Secretos en el interior de la Tierra




Hay verdades demasiado grandes, o casi mejor se puede decir que a veces hay verdades que se secuestran por ser demasiado grandes y de paso se evita que toda la humanidad participe de ellas; este es el caso de la verdad que ‘encontró’ el almirante norteamericano Richard Byrd. Este hombre honesto dejó escrito en su diario que en el interior de la Tierra existe un mundo de gran belleza donde viven criaturas que nunca hemos visto antes y seres de profunda espiritualidad que están mucho más avanzados que nosotros . 

Richard Evelyn Byrd (1888-1957) fue un explorador polar, aviador y marino de la armada de EE.UU. El almirante Byrd fue protagonista principal del reconocimiento aéreo y terrestre de la Antártida a partir del año 1928. 


Hay dos acontecimientos fundamentales en la vida de Richard Byrd, el primero de ellos tuvo lugar en 1934 cuando sobrevivió desde marzo hasta agosto en una cabaña en pleno invierno antártico, en medio del hielo, a casi 200 km. de la base más cercana; estuvo completamente solo, sin más compañía que el viento, los hielos y las auroras boreales. El segundo acontecimiento ocurrió el 19 de febrero de 1947 durante un vuelo en avión sobre el Ártico donde hizo su gran descubrimiento: que la Tierra se extendía más allá del Polo Norte, eso quiere decir que accedió a los territorios que hay en el interior de la Tierra; ahí tuvo la oportunidad de ver un mundo nuevo, o como él lo llamó el “Gran Interior Desconocido”. A partir de ese momento Richard Byrd fue obligado a guardar silencio sobre lo que había visto; fue coaccionado y amenazado por sus mandos y por las autoridades gubernamentales para permanecer callado para el resto de sus días. Sin embargo Richard Byrd escribió en secreto sus diarios. Estos diarios hoy son libros, únicamente están en inglés, aún no circulan en español. 


Si le obligaron a callar la boca, ¿qué es lo que Byrd sabía? Todo indica que Byrd no solamente llegó a las puertas del misterio en el más amplio sentido de la palabra, sino que comprobó que hay lugares en el Planeta que se tragan barcos y aviones sin ninguna explicación aparente. El no solamente tuvo intuiciones de esos lugares, sino que los vio, sacó fotos y los filmó con su cámara de cine. Logró entrar varias veces en estas ‘trampas’ gravitacionales (agujeros de gusano) y encontró formas de orientarse para poder salir de ellas. Comprobó de primera mano lo que son  los 'agujeros azules' (agujeros de gusano en medio de los océanos). Además dio su propia explicación de los ovnis, pero no en forma de teorías, sino en base a todo lo que había vivido por experiencia propia. Como militar que pertenecía a las fuerzas armadas de los Estados unidos, tenía pleno conocimiento de la tecnología híbrida recibida en base a los acuerdos secretos con extraterrestres grises, y tenía conocimiento también de la tecnología  desarrollada a través del experimento Filadelfia (con la base científica formulada por Nikola Tesla) y seguido más tarde por el Dr. Newman… Así que a Byrd le callaron la boca. ¿Por qué? Había visto mucho, sabía demasiadas cosas, y además estaba dispuesto a compartirlo con toda la humanidad. Lo pasó muy mal los últimos años de su vida pues su alma anhelaba dar a conocer 'la verdad' que había visto con sus propios ojos, una verdad que de ser conocida obligaría a reescribir por completo la historia de los seres humanos.

Para que veáis lo descarado que fue tapar la boca a este hombre, algunas de las filmaciones que hizo Richard Byrd fueron vistas en cines de la época en Estados Unidos para ser retiradas posteriormente. ¿Quién retiró esas filmaciones? Los lugartenientes del gobierno secreto en la sombra, por cierto los mismos hombres de negro que robaron los planos de la caja fuerte de Nikola Tesla cuando este murió.



En este enlace se cuenta parte de la historia de la aventura vital de Byrd, leedlo si podéis hasta el final, es como un relato de aventuras, muy ameno para un fin de semana de otoño, además hay cosas bastante interesantes: 





Ovni saliendo del cráter del volcán Popocatepetl, hace pocos días: 




Quiero incluir tres textos del diario de Richard Byrd, tres textos cortos que me gustan mucho. Son de su diario. Lo que cuenta lo vivió durante esos seis meses que pasó solo en medio del invierno antártico en una cabaña prefabricada: 

1 de mayo

Durante mi paseo vi un halo, el primero desde que me encuentro aquí. La luna parecía irrealmente brillante, y luego un sutil cambio en la calidad de su luz me hizo elevar la vista. Una penumbra se extendía sobre la superficie de la luna, y, mientras observaba, un sistema de círculos luminosos se formó en torno a ella. Instantáneamente la luna quedó rodeada de círculos concéntricos de colores, como un arco iris envolviendo a una brillante moneda de plata. La amplia banda exterior, de 19 diámetros lunares, era de color verde manzana. Este extraordinario efecto duró cinco minutos. Luego los colores desaparecieron, y una docena de rayos de una aurora brotaron del borde mismo de la luna, para desaparecer también al cabo de unos momentos. 


3 de mayo

Hoy vi una estrella al sudoeste, tocando el horizonte. Era de un brillo tal que me deslumbraba. La primera vez que la vi, hace varias semanas, tuve la fantástica idea de que alguien me hacía señales. Es una estrella curiosa, que aparece y desaparece a intervalos impredecibles, como el pestañear de una luz. 


11 de mayo

Es tarde, pero acabo de tener una experiencia que deseo anotar. A medianoche salí a la superficie para dar una última mirada a la aurora (boreal), pero sólo encontré un difuso resplandor en el horizonte, un resplandor extendido de norte a noreste. Había  conectado el gramófono mientras esperaba la medianoche. Tocaba la Quinta Sinfonía de Beethoven. La noche estaba tranquila y clara. Dejé abiertas la puerta de la cabaña y la trampa. Allí me quedé, de pie en la oscuridad, para dar una mirada a algunas de mis constelaciones favoritas, que se veían más brillantes que nunca. Pronto comencé a sufrir una ilusión: lo que veía se fundía con lo que estaba oyendo. La impresión era tan perfecta que la música se mezclaba armoniosamente con lo que estaba ocurriendo allá arriba, en el cielo. A medida que la música subía en intensidad, la vaga aurora del horizonte comenzó a pulsar y palpitar, haciéndose más brillante, para extenderse después en rayos y arcos en forma de abanico a través del cielo, hasta que el espectáculo alcanzó su máximo esplendor. La música y la luz de la aurora eran ahora una sola, y comprendí que toda la belleza era semejante y emanaba de una única fuente. 





En la foto, Richard Evelyn Byrd. Me encanta la foto por esa mezcla entre montañero, submarinista, pingüino, astronauta, monje, deshollinador, maquinista de trenes de carbón… ¡Qué sé yo cuantas cosas!






20 comentarios:

Anónimo dijo...

Byrd era un caminante incansable, amante de largos paseos.

Anónimo dijo...

Este caso nos recuerda otra vez al de los astronautas y pilotos de aviones y barcos, testigos de múltiples experiencias, pero siempre son obligados a guardar silencio, si no lo hacen son acusados de traición y revelación de secretos, con el consiguiente arruinamiento de sus carreras y de sus vidas.

Anónimo dijo...

“Un hombre no comienza a alcanzar la sabiduría hasta que reconoce que ya no es indispensable".

R.E.Byrd

Anónimo dijo...

También nosotros deberíamos de dejar abierta la puerta de nuestra cabaña para que por ella entre la luz.

Anónimo dijo...

“Vendrá un tiempo en el que la racionalidad de los hombres deberá disolverse en la nada y entonces se deberá aceptar la inevitabilidad de la Verdad. Yo no tengo la libertad de divulgar la documentación que sigue, quizás nunca verá la luz, pero debo, de cualquier forma, hacer mi deber y relatarla aquí con la esperanza de que un día todos puedan leerla, en un mundo en el que el egoísmo y la avidez de ciertos hombres ya no podrán suprimir la Verdad.”

Richard Byrd

Anónimo dijo...

Los hombres que experimentan la soledad profunda toman el sano hábito de no maldecir. No maldecir y siempre agradecer.

Anónimo dijo...

La tierra y el cielo se ensanchan.

Anónimo dijo...

Los hombres que han vivido experiencia extremas están llenos de pasión por la vida, esa pasión es un suministro extra de energía que viene precisamente del hecho de que consiguieron salvar su vida.

Anónimo dijo...

http://planetagea.wordpress.com/2012/11/23/20-11-jim-adams-en-la-nasa-apostamos-que-hay-vida-en-marte-22-11-pero-que-ha-descubierto-el-curiosity-en-marte-que-estara-recogido-en-los-libros-de-historia-astronauta-se-des/

Anónimo dijo...

Sorprende tener conocimiento de estas vidas escondidas que tanto han aportado, o que tanto han podido aportar.

Anónimo dijo...

Desde el interior de tu tierra al interior de la Tierra.

Anónimo dijo...

Byrd, hombre pájaro.

Anónimo dijo...

"Toda belleza emana de UNA única Fuente"...

Anónimo dijo...

Una teoría sobre los mamuts dice que nunca fueron animales que hayan vivido en la superficie del planeta; se trataría de animales que son de ese mundo intraterreno apuntado por Byrd y que han salido a la superficie a través de las aguas interiores que los ha depositado fuera.

Anónimo dijo...

Se van abriendo poros que muestran otras realidades y también se van abriendo poros y grietas en nosotros para percibir y ver lo que nos rodea y lo que somos en verdad.

Anónimo dijo...

"Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y reflexiones del hombre se disiparán para convertirse en nada y se tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad evidente. Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la opinión pública.

Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré aquí escrito. Confío en que todo esto pueda ser leído, en que venga un tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de personas no pueda ya ocultar más la verdad.

Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19 de Febrero de 1947".

Byrd.

Anónimo dijo...

Donde hay amor hay verdad. Cuando se busca la Verdad se encuentra el Amor.

Anónimo dijo...

Especial e impactante apunte que lanza nuestra mirada a otra realidad desconocida.
¿Cuánto se nos mantiene oculto?
El hombre quiere amordazar y evitar que otros hombres conozcan para seguir dominando el mundo.
Es de agradecer el legado de estos otros hombres en los que es más fuerte el impulso de dar a conocer lo que han visto y vivido que el miedo que han querido infundirles si hablaban.
Realmente donde vive el amor el miedo no tiene espacio.

Anónimo dijo...

Nos cuidan desde todos los lugares del Universo.

Anónimo dijo...

"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que lucha un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que lucha toda la vida: esos son los imprescindibles".


(Bertolt Brecht)