Abre la mano




Un día un amigo me pidió que le acompañara a la costa para traer agua de mar. Hoy hemos hecho ese viaje. Acabo de llegar a casa. Tengo en mi ropa y en mi cuerpo el olor de la sal, las algas salen literalmente del interior de mis calcetines. Respiro lentamente. Aún siento muy dentro el penetrante olor de ese mar tan bello y tan poderoso. Mi amigo lleva un tiempo investigando sobre el agua de mar de René Quinton. El plasma de Quinton, como es conocido, salvó la vida a miles de personas hace unos cien años; él era conocedor de que el agua de mar aportaba nutrientes para sanar a los enfermos que tenían graves dolencias como el cólera, el tifus, la tuberculosis y la desnutrición, incluso el ejército francés llegó a emplear el agua de mar en los heridos en combate durante la Primera Guerra Mundial. Las maravillas del agua del mar cayeron en el olvido tras la muerte de Quinton. Los prejuicios de la industria se centraban por un lado en que él no era médico, por otro lado había una cosa muy clara y es que el agua de mar se conseguía gratuitamente, con lo que no había forma de hacer negocio, así que lo que este genio aportó a la humanidad quedó silenciado y olvidado. 

Llego con todos estos pensamientos a recoger a mi amigo en su casa. Está amaneciendo. Salimos cargados con un montón de garrafas vacías. Nos esperan algo más de tres horas de viaje en coche. El verde de los campos de primavera nos sale al paso a lo largo de todo el camino. Al llegar a la costa nos encontramos con un mar lleno de fuerza. Se escuchan los bramidos de las olas rompiendo en las rocas. El fuerte viento agita la arena de las playas. El oleaje es enorme. A ratos llueve, a ratos luce el sol. Comenzamos la faena. Pronto nos damos cuenta de que el mar nos entrega todo lo que tiene, es admirable su potencia y su generosidad. Mi amigo llega a emplearse tanto en la tarea de llenar garrafas que ni se da cuenta de que su cuerpo se está quedando helado, no puede parar de tiritar. A mí una ola me revuelca por entero. Aún mojados, seguimos llenando envases. Cuando acabamos la tarea nos sentimos como dos niños que ríen de felicidad. 

Hemos querido venir a por esta agua para ofrecérsela luego a nuestros amigos enfermos, que ahora mismo son unos cuantos. Porque el agua de mar es buena para el tratamiento de la piel, para la descongestión nasal y para combatir la deshidratación; es un magnífico suplemento para la salud en general; es un perfecto requilibrador mineral, fortalece el sistema inmunológico, desintoxica el organismo y mantiene a buen nivel al que se somete a un fuerte desgaste físico; ayuda a recuperarse de la fatiga y del estrés. El agua de mar es totalmente asimilable por las células del organismo. Es posible que ahora estemos descubriendo la verdadera importancia de lo que tenemos al lado. Este ignorado mar va a ser nuestro aliado, nuestro alimento, nuestra respiración. Todos los mares están ahí, todos los océanos. Podemos beberlos si queremos. Por más que bebamos siempre habrá más agua, nunca se va a agotar. A veces hay como una voz que nos habla y nos dice: “Abre la mano y toma todo lo que necesitas, eres merecedor de la abundancia”. Nos cuesta creer que todo está ahí para que si queremos dispongamos de ello. Pensamos y vivimos en términos de escasez y de ahorro, sin embargo en la vida de la naturaleza todo se da de forma totalmente generosa. El que ahorra lo que hace es guardar lo que le sobra, lo guarda por si acaso, algo que si lo analizamos vemos que es miedo y falta de confianza en la vida; al guardar algo, al ‘ahorrarlo’, lo que hacemos es detener una energía que debería estar en movimiento. 

Yo también bebo estos días de esta agua de mar, entra el líquido en mi cuerpo como una nueva medicina, siento que me imprime un nuevo impulso. Sin querer vienen a la memoria dos versos de Juan Ramón: 

“Despiertan todos los caminos 
mar de la aurora, mar de plata…” 


Ved si queréis este sencillo vídeo titulado “Beber agua de mar lo cura todo”; apenas dura cinco minutos: 




A estas alturas de la película es fácil darse cuenta de que uno no se salva solamente por beber agua de mar. La vida es tan basta e inabarcable que el agua de mar es tan sólo una cosa de las muchas que hay. Lo que personalmente valoro en todo esto es cuando veo a alguien que investiga y de esa forma ayuda a mejorar la vida de los seres humanos, bien sea René Quinton, mi amigo, o cualquier otra persona. 






En la foto, mi amigo recogiendo el agua de mar en una playa de Suances. Cantabria. España.









24 comentarios:

Anónimo dijo...

"Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores".
Salmo 144

Anónimo dijo...

"Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed..."

Anónimo dijo...

Increíble, la Guardia Civil española obliga a ganaderos de Lleida a devolver un tanque de agua de mar porque tienen miedo que el agua de mar se pueda acabar. Viene en el blog de Josep Pamies:

http://joseppamies.wordpress.com/2012/04/20/increible-el-agua-de-mar-se-puede-acabar/

Anónimo dijo...

El dormido mar ahora despierta.

Anónimo dijo...

El agua de mar contiene todos los elementos de la tabla periódica. ¡Bendita la luz de este agua!

Anónimo dijo...

El mar es el lugar primigenio, de ahí venimos, ahí hemos nacido, de ahí somos.

Anónimo dijo...

"Debe de haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar".

(Khalil Gibran)

Anónimo dijo...

Dice un antiguo proverbio: "A pesar de que todos los ríos van al mar, el mar nunca se desborda".

Anónimo dijo...

Aunque no hubierais traído el agua de mar, con la belleza de esas aguas sería suficiente.

Anónimo dijo...

Y con el aire que allí se respira.

Anónimo dijo...

"Dame ya, sagrado mar, a mis demandas respuesta".

Góngora

Anónimo dijo...

"La hormiga corría en busca de alimento mientras su cuerpo pasaba por una hogaza de pan"
¿Cómo podemos descubrir la grandeza de lo que nos rodea, de lo que se pone a nuestra disposición con tanta sabiduría?
El ser humano es aún pequeño y no reconoce.
Me llegan estas estrofas:¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él...?

Anónimo dijo...

Escúchame mar:
ahora me voy. Me voy
pero no te dejo
porque es imposible dejar el corazón
y llevarse tan solo el cuerpo...
Me voy hacia tierra adentro
pero llevo pegado a los costados
todo tu mundo abierto de promesas
que has dejado colgadas
de mi alma mensajera.
Y llevo tus olas y la furia
de tus vientos contrapuestos,
y la sangre de tus gentes laborantes
y de las gentes que se pierden
en tu frontera maldita.
Y llevo tu magia y tus misterios,
tus colores y el ronroneo incesante
de la música de tu cuerpo
cuando choca con el aire
o cuando besa las arenas soñadoras
de las playas recelosas.
Y llevo, sobre todo y más que nada,
llevo todas tus promesas
y todos tus silencios...
Te llevo, mi mar,
hacia donde la tierra
huele y sabe a materia prometida,
donde el viento choca con las rocas
y el agua no tiene salitre
ni peces, ni algas, ni cangrejos...
Pero te llevo hasta la próxima.

LUIS E. PRIETO

Anónimo dijo...

El mar habla cuando calla.

Anónimo dijo...

"Daos unos a otros de beber"...

Anónimo dijo...

La sangre que danza en nuestro cuerpo es muy parecida al agua del mar.

Anónimo dijo...

La sal tiene los electrolitos para que la energía circule en nuestro cuerpo. Sin la sal la energía no puede circular.

Anónimo dijo...

Somos lo que bebemos, el agua que bebemos.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=oyc8-mxZnkM

Anónimo dijo...

Fueron necesarias las fuerzas del universo en una amalgama de aportaciones las que dieron origen a que del mar surgiera la primera célula, la que da origen a los seres vivos. Influencias del cosmos en una armonía lenta y prodigiosa se hicieron cómplices de tal suceso.
De esta forma, la vida reposa en un solvente acuoso con un sabio equilibrio natural que como réplica de su origen mantiene nuestra existencia.
Todo sabiduría en la intención de origen, cuidado y vela.
Así pues el mar, cual madre que da vida, que protege y cuida de sus hijos, nos ofrece en su regazo la renovación y el reequilibrio, a modo de abrazo curativo de la vida que de ella sale.

Anónimo dijo...

A-mar es ir al mar, llegar hasta él.

Anónimo dijo...

Y entregarse en él.

Anónimo dijo...

Muy importante este blog:

http://dispensariosyoasismarinos.blogspot.com.es/

Anónimo dijo...

En un vídeo de 7 minutos, las razones científicas para tomar sal y por lo tanto agua de mar:


http://www.youtube.com/watch?v=9soOLkGQFaM&feature=player_embedded