Ecologistas hasta la médula







Una pareja de jóvenes de unos treinta años. Ella experta en nutrición. Él biólogo. Son ecologistas hasta la médula. Están cansados de la vida en la ciudad. Se compran una casa a las afueras de un pequeño pueblo. Rehabilitan el lugar con gran cuidado, perfilan hasta los más mínimos detalles. Tienen un gran reto por delante: abandonar la ciudad y comenzar a vivir una nueva vida. Sus amigos y familiares admiran su valentía. Se sienten ilusionados y llenos de fuerza ante el nuevo reto de vivir junto a la naturaleza. Aman cada piedra que rodea su casa, cada árbol que plantan, aman las montañas que tienen cerca, aman el aire puro y el agua de la fuente que tienen al lado. Están encantados con la casa. Pasan la mayor parte del tiempo al aire libre en el patio que han habilitado. Pero algo ocurre. En las viejas vigas del tejado de ese patio, el que les protege del sol y les da cobijo cuando llueve, comienzan a anidar las golondrinas. Al principio les gusta mucho, se lo muestran a los amigos, hacen fotos, es muy divertido. Siempre pensaron que las golondrinas eran aves sagradas y que conviene tener hacia ellas el máximo respeto. Pero poco a poco se van cansando de tanto nido y de tanta golondrina. Se pasan la mayor parte del día limpiando los excrementos que caen de los nidos. Al cabo de unas semanas es tanto el cansancio que acaban por derribar los nidos, algunos de ellos con pequeñas crías dentro… ¡Ellos, los ecologistas! 

Se sienten desolados. 

Muchas veces la vida nos pone delante pruebas que ni siquiera imaginamos. Alguna de esas pruebas vienen a hacernos preguntas de este estilo: ¿Amas de verdad eso que dices que amas? ¿No será una pose? Porque si de verdad amas algo ha de ser con todas las consecuencias, con la pose no vas a ningún sitio. 



Esta no es una historia inventada.







16 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=zSHZKoP2z3c

Anónimo dijo...

¿POR QUÉ ERES INFELIZ? PORQUE EL NOVENTA Y NUEVE POR CIENTO DE LAS COSAS QUE HACES, PIENSAS O SIENTES SON ACERCA DE TI MISMO Y ESE NO EXISTE.



Tu vas construyendo la imagen de ti mismo(a) a partir de tu interacción con el mundo, te defines conforme a tu cuerpo, tu sexo, tu edad, tu trabajo, el grupo social al cual perteneces, tus relaciones, tus experiencias pasadas, y desde esa imagen, desde ese "Yo" que fabricas vives tu vida, y todo lo que sucede lo ves en relación a ti mismo(a). Observa con atención tu mente, observa tus pensamientos y date cuenta que la mayoría tienen que ver con "Yo", con lo que yo siento, yo y los demás, yo y el mundo. Sin embargo, a veces la vida nos lleva a situaciones en que nuestro yo tan detalladamente fabricado se derrumba, en que perdemos lo que mas queremos, o sufrimos alguna enfermedad, separación de una relación, accidente o desaparece aquello por lo que vivimos, y es entonces cuando esa imagen tan estructurada se deshace y ya no sabes quien eres... es ahí cuando finalmente puedes entender quien esta detrás de la mascara.

In lak ech (Soy otro tú).

(Ka Manik)

Anónimo dijo...

http://www.vida-universal.es/index.php

Anónimo dijo...

Una pequeña gota de agua le dijo a la inmensa roca que yacía bajo ella:
-"Tú eres muy dura, pero yo tengo mucho tiempo".
Todo lo que sostiene lo vivo se expresa y se mueve en la constancia constante del Amor.
La constancia paciente es una energía de alta frecuencia vibratoria y con una impresionante onda expansiva. Es el abono más eficaz y fértil. Sólo permanecemos en aquello a lo que nos entregamos por entero y, sólo nos entregamos, de veras, a aquello que amamos de corazón.

Anónimo dijo...

Las poses que adoptamos en la vida desvirtúan nuestra fuerza vital, que es inmensa.

Anónimo dijo...

Gracias por lo que has escrito, es una lección. Si amas a esos animales, deja que te caguen encima. ¿Qué importa? Ámalos con todas las consecuencias, no los mates.

Anónimo dijo...

Iniciamos los proyectos con nuestra particular idea de cómo van a discurrir las cosas, cuando para iniciarlos de verdad lo que conviene es ESCUCHAR A LA VIDA, ella nos irá dictando.

Anónimo dijo...

El amor a algo o a alguien es verdadero cuando ese amor no es una construcción mental.

Anónimo dijo...

Es darnos cuenta de lo necesario que es en nuestras vidas no ser rígido. La vida nos conduce a desdecirnos para que podamos comprender otras situaciones y circunstancias, para que podamos comprender a los demás.
Sólo cuando vives en ti, en tus sentimientos, la dificultad de ser consecuente con tus ideales, puedes llegar a comprender a otros.

Dice un proverbio hindú que "No hay árbol que el viento no haya sacudido".

Anónimo dijo...

Curiosamente en la contradicción aparece la madurez, no en el exceso de pureza típico de un impulso demasiado joven.

Anónimo dijo...

Máximo respeto hacia todas los seres.

Anónimo dijo...

Sólo queremos ver la confirmación de nuestros preconceptos, es nuestra mente quien rige nuestra existencia, es nuestro ‘yo’ cambiante. Todos los conceptos que llenan la mente impiden que nuestro corazón hable, o impiden que podamos oírle.

Anónimo dijo...

Cuando se está en actitud de escucha sin referencia, la vida se desarrolla en ti en toda su plenitud.
En el momento en que hay conclusión, hay separación.
Dejar que las cosas vivan en ti. Cuando se vive sin concluir, se establece la proximidad, la intimidad, con los seres y las cosas. Nuestras acciones y nuestras palabras son entonces adecuadas. Pero vivir haciendo continua referencia a la noción de persona equivale a negar la vida, su dimensión infinita, su constante renovación.

Anónimo dijo...

¿QUIÉN DIRIGE NUESTRA ORQUESTA?

Cuando tomamos una decisión, ¿dónde en nuestro interior se origina la respuesta? ¿Deciden nuestras creencias, nuestros miedos, nuestras máscaras, nuestros prejuicios, nuestras necesidades …? ¿La decisión tomada nos niega a nosotros mismos …?
No nos han educado para hacernos estas preguntas y sin embargo son las que nos pueden llevar al camino más sabio, el de mayor felicidad. Esto tal vez es así porque nuestra enseñanza no apunta a la felicidad, sino a satisfacer un modelo de sociedad, sobre el cuál tampoco nos han dicho que tenemos el poder de cambiarlo. En definitiva, hemos sido educados para ser habitantes del mundo, pero no sus creadores.
¿Quién queremos que dirija nuestra vida? Podemos darle la batuta a quien realmente conoce y reconoce todas nuestras partes, a quien está más allá de las conveniencias de una determinada cultura, a quien ningún juicio daña, a quien tiene depositada nuestra esencia … al centro de nuestro verdadero ser. Pero, ¿cómo lo reconoceremos más allá de los personajes que habitualmente interpretamos? El camino hacia él no está en nuestros pensamientos, ni en nuestras emociones, sino en nuestro sentir más profundo, aquél que cuando lo experimentamos sentimos levedad y poder a la vez. Cuando nos abrimos a su música la batuta sabe dirigir a la orquesta que nos compone sin ni siquiera pensar en su siguiente movimiento, la orquesta es una … y su melodía es nuestra vida. Vida nuestra.

Anónimo dijo...

No salgáis en la vida a ganar, ni a perder, tampoco a empatar, salid a vivir.

Anónimo dijo...

No busques pasear por bosques, ni escuchar los pájaros, ni pisar el rocio...Mejor, ve construyendo un inmenso jardín en tu corazón con el hacer de cada día.

Alguien escribió...

“Mi alma se ha cumplido
y todo mi caudal en su servicio.
Ya no guardo ganado
ni ya tengo oficio
que ya sólo en amar es mi ejercicio...“

S. J. de la Cruz.