Definirse a uno mismo




La verdad es que no es fácil definirse a uno mismo. Hace años una persona me preguntó a qué me dedicaba yo realmente, en ese momento recuerdo que estaba charlando con un amigo en la calle, pues a este amigo no se le ocurrió otra cosa que decir: “Raúl se dedica seriamente a tonterías”. Nos reímos mucho, la verdad; y como era otra época de mi vida, muy distinta a la de ahora, tengo que decir que razón no le faltaba.

Estas son las palabras que utiliza el pensador Félix Rodrigo Mora para definirse a sí mismo. Me gusta su lenguaje porque no encuentro rastros de literatura (ficción), ni de moral (signos de represión), ni de sentimentalismo (el sentimentalismo hace que las cosas siempre se ablanden). Me parece que es la descripción de un hombre libre que ha asumido su responsabilidad:

“Los valores primordiales de mi ética personal son el esfuerzo y el servicio desinteresados, el indiferentismo ante placeres y dolores, el rechazo de la noción de felicidad y de la búsqueda de la felicidad, la convivencialidad y el colectivismo, la pasión por la verdad (que es una cuestión en lo sustancial filosófica, pero que tiene un componente ético), la disposición para el sacrificio, el primar los deberes sobre los derechos para uno mismo, la cortesía como servicio al otro por afecto, la percepción del propio yo como algo imperfecto y cargado de errores y tendencias negativas, la frugalidad y el vivir contento con poco, la consideración de que los bienes inmateriales son superiores a los bienes materiales, la disposición a servir más que a ser servido, el respeto escrupuloso de los derechos de los otros, la creencia en que lo decisivo es la lucha sin final y no la victoria, el meditar sobre la fugacidad de la vida, el paso del tiempo y la muerte. Lo más difícil, con todo, es adecuar lo vivido a lo pensado, evitar la doblez y la hipocresía, siendo consecuente. Esto es lo que más me preocupa. En definitiva creo que la meta de la vida humana buena es el bien y la virtud. Eso es lo que me da fuerzas para vivir, y para luchar”.


Y en otro momento dice:


“Pero en el siglo XXI, cuando todo lo bueno y valioso está siendo destruido, la cuestión de la revolución adquiere una complejidad nueva. Se trata de salvar y reconstruir la civilización, refundar la libertad, volver a dotar de sentido a la verdad, recuperar la convivencia, retornar a encontrar el gusto por la cortesía, revalorizar el lenguaje y el ingenio mental, rescatar el desinterés y la longanimidad, rehacer la esencia concreta humana y vivir de nuevo valerosamente, atreviéndose a todo lo que sea justo y bueno”.



De un diálogo de Félix Rodrigo Mora con la revista “Raíces”.






En la foto, amapolas entre el trigo verde.





21 comentarios:

Anónimo dijo...

Para definirse a uno mismo solamente hay que mirar las plantillas para una entrevista de trabajo, hay muchas en internet. Son un catálogo perfecto sobre cómo construir un personaje de ficción.

Anónimo dijo...

Tres palabras que nos definen en el trabajo: Eficiente, inteligente y rápido. Y a los 50 años todos enfermos de estrés...

Anónimo dijo...

"Seriamente a tonterías"... a veces ni seriamente.

Anónimo dijo...

"Lo peor que puede pasarle a un hombre es llegar a pensar mal de sí mismo".

Goethe

Anónimo dijo...

Tu destino es lo que piensas de ti mismo.

Anónimo dijo...

Qué bonito poder decir: soy una flor de campo.

Anónimo dijo...

"Cuando el infierno son los otros, el paraíso no es uno mismo".

Mario Benedetti

Anónimo dijo...

"Mi papá espera que sea valiente y maduro. Si le demuestro que soy un chico maduro y que no tengo miedo me querrá. Pero yo sólo soy un niño pequeño y me siento asustado. Y me da auténtico pánico que él pueda averiguar que estoy asustado y que no soy tan maduro como él quiere porque entonces no me querrá. Así que finjo no estar asustado. Y compruebo que él se siente orugulloso de que sea lo que no soy realmente. Pero ahora que me comporto de manera diferente a como soy en realidad, él espera que sea cada vez más quien no soy. Y esto me asusta aún mucho más porque ahora he de ser más de alguien que nunca fui.
Por si fuera poco, también me dice que nunca debo mentir. Si le digo que en realidad no soy tan maduro y que tengo mucho miedo, él se sentirá profundamente decepcionado. Es más, si le digo la verdad de no haberle dicho quien soy realmente estaría admitiendo una mentira. Por lo tanto, no me queda más remedio que seguir mostrándome cada vez más como no soy".

Anónimo dijo...

Es triste escuchar a alguien que no tiene por costumbre escucharse a sí mismo, eso es justamente lo que ocurre cuando vemos a los políticos.

Anónimo dijo...

Por más escasez material que tengamos, hay que pensar que la verdadera pobreza es no conocerse a uno mismo.

Anónimo dijo...

Cuando el sabio quiere algo lo busca dentro de él, el que no lo es lo busca en los demás.

Anónimo dijo...

“GANDHI, EL PODER DEL ESPÍRITU” es una breve pero intensa obra que hará vivir en nuestros corazones el recuerdo, la vida y la historia de un hombre que amó sin deseos, que dió sin recibir, que se sacrificó sin pedir recompensa… y este hombre es el Mahatma Gandhi.

http://depositfiles.com/files/cxokqh1gp

Anónimo dijo...

Nos cuesta definirnos la mayoría de las veces. No nos acabamos de posicionarnos. Más aún con determinadas personas. Personalmente, desconfío de todo aquel que para empezar a relacionarse conmigo, me pregunta;¿ Y tú qué eres? ¿Qué eres? Como si de un objeto me tratara. Lo primero que hago es reírme. Sé a quién estoy empezando a tener delante. Si ni siquiera me conoce , y ya me va a catalogar, en función de cómo me gano la vida, malo. Es como si dependiendo de mi estatus, de mi registro intelectual, o mi cuenta de ahorros, mi catadura como persona, va a diferenciarse. Se va a parecer más a sus intereses, o de lo contrario, estoy muy lejos de su apretada agenda. Este tipo de etiquetajes está muy arraigado entre nosotros todavía. "Tanto tienes tanto vales". A galeras... Las condecoraciones, los títulos, las medallas en el pecho, los diplomas universitarios empapelando las paredes, no son garantía de nada. Ni siquiera de lo que pretender representar. Todas las vidas, son igual de valiosas unas que otras. Todas, cumplen su función. Unas, sin otras, no tienen sentido. Pero continuamos sin enterarnos. Seguimos señalando, calificando, poniendo adjetivos, cuanto más despectivos, mejor. Eso, nos hace sentir importantes. Diferentes. Por encima. Como si nuestras miserias fueran menos, comparándolas ¿con qué?, ¿con las de otros? Otra equivocación...
¿Dónde estriba la distinción entre personas?¿Qué nos hace mejores, más dignos...? Si soy médico, político, astronauta, ¿seré mejor, más digno, más interesante, que si limpio cristales, o barro las calles...?

DAMOS DESDE LO QUE SOMOS, NO DESDE LO QUE TENEMOS. POR MUCHO MATERIA QUE SE POSEA, POR MUCHOS BIENES QUE SE ATESOREN, NO SERÁ MÁS QUE PAPEL MOJADO SI TENEMOS UN SER MUERTO. VACÍO.OSCURO.INERTE.EGOÍSTA...

http://www.youtube.com/watch?v=AV8tu6X6XQU

Anónimo dijo...

http://www.ivoox.com/charla-oeste-celeste-destruccion-reconstruccion-de-audios-mp3_rf_1281773_1.

Anónimo dijo...

La misión del ser humano: SER VERAZ.

Joan Melé, un ser y banquero con un latido auténtico!

http://whatonline.org/individuo/what-sobre-el-futuro-juan-antonio-mele/

Anónimo dijo...

Difícil ser banquero y tener un latido auténtico.

Anónimo dijo...

"Lo malo de intentar quedar bien con todo el mundo, es que quedas fatal contigo mismo".

Alexander Vórtice

Anónimo dijo...

Nosotros mismos somos la causa de nuestra tristeza...y de nuestra alegría.

Anónimo dijo...

En cada esquina surge un nuevo camino que va forjando con sus llanuras y sus pendientes un nuevo 'yo'. Nos gestamos cada día. Y la voluntad de querer avanzar se convierte en facilitador y provisor de nuevos horizontes.

Anónimo dijo...

"Comienza ahora lo que serás de aquí en adelante".

San Jerónimo.

Anónimo dijo...

Me gustan las palabras que usa para definirse.