El vaciamiento de Cristo



Tenemos en los altares a uno que no profesaba nada de lo que nosotros profesamos. Ese al que llamamos Jesús de Nazaret no tenía un trabajo conocido, ni casa, ni familia, ni dinero, ni posesiones, no manejaba ningún negocio, nadie lo patrocinaba, además estaba siempre al lado de los pobres y de las prostitutas. Lo tenemos como modelo pero nos da miedo seguirlo, más bien hacemos todo lo contrario de lo que él decía. En realidad la divinidad lo tenía difícil con Jesús porque ¿cómo se las arreglaría Dios para manifestarse a través de lo que él hacía? Él no vendía ninguna terapia, no promocionaba ningún centro alternativo, no cazaba, no pescaba, no tenía un huerto, no era pastor ni albañil, tampoco era jornalero, ni artesano, ni médico. No era agricultor ni ganadero, no era prestamista. Era pescador pero solamente pescador de hombres. Además él no era creyente de nada. Como dice un hijo mío: “Jesús ni siquiera iba a misa porque entonces aún no se había inventado, sería él mismo el que la iba a inventar la víspera de que lo mataran…” 

Dios no actuaba en las cosas de Jesús porque Jesús no tenía cosas, Dios actuaba en Jesús mismo, dentro de su propio ser se colaba Dios. Con Jesús de Nazaret pasa lo mismo que con el zen, que no hay nada que comprender. 

La explicación sobre Jesús es él mismo, no todo lo que le rodea. 


La misma doctrina de Jesús apenas son dos frases. 

Jesús lleva al lado opuesto al pensamiento regido por la razón, para él no hay razón que valga.

¿Cuál es para mí el mensaje de Jesús? Disolverse en el amor, desprenderse, desaprender, negarse a uno mismo, extasiarse y unirse a Dios a través del corazón. Ese es su vaciamiento. Esa es su verdad. Qué simple y qué verdadero. 

Es lógico pensar que él no quisiera tener seguidores, porque los seguidores se hacen adoradores del maestro y a él eso no le gustaba; lo que a él le gustaba, y le gusta, es que a través de un proceso de despertar espiritual las personas lleguen a conocerse a sí mismas y a ser libres. 





En la imagen, un fotograma de “Emergence”, parte de una videoinstalación de Bill Viola.






16 comentarios:

Anónimo dijo...

Disolverse en el amor... ¡Qué simple y qué verdadero!

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=OoOyAhLXINc

Anónimo dijo...

El sueño de todo buen maestro es que sus seguidores lleguen a conquistar la libertad

Anónimo dijo...

Jesús es un resorte que nos conecta con nuestro corazón, donde Dios mora.

Anónimo dijo...

Vaciarse en el AMOR, es alcanzar la LIBERTAD

Se cuenta en una leyenda griega, que los dioses decidieron esconder al ser humano la VERDAD y la SABIDURÏA, para que no fueran mal utilizadas. Después de pensar en esconderlo en el fondo del mar, en lo más profundo de la tierra y en lo más alto del cielo, se dieron cuenta que el lugar más difícil de alcanzar para el hombre, era su propio corazón.

De esta manera, solo conociéndose a uno mismo, se conoce nuestro corazón, se descubre el AMOR, y se alcanza la LIBERTAD.

Anónimo dijo...

El Cuerpo Blanco de Cristo.

Anónimo dijo...

El Cuerpo Sagrado de Cristo: nuestro Cuerpo.

Anónimo dijo...

En el vaciamiento queda la profundidad.
Vaciarse para llegar a lo Profundo, transparentarse para manifestar esa Profundidad en esta existencia. Ser expresión de Dios, del Amor. Eso hizo Él.

Anónimo dijo...

Ese vaciamiento que nos hace dulces y humildes, auténticos es el estado del nuevo ser. Sólo en este estado hay una posibilidad de renovación, de novedad, de revolución.

Anónimo dijo...

Crecer en el despojamiento necesario para purificar la intención en todo lo que se lleva a cabo.

Anónimo dijo...

Vaciarse, eliminar lo que llena pero no llena, solamente ocupa espacio, dificulta el avance. Desaprender para aprender. Su razonamiento rompe todo razonamiento dominado por la mente y por el ego. Desprenderse de todos los obstaculos que nos ciegan a la verdad.
“...Conocereis la verdad y la verdad os hará libres“
En esa libertad no se precisará nada.

Anónimo dijo...

Se trata de hacerlo todo y en todo momento con la máxima
entrega, descubrir el universo del amor en las actividades más mundanas; en otras palabras, descubrir
la presencia divina incluso en una bayeta para el polvo.

Anónimo dijo...

HACE APENAS DÍAS

Hace apenas días murió mi padre,
hace apenas tanto.

Cayó sin peso,
como los párpados al llegar
la noche o una hoja
cuando el viento no arranca, acuna.

Hoy no es como otras lluvias
hoy llueve por vez primera
sobre el mármol de su tumba.

Bajo cada lluvia
podría ser yo quien yace, ahora lo sé,
ahora que he muerto en otro.

Hugo Mujica

Anónimo dijo...

Vaciarse de sí mismo, del uno mismo.

Anónimo dijo...

Buona Pasqua di Resurrezione...

Anónimo dijo...

Buena Pascua.
Un abrazo.