Dice el rey





Juan Carlos de Borbón, que ha estado de visita en la India, ha hecho ayer mismo estas declaraciones: “Desde fuera, España se ve mejor. Dentro dan ganas de llorar…” 


Si, es cierto, dan ganas de llorar, sobre todo dan ganas de llorar por los sinvergüenzas que siguen engañando y rapiñando; y al contrario, dan muchas ganas de aplaudir a la gente honesta que sigue en su sitio a pesar del tremendo chaparrón y del sometimiento. 

Nos dieron ganas de llorar a todos cuando supimos cosas tremendas de una institución que se supone modélica pero que no lo es. 

España es un país ejemplar, ahora mismo es ejemplar por la moderación de la mayoría de sus habitantes y por el sabio silencio. Sí, sabio silencio. Ya podría haber linchamientos –literalmente podría haberlos- sin embargo el pueblo permanece observante. Admiro a este pueblo español, lo admiro profundamente, me gusta su gente, me gustan sus tierras, sus paisajes, me gusta su corazón. Es bello este país. Y permanecemos observantes porque esta vez hay que hacerlo bien. Sería muy fácil ahora hacer una revolución y cambiar un sistema por otro, eso lo que traería sería que al poco tiempo el nuevo sistema llegaría a estar igual de podrido que el que hay ahora. Esta vez es diferente, muy diferente, esta vez la transformación interior de las conciencias va a traer su reflejo en el exterior, aunque aún no sepamos cómo va a ser exactamente. Hasta que las conciencias no hayan madurado no se van a poder dar los siguientes pasos. 

Al que le den ganas de llorar que se instale en el “pobre de mí” y que derrame lágrimas de cocodrilo, pero si te dan ganas de reír (de pura alegría) será porque estás ayudando para que todo lo podrido se renueve y para que todo lo oscuro pueda por fin salir a la luz. Hay mentiras que no se van a poder ocultar por más tiempo.

Se acabó adorar a simples seres humanos como si fuesen dioses. 





En la fotografía, Juan Carlos de Borbón entre los ministros Margallo y Soria.







18 comentarios:

Anónimo dijo...

Admirables las personas que siguen en su puesto de trabajo a pesar de que a diario les están tomando el pelo.

Anónimo dijo...

Hablan los evasores de impuestos, los que luego se dicen servidores de la patria.

Anónimo dijo...

Cazar elefantes.
Cazar titulares.

Anónimo dijo...

Los reptiles siempre se mueven a ras de tierra, ese es su campo de acción, nunca se puede elevar, no saben lo que es volar.

Anónimo dijo...

Tambaleante figura.

Anónimo dijo...

La pena y la desesperanza hacen que veamos la vida no como es sino como ellos quieren que sea, porque desde mi punto de vista la vida es muy alegre.

Anónimo dijo...

De paseo por la India... En Bollywood se hacen todo tipo de películas.

Anónimo dijo...

Brindar con agua:

"El rey Juan Carlos se encuentra con 4 ministros del Gobierno en la India para reunirse con grandes empresarios y hacer negocio para España. Pero la anécdota estuvo cuando faltó vino en el momento del brindis. Al concluir el discurso inaugural del almuerzo, el rey levantó su copa para brindar por las relaciones bilaterales y la hospitalidad india, pero, como los camareros aún no habían servido vino, el monarca, tras bromear sobre la situación y compartir las sonrisas generalizadas de los comensales, optó por brindar con agua".

http://www.diariocritico.com/e-xclusivo/con-humor/rey/india/421506

Anónimo dijo...

"Parece mentira que haga esa afirmación sin darse cuenta que si aquí nos dan muchas veces ganas de llorar es, en gran medida, por el comportamiento del Rey y de algunos miembros de su familia. Da ganas de llorar que a estas alturas de la historia nuestro pueblo tenga un jefe del Estado sin haberlo elegido y que se de por bueno que el tampoco podamos hacerlo con el siguiente. Da ganas de llorar la opacidad que afecta a los negocios del Rey y que los españoles no podamos saber ni cuál es su fortuna adquirida mientra ha ocupado la Jefatura del Estado ni cómo la ha obtenido. Da ganas de llorar que sepamos que él ha sido quien ha abierto las puertas a los negocios sucios de su yerno y también que sea siempre el mejor aliado de una oligarquía empresarial y financiera que está en el origen de los males más graves que sufre nuestra economía. Da ganas de llorar que no tenga esa misma empatía con otros grupos sociales y también que asuma sin más las posiciones ideológicas que mantiene justamente la parte de la población más privilegiada mientras que se presenta como Rey de todos los españoles.

Da ganas de llorar que se dedique a disfrutar a costa del erario público en actividades francamente innobles por no decir que poco éticas y da ganas de llorar que le bese la manos con tanto ahínco a los jerarcas religiosos cuando luego lleva una vida personal tan poco ejemplar y del estilo que estos últimos condenan en sus pláticas.

Aquí no todo son penas, como él bien sabe perfectamente. No las tienen sus amigos enriquecidos a la sombra del poder, los que se benefician constantemente de la inmunidad (empezando por él mismo) o de los indultos, los que siempre tienen la suerte de que le prescriban los casos judiciales que deberían llevarlos a la cárcel, los que se han hecho de oro engañando a la gente y a quienes el Rey recibe en palacio cada dos por tres, los que viajan a su lado diciendo que venden la imagen de España cuando lo que hacen es irse a ganar dinero de cualquier forma mientras evaden impuestos en España.
Quienes tienen penas en España son otras personas, pero no son las cercanas al Rey y por eso se extraña el Monarca de sus llantos.
Aquí lloran los miles que están perdiendo su casa a manos de bancos depredadores sin que al Monarca le haya salido ni una palabra ni el más mínimo gesto de solidaridad y apoyo efectivo.

Si el Rey Juan Carlos tuviera lo que tiene que tener un buen Jefe de Estado (o simplemente una buena persona) para no hacer llorar a muchos de sus conciudadanos no se iría de caza cada dos por tres, o de copas con sus amigos y amigas multimillonarios, o a ganar quién sabe dónde aún más dinero, sino que estaría en la puerta de las casas donde los banqueros se quedan con las viviendas de la gente humilde que se han quedado sin ingresos por su propia avaricia.
Si el Rey Juan Carlos fuese a sus puertas a consolar a esta gente y a evitar con valentía que los dejen en la calle, si en lugar de ponerse tantas medallas en el pecho pusiera su estampa delante de la policía para evitar que la gente más indefensa pierda sus casas, entonces sí, entonces Juan Carlos de Borbón sabría por qué se llora tanto en España".

Juan Torres, economista.

Anónimo dijo...

Hasta que las conciencias no hayan madurado...

Anónimo dijo...

Hilaste fino para decir verdades. Leemos entre líneas.

Anónimo dijo...

A veces mejor sería no hablar para no ofender inútilmente.

Anónimo dijo...

Desde dentro se ve mejor. Fuera dan ganas de llorar.

Anónimo dijo...

Crisis, guerras, problemas, así es como actúan bombardeando todo el tiempo para que no consigamos salir de la esclavitud.

Anónimo dijo...


Ese pueblo español y ese sabio silencio del pueblo español, están sosteniendo una lámpara de luz entre todas esas tinieblas. El silencio es oración en estos momentos. Oración y plegaria, mecha y aceite para alumbrar.

Anónimo dijo...

El pueblo sabio está comprendiendo que el problema no está ni en los políticos, ni incluso en la falta de escrúpulos de los que han querido ganar dinero a toda costa (por ejemplo los banqueros), el problema es de los estados que han basado todo en una mentira monstruosa: la emisión constante de dinero falso.

El pueblo sabio está comprendiendo que debido a esa emisión constante de dinero falso, hemos aceptado vivir en un sistema fiduiciario, este sistema consiste en pagar intereses por un dinero que no existe. Quien paga intereses por un dinero que no existe se convierte en esclavo.

Ahora se trata de comprender esto y salir, sin violencia, de la esclavitud.

Anónimo dijo...

¡Qué oportunidad de repartirlo todo entre los pobres, dejar de interpretar ese horrendo papel y disolverse entre la masa anónima!

Anónimo dijo...

tenindo en cuenta que el rey no ha sido elegido directamente por el pueblo por ello no deja de ser un buen embajador de nuestro pais. Se puede pensar que hace meritos para mejorar la imagen de la corona pero si miramos atras ha sido un gran defensor del pueblo y como toda persona tiene sus fallos.