¿Qué crees tú que son los bares?





Vivía yo en Madrid a mediados de los ochenta cuando un día me fui paseando desde casa hasta la Plaza Mayor; resulta que daban en ese momento el pregón de las fiestas de San Isidro; allí estaba el alcalde Enrique Tierno Galván proclamando una frase que luego se hizo legendaria:“¡El que no esté colocao que se coloque…!”. Me llamó la atención que ese hombre supuestamente instruido y progresista bendijera la borrachera desde la tribuna política. En esas fiestas de San Isidro pude ver cómo al alcohol corría de forma desmedida por las calles de la ciudad y en especial por la Casa de Campo, el lugar donde los partidos de izquierda colocaban sus casetas de feria. Justo ese año comenzó lo que luego se llamó la movida madrileña; y la movida madrileña –ahora se puede decir- consistió básicamente en un movimiento teledirigido que sacralizaba antros en los que corrían a espuertas el alcohol y las drogas.

En España el alcohol es un fenómeno de masas. El Estado ha promovido desde hace tiempo su consumo y aún lo promueve. Personalmente creo, y tengo datos que lo avalan, que forma parte de una política perfectamente orquestada, además de una oficina recaudatoria que lleva puesta en pie más de doscientos años. El consumo masivo de alcohol y drogas ha sido una forma de arrasar con una sociedad como la española llena de chispa, es decir llena de bondad, inventiva, humor y solidaridad, cuatro elementos con los que es mejor acabar. ¿Cómo se ha acabado con ellos? Descerebrando a la población fundamentalmente a través del alcohol, alcohol muchas veces de una ínfima calidad.

Quizás convenga recordar que antes de la guerra civil España era un país que ofrecía gran resistencia al fenómeno del alcoholismo, un mal que ya entonces estaba incrustado en los cimientos de la sociedad. Muchos obreros con conciencia habían decidido no fumar ni beber porque sabían que el tabaco y el alcohol eran armas del capital y del estado. El estado se ha servido y se sirve del alcohol para anestesiar a las mentes. La revolución bolchevique en la URSS arrasó con las auténticas masas despiertas y comprometidas a través del alcohol. 

El fenómeno del botellón actual forma parte de una política dirigida a aplastar cerebros; silenciar el cerebro de los jóvenes a través del alcohol forma parte de una estrategia para acallar mentes pensantes. Me consta que el alcohol ha sido pieza clave para desactivar las acampadas del 15-M. Si se empieza de joven a beber, luego no es de extrañar llegar a comprobar esta cifra que asusta: España tiene oficialmente tres millones de alcohólicos, aunque la cifra oficiosa puede llegar a los cinco millones o incluso puede superarla ampliamente.

Hace unos días escuché decir a Miguel, miembro de “Remar”, una asociación que rehabilita a marginados, que el alcohol ha fulminado a toda una generación de jóvenes, una generación a la que podemos considerar prácticamente perdida. Por esta asociación han pasado en los últimos años casi 150.000 jóvenes, es verdad que son los casos más desesperados, pero no hay que olvidar que la cifra real de jóvenes enganchados puede superar los dos millones. Dos millones de jóvenes atrapados por el alcohol y las drogas.

Hará unos diez años, una noche de verano en la que estábamos toda la familia reunida, me cogió por banda mi hermano mayor y me dijo: “A que no te vienes a las fiestas de tal pueblo”. Y yo, que no soy ni fiestero ni noctámbulo, me fui con él entre otras cosas para llevarme un poco la contraria a mí mismo, cosa que intento hacer de vez en cuando; pues resulta que esa noche conocí a Ricardo, un alcohólico rehabilitado que me llevó de la mano para hacer un recorrido muy singular: fuimos por los bares del pueblo mientras él me contaba con pelos y señales todos los trucos que tienen los camareros para enganchar a los que llevan aún alcohol en la sangre. Me decía Ricardo al oído: “Mira, verás, ahora voy a pedirme un café, fíjate que al lado del café van a colocar una copa de orujo. Siempre lo hacen. Es para engancharte. Porque, ¿qué son los bares? ¿Qué crees tú que son los bares? ¿Te lo has preguntado alguna vez?”.






16 comentarios:

Anónimo dijo...

En España hay más de 100.000 bares.

Anónimo dijo...

Me cuenta un amigo periodista que está ahora cubriendo la información de la Eurocopa de Naciones de fútbol que ambos países, Polonia y Ucrania, está arrasados por el alcohol, a diario grandísimas borracheras, peleas por doquier, un ambiente tremendo.

Anónimo dijo...

Para introducir el alcohol entre los jóvenes lo revisten de una falsa radicalidad, cuando lo que en realidad hace es degradar y tapar los poros del pensamiento activo.

Anónimo dijo...

Nuevo anuncio de la Mahou:

http://www.youtube.com/watch?v=55eqIqgl044

Dejadnos de cosas nuevas, que nosotros preferimos seguir con lo que tenemos...

Anónimo dijo...

La cerveza, por más que digan las campañas, genera un extraordinario adormecimiento mental.

Anónimo dijo...

"El alcohol y las drogas han matado en España a más personas en los últimos 25 años que en la guerra civil de 1936-39. Si aquella fue una matanza con armas de fuego, para salvar el orden constituido, la alcoholización y drogadicción de masas, promovida sobre todo desde la izquierda y el progresismo, es así mismo otra carnicería, de significación política, realizada para afianzar el actual orden de dictadura constitucional, parlamentaria y partitocrática, que gobierna la intolerable Constitución Española de 1978".

Félix Rodrigo Mora

Anónimo dijo...

Despertamos a la realidad, y el alcohol es una de ellas.

Anónimo dijo...

Oh sí! Es así! Me acuerdo yo también cuando estaba en España de el "suicidio collectivo massivo" (no sé como se dice, pero el sentido que tuve a un dado momento fue aquello). Y yo también paré todo, paré de fumar tabaco, lo que iba "junto" al tabaco, drogas (las pocas que tomaba), el alcool, que me dí cuenta que no me gustaba de nada, la juerga, porque irse de bar en bar tomando agua tonica y hablando con colgados...mira! y también la movida... De repente abrí los ojos y me dí cuenta que era todo come en el '74 en Italia: en aquella época había otro movimiento muy gordo de jovenes, después de los del '68, y habían también personas disfrazadas de hippies, de "amigos" que venían y lo más joven que tu eras y más se acercavan y decían e tu oreja "oye...si tienes algun problema yo te entiendo, sabes...lo hé pasado yo también...puedes venir a hablar conmigo..." y te ponían sus manos sobre tu espalda. Muchos, muchisimo amigos, me hé perdido en esta guerra silenciosa, muchos se han caído pero alguno se ha salvado retomando su vida, y siguen luchando por un mundo diferentes, porque sono siempre los más sensibles (considerados, por la sociedad de el provecho y de el marketing, los más débiles) a caerse. Pero cuando un ser sensible se recobra va tener una fuerza enorme y hace unos hijos hermosisimos que nos dan esperanza...

Anónimo dijo...

Espléndidas líneas sobre el alcohol, sin olvidar de observar las razones internas por las que se bebe.

Anónimo dijo...

Echo la vista atrás y siento que he escapado de milagro de las garras del alcohol.

Anónimo dijo...

Los bares nos roban la vida. Son una trampa.

Anónimo dijo...

"¡Bares, qué lugares!"

Los bares son espacios de vibración muy baja.

Anónimo dijo...

La persona ebria del vivir no pierde lucidez, sino todo lo contrario, es todo su ser el que se convierte en un centro de luminosidad del que pueden beber y saciarse cuantos comparten con ella la mesa de la existencia.

Anónimo dijo...

Unos entran al bar a beber y hacen de borrachos, otros les sirven la copa y hacen de camareros.

Anónimo dijo...

"El que no esté colocao que se coloque..."

Que más o menos viene a decir "no se te ocurra pensar, recuerda que vas en el rebaño..."

Anónimo dijo...

Nos esforzamos por buscar estímulos que generen refuerzos positivos de conducta y sensaciones de recompensa. Son construcciones protectoras, úteros artificiales de sustitución que buscamos desde que nacemos y que la sabia naturaleza promueve.
Curiosamente, esas conductas motivadas positivas, usan biológicamente los mismos mecanismos que estas drogas; usan los mismos neurotransmisores actúando en las mismas estructuras del organismo. En esa similitud entre ambas, similitud en su mecanismo de acción, utilizando el mismo neurotransmisor, la misma vía y el mismo destino, seguramente radica la adicción a estas drogas, y es así como encadenan y encarcelan. Es así como van forjando verjas mentales que impiden pensar y razonar a quien las utiliza.

No es de extrañar que quienes pretenden controlar y manipular, promocionen de forma descarada e impune su consumo.

Ya vamos sabiendo, tal vez sintiendo, que en nuestro interior permanece escondida en medio de las sombra, la verdadera libertad, y que sólo nosotros con nuestro esfuerzo, limpiando esas sombras, podemos hacer brillar.

Yo no dudo que ése es el camino para poder inhibir su consumo y no precisar más para llegar a sentir plenitud; también puede ser el camino para anular los mecanismos manipuladores de quienes controlan.