El retorno de los desterrados




Siempre he sentido atracción por el pueblo esenio, sus tradiciones y sus enseñanzas. Muchos estudios e investigaciones indican que Jesús de Nazareth probablemente fuera esenio. En la zona de Qumram, cuna de los esenios, hay un desierto muy bello y muy especial con muchas cuevas de pastores que antiguamente fueron viviendas; allí apareció en el año 1947 una copia del Libro de Isaías, entre otros pergaminos formidables. Este profeta vivió en Jerusalén en el siglo VII antes de Cristo. Siempre me han llamado la atención estos versículos (capítulo 11, versículos del 1 al 10, cifras que curiosamente componen dos veces 11). Creo que está hablando con mucha claridad de un tiempo que podríamos estar viviendo ahora, unas fechas que se avecinan y en las que podría dar comienzo la Edad Dorada, momento en el que sobre la Tierra podría irrumpir una hiperconciencia transformadora. Dicen así los versículos:


“Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor:
espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza,
espíritu de ciencia y de temor del Señor
–y lo inspirará el temor del Señor–.
Él no juzgará según las apariencias
ni decidirá por lo que oiga decir: 
juzgará con justicia a los débiles
y decidirá con rectitud para los pobres del país; 
herirá al violento con la vara de su boca
y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.

La justicia ceñirá su cintura
y la fidelidad ceñirá sus caderas.

El lobo habitará con el cordero
y el leopardo se recostará junto al cabrito;
el ternero y el cachorro de león pacerán juntos,
y un niño pequeño los conducirá;
la vaca y la osa vivirán en compañía,
sus crías se recostarán juntas,
y el león comerá paja lo mismo que el buey.

El niño de pecho jugará
sobre el agujero de la cobra,
y en la cueva de la víbora
meterá la mano el niño apenas destetado.

No se hará daño ni estragos
en toda mi Montaña santa,
porque el conocimiento del Señor llenará la tierra
como las aguas cubren el mar.

El retorno de los desterrados.

Aquel día, la raíz de Jesé
se erigirá como emblema para los pueblos: 
las naciones la buscarán
y la gloria será su morada”.

Isaías 11, 1-10




En la foto, desierto montañoso de Qumram.




12 comentarios:

Anónimo dijo...

Está a punto de llegar la época en la que el niño de pecho meterá la mano en la cueva de la víbora. El niño con su inocencia podrá tocar el mal y el mal no le hará daño.

Anónimo dijo...

La gloria será su morada.

Anónimo dijo...

Se está poniendo a punto el "reloj-despertador" del nuevo tiempo, este reloj es de la marca "Despertar". Un despertador de la marca 'despertar'.

Anónimo dijo...

Se acabó sestear, se acabaron los caprichos y las contemplaciones. Estar en la acción.

Anónimo dijo...

De los desiertos venimos, de las cuevas, del pastoreo, de los ayunos, de las visiones.

Anónimo dijo...

El profeta no es el que adivina el futuro, pues el futuro no se puede adivinar; el profeta es el que ve los pasos siguientes que se van a dar observando los pasos que ahora estamos dando.

Anónimo dijo...

Hay estudios muy serios sobre la influencia de los antepasados en nuestra vida.

Enric Corbera
vimeo.com/32737530

Anónimo dijo...

Se nos ofrece formar parte de una raza de hombres que ya no van a tener temor y que subyugarán alumbrando a la oscuridad.

Anónimo dijo...

'Le inspirará el Temor del Señor'. Este temor no tiene nada que ver con el miedo, sino con el hondo respeto y profundo amor y cuidado a la vida. De la Vida. Este pasaje, que es todo un paisaje de la nueva tierra, siempre me ha emocionado cuando lo escuchaba. El renuevo está brotando.

Anónimo dijo...

Que retornen los desterrados quiere decir que al que se le calló para que no hablara, ahora se le escuchará con devoción porque justamente es el que tiene algo que decir.

Anónimo dijo...

Hasta las piedras hablarán.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=JaKx5cQoOBY