Poner la otra mejilla





Hace unos días he entendido lo que es poner la otra mejilla. 

Todos hemos oído muchas veces esa frase de Jesús cuando dice: “A quien te abofetee la mejilla derecha, ofrécele también la otra” (Mt 5, 39). La verdad es que no siempre esto se ha entendido bien, yo por lo menos no lo había entendido completamente. El que ofrece la otra mejilla no es porque sea un masoquista o porque sea un resignado enfermizo que ante ciertas situaciones difíciles prefiere agachar la cabeza. No, no es eso. Ofrecer la otra mejilla tampoco es hacer porque las cosas se solucionen sin armar mucho revuelo, no va por ahí la cosa. Ofrecer la otra mejilla es ofrecer Amor, simple y llanamente. Ofrecer la otra mejilla es SER AMOR, proyectar desde el Amor cuando todo se pone turbio y feo. Ofrecer la otra mejilla es no imprimir violencia al que con violencia agrede. 

Ahora es fácil entender lo que es la mansedumbre, ¿verdad?






22 comentarios:

Anónimo dijo...


Dar lo que somos, lo que tenemos, nos ofrezcan lo que nos ofrezcan.

Anónimo dijo...

Saber poner la otra mejilla es tan importante y tiene tanto alcance, que es el único camino para solucionar un conflicto de raíz y de una vez para siempre.

Anónimo dijo...

Es que deberíamos de saber que si no ponemos la otra mejilla y nos enfrentamos con violencia, lo único que vamos a hacer es generar más odio y confrontación.

Anónimo dijo...

Poner la otra mejilla no es dejar que otros abusen de nosotros.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=YouOEpV9RsM&feature=related

Anónimo dijo...

La verdadera clave, no es otra que el Amor...

Todos los Cristos, Budas, Quetzalcoatl, son los Maestros de la Palabra de la Ley, y la Ley, el Dharma no es otro que el amor, no códigos moralistas o imposiciones de nadie ni siguiendo tradiciones, sino reafirmando al Espíritu dentro del Ser.
El Ser, se alcanza cuando tienes una profunda devoción peculiar y personal sobre el Si mismo. Todos adoran hacia afuera, pero el verdadero templo no está hecho de manos humanas, y mora en lo profundo del corazón del ser humano.
Si tu atención la llevas a tu corazón día y noche, si tu corazón es un amante al cual le pones atención, te revelara los secretos más increíbles de la existencia, te revelara ¿quien soy yo?, tu pregunta se contestará.

Fúndete en el corazón amante y ámate con todas las fuerzas de tu ser, vive en el corazón, habla del corazón, ama desde el corazón, porque allí mora el Brahman, lo Absoluto, escondido en forma de semilla pero listo para resurgir como el Todo que es.

Dice Rajneesh:

El ego es un iceberg. Fúndelo. Fúndelo en las profundidades
del amor para que desaparezca y tú pases a formar
parte del océano.

Jesús dice: Dios es Amor.

Rumi, el padre del sufismo, escribió: Que el amante sea borracho e infante todo el año. Que sea encantador, frenético y loco.

Ama y luego Existe...

Es todo, fuera de libros, teorías, doctrinas, no necesitas nada más.

Todo lo que se necesita es Amor...Jhon Lennon

Anónimo dijo...

Hay un dicho que dice así: “Una pelea se inicia no con el primer golpe, sino con la respuesta”.

Anónimo dijo...

“Al que quiere quitarte la túnica, déjale también el manto”.

Anónimo dijo...

“…Y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él”

Anónimo dijo...

Todos hemos sido hechos a imagen del Profundo Amor Verdadero. Lo que esa energía Omnipotente puede hacer, perdonar y amar, nosotros también podemos hacerlo, ese es nuestro verdadero poder.

Anónimo dijo...

La vida se expande cuando uno ofrece la mejilla. De lo contrario, ¡cómo se encoge!

Anónimo dijo...

Quien de verdad vive en el Amor vive plantado en la existencia. Como esos brotecillos verdes, como esa bella flor, floreciendo en la vida, aun en la tierra más árida, más inhóspita.

Anónimo dijo...

Podemos regalar tesoros si tenemos piedras preciosas, más no podemos regalar aquello que no tenemos en nuestro corazón.
Dar siempre lo mejor...aunque nos ofrezcan otra cosa.

Anónimo dijo...

Si entendemos la mansedumbre seremos mansos, dispuestos a poseer la Tierra.

Anónimo dijo...

"No imprimir violencia al que con violencia agrede", también yo pienso que eso es poner la otra mejilla.

Anónimo dijo...

Poner la otra mejilla es cambiar la ira la rabia y el dolor por amor; es una camino difícil, pero la recompensa es muy grande.

Anónimo dijo...

Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña. Sus monjes eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy
piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocer los tres rollos, únicos en el mundo. Eran viejos papiros, con fama universal de importantes y profundos pensamientos.

En cierta oportunidad un ladrón robó dos rollos y se fugó por la ladera. Los monjes avisaron con rapidez al abad. El superior, como un rayo, buscó la parte que había quedado y con todas sus fuerzas corrió tras el agresor y lo alcanzó:
"¿Qué has hecho? Me has dejado con un solo rollo. No me sirve. Nadie va a venir a leer un mensaje que está incompleto. Tampoco tiene valor lo que me robaste. O
me das lo que es del templo o te llevas también este texto. Así tienes la obra completa." "Padre, estoy desesperado, necesito urgente hacer dinero con estos escritos santos".El abad le dijo "Bueno, toma el tercer rollo. Si no se va a
perder en el mundo algo muy valioso. Véndelo bien. Estamos en paz." y lo dejó ir con el tesoro.

Los monjes no llegaron a comprender la actitud del abad. Estimaron que se había comportado débil con el rapaz, y que era el monasterio el que había perdido.
Pero guardaron silencio, y todos dieron por terminado el episodio.

Cuenta la historia que a la semana , el ladrón regresó. Pidió hablar con el Padre Superior: " Aquí están los tres rollos, no son míos. Los devuelvo. Te pido en cambio que me permitas ingresar como monje. Cuando me alcanzaste, todo me
esperaba menos que tuvieras la generosidad como para darme el tercer rollo, la confianza en mí como para creer el valor de mi necesidad y que todavía me
dijeras que estábamos en paz, perdonándome con mucha sinceridad. Eso me ha hecho cambiar. Mi vida se ha transformado".

Nunca ese hombre, había sentido la grandeza del perdón, la presencia de la generosidad excelente. El abad recuperó los tres manuscritos para beneficio del monasterio, ahora mucho más concurrido por la leyenda del robo y del resarcimiento. Y además consiguió un monje trabajador y de una honestidad a toda prueba.

El agresor espera agresión, no una respuesta creativa, inesperada, insólita. No sospecha, la conmoción, del poder incalculable de poner la otra mejilla.

Anónimo dijo...

La mansedumbre... La Humildad... es comprender la Voluntad del Ser Divino en todo lo que ES.

Anónimo dijo...

La nobleza despierta del alma, despojada de una actitud de superioridad y con humildad, manifiesta paciencia y luz, y con ese gesto se alumbra y da luz a otros. Es un gesto magnánimo y es el empleo generoso del amor.

Anónimo dijo...

Ofrecer la otra mejilla y así dar otra oportunidad al beso.

Anónimo dijo...

La vida nos da mil y una oportunidades. Nos pone esas mismas mejillas hasta que aprendemos. Una vez que vamos aprendiendo, nos ofrece la oportunidad de ponerlas nosotros como espejos de amor. Cuando sabemos exponer la otra mejilla, estamos proyectando ese mismo amor que la vida nos ha dado.

Anónimo dijo...

“Me vejaron, me flagelaron, me crucificaron, más nunca pudieron ofenderme“
Palabras de Aquel...
Poner la otra mejilla, sentir que nadie puede ofenderte. Vivir en y con la percepción inocente que impide sentir la ofensa.