, Campos del Cid. Burgos. España.








18 comentarios:

Anónimo dijo...

"Los derechos de autor no tienen razón de ser". Gracias Godard.

Anónimo dijo...

Gracias por la belleza de tantas imágenes.

Anónimo dijo...

La belleza no la crea quien hace la foto, la belleza estaba ahí ya y sigue estando.

Anónimo dijo...

Quien es testigo de la belleza es testigo de la bondad.

Anónimo dijo...

La belleza del atractivo físico no debería ser la que hace que nos enamoremos de una persona. Hay que buscar la otra belleza. Esa otra belleza no la captamos nosotros, nos capta a nosotros y es para siempre.

Anónimo dijo...

Perpetúas la belleza de todo lo que encuentras a tu paso. Aunque sea insignificante. Aunque pase desapercibida a los ojos de los demás. PORQUE EN ESE MIRAR, ESTÁS VIENDO. PORQUE VES TANTO COMO MIRAS. PORQUE VES SIN MIRAR.
Raúl, cazador de imágenes. Creador de belleza. Corazón desinteresado y noble, cargado de buenas intenciones. Repleto de tanta genialidad y maestría como de humildad y sencillez. Modestia luminosa. Sanador de almas perdidas. Continúa. Persevera. Como árbol recio en lo alto de la loma. Sin miedo a la fatiga.

Querido "Anam Cara".

Anónimo dijo...

La belleza es la forma en cómo el amor se reparte en todas las cosas.

Anónimo dijo...

"Establezcámonos en el Medio Divino. Nos encontraremos en lo más íntimo de las almas y en lo más consistente de la Materia. Descubriremos, con la confluencia de todas las bellezas, el punto ultrativo, el punto ultrasensible, el punto ultraactivo del Universo. Y, al mismo tiempo, sentiremos que se ordena sin esfuerzo, en el fondo de nosotros mismos, la "plenitud" de nuestras fuerzas de acción y adoración".

-Teilhard de Chardin-

Anónimo dijo...

"Si yo cambiara mi manera de pensar hacia los otros... los comprendería. Si yo encontrara lo positivo en todos... con qué alegría me comunicaría con ellos! Si yo cambiara mi manera de actuar ante los demás... los haría felices. Si yo aceptara a todos como son... sufriría menos. Si yo deseara siempre el bienestar de los demás... sería feliz. Si yo criticara menos y amara más... cuántos amigos ganaría. Si yo comprendiera plenamente mis errores y defectos y tratara de cambiarlos... cuánto mejoraría mi hogar y mis ambientes! Si yo cambiara el tener más por el ser más... sería mejor persona. Si yo cambiara de ser Yo, a ser Nosotros... comenzaría la civilización del Amor. Si yo cambiara los ídolos: poder, dinero, sexo, ambición, egoísmo y vanidad definitivamente por: Libertad, Bondad, Verdad, Justicia, Compasión, Belleza y Amor... comenzaría a vivir la verdadera felicidad. Si yo cambiara el querer dominar a los demás por el autodominio... aprendería a amar en libertad. Si yo dejara de mirar lo que hacen los demás...tendría más tiempo para hacer más cosas. Si yo cambiara el fijarme cuánto dan los otros para ver cuánto más puedo dar yo... erradicaría de mí la avaricia y conocería la abundancia. Si yo cambiara el creer que sé todo... me daría la posibilidad de aprender más. Si yo cambiara el identificarme con mis posesiones como títulos, dinero, status, posición familiar... me daría cuenta que lo más importante de mí es que Yo Soy un Ser de Amor. Si yo cambiara todos mis miedos por Amor... sería definitivamente libre. Si yo cambiara el competir con los otros por el competir conmigo mismo... sería cada vez mejor. Si yo dejara de envidiar lo ajeno... usaría todas mis energías para lograr lo mío. Si yo cambiara el querer colgarme de lo que hacen otros por el desarrollar mi propia creatividad... haría cosas maravillosas. Si yo cambiara el esperar cosas de los demás... no esperaría nada y recibiría como regalo todo lo que me dan. Si yo amara el mundo... lo cambiaría. Si yo cambiara... cambiaría el mundo".

"Si yo cambiara" de la escritora mexicana Anamaría Rabatté y Cervi (1933-2010).

Anónimo dijo...

Si yo fuera Yo...

Anónimo dijo...

Cuando nuestra sensibilidad no ha sido despertada, miramos sin ver, acariciamos sin sentir, sonreímos sin alegría. Cada momento de la vida acontece de forma apagada, sin plenitud. Ocurre que nos hemos quedado vagando en nuestro derredor, que giramos en torno a un solo punto de referencia.

Despertar la sensibilidad es vivir cada acontecimiento de la vida como una acción ‘sagrada’, única, llena de aprendizaje escondido, accesible a niveles sutiles de conciencia. Significa sentir y vivir que la Vida nos regala el muestrario más hermoso para posar en él nuestra mirada. Entonces comienza a enternecerse el sentir, a alegrarse el espíritu y a despertar el alma. Nuestra mirada cambia. Comenzamos a valorar cada pintura del lienzo como una celebración y comenzamos a agradecer al artista su obra. En esa obra comenzamos a mirarnos de verdad, y comenzamos a vivir con más plenitud nuestra vida ordinaria, con la disponibilidad de dejarnos guiar por el espíritu.
En esa forma de mirar todo y nada nos pertenece.

Anónimo dijo...

La naturaleza está inundada de belleza, el amor repartido en ella lo manifiesta.
A nivel humano, la belleza verdadera consiste, sobre todo, en la pureza del corazón.
Inundar el mundo de belleza es ver ese amor escondido en todo lo que existe. Saber verlo y hacer que aflore, que se abra, que brille.

Anónimo dijo...

"Toma una sonrisa, regálasela a quien nunca la ha tenido.
Toma un rayo de sol, hazlo volar allá donde reina la noche.
Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro.
Toma una lágrima, ponla, en el rostro de quien nunca ha llorado.
Descubre la vida, nárrala a quien no sabe entenderla.
Toma la bondad, y dónala a quien no sabe donar.
Descubre el amor, y hazlo conocer al mundo."
Mahatma Ghandhi

Anónimo dijo...

"El rebelde es un pagano.
Venera a los árboles;
venera a las estrellas,
los ríos,
las montañas,
venera a los seres humanos
y a todo lo que está vivo,
porque dondequiera que haya vida,
hay divinidad"

Osho."Rebelión, revolución y religiosidad"

Anónimo dijo...

"Contempla las imágenes en pantalla completa, envuelto por la oscuridad. Mira la pantalla con una mirada blanda, sostenida atrás, en la zona occipital de tu cabeza.
Escucha la resonancia que lo que ves y escuchas tiene en tu interior. Verás que la belleza no entra por tus ojos ni oídos sino que sale de tu corazón."

http://youtu.be/xQ5r4CUzzdA

Anónimo dijo...

Acojo la invitación del comentario anterior y escucho en mí la expresión que deja la fografía que presenta este apunte. Es como si fuera el reflejo de lo que mi interior susurra y necesita escuchar. Es desierto y es vergel. Son cielo y tierra fundidos en una sola belleza.

Anónimo dijo...

Un destello de los maravillosos ojos de Jesús, de su saber mirar en esa profundidad que encuentra la belleza del alma.

“Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa. Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. Al verlo, todos murmuraban diciendo: Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador…”
Lc 19,5.

La mirada de Jesús debía ser impresionante.

Anónimo dijo...

"Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son imprescindibles..."

(Bertolt Brecht).

Bellas palabras...