Tal es su libertad





Hoy he salido a dar una vuelta. A veces me gusta hacer viajes cortos de una forma un poco diferente a como los hago habitualmente. Nada más salir de la cochera le digo al coche: “¡Llévame a donde quieras!”. Así que he ido sorteando cruces, carreteras, caminos. Ahora estoy sentado en la ladera de un precioso valle. Tengo debajo de mí un pueblo muy hermoso con sus chopos y sus huertas. Desde aquí huelo el humo de las chimeneas que en este tiempo comienzan a estar encendidas ya todo el día. Algún buitre que vuela bajo me regala el sonido de sus alas chocando contra el viento. Es un precioso día de otoño. Mientras llegaba hasta aquí, pensaba: un día vamos a una charla que imparte una persona muy conocida, se trata de alguien que viene avalado por su gran prestigio, tiene fama de buen orador y de persona muy profunda, imparte enseñanzas para avanzar por la senda espiritual; estamos escuchándolo con atención y en un momento dado sentimos muy dentro de nosotros una gran alegría y una gran felicidad, entonces pensamos que esa alegría y esa felicidad provienen de esa persona que imparte la charla; si lo vemos de esa manera nos puede pasar que lleguemos a seguir a esa persona a todas partes, podemos llegar a mitificarlo, incluso llegar a adorarlo. ¿Qué es lo que nos sucede cuando nos convertimos en adoradores de alguien? Que tenemos la sensación de que ganamos identidad adorando al otro, cuando lo que realmente sucede es que aún no hemos comprendido que toda la alegría y toda la felicidad salen de nuestro interior. Esa felicidad y esa alegría son amor viviendo dentro de nosotros mismos. El amor no es algo que nos fue permitido experimentar porque en ese momento nos pusimos cerca de esa persona que ‘emitía’ mucho amor. No. Nosotros mismos somos el manantial de ese amor.

El amor es algo que siempre nace nuevo y que siempre es desconocido. El amor es desconocido porque nunca se repite. Desconfía de un amor que tú mismo puedas volver a reconstruir, eso simplemente son repeticiones mecánicas y proyecciones de la mente. El amor, siempre que nace, nace con un aroma nuevo. Nos deja extrañados el amor porque por todos los poros respira libremente. Del verdadero amor no sabemos qué pensar pues siempre nos deja desconcertados. Tal es su libertad.




El otoño recorre las praderas y se queda junto a los árboles del río. La foto es de hace tres días.






26 comentarios:

Anónimo dijo...

Una forma bonita de aprovechar el día.

Anónimo dijo...

Mejor salir a esos campos que manifestarse inútilmente por las calles de la ciudad, hoy que hay huelga general en España.

Anónimo dijo...

Las huelgas son siempre en las ciudades, aún no he visto ninguna manifestación en ningún pueblo pequeño.

Anónimo dijo...

En el paseo te tocaban las alas de los buitres, en la ciudad nos tocan las alas de otros buitres.

Anónimo dijo...

Algo tan básico como respirar al aire libre, lo hemos borrado de nuestra vida.

Anónimo dijo...

Lo que respiran los pulmones lo agradece el cuerpo y sobre todo el espíritu.

Anónimo dijo...

Vivir días en los que apenas pasa nada, esos son los verdaderos días.

Anónimo dijo...

El amor es como Dios, nunca se repite.

Anónimo dijo...

No es lo mismo salir a ver el otoño que ser el otoño, no es lo mismo ver las cosas que ser las cosas; seamos las cosas mismas, no su reflejo exterior.

Anónimo dijo...

Palabras exactas para pensamientos exactos para la exactitud de una vida verdadera.
Gracias.

Anónimo dijo...

Somos lo que desconocemos.

Anónimo dijo...

La vida al aire libre hace nacer nuestra verdadera inocencia.

Anónimo dijo...

Noviembre y su alma dorada...

Anónimo dijo...

Dependemos de la bombona de oxígeno que llevamos pegada al cuerpo y no nos atrevemos a salir a respirar al mismo pulmón de la vida.

Anónimo dijo...

El amor, lo No conocible.

Anónimo dijo...

Pasear junto a la naturaleza nos quita de cometer muchos errores, porque mientras estamos ahí no andamos por otro lado.

Anónimo dijo...

El apunte habla de una esencia que se revela en nosotros, algo que emerge. ¿Por qué tenemos delante el mundo y los objetos a los que llamamos 'la realidad'? Los tenemos delante precisamente para que se pueda revelar nuestra esencia.

Anónimo dijo...

Al iniciar ese paseo en coche parece que vas a acabar en un buen restaurante tomando una buena comida y no, acabas por hacer una reflexión profunda y nos regalas un bello alimento, por eso muchas gracias.

RR dijo...

Como dice una persona a la que conozco, "yo no celebro nada con el estómago". Gracias, un abrazo.

Anónimo dijo...

En nuestro interior se despierta lo que duerme, una voz y una vibración han conseguido que algo se mueva. Desaparece ‘el olvido’ y nos hacemos conscientes de las alas que tenemos; entonces esas alas se abren y comienza el vuelo.
Sólo fue necesario oír el eco para alejar el ‘olvido’.

Anónimo dijo...


"Acercaos hasta el borde.
Podríamos caernos.
Acercaos hasta el borde.
¡Está demasiado alto!
ACERCAOS HASTA EL BORDE.
Y ellos se acercaron.
Y él los empujo.
Y ellos volaron".

Christopher Logue.

Anónimo dijo...

Lo que Nos hace hermosos, esa libertad.

www.youtube.com/watch?v=0VqTwnAuHws&list=SP2FCE4EAED0A3000B&feature=player_embedded#!

Anónimo dijo...

¡Cómo, meciéndose en las copas de oro,
al manso viento, mi alma
me dice, que soy todo!

J.R.J.

Anónimo dijo...

La Libertad está ante nosotros, ¡es hora de captarla!-David Icke-

http://www.youtube.com/watch?v=AtzOX0m3pNo&feature=related

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=JDco9W-oo-0&feature=player_embedded#!

Anónimo dijo...

Este blog es una obra de arte, y los comentarios también los son, gracias de corazón.