Suave pájaro en la noche




Estoy tumbado en la hierba del valle del pueblo en el que nací, este lugar por el que parece que no pasa el tiempo. Son ya más de cincuenta años repitiendo este ritual de tumbarme sobre esta alfombra verde y acogedora, bien a la sombra de algún chopo o, como hoy, a la sombra de un viejo peral. Mientras los niños juegan al fútbol, repaso mentalmente toda la genealogía de besos que ha habido en mi vida. Al principio eran los besos de la timidez, los besos del sonrojo, todos esos besos que quisimos dar pero que no pudimos, el amor que no se pudo concretar en nada. La verdad es que esa frustración ya no pesa, es un acto más de esta obra de ficción, una obra de ficción de la que uno ya se ha distanciado. Luego vinieron los besos de la pasión y del deseo, besos para llegar a alguien, para llegar a algo, esos besos  han quedado encarnados por ejemplo en unos preciosos hijos que corren a unos metros de donde yo estoy. ¿Y qué besos son los de ahora? Los besos del vacío, los más llenos de todo. ¿Qué es lo que se besa cuando hay beso? No lo tengo muy claro, lo que sí sé es que el corazón es un niño y siempre busca la inocencia. No hay retorno al lugar del primer beso, tampoco se proyecta la mente hacia el último que algún día será. El retorno es si acaso hacia ese niño-corazón, hacia la inocencia, hacia ese hueco puro en la tierra.
Cómo me ha extrañado siempre ver que figuras claves en mi vida, sobre todo filósofos y maestros religiosos que he admirado y que admiro, no hayan dedicado ni un solo comentario a los besos, al besar. Ni Jesús, ni Buda, tampoco Krishnamurti, no han dicho ni una sola palabra. Nada. Silencio total. No existen los besos para ellos. ¿Qué puedo decir de su renuncia a hacer comentario alguno sobre los besos? Que no muere la carne porque no hables de ella, la carne siempre va a estar ahí, siempre está presente, siempre. La carne es de la vida, es vida. Es curioso, a veces los maestros responden a cuestiones imposibles pudiendo llegar a altísimas cotas de espiritualidad, pero muchas veces no disponen de la capacidad de ver algo simple y bello. Un beso, así de simple, así de bello.
Un verdadero beso es algo que nos desnuda de nuestra mente; un beso verdadero es una estancia soñada, un no desear más que beso.

¿Qué se besa en el beso? Se besa al amor, al amor mismo.

Beso, suave vuelo de pájaro en la noche.




En una huerta de ese valle crecen ahora estas flores de fuego. Flores de fuego.





22 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizás a esos maestros que uno ha admirado el beso les diera miedo, quizás.

Anónimo dijo...

El ruido de un beso no es tan fuerte como el ruido de un cañón, pero su eco permanece más tiempo.

Anónimo dijo...

Un beso es el saludo de dos almas que han recorrido un largo camino hasta encontrarse.

Anónimo dijo...

Una persona que no se atreve a besar es como un niño que no sabe jugar.

Anónimo dijo...

Nos besa Dios en el beso.

Anónimo dijo...

Un solo beso puede sanar todas las penas de un corazón.

Anónimo dijo...

Quizás ellos no hablaron del beso sencillamente porque lo encarnaron en su vida. Beso en el mirar. Beso en el tocar. Beso en el hablar y en el callar. Beso en el andar. Beso en el estar. La presencia hecha beso. El Beso se hace carne y acampa entre nosotros.

Anónimo dijo...

En el beso el tiempo no existe, por eso es puerta para entrar en la eternidad.

Anónimo dijo...

Un beso con completa consciencia es un viaje en el tiempo.

Anónimo dijo...

Un verdadero beso elimina el tiempo, nos deja en el presente, en el aquí y ahora. Desaparece la mente y aflora el corazón.

Anónimo dijo...

¿Por qué dejamos de besarnos?

Anónimo dijo...

Un paraíso se crea cuando un beso nace fruto del amor.

Anónimo dijo...

El corazón es un niño.

Anónimo dijo...

Que despierte en nosotros la capacidad par ver lo más simple y lo más bello.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=CzZAt12S7vo

Anónimo dijo...

Cuando besamos el mundo se para. Dejamos de ser lo que somos, para ser realmente. El tiempo se congela. Se detienen nuestros pensamientos. Nuestros deseos. Nuestros egoísmos. Nuestras identidades se desvanecen por completo y una sensación de pura hermosura nos envuelve. Nos arropa. Fragancias de silencio. Caricia algodonosa que arrastra nuestros sentidos...
Hermosas palabras que nada envidian a éstas:

"Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren, hay besos que arrebatan los sentidos, hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran una clave que nadie ha descifrado, hay besos que engendran la tragedia cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso llevan los surcos de un amor vedado, besos de tempestad, salvajes besos que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;cubrió tu faz de cárdenos sonrojos y en los espasmos de emoción terrible, llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso te vi celoso imaginando agravios, te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos son de impasible corazón de roca, yo te enseñé a besar con besos míos inventados por mí, para tu boca."

(Gabriela Mistral)

Anónimo dijo...

El beso es una comunión con el otro.

Anónimo dijo...

La vida y sus besos. El Beso de la Vida no deja de besarnos.

Anónimo dijo...

Jesús habló del beso, pero en un momento difícil para él, cuando dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?. ¿Pudo ser este el motivo por el que no hablara antes del beso? ¿porque este sería el beso más decisivo en su vida y casi diría yo el beso más conocido de la historia? Preciosa esta entrada; dan ganas de besar y ser besado, así que... un beso a todos.

Anónimo dijo...

Tal vez nunca habló de besos, así parece según lo que ha llegado, pero El ensalzó gestos que eran besos.
Al ser acariciado por cabellos, lavado con lágrimas, obsequiado con perfume derramado. Al sentir la mirada compasiva, la compañía en el sufrimiento, el hombro que ayuda, el abrazo..
Muchas almas resonaron con su alma, se vaciaron, se llenaron. Fue un momento sin tiempo, una eternidad. Como un beso.

Anónimo dijo...

Cuando Jesús besa los pies, está besando el alma. Su alma también. Nuestra Alma está siendo besada por el Amor desde siempre. Besar con el alma. En la huerta del alma crecen flores de fuego.

Macachines dijo...

dice Estuardo Alvarez, poeta e ilustrador guatemalteco: cada beso es darle un nuevo nombre al mundo.