Un mar en calma



Voy caminando entre fresnos. La tarde de primavera es fría y lluviosa, aunque a ratos luce el sol. El río baja rápido, con mucha agua. En las montañas se deshace la nieve. Un milano silencioso sobrevuela los árboles. 

Muchas veces he pensado que la madera con la que estaba hecho el pesebre de Belén es la misma madera con la que se hizo la Cruz del Calvario. Las flores que se ponen al difunto son las mismas que se ponen al lado de la cuna del recién nacido. Pasamos la vida entre flores. El lápiz con el que el niño dibuja está hecho con la misma madera que el bastón en el que se apoya el viejo al caminar. El polvo de talco que se pone en las escoceduras del que acaba de nacer es el mismo polvo de las cenizas del que murió ayer. Los rezos que se hacen delante del muerto son idénticos a los que se hacen delante del niño al que se le está bautizando: “Dale Señor vida abundante. Acógelo en la luz de tu rostro”. Lo que decimos que es nacer en realidad es morir, y lo que llamamos morir en realidad es nacer. El que nace muere, el que muere nace. Ya los griegos dijeron que nacer y morir son tan sólo una apariencia porque la verdadera realidad del ser es que ni nace ni muere. Lo que presencia las cosas no es ese elemento que llamamos ‘persona’ o ‘personalidad’, lo que presencia no tiene movimiento y es completamente atemporal, ese elemento es eterno, ve todas las cosas en un presente que se expande en la eternidad. 

Todo conocimiento es una forma de ignorancia. Leemos los periódicos con avidez y vemos la tele a veces con pánico y con estremecimiento, pero lo verdaderamente real es que nada está ocurriendo. A la vida nunca le ocurre nada, tampoco a nosotros mismos. Así que la madera que se hace cuna permanece impasible, lo mismo que la madera que se hace cruz. Sobre la pantalla de nuestra mente la vida está siempre proyectando imágenes, esas imágenes son los recuerdos o lo que está por venir, las imágenes van y vienen. El cuerpo es impermanente y todo lo que produce es pura impermanencia. Parece que todo pasó o que todo está por llegar hasta que descubrimos que nosotros somos otra cosa distinta que las imágenes y el cuerpo, entonces todas las imágenes se retiran de golpe. La madera arde y ya no hay cuna ni hay cruz, tampoco hay recuerdos, ni tan siquiera emociones. Todo está sujeto al cambio, sin embargo el Ser es lo que no cambia. En ese Ser hay sosiego, profundo sosiego. Y un mar en calma.





30 comentarios:

Anónimo dijo...

...Todas las imágenes se retiran de golpe. Sólo queda la luz.

Anónimo dijo...

"La ignorancia es la noche de la mente".

Confucio

Anónimo dijo...

Hemos de permitirnos ir caminando entre árboles y gozar del viento y del sol.

Anónimo dijo...

Cuando la conciencia se llena de luz, entonces surge un mar en calma.

Anónimo dijo...

La foto es una paz completa, gracias.

Anónimo dijo...

Cuando la Conciencia se libera se convierte en Luz.

Anónimo dijo...

Un apunte que es pura poesía y mucha luz para nuestra mirada interior.

Anónimo dijo...

Aún en medio del aparente caos, profundo sosiego.

Anónimo dijo...

Maravilloso este ir avanzando para conocer nuestra esencia.

Anónimo dijo...

Así es. Todo el que se atreve a nacer se dispone a morir. Todo aquel que se está entregando a la muerte de su ahora, está siendo llevado a otros naceres. Mientras vivo muero. Muero mientras vivo.

Anónimo dijo...

Es muy bonito que alguien exprese tantas cosas y las diga sin miedo, hasta tocar el corazón.
Muchas gracias.

Anónimo dijo...

"Pues si más vivo, más muero"...

Anónimo dijo...

Si mueres antes de morir , no morirás cuando mueras.

Anónimo dijo...

Nunca me gustó el "muero porque no muero", hay como un deseo de morir, que no deja de ser un deseo, aunque sea para encontrarse con Dios.

Anónimo dijo...

EL VERDADERO DESCUBRIMIENTO NO CONSISTE EN BUSCAR NUEVOS PAISAJES, SINO EN TENER NUEVOS OJOS.

Puedes ver una cosa una y mil veces y sin embargo, no la logras conocer, puedes relacionarte con una persona durante años y nunca llegar a saber quien es realmente, puedes viajar por el mundo entero y nunca lo conocerás si tus ojos son viejos, si miran desde el pasado, si miran sin asombro, como si ya lo supiera todo. Los niños tienen ojos brillantes, una mirada muy bella porque miran todo como so lo vieran por primera vez, con esa expresión de asombro y perplejidad que solo se da cuando miramos desde el corazón, no desde la mente analítica.

Aprender a tener ojos nuevos es aprender a abrir tu corazón. Mira hoy a tu mundo con ojos inocentes, con ojos de niño.


In lak ech (Soy otro tú).

Ka Manik

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=RG2Ewci97sc

Anónimo dijo...

La presencia es “lo otro“, vacio lleno intemporal y eterno que somos.
Y que aún no sabemos...

Anónimo dijo...

...Y es que uno debe morir a todas las cosas visibles, temporales, para percibir esta belleza que no tiene aposento.

Anónimo dijo...

Muere para el mundo, y vivirás.

Anónimo dijo...

Sólo ver la fotografía serena la mente.

Anónimo dijo...

¿Expresa mi vida cotidiana de forma activa y coherente la voluntad del Alma?

Anónimo dijo...

Esa pregunta es la Madre del Cordero. Quizás se trate de la pregunta más importante que podemos hacernos. Responderla es la vida entera.

Anónimo dijo...

No es difícil responder a esta pregunta, la dificultad estriba en el día a día, en el esfuerzo diario por intentar ser coherente con lo que mi alma pide. La vida entera para responderla no, la vida entera para realizarla. Cuando exprese mi vida esa voluntad, sen tiré esa calma. Cuando en mi oración llegue a sentir con el alma que no hay imágenes en este escenario, que todo se fusiona en un ser eterno, sentiré ese mar en calma. Gracias por encauzar el contenido y por la luz que ha aportado. Mi alma se alegra en este bonito aprender, gracias

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=hMXaE9NtQgg&feature=list_related&playnext=1&list=AL94UKMTqg-9AlIweDM90AHA

Anónimo dijo...

Estoy de paso...
En ocasiones, me cruzo con la ira…, y ella porfía con tomarme el brazo, pero le digo: “¡No puedo irme contigo… trata de comprender…estoy de paso…”.

Otras veces la duda me visita intentando enredarme en su fracaso, y de la misma forma me disculpo: “Perdóname, pero… estoy de paso.”

Algunos días es la intolerancia quien trata de envolverme con su abrazo, pero también me niego a recibirla: tendrás que disculparme…estoy de paso.

Y hay circunstancias en que el sufrimiento es el que trata de llenar mi vaso, más sé de su carácter ilusorio y no le doy cabida…estoy de paso.

Incluso cuando arriban los temores -esos que asustan siempre por si acaso, con su caterva de preocupaciones! - tampoco los atiendo…estoy de paso.

No quiero demorarme en pequeñeces…
¡Cada minuto es un tesoro escaso, que se va entre los dedos como el viento!

Y como el viento...

¡También Yo Estoy de Paso…!


Jorge Oyhanarte

Anónimo dijo...

"Cuando exprese mi vida esa voluntad", todo mi ser estará en disposición a ese Ser. Entrará en mí la calma del mar. Un Mar que colma.

Anónimo dijo...

"Todo el verdadero camino espiritual conduce a la cotidianidad.
Dios quiere ser vivido, no venerado".
(Willigis Jäger)

Anónimo dijo...

La voluntad del alma se expresa en cada momento de nuestra vida haciéndonos estas preguntas:
¿Qué es lo que hago mejor?
¿Qué es lo que me da mayor sensación de plenitud?
En eso consiste la voluntad del alma.
No tenemos otra orientación.
Hay sólo "Es"-encia, Existencia.
Es un estado de la más increíble creatividad, de crecimiento y movimiento.
Nada en el universo de Dios permanece igual, ni siquiera, diría yo, la Conciencia del propio Dios.
Es una eternidad de aprendizaje.
¿No es asombroso?

Anónimo dijo...

El ser es lo sublime y lo imperecedero que mora en nosotros mismos. Algunos a esto lo llaman Dios.

Anónimo dijo...

Vivimos en Plenitud, sólo que no nos damos cuenta.