El Ser que se revela




Imaginemos: un premio nobel de matemáticas, una mente brillantísima, va paseando con un amigo, la conversación está teniendo una altura intelectual inigualable, de pronto el premio nobel se detiene, no se acuerda de nada, no conoce a su amigo, no sabe incluso cuál es su propio nombre, no sabe dónde vive, no sabe si tiene o no familia. ¿Qué es lo que ha sucedido? Pues que en un segundo se ha borrado toda la información que contenía ese cerebro. ¡En un segundo! ¡En un solo segundo pueden desparecer todos los datos que nos atan al mundo! ¿Qué es entonces lo que somos? Lo realmente profundo de una experiencia así es que la Esencia de ese ser no ha sido tocada, cuando todo se borra a su alrededor esa Esencia permanece en silencio, inmutable, impasible, inalterable. Llevamos el cuerpo de un sitio a otro, hacemos que coma, que duerma, lo dejamos tumbado en el sofá, lo ponemos para que sea expuesto al sol, pero nosotros no estamos en el cuerpo, el cuerpo no está en nosotros. ¿Entonces? Ninguna dosis de realidad puede satisfacernos. Aunque no lleguemos a pensarlo nunca, vivimos al margen de todo lo que sucede, vivimos inafectados por las cosas de la vida y por sus circunstancias. Es el Ser el que se revela cuando sucede una experiencia como la del premio nobel. 

La vida es fuego que se quema a la vista del propio existir, la Esencia interna no es ese fuego y no lo necesita. Una mente realmente purificada vive sin metas, sin deseos, sin horizontes de ninguna clase, eso no significa vivir en la apatía o en la depresión, eso significa vivir libre de tener que recorrer el mundo para intentar conocer no sé qué cosas; puedes recorrer el mundo pero ya sabes que no conocerás más de lo que ahora conoces. 

Nos perdemos todo de la vida si dejamos de conocer nuestra Esencia.






20 comentarios:

Anónimo dijo...

Nuestra mente está entregada todo el día a tópicos, tópicos vulgares o tópicos elevados, que son exactamente lo mismo. Ni siquiera un momento para recordar nuestra Naturaleza Real.

Anónimo dijo...

El Ser es a la vez la flor y el fruto.

Anónimo dijo...

El error está en que nos vemos como personas que están separadas de su esencia, cuando el hecho es que no estamos separados sino que somos una sola cosa.

Anónimo dijo...

La idea “yo no soy el cuerpo” conduce a la liberación.

Sri Nisargadatta Maharaj

Anónimo dijo...

"Cuando uno posee una mente así, es un ser humano verdaderamente culto, conoce la compasión. Y este ser humano sabe lo que signfica estar vivo. Una mente purificada no tiene horizontes ni límites: es explosiva, nueva, joven, espontánea e inocente. Una mente no anclada. Sólo una mente así puede experimentar a Dios, aquello que es inconmensurable".

-Krishnamurti-

Anónimo dijo...

El sabio aprende sin viajar.
Comprende sin mirar.
Alcanza sin actuar.

Lao tse. Tao Te King

Anónimo dijo...

El Ser es la Luz que arde en el Corazón. Nunca se apaga.

Anónimo dijo...

Todo lo que buscamos lo tenemos siempre al lado nuestro, sólo que no nos damos cuenta. Y lo tenemos sobre todo en nuestro interior.

Anónimo dijo...

El Ser es también el proceso de creación de uno mismo.

Anónimo dijo...

Apunte éste muy delicado. Si dejamos de conocer nuestra Esencia, la vida no se celebra. Se padece.

Anónimo dijo...

El Ver que se revela.

Anónimo dijo...

El Ser es nuestra campana de conciencia.

Anónimo dijo...

Hay un silencio, un silencio que habla en silencio.
Hay un lugar que está fuera de todo lugar.
Hay un sonido que está fuera de todo sonido.
Hay una gracia que está fuera de toda gracia.
Y existe alguien que no percibe todo eso: El hombre.

Anónimo dijo...

Permítete ser en el Ser que te hace ser.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=gc0WjJWwz8s

Anónimo dijo...

LA BASE DEL SER

La vida tiene dos dimensiones: la dimensión histórica en que te indentificas con el nacimiento y la muerte, las subidas y las bajadas, los inicios y los finales; y la dimensión última, en la que ves claramente que todas esas cosas no son sino conceptos. A medida que tu estabilidad y libertad van aumentando, empiezas a percibir la base de tu ser, que es la dimensión última de la realidad, y entonces se abre la puerta del no-nacimiento y de la no-muerte.

-Thich Nhat Hanh-

Anónimo dijo...

Realmente a cada instante se derrama sobre nosotros una Vida gozosa, abundante y saludable. Pero cuando no integramos en nosotros esa presencia divina, la vasija de nuestro Ser se vuelve boca abajo. Así, desperdiciamos nuestra experiencia vital intentando conseguir, en lugar de recibir.

Anónimo dijo...

Vivimos con el olvido de lo que somos, y verdaderamente al encarnar habitamos en un sueño. Un sueño de tal realidad que en algún momento límite hasta nos impulsa a decir “ Padre, ¿por qué me has abandonado?“. Palabras estas, que expresan la dimensión más humana, la que vive la afectación de la vida. Palabras, que cuando el ‘Ser se revela‘ han pronunciado ya estas otras: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu“. Abandono del cuerpo, entrega y entrada al espíritu. Fusión de lo humano y lo divino que somos. Llegada del alba. Habitación del Ser.
Que importante sería si mientras vivimos este sueño fuésemos conscientes de esta verdad, de esta llegada del alba y con ella de nuestro despertar.

Anónimo dijo...

Emocionante el último comentario.
Gracias.

Anónimo dijo...

SOMOS UNO. Pidamos clarividencia para experimentarlo, fortaleza para vivir acorde a la moral que emana de esta certeza y humildad para fluir con ese Todo amoroso que Somos.