El hombre de la casa ha muerto




El hombre de la casa ha muerto. Ha sido una muerte repentina. Nada se ha podido hacer. En cinco minutos han llegado los médicos pero tan sólo han podido certificar su fallecimiento. La mujer y los hijos están desolados, ahora lloran y claman, pero el hecho es que todo lo construido durante muchos años en esa familia parece derrumbarse estrepitosamente.

Todos somos hijos del viento, sin embargo muchos aún no lo sabemos.  Nuestro origen es límpido, pobre y desapegado, más allá de nuestras corrientes somos llevados sin saber a dónde. La voz del viento se escucha muy adentro, aunque a veces pareciera que no se oye: “Permaneced abiertos y unidos al misterio de ese viento”, nos llega a susurrar un dictado interior. Pero seguimos sin oír.

¿Cómo puede el hombre vivir sin esperar un solo suspiro del viento? ¿Cómo puede tocar las cosas de aquí sabiendo que no son suyas y que pronto las perderá? No puede haber ser pensante que no piense en él, en ese viento. No puede haberlo. ¿Quién puede irse lejos de él? ¿Quién va a poder ignorarlo? Cada cosa que hay se unifica en ese viento. Ese viento es único y eterno y existe en todas las cosas. No sé cómo el hombre puede perder tantos minutos, no sé incluso cómo desea otras cosas que no sean el viento, ese viento. Cualquier tipo de sed y cualquier clase de hambre se sacian con ese viento. Ese viento tiene una aguda presencia en el corazón, aunque muchas veces lo ignoremos. Ese viento, señor de todas las cosas, es el que hace posible el infinito.

Escucha muy dentro de ti, escucha. Ahí sopla.






23 comentarios:

Anónimo dijo...

"No sé cómo el hombre puede perder tantos minutos", y tantos días y tantos años.

Anónimo dijo...

Y desaprovechar tantas vidas.

Anónimo dijo...

"¿Porqué el morir verdadero
(lo que callamos morir)
no ha de ser dulce y suave
como el vivir verdadero
(lo que decimos vivir?)"

JRJiménez

Anónimo dijo...

La vida son las vacaciones de la muerte.

Anónimo dijo...

No te preocupes por la muerte, no puede doler mucho algo que pasa sólo una vez.

Anónimo dijo...

La muerte es el espacio en el que rezarle a la vida.

Anónimo dijo...

Vivir para tomar conciencia de lo que somos: un barquito navegando en alta mar, de noche, y con el océano batiendo en oleaje.

Anónimo dijo...

El hombre conocerá también las cosas del Espíritu en la medida en que él se vuelva espiritual, acercándose a su propio espíritu, a su viento, es decir, a ese Dios que yace en lo profundo del ser.

Anónimo dijo...

"El hombre es solo un soplo". (Sal 39,6)

Anónimo dijo...

El viento nos habla de la Verdad.

Anónimo dijo...

¡QUE NECIO ES QUIEN BUSCA UNA SEÑAL, PORQUE EL UNIVERSO NO HACE OTRA COSA QUE DARLAS!

Muchos buscamos señales que nos indiquen el camino a seguir, como decidir, hacia donde movernos en este mundo, esperamos que sea un mensaje especial, un mensaje único hecho para nosotros. Sin embargo, no nos damos cuenta que estamos recibiendo señales cada instante, en cualquier situación, en donde pongas tu mirada, en los sonidos que escuchas, en el aire que roza tu piel, en el rostro que tienes al frente, en las formas de las nubes del cielo, en el dolor de tu espalda, en el canto del pájaro, en las estrellas de la noche….todos son mensajes, todas son señales, puedes escoger la que sea y llegar a entender el mundo a través de ella. Date cuenta hoy de todas las señales que el universo te esta mandando, todas son un recordatorio de que estas vivo, consciente, que respiras y palpitas con todo lo que existe y con cada mensaje el universo te recuerda que eres parte de Él.

In lak ech (Soy otro tú).

Ka Manik

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=m54SmVsQqgc&feature=list_other&playnext=1&list=AL94UKMT

"La muerte es un tránsito. Una
estación. Debemos amar el amor y no a un amor, así como debemos estremecernos frente a la muerte y no ante una muerte.
Decir adiós es aprender a pasar del apego personal al amor impersonal, de la muerte personal a la impersonal. Es recordar a quien partió por lo que nos enseñó con su partida y no por los huecos y desnudeces que sentimos que nos dejó. Recordar no es verse desde el ombligo personal del egoísmo, el desamparo, la orfandad o la impotencia. Recordar es esperar con la certeza de haber avanzado un tramo en el camino.
Recordar necesita del decir adiós, del sentirnos libres para rememorar, desde ese lugar, a quien fue un compañero de viaje.
Recordar luego de decir adiós es un acto de amor, que no es hijo de la casualidad sino fruto de un trabajo de entrega y de desinterés, en el cual sin retener y sin engañarnos, mantenemos una conexión, alma a alma."

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=iK-X1Ps21zc

Anónimo dijo...

Todos somos hijos del viento porque todos somos hijos de Dios. Algunos ya lo saben y esto les lleva a vivir despiertos, a vivir en una continua apertura a la Vida y en una comunión íntima con ese soplo que sopla dentro.

Anónimo dijo...

Si alguna vez deseas morir, piensa por un momento en aquellos que murieron sin desearlo.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=8T5wg8CNRmc&feature=player_embedded

Anónimo dijo...

Esta puede considerarse una segunda parte de la anterior


http://www.youtube.com/watch?v=hEcVGrMHyQ0&feature=player_embedded

Anónimo dijo...

SI YO SUPIERA

"Si yo supiera que iba a ser la última vez que te viera acostarte a dormir, te estrecharía un poco más fuerte entre mis brazos.

Si yo supiera que iba a ser la última vez que te viera salir por la puerta, te daría un abrazo y luego un beso y te llamaría para hacerlo de nuevo.

Si yo supiera que iba a ser la última vez, escucharía tu voz alzarse en alabanzas, grabaría en video cada acción y palabra
para escucharlas de nuevo, día tras día.

Si yo supiera que iba a ser la última vez, me sobraría algún minuto para detenerme y decir "Te quiero" en lugar de suponer que tú sabrías que te quiero...

Si yo supiera que iba a ser la última vez, estaría presente para compartir tu día.
Pero como estoy seguro que tendrás muchos más, qué importa que este se me escape....

Porque seguramente habrá siempre un mañana que compense mi falta de visión, pues siempre nos darán una segunda oportunidad para que todo quede perfectamente.

Siempre habrá otro día para decir "Te quiero", y seguramente habrá otra oportunidad para decir "¿algo se te ofrece?"

Pero en caso de estar equivocado,
y que hoy fuera el último día,
me gustaría decir cuánto te quiero
y ojalá que nunca lo olvidemos.

Nadie tiene la vida comprada,
ni los jóvenes ni los viejos,
y puede que hoy sea nuestra última oportunidad de abrazar con fuerza a nuestros seres queridos.
De modo que si esperas hasta mañana,¿por qué no hacerlo hoy?

Porque si mañana nunca llega,
seguramente lamentarás el día
en que no te tomaste el tiempo
para sonreír, dar un abrazo o un beso, y estabas demasiado ocupado para darle a alguien lo que sería su postrer deseo.

Así que abraza a tus seres queridos hoy y diles al oído qué tanto los quieres y que siempre lo harás.

Toma el tiempo para decir "lo siento"; "perdóname", "por favor"; "gracias". "No te preocupes".
Y si la despedida mañana no llega,
nunca lamentarás lo que hiciste hoy."

(Marcelo Rittner)

Anónimo dijo...

Esta partida de ajedrez , la de la vida, es así: una vez terminado el juego, el rey y el peón se guardan en la misma caja.

Anónimo dijo...

VIDA Y MUERTE

El hombre que ha comprendido lo que es su vida, permite que la muerte suceda, le da la bienvenida. Muere a cada instante y a cada instante resucita. Su cruz y su resurrección suceden continuamente como un proceso. Muere al pasado a cada momento y nace una y otra vez , en un constante presente. Si observas lo que es la vida podrás saber lo que es la muerte. Si comprendes lo que es la muerte, solamente entonces serás capaz de comprender lo que es la vida.

Anónimo dijo...

Son líneas que nos vivifican, nos ayudan a vivir.

gracias

Anónimo dijo...



La vida está aquí; todavía no ha llegado la muerte, de momento. Ha de llegar con seguridad: nada es más seguro que la muerte. Podemos dudar de otras cosas, pero no cabe duda alguna con respecto a la muerte. Algunas personas dudan de Dios; otras dudan del alma, pero jamás habréis conocido a nadie que dude de la muerte. Es inevitable; ha de venir con toda seguridad; ya está en camino. Se aproxima más y más a cada instante. Podemos aprovechar los momentos que nos quedan antes de la muerte para despertar.

http://www.youtube.com/watch?v=spBOZa87xIY&feature=related

Anónimo dijo...

A CADA PASO, SOPLARÁ LA BRISA

A la entrada del camino de un templo de Vietnam que se recorre meditando, hay una gran piedra en la que se ha tallado: "A cada paso que des, soplará la brisa". La brisa es la paz y alegría que se lleva el calor del sufrimiento. Cuando caminas de esta forma, lo haces por ti y por todos los seres.

- Thich Nhat Hanh -

A cada paso que doy, sopla Tu brisa.