Razones para vivir




Desde hace unos cuantos años hay gente que viene a esta casa de visita; a veces vienen dos o tres personas, a veces diez o doce, a veces veinticinco o treinta. No son encuentros en los que uno habla y los demás escuchan, son encuentros para compartir. Nos solemos sentar en sillas alrededor de una mesa; si es invierno nos sentamos al lado de la chimenea, si es verano salimos al patio y nos estamos a veces cuatro o cinco horas seguidas. Soy partidario de la normalidad más absoluta, nunca hay ritos ni ceremonias de ninguna clase, ni rezos ni meditaciones tal como las conocemos. Es un simple estar, relacionarse. En todo este tiempo son bastantes las personas que han llegado tristes, cansadas, arrastrando pesadas cargas en sus vidas, también con depresión, incluso algunas traían ideas suicidas. No sé muy bien la razón, pero a esta hora se han unido todas esas personas en mi mente y he visto que tienen un denominador común: ninguna podía llevar a cabo su enorme capacidad creativa. Si una persona siente que ha nacido para crear algo y no lo puede llevar a la práctica, tiene la sensación de que todas las puertas se cierran de golpe; para alguna de esas personas no es sólo que no puedan llevar a cabo su creatividad, sino que su vida ha sido y es una insatisfacción permanente, se trata a menudo de vidas bañadas por entero en el mar de la negatividad. Así parece lógico arrojar la toalla. Con todo ese peso a las espaldas no es fácil encontrar razones para vivir. Lo más fácil es acabar en un manicomio, con una grave enfermedad o simplemente morir de tristeza. 

No se puede vivir sin crear. La persona que es creativa lo es en la mañana, lo es en la tarde y lo es en la noche. Cientos de ideas se le ocurren. Yo quiero aportar ahora mi visión personal para poder enfocar de forma correcta esa creatividad antes de que la frustración nos haga sentir que hemos fracasado. También yo he pasado por ahí, y no hace mucho tiempo. 

Si te dedicas a algo creativo es mejor no ser ambicioso. Por ambicioso entiendo no perseguir el poder, no perseguir el dinero y no perseguir la fama. Ojo a esos tres elementos. Quien quiera andar por alguno de esos tres caminos que sepa que es muy fácil perderse. Recuerdo una entrevista memorable que le hacían a Orson Welles en París, ya de viejo, en la que se lamentaba: “He equivocado mi carrera. Para poder hacer mis películas me he dedicado durante demasiado tiempo a conseguir dinero; el resultado es que no he hecho lo que quería hacer”. 

No vayas detrás de proyectos megalómanos, busca algo sencillo, algo que tengas a mano y que sepas hacer bien. Tu modestia te sacará adelante. Tu talento, sea el que sea, siempre encontrará salida. Un talento nunca se puede apagar. 

El dolor y la frustración nos hacen claudicar muchas veces de lo que somos. Las tensiones que vivimos -y sobre todo cómo las vivimos- nos crucifican exterior e interiormente. 

Deja ahora todas las ideas que te desgastan por dentro. Mira lo que tienes cerca de ti: el sol, una flor… Tendrás las estrellas cuando llegue la noche. Tienes cuerpo, tienes venas, tienes corazón. Tu materia está viva y despierta. 

Siempre encontrarás apoyo aquí en la Tierra. 
Este no es un lugar desierto. 
Mira cómo crece la hierba. 
Siente el viento en tu cara. 
Abre las manos. 
Escucha.





15 comentarios:

Anónimo dijo...

En cada paso que doy, con cada alma que encuentro, hallo una respiración, un aliento para continuar. Me siento como una brizna de hierba en el jardín que sabe que hay unos ojos que agradecen su presencia.

Anónimo dijo...

La creatividad consiste en salirse de los pensamientos que provoca el cerebro mecánico.

Anónimo dijo...

Nuestra sociedad considera delito cuando una persona es realmente auténtica.

Anónimo dijo...

“Todos los dogmas van contra el espíritu creativo del hombre”.

Philip Dick

Anónimo dijo...

Al principio, cuando nace la idea, siempre parece una locura, nos parece que es algo imposible de llevar a cabo; la creatividad es justamente eso, saber llevar a la práctica lo que parece imposible.

Anónimo dijo...

Creatividad es mirarse en un espejo y ver, sin tapujos y de verdad, lo que uno siente.

Anónimo dijo...

Un impulso invisible nos mantiene vivos y atentos.

Anónimo dijo...

Hagamos lo que hagamos, si lo hacemos con gozo, amorosamente, si es generoso, lejano a un fin puramente económico, entonces el acto es creativo. Si como consecuencia de eso, algo crece en nuestro interior, si nos produce crecimiento como seres humanos, es espiritual, es creativo y divino. Yo diría que nos volvemos un poquito más divinos a medida que nos volvemos más creativos.

Anónimo dijo...

Durante largo tiempo de mi vida he sentido muy dentro de mí un gran rechazo a la etiqueta de “creativa” que me han puesto muchas personas. Si eso estaba en mí no era para nada vivido desde donde ellos lo pronunciaban. Llegó un día este texto de Khrishnamurti que aquí os dejo. Desde ese día celebré no haber aceptado la etiqueta y sí el desvelo que supusieron estas palabras. Supe y sé que la creatividad adviene cuando no hay esfuerzo, ni lucha, ni huída de nada; cuando estamos completamente receptivos, cuando en todos los niveles estamos en completa comunión. Entonces, sin saber cómo, surge la alegría. La jubilosa alegría. El instante creador no puede nacer de la lucha, sino de la comprensión de lo que es. En él se da una sensación de total olvido de uno mismo.
Sí, Raúl, la creatividad es una razón para vivir.

Anónimo dijo...

"La autoridad impide el conocimiento de uno mismo, la plena conciencia de uno mismo, y por tanto destruye finalmente la libertad; y sólo en la libertad cabe la creatividad. La creatividad sólo puede existir cuando hay conocimiento de uno mismo. La mayoría de nosotros no somos creativos; somos máquinas de repetición. Como queremos estar seguros internamente, buscamos sin descanso métodos y medios para esa seguridad, con lo cual creamos autoridad, el culto a otro ser, lo que a su vez destruye la comprensión, esa espontánea serenidad de la mente en la cual tan sólo puede existir un estado de creatividad.
Nuestra dificultad, ciertamente, estriba en que la mayoría de nosotros hemos perdido este sentido de la creatividad.

Ser creativo no significa que hayamos de pintar cuadros o escribir poemas y hacernos famosos. Esto no es creatividad; es simplemente capacidad para expresar una idea que el público aplaude o desdeña. No debe confundirse la capacidad con la creatividad. La capacidad no es la creatividad, es un estado del ser enteramente diferente. Es un estado en el que el “yo” está ausente, en el que la mente ya no es el foco de nuestras experiencias, ambiciones, búsquedas y deseos. La creatividad no es un estado continuo; es nuevo de instante en instante. Sólo cuando no hay “yo” puede haber creatividad, ese estado del ser que es el único en que puede manifestarse la realidad, el creador de todas las cosas. Este estado surge tan sólo por la comprensión del proceso total de uno mismo. Si podemos comprendernos a nosotros mismos tal como somos de instante en instante, sin el proceso de la acumulación, veremos cómo sobreviene una tranquilidad que no es producto de la mente, una tranquilidad que no es imaginada ni cultivada; y sólo en ese estado de serenidad puede haber creatividad”.

Anónimo dijo...

“Una corazonada es la creatividad tratando de decirte algo."

Frank Capra, director de cine.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=0ncTZ5jobfo&feature=youtu.be

Anónimo dijo...

Cuando contemplamos un fruto olvidamos su procedencia, su ciclo biológico.
El fruto estuvo en la tierra, bajo ella. Fue simiente que germinó en la oscuridad, quizás en el frio, sintiendo la falta de agua, el ahogo de muchas pisadas...En esa adversidad se fraguó su resistencia y esto conllevó a su exquisited.
¿Cuántas veces precisamos sentirnos perdidos, ahogados, para inhalar con fuerza, para provocar en nosotros la inspiración de vida? ¿Cuántas la inspiración debida?
¿Cuántos desiertos transitar hasta encontrar un vergel?
Caminante no desalientes. Somos creadores en todo momento. Cuando activamente exponemos dones y cuando en la desesperanza, en la nada más sentida, pisamos los senderos de la búsqueda. Son también esos senderos, los que llevan a desvelar el Ser que Es, el que crea. Es a ese Ser que busca con anhelo, al que se le otorga la bienaventuranza. El fruto se expone, se abre y se da, endulza.

Anónimo dijo...

13 RAZONES PARA VIVIR



1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.

2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca evitará hacerte llorar.

3. Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.

5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.

7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.

8. No pases el tiempo con alguien que no este dispuesto a pasarlo contigo.

9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.

10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.

11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quien eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.

Compártelo con las personas que por alguna razón son tus amigos, aunque no los veas siempre, aunque no les hables siempre... Pues recuerda:

Todo lo que sucede, sucede por una razón.

(Gabriel García Márquez)

Anónimo dijo...

Es mucho más fácil manejar y dominar al dócil y al ignorante. Mejor no conocerte, no saber quien eres, no aprender a pensar por ti mismo, no dejar expresar la aspiración innata, no llegar ni a conocerla. Eso será fuente de ansiedades, prisión de anhelos, sufrimiento...La energía represora y robadora dice: “Eso necesito para dominarte, para esclavizarte, para servirme“
Una fuerza interior clama por salir, en ocasiones late vibrante. A pesar de los esfuerzos por ahogarla sigue sujeta, agazapada en un borde. Lucha por no doblegarse.... y espera, siempre espera. La vida real, la profunda, ofrece cada día mil razones para seguir, mil y una oportunidades para recolocar lo que estos sistemas represivos quieren imponernos.¿Qué hacer?
Eludir la ceguera, comenzar a captar el pulso de nuestra fuerza, sentir el cuidado que se nos brinda. Es decir, ser capaces de voltear las voluntades del mundo, mostrar nuestro potencial de creer... y entonces comenzar a crear.