Contra el imperio de la razón




Este modelo de vida termina, y no termina para que se cumplan las profecías, termina sencillamente porque está podrido. Está completamente podrido, de arriba abajo y hasta la raíz. Esta sensación la tenemos ahora mismo muchos de nosotros. Recientemente he preguntado a diferentes grupos de personas: "¿Conocéis algún estamento, alguna institución, conocéis de verdad algo que no esté podrido?". Todos han coincidido en señalar que no conocen nada que no lo esté. Hablo de este mundo occidental que es el que mejor conozco, el de los mercados, el de las finanzas, el de los bancos, el de la política parlamentaria, el de los grandes negocios, el de las iglesias, el de las religiones. Acaba este mundo del dinero corrupto, el de las relaciones gastadas, el de la negrura, el del engaño. Este mundo de ficción acaba. Y acaba ya. Es el final para este mundo maniatado que conocemos porque el hombre, el varón, el macho, pieza dominante en esta historia, lo ha intentado abarcar todo solamente con la razón. Con la razón este mundo es inabarcable, ingobernable y desde luego incomprensible. Daos una vuelta un día que podáis por una bolsa de valores, ved el disparate y la locura. No es que la razón produzca monstruos, es que el monstruo es la razón misma. La agresividad con la que la razón ha ido construyendo estas sociedades de hormigón y de asfalto tiene al final una variante muy curiosa, y es que se vuelve contra los que lo diseñaron, se vuelve contra los que lo diseñaron porque es antinatural, antinatural quiere decir que ha sido un robo hecho a la propia naturaleza. Ahora podemos constatar esto: la mayoría de las cosas que fueron hechas no fueron pensadas para ser utilizadas por los seres humanos; y se podría decir más: la mayoría de las cosas han sido hechas contra los propios seres humanos. Los seres humanos despiertos se están revelando ahora contra este imperio de la razón y solamente están esperando una cosa: que caiga el viejo mundo con todas sus apariencias, que caiga ya, que caiga cuanto antes, y que nazca el nuevo mundo que ya está presente en muchos corazones. 

Y en este renombrado año dos mil doce, más que acontecimientos externos, lo que está habiendo son acontecimientos internos. ¿O no? Ved vuestra vida, yo estoy mirando ahora mismo la mía. Es en nuestro interior el lugar en el que están sucediendo las cosas, es ahí donde todo está ocurriendo. 


Dos mil doce, el año de la verdad.






En la foto, restos de una vieja fábrica rota y desvencijada.







La autoconciencia de todo lo creado




Voy caminando por la ribera de un valle en el que se encuentran los monasterios más antiguos de España. Cae la tarde. A esta hora los monjes se dedican a sus rezos, pero también a esta hora las hojas silenciosas comienzan a hablar entre sí, las aguas del río inician un delicado diálogo, las nubes del cielo se comunican más allá del tiempo y del espacio. 

Se puede decir de muchas maneras, la verdad es que no sabe uno muy bien cómo formularlo, pero yo tengo la sensación de que todo es Dios, todo lo que se ve es Dios, todas las cosas son Dios. Dios lo es todo. Es una afirmación contundente y seca, incluso tiene algo de alocada, el alocamiento propio de aquello que se ha llegado a ‘ver’. ¿A ver qué? A ver cómo están constituidas todas las cosas. Decir que Dios lo es todo es lo mismo que decir que todo está unido a todo y que no hay nada separado de nada. Dios descansa en todos y en cada uno de los fragmentos que componen el universo, los universos, los distintos planos y las distintas dimensiones. A través de las diferentes religiones, incluso a través de la filosofía, se nos ha transmitido la idea de que la materia tuviera que luchar para llegar a ser Dios, cuando en realidad ya lo es. Los que dudan afirman que decir que todo es Dios es una manera de simplificar las cosas. Yo no lo veo así. Decir que Dios lo es todo es simplemente decir que eso que llamamos Dios es la autoconciencia de todo lo creado. 

Sigo caminando por la ribera del valle. Se sigue oyendo el río y sus sonoras aguas, escucho también el suave silbido del viento. Siempre pensamos que la oración es ponerse a hablar, cuando la verdadera oración es hacer que todo calle y se instale el silencio más profundo. 


Orando voy, camino de mi casa. 





En la foto, campos de primavera y nubes grises.







Hombres que no barren ni friegan





Se lo vengo diciendo a mis amigos varones desde hace ya tiempo: que un hombre necesita para su equilibrio hacer tareas en la casa, da igual que viva sólo que acompañado, da igual si hay chacha como si no la hay. Hacer la compra, barrer, fregar, lavar la ropa, planchar…todo eso calma las cabezas ardientes de muchos hombres. Sé que sacar la basura se hace con gusto porque así damos una vuelta, quizás echamos un cigarro o quien sabe, igual enviamos un mensajito a través del móvil a alguien a quien tenemos un cariño especial… Pero que no nos hablen de limpiar los baños y de planchar, eso no por favor, eso no. Lo diré sin tapujos: a los hombres que no hacen tareas en la casa se les pone cara de bobos. 

Por lo general una mujer sola lleva mejor la vida que un hombre solo. A un hombre solo se le suele caer el mundo encima porque no tiene ni idea sobre los pormenores de la vida en la casa. Cuando algún hombre se queda sólo, a menudo cae en la cuenta de que estaba viviendo en un hotel: siempre la comida a la hora, las camisas planchadas, el plan para el fin de semana perfectamente diseñado… El hombre tradicional es el ser más indefenso que hay. 

Hombres, escuchad esto: las mujeres están cansadas, la mayoría están hasta las narices. Y con razón. Al principio os pedían colaborar más en la casa, y vosotros con buenas palabras fuisteis echando balones fuera. La mayor parte de las broncas y de las desavenencias vienen por el reparto de las tareas domésticas. El hombre por lo general colabora menos de lo que dice. Todos esos hombres trajeados dedicados a la política, a los negocios, a las profesiones liberales, también los artistas, y todos esos que ganan bastante dinero, con viajes para allá y para acá, congresos, ferias, reuniones, exposiciones, esos hombres que cuando llegan a casa no dan un palo al agua… De verdad que no saben el futuro incierto que se están labrando, si lo supieran actuarían de otra manera. 

No quiero ser demasiado duro, solamente pretendo que algún hombre pueda romper de una vez por todas ese espejo que se ha construido, un espejo en el que ya no se puede seguir mirando. 






¿Qué comemos mañana? ¿Puedes poner tú los garbanzos a remojo? ¿No te importa?








Abre la mano




Un día un amigo me pidió que le acompañara a la costa para traer agua de mar. Hoy hemos hecho ese viaje. Acabo de llegar a casa. Tengo en mi ropa y en mi cuerpo el olor de la sal, las algas salen literalmente del interior de mis calcetines. Respiro lentamente. Aún siento muy dentro el penetrante olor de ese mar tan bello y tan poderoso. Mi amigo lleva un tiempo investigando sobre el agua de mar de René Quinton. El plasma de Quinton, como es conocido, salvó la vida a miles de personas hace unos cien años; él era conocedor de que el agua de mar aportaba nutrientes para sanar a los enfermos que tenían graves dolencias como el cólera, el tifus, la tuberculosis y la desnutrición, incluso el ejército francés llegó a emplear el agua de mar en los heridos en combate durante la Primera Guerra Mundial. Las maravillas del agua del mar cayeron en el olvido tras la muerte de Quinton. Los prejuicios de la industria se centraban por un lado en que él no era médico, por otro lado había una cosa muy clara y es que el agua de mar se conseguía gratuitamente, con lo que no había forma de hacer negocio, así que lo que este genio aportó a la humanidad quedó silenciado y olvidado. 

Llego con todos estos pensamientos a recoger a mi amigo en su casa. Está amaneciendo. Salimos cargados con un montón de garrafas vacías. Nos esperan algo más de tres horas de viaje en coche. El verde de los campos de primavera nos sale al paso a lo largo de todo el camino. Al llegar a la costa nos encontramos con un mar lleno de fuerza. Se escuchan los bramidos de las olas rompiendo en las rocas. El fuerte viento agita la arena de las playas. El oleaje es enorme. A ratos llueve, a ratos luce el sol. Comenzamos la faena. Pronto nos damos cuenta de que el mar nos entrega todo lo que tiene, es admirable su potencia y su generosidad. Mi amigo llega a emplearse tanto en la tarea de llenar garrafas que ni se da cuenta de que su cuerpo se está quedando helado, no puede parar de tiritar. A mí una ola me revuelca por entero. Aún mojados, seguimos llenando envases. Cuando acabamos la tarea nos sentimos como dos niños que ríen de felicidad. 

Hemos querido venir a por esta agua para ofrecérsela luego a nuestros amigos enfermos, que ahora mismo son unos cuantos. Porque el agua de mar es buena para el tratamiento de la piel, para la descongestión nasal y para combatir la deshidratación; es un magnífico suplemento para la salud en general; es un perfecto requilibrador mineral, fortalece el sistema inmunológico, desintoxica el organismo y mantiene a buen nivel al que se somete a un fuerte desgaste físico; ayuda a recuperarse de la fatiga y del estrés. El agua de mar es totalmente asimilable por las células del organismo. Es posible que ahora estemos descubriendo la verdadera importancia de lo que tenemos al lado. Este ignorado mar va a ser nuestro aliado, nuestro alimento, nuestra respiración. Todos los mares están ahí, todos los océanos. Podemos beberlos si queremos. Por más que bebamos siempre habrá más agua, nunca se va a agotar. A veces hay como una voz que nos habla y nos dice: “Abre la mano y toma todo lo que necesitas, eres merecedor de la abundancia”. Nos cuesta creer que todo está ahí para que si queremos dispongamos de ello. Pensamos y vivimos en términos de escasez y de ahorro, sin embargo en la vida de la naturaleza todo se da de forma totalmente generosa. El que ahorra lo que hace es guardar lo que le sobra, lo guarda por si acaso, algo que si lo analizamos vemos que es miedo y falta de confianza en la vida; al guardar algo, al ‘ahorrarlo’, lo que hacemos es detener una energía que debería estar en movimiento. 

Yo también bebo estos días de esta agua de mar, entra el líquido en mi cuerpo como una nueva medicina, siento que me imprime un nuevo impulso. Sin querer vienen a la memoria dos versos de Juan Ramón: 

“Despiertan todos los caminos 
mar de la aurora, mar de plata…” 


Ved si queréis este sencillo vídeo titulado “Beber agua de mar lo cura todo”; apenas dura cinco minutos: 




A estas alturas de la película es fácil darse cuenta de que uno no se salva solamente por beber agua de mar. La vida es tan basta e inabarcable que el agua de mar es tan sólo una cosa de las muchas que hay. Lo que personalmente valoro en todo esto es cuando veo a alguien que investiga y de esa forma ayuda a mejorar la vida de los seres humanos, bien sea René Quinton, mi amigo, o cualquier otra persona. 






En la foto, mi amigo recogiendo el agua de mar en una playa de Suances. Cantabria. España.









Alcanzar el destino



Lo importante no es ganar dinero, ni acumular bienes de todo tipo, ni tener mujer o marido, ni haber traído al mundo unos hijos, ni viajar, ni llevarse bien con los vecinos, ni rezar, ni meditar, ni lo que hacemos en nuestro trabajo, ni comer todos los días un alimento muy sano… Con todos los respetos para la escala de valores que tenga cada cual, para mí eso no es lo más importante. Creo que lo más importante es saber de qué estamos hechos. Si no comprendemos eso, todo lo demás se convertirá en algo superficial. Si no buceamos en nuestro propio conocimiento, seguiremos de vacaciones. Trabajar, lo que se dice trabajar, es saber cómo está conformada nuestra conciencia. La conciencia, testigo vivo de todo lo que vive. 

Entonces digo, me digo: para acometer la tarea de saber lo que somos hay que vivir en medio de la paz y del silencio, no en medio de la agitación y de la prisa. Tengo conocimiento profundo de que soy sin causa, soy más allá del tiempo y del espacio, soy algo conectado a un imán llamado Yo Superior, copia exacta de la Divinidad. Estoy desplegado en una realidad multidimensional. Ahora mismo me expreso desde este plano tridimensional, aunque mi esencia es infinita y también es eterna. La realidad que vivimos la creamos nosotros mismos, nosotros somos los creadores de nuestro mundo, por eso nosotros podemos cambiar y transformarnos. Todo lo hacemos nosotros con nosotros mismos. La armonía es la ley eterna que gobierna todas las cosas. Sabemos cómo somos por dentro cuando podemos vivir en soledad, no una soledad dolorosa que implique vivir aislados del mundo, sino una soledad que nos ayude a ser capaces de estar a solas con nuestro propio corazón. Soledad, serenidad y calma. Por ese orden. El mayor conocimiento es el conocimiento de un corazón humilde, el corazón humilde que sabe que no sabe, por eso decide no preocuparse y, más que dedicarse a la tarea de acumular conocimiento, lo que decide es contemplar el espectáculo de la vida y vivir siempre en el Amor. Alcanzar el destino es conocer nuestra naturaleza real, en ese momento la vida se convierte toda entera en alegría y bendición. Todos los que así lo viven irradian luz, incluso aunque no lo sepan. Los sencillos, los que no están ávidos de reputación, los que se ocultan a los ojos del mundo, ésos que no desean nada para sí mismos, esos que saben que se puede vivir en paz, ellos son los sabios, ellos son los que lo saben. ¡Miradlos a ellos! ¡Miradlos! 





En la foto, el viento arrastra con fuerza la arena de una playa. Mar Cantábrico.







La misma bandera





Hoy comentamos otra foto que ha aparecido en la prensa en estas últimas semanas.

Hace poco se han reunido Obama, presidente de los USA, con Medvedev, presidente de Rusia.  La foto no tiene desperdicio, desde esa araña-lámpara que cuelga del techo, hasta la disposición de ellos dos y las banderas. Las banderas parecen estar hablando y lo que dicen es:  "el mundo está repartido en dos trozos, en dos mitades. El poder en el mundo es cosa de dos…". Tengo que agradecer a mi amigo Juanca que me abrió los ojos para poder ver esta foto, y es que la bandera de los estadounidenses y la de los rusos ¡¡¡Es igual!!! ¡¡¡Son los mismos colores sólo que dispuestos de diferente manera…!!! ¿Qué quiere decir? ¡¡¡Que son lo mismo!!! Juegan a que son diferentes, pero en el fondo son la misma cosa. Ellos han jugado y juegan a un juego pactado. Ahora doy un pequeño salto y lanzo esta pregunta: ¿Cómo fue que colocaron las bases americanas en España? (en otros países las han colocado de igual manera), pues diciéndonos que había un bloque soviético que en cualquier momento podría atacarnos. Ahora descubrimos que el bloque norteamericano y el soviético eran el mismo, eran lo mismo, son lo mismo. Las bases, que no son para defendernos de nada, sino para invadirnos si llegara la ocasión.

Estos teatros de representación nos están vendiendo todo el tiempo el poder que tienen unos pocos y cómo todos tenemos que escuchar lo que dicen, mientras la gente se muere de hambre. La diplomacia es el cruel juego de las apariencias. El otro día paseando tuve este pensamiento: los políticos son personajes que nos lanzan veneno directamente a la cara, y en la mayoría de los casos, nos lo tragamos.







Un orden nuevo




Voy caminando por un camino de tierra. Comienza a llover. Me pongo un chubasquero. Llegan a mí oleadas de pensamientos. Hoy he tenido noticia de que a un amigo muy querido le acaban de diagnosticar una grave enfermedad. Como los pensamientos llegan muy rápidos, me detengo para apuntarlos; al poco de empezar a escribirlos tengo que dejarlo porque lo que voy escribiendo se va borrando con las finas gotas de lluvia. La lluvia me borra las ideas, parece un título de algo,  pero en realidad no lo es, es lo que está sucediendo. Llego a casa completamente empapado, me cambio de ropa y escribo directamente en el ordenador: “Hay algunas remisiones espontáneas de cáncer y de otras enfermedades que son inexplicables para la ciencia médica actual. Cuando algo penetra en nuestro ser de manera muy intensa, o cuando logramos un discernimiento puro de algo, puede ocurrir que se genere un cambio total en nuestras células cerebrales, desmontando de esa forma conexiones neuronales erróneas y estableciendo un orden nuevo, o más bien poniendo orden donde antes no lo había. Para este proceso es muy importante que prestemos atención a las personas con las que hablamos, si estamos completamente atentos al hablar con ellos, lograremos encontrar las respuestas a las preguntas que en ese momento nos estamos haciendo. Yo soy consciente de que una vez en mi cerebro se produjo un cambio instantáneo que me libró de padecer una grave enfermedad. Ese cambio ocurrió a través de la quietud del amor, pero no del amor por algo o por alguien. La quietud del amor, así, sin más, algo sentido en lo profundo del corazón, algo que llegó en mitad de la noche. La quietud del amor puro, algo que se hizo presente en el vacío total, pero que apareció de forma sencilla e inesperada; una vez que se hizo presente, pareció afectar al cerebro, a mi cerebro; eso hizo que el cerebro comenzara a ser como no había sido antes: se volvió fresco, ágil, ligero. Así fue. Así lo viví. Doy fe de ello. 

Lo que nos mata no es la enfermedad, es el miedo a morir”. 



En la foto, el cielo del atardecer. Ayer mismo.






Ese soplo de viento




Hace unos tres meses me encontré de forma fortuita con una amiga que durante los dos últimos años ha estado viviendo en la India. Sus viajes a ese país se remontan a varios años atrás y tienen que ver con una intensa búsqueda espiritual. Creo que se trata de una búsqueda sincera, sin ninguna pose, una búsqueda que conlleva una gran claridad mental para poder dejar atrás todo un mundo como el nuestro que ya no le vale, por más que le dé el sustento material necesario. Me dijo que ha viajado en todo este tiempo como tres o cuatro veces entre la India y España, y que estos viajes han tenido que ver con temas como arreglar el pasaporte, visitar a su madre que ya es muy mayor, y sobre todo comparar aquella vida de allí y ésta de aquí. Según ella hay una diferencia muy clara entre vivir en España y vivir en la India: “Aquí estamos fuera de Dios, o cuando menos entramos y salimos. Allí están siempre dentro, todo el tiempo, siempre en Dios, en su íntimo corazón. Aquí hay que hacer esfuerzos si queremos meditar, con el yoga y con un montón de cosas más relativas al espíritu; allí no, allí es todo mucho más natural. Aquí todos los rituales son lentos y pesados, allí es al contrario, en cinco minutos te montan un altar en la calle con todo lo que eso significa, y no tanto por el significado formal sino por la energía que eso desprende”.  Y me dijo que no mitificaba para nada aquella vida, que allí también hay malos rollos y gente antipática y mucho caos social, pero que destacaría por encima de todo que allí no hay que hacer casi ningún esfuerzo para conservar el halo espiritual; me dijo que para conservar aquí ese halo espiritual hace falta establecer una especie de lucha. “Aquí las actividades de la vida muchas veces nos distraen de la verdadera vida. Allí Dios puede hablar al corazón del hombre y el hombre puede entender, entender a la primera. Aquí da la sensación de que todavía no incluimos a Dios en nuestras vidas. Aquí sopla el viento y para ese soplo de viento buscamos cien interpretaciones diferentes; allí no, allí ese soplo de viento tiene toda la carga y todo el despliegue de la divinidad. Solamente hay que sentirlo”.





En la foto, el soplo del viento dejó ese cielo gris en medio de los sembrados. Hace unos pocos días.







Once frases



Once frases para un día once.


Decía San Ignacio de Loyola:
“Para aquellos que creen, ninguna prueba es necesaria. Para aquellos que no creen, ninguna cantidad de pruebas es suficiente”. Y es verdad. Aún así, aquí van algunas frases sobre el fenómeno ovni, once exactamente. Y no son frases dichas por cualquiera:

-“Cuán pequeño sería Dios si después de haber creado este inmenso Universo poblara en él únicamente al diminuto planeta Tierra. Ese no es el Dios que yo conozco”.
Papa Juan XXIII

-“Seguiremos viendo con la boca abierta esos discos luminosos que ya eran familiares en las noches de la Biblia, y seguiremos negando su existencia aunque sus tripulantes se sienten a almorzar con nosotros, como ocurrió tantas veces en el pasado, porque somos los habitantes del planeta más provinciano, reaccionario y atrasado del Universo.”
Gabriel García Márquez. Escritor. 

-“Si supiéramos toda la verdad, las películas de ciencia ficción serían algo de niños”.
Juan José Benítez, escritor e investigador Ovni. 

-“Sabemos perfectamente lo que vinos allí fuera, pero no podemos contar nada… Aún así, vimos cosas allá fuera”.
John Glenn. Ex astronauta estadounidense.

-“Los platillos volantes son naves interplanetarias”
Hoyt Vanderverg, ex sub director de la CIA. 

-“El ser humano del Planeta Tierra es un producto fabricado por seres inteligentes que poblaban el Universo o parte del mismo mucho antes de nuestra existencia. Estos seres nos han puesto en el Planeta que hoy poblamos y siguen controlando de cerca nuestra evolución. Nunca han dejado de encauzar sutilmente el curso de nuestra historia”.
Andreas Faber Kaiser, fallecido investigador Ovni.

-“Es un fenómeno auténtico de trascendental importancia para el hombre, sin embargo por alguna razón, se nos esta ocultando”.
Dr. Jimenez del Oso, investigador Ovni ya fallecido.

-“Hay gente que llama locos a los que contactamos y creemos en extraterrestres, sin saber que ellos son más locos no creyendo en ellos”.
Carlos Beleván. Contactado peruano, fallecido el 11 del 11 de 2003.

-“En ningún momento los astronautas han estado solos en el espacio, siempre ha habido una constante vigilancia por los ovnis”.
Scott Carpenter. Ex astronauta del Proyecto Mercury. 

-"Si tuviera libertad para contar lo que vi en el espacio, el mundo quedaría estupefacto."
Georgiy M. Grechko, cosmonauta ruso que participó en varias misiones Soyuz y Salyut.

-“Los ovnis que aparecen en los relatos bíblicos y los que se muestran en pinturas que están colgadas en las más famosas pinacotecas del mundo, son los mismos que vemos ahora, ellos entran y salen de diferentes planos y dimensiones a través de agujeros de gusano dispuestas para tal efecto”.
Sixto Paz Wells. Escritor e investigador del tema Ovni.



El ex-ministro de defensa de Canadá, Paul Heyller, habla abiertamente durante nueve minutos y medio. Su testimonio tendría que abrir los telediarios de medio mundo:

http://www.youtube.com/watch?v=rUfomO6yKv8&feature=related





Encima del torreón de más altura del Alcázar de Segovia, un poco a la izquierda, se puede ver algo pequeñito y muy brillante. Es una foto del año 2005.







Con el culo al aire




Ahora mismo conozco a varias personas que están pensando en dejar su trabajo, sencillamente su espíritu les demanda ya otra cosa, otras cosas; no es que estén debatiéndose de forma dramática para tomar la decisión, pero digamos que hay algo que les está empujando de una forma bastante clara para que lo hagan, o por lo menos para que no dejen de intentarlo. El que esto escribe hizo eso mismo hace ahora veintisiete años. Se debatió durante un tiempo, tuvo incluso que enfermar para comprobar una vez más que el cuerpo nunca nos engaña –somos nosotros los que engañamos al cuerpo- y finalmente pude tomar la decisión. Nunca me he arrepentido de haberla tomado, aunque reconozco que el camino no ha sido fácil. A pesar de no haber sido fácil, ha sido muy hermoso, y lo está siendo. 

Los miedos que llegan cuando uno piensa en dejar su trabajo son más o menos estos: lo primero que viene a la cabeza es que uno morirá de hambre; lo segundo que pensamos es que nos vamos a ver obligados a ‘recular’ e irnos a vivir a casa de nuestros padres; y lo tercero es que tendremos que volver con las orejas gachas al mismo trabajo que dejamos. Como se puede ver, son todo miedos. Si hay miedo, poco se puede hacer. Alguien con miedo es alguien que se manipula a sí mismo. 

Es cierto que cuando uno opta por irse del trabajo que solamente le da dinero para vivir se queda con el culo al aire; es cierto también que esa inseguridad nunca nos va a abandonar, hay que hacerse a la idea, y es cierto que eso que dicen algunos de ponerse a trabajar para el universo no siempre funciona, no funciona porque sencillamente eso no dejan de ser cuentos de Antoñita la Fantástica. Sabemos que la vida es más simple y ramplona. Vemos a muchos tirados en la calle y, la verdad, eso no lo queremos. Dice Jean Luc Godard que el que tiene un trabajo fijo sufre de angustia permanente, sin embargo el que tiene un trabajo inestable (pero muy amado, muy querido y muy deseado) tiene angustia de vez en cuando; así que ya podemos elegir: o tener angustia siempre o tenerla de vez en cuando, pero algo de angustia vamos a tener. 

Cuando uno barrunta la posibilidad de dejar ese trabajo alimenticio para lanzarse a la tarea de hacer lo que su espíritu le está pidiendo, puede hacerse de entrada esta pregunta: ¿Hasta dónde estoy dispuesto a llegar para poder hacer lo que realmente quiero? Cuanto más arriesguemos en la decisión, más fruto hallaremos en el nuevo camino. Con esto, como en todo, el reto no está en lo que uno piensa, el verdadero reto está en lo que uno hace, porque es haciendo como tomamos el timón de nuestra vida, porque pensando, pensándolo mucho, lo único que hacemos es postergar la decisión. 

Me permito incluir ahora algunas frases, verdaderas joyas, de un viejo maravilloso llamado Jonas Mekas, un director de cine de 90 años, un ejemplo de tesón y de supervivencia: “Si hay ideas, hay dinero. Cuando el dinero para hacer lo que te gusta no llega, es que no hay verdaderas ideas. Y tenemos que pensar que el problema es siempre la solución. Si usted tiene una necesidad, no tenga miedo y la propia necesidad le dará la solución... ¿No tiene dinero y quiere hacer algo? ¡Pues hágalo! Haga lo que tiene que hacer y llegará el dinero. Experimento, avanzo, juego, me divierto... Y no quiero reconocimientos ni distinciones ni medallas. ¡Quiero trabajar con amigos!”. 

Me viene ahora a la mente parte de la letra de una preciosa sevillana rociera cantada por los Romeros de la Puebla. Estos dos versos no van en este orden, pero dicen más o menos así: 

“Yo conocí un camino hace mucho tiempo ya, sin límite ni frontera… 
Dile a los vientos vecinos que no hay camino de vuelta”. 

Ved esta sevillana porque es una maravilla, ahora que ya falta poco para la Feria de Abril. La música y la letra infunden una alegría especial: 


Tuve la suerte de estar presente en la mayor parte de ese rodaje. Se trata de la película “Sevillanas” de Carlos Saura. 





En la imagen, Eva Yerbabuena en un fotograma de la película “Flamenco Flamenco”, también de Carlos Saura.






He muerto y he resucitado



Pascua de la Resurrección. De los cuerpos y de las almas. Nos regalamos una bonita canción de Los secretos que se titula “Pero a tu lado”. La letra dice así:

“He muerto y he resucitado.
Con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado.
He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado”.



http://www.goear.com/listen/6e231e7/pero-a-tu-lado-los-secretos



En la imagen el cuadro titulado “Yo estoy con vosotros” del pintor y amigo Mariano Carabias, cuya exposición “Los hombres que miran al sol” se clausura hoy en Segovia. Este maravilloso cuadro forma parte de esta exposición... y la preside.






El vaciamiento de Cristo



Tenemos en los altares a uno que no profesaba nada de lo que nosotros profesamos. Ese al que llamamos Jesús de Nazaret no tenía un trabajo conocido, ni casa, ni familia, ni dinero, ni posesiones, no manejaba ningún negocio, nadie lo patrocinaba, además estaba siempre al lado de los pobres y de las prostitutas. Lo tenemos como modelo pero nos da miedo seguirlo, más bien hacemos todo lo contrario de lo que él decía. En realidad la divinidad lo tenía difícil con Jesús porque ¿cómo se las arreglaría Dios para manifestarse a través de lo que él hacía? Él no vendía ninguna terapia, no promocionaba ningún centro alternativo, no cazaba, no pescaba, no tenía un huerto, no era pastor ni albañil, tampoco era jornalero, ni artesano, ni médico. No era agricultor ni ganadero, no era prestamista. Era pescador pero solamente pescador de hombres. Además él no era creyente de nada. Como dice un hijo mío: “Jesús ni siquiera iba a misa porque entonces aún no se había inventado, sería él mismo el que la iba a inventar la víspera de que lo mataran…” 

Dios no actuaba en las cosas de Jesús porque Jesús no tenía cosas, Dios actuaba en Jesús mismo, dentro de su propio ser se colaba Dios. Con Jesús de Nazaret pasa lo mismo que con el zen, que no hay nada que comprender. 

La explicación sobre Jesús es él mismo, no todo lo que le rodea. 


La misma doctrina de Jesús apenas son dos frases. 

Jesús lleva al lado opuesto al pensamiento regido por la razón, para él no hay razón que valga.

¿Cuál es para mí el mensaje de Jesús? Disolverse en el amor, desprenderse, desaprender, negarse a uno mismo, extasiarse y unirse a Dios a través del corazón. Ese es su vaciamiento. Esa es su verdad. Qué simple y qué verdadero. 

Es lógico pensar que él no quisiera tener seguidores, porque los seguidores se hacen adoradores del maestro y a él eso no le gustaba; lo que a él le gustaba, y le gusta, es que a través de un proceso de despertar espiritual las personas lleguen a conocerse a sí mismas y a ser libres. 





En la imagen, un fotograma de “Emergence”, parte de una videoinstalación de Bill Viola.






Las manos que sangran




Voy de viaje. He parado para estirar un poco las piernas. Los campos aquí son llanos, con páramos altos y pocos árboles. Las pequeñas hondonadas que se ven tienen escasa profundidad y están pobladas por juncos de poca altura. Estoy al lado de una viña. Me viene ahora el recuerdo de cuando era niño e iba a las viñas a retirar los sarmientos de la poda, lo que allí en mi tierra se llamaba ‘ir a coger palos’. Allí la viña tiene el nombre de 'majuelo'. Mientras el abuelo o el padre podaban, uno iba cogiendo los palos que quedaban esparcidos alrededor de las cepas y a lo largo de toda la viña. Había que colocarlos debajo del brazo con el corte para un mismo lado, y cuando el brazado se te caía ya de grande, había que buscar una vara larga atravesada, se los dejaba encima de esa vara para que luego el padre o el abuelo los pudieran atar. Era una labor que duraba horas y horas, lo hacíamos durante días enteros. Como imágenes vivas llegan ahora aquellas ásperas y grandes manos de mi padre y de mi abuelo, envueltos en arañazos sangrantes. Casi siempre relaciono esta labor con la Semana Santa, y relaciono también esas manos que sangraban con el costado, las rodillas y los pies sangrantes del cuerpo del Cristo crucificado. "Tomad y bebed que esta es mi sangre. Este es el cáliz de salvación. Haced esto en conmemoración mía". Aunque este trabajo de recoger palos era duro para mí -a ratos puedo decir que muy duro- doy las gracias por haberlo podido hacer pues a cambio vi los cielos más hermosos que uno pueda imaginar, creo que por eso a los doce años comencé ya a hacer fotografías, de alguna manera intuía que ahí había una pintura constante que podía ser captada... ¿Para luego poder ser compartida? Puede ser. El gran pintor de todo nos pone eso delante de los ojos para que miremos y para que, si queremos, lo dejemos registrado. No es tanto la belleza almacenada por puro afán coleccionista, sino vivirlo con intensidad y de paso hacer una crónica viva de esta vida que vamos viviendo. Es hermoso vivir aquí en la Tierra, aunque a ratos la experiencia nos queme por su dureza. Como por arte de magia me he encontrado ahora mismo con este texto de Charles Peguy, un texto que copié a mano en una pequeña libreta hace ahora por lo menos veinte años: “Los antepasados con el pie hábil, los hombres nudosos como vides, enjutos como cepas, delgados como sarmientos, se convirtieron de nuevo en cenizas. Y las mujeres en el lavadero, las mujeres que hacían rodar los grandes y pesados bultos de ropa, las mujeres que lavaban la ropa en el río. Mi abuela que guardaba las vacas, que no sabía leer ni escribir, a la que se lo debo todo… Definitivamente lo más importante es tener cada vez menos”. 




En la foto, una obra de Josep María Subirachs. Monasterio de Montserrat. Barcelona.






Huelga




Analizamos otra foto de la prensa diaria. ¿A que parece sacada de la primavera árabe? Pues no, es de la huelga general que tuvo lugar en España hace cuatro días, concretamente el pasado 29 de marzo. En la foto se ve a un grupo de jóvenes y en particular a uno herido en un ojo debido a una carga policial en Carabanchel (Madrid). 

Jóvenes asustados y con miedo, en particular el que está a la izquierda del herido, que parece que se va a desmayar. Lo primero que llama la atención de la foto es que son todo hombres. Siempre he sospechado de los lugares donde he visto que todo son hombres: cuarteles, conventos, fábricas, equipos de fútbol… 

Lo llaman huelga general pero ni es huelga ni es general, es un acto más de esta sandez que nos obligan a representar. Huelga decir que la huelga es ideología de unos pocos cumplida al dictado en el escenario de la calle por estos pobres y desasistidos. Hacemos de público para sus consignas. Los jóvenes ponen la sangre mientras que ellos, los de la élite, solamente hacen que teledirigir con sus palabras. Palabras huecas. Son palabras huecas porque en el fondo no quieren hacer nada. 

Cuándo nos enteraremos de que es algo pactado, y promovido por las élites con ahínco desde hace mucho tiempo, que en todos los países haya dos partidos políticos que en realidad son el mismo. Los sindicatos forman parte también de ese pacto. Por el rostro los conoceréis. Solamente viendo la cara de Cándido Méndez y de Toxo se entiende todo, no lo digo con tono despectivo, simplemente lo digo porque los expertos en casting los han elegido muy bien para ese papel. Además, estos dos personajes van juntos a todas partes, es un binomio que se ha unificado casi en una sola figura, es que parece que cada uno por separado no representa ya nada, así que se han visto obligados a juntarlos para que parezcan algo. Dicho lo cual no estaríamos hablando de “los sindicatos”, sino del sindicato, de uno único. 

La prueba de que una huelga general es una mentira es que todo lo programan para un día, en este caso para el día 29. ¿Y el día 30? ¿Y el día 31? Si la situación es tan grave habría que hacer una huelga indefinida. ¿A que no proponen una huelga indefinida? No, de eso nada. Dicen que le dan al gobierno un mes para negociar. Como dice un amigo: “Si es que no hay nada que negociar, lo único que hay que hacer es revertir el sistema”. 

Policía, Ejército y Guardia Civil están despertando. Un evento de verdad potente para conmemorar este 2012 sería que estos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad decidieran un día apuntar no hacia el pueblo llano sino hacia los que nos oprimen. Mirad estas declaraciones que han aparecido hace cinco días, las ha hecho un ex alto mando del ejército español (un ‘insider’) aparecidas en la página del periodista y escritor Rafael Palacios:


“En misiones en el extranjero algunos oficiales dieron un paso atrás, no por cuestionar las órdenes, sino por cobardía, así que el suboficial tuvo que hacerse cargo, hablamos del Ejército de Tierra.
En general las órdenes se cuestionan, aunque se terminan cumpliendo.
Impensable hace años.
La formación es escasa o muy escasa. Los nuevos oficiales de campo
(Alférez, teniente, Capitán) van mal preparados. Saben mucho de idiomas e informática; pero de valor y sacrificio saben poco. Los oficiales de mando están pendientes de hacer la pelota para ascender y les importa poco qué han de hacer con tal de conseguir puntos. A los suboficiales, por regla general se les da un preparación muy básica, a veces elemental. Ya no digamos de la tropa. Todo este conjunto son puntos débiles a la hora de cumplir misiones, órdenes o acatar la disciplina. Así que es una ventaja para los ciudadanos si al poder militar le ordenan algo contra la población civil.
De la Benemérita ni digamos, oficiales adiestrados en el anacronismo.
Estos pretenden imponer disciplina a los que están por debajo que son la inmensa mayoría, y se los comen por sopa. El Guardia Civil está hasta donde te puedes imaginar del sistema. Salvo cuatro depravados que pertenecen a grupos especiales, los demás no harían nada contra la población. Se quejan de las condiciones de trabajo, de remuneración, del servicio desproporcionado. De tener que poner multas para que no les toquen las nóminas….
La policía: retiraron a los mayores y han renovado la plantilla con
jóvenes que se lo tienen creído, pero que conocen perfectamente las
carencias de las fuerzas de seguridad del estado a la hora de ponerse
delante de la población, saben que tienen todas las de perder por muchos motivos. En general, la mayoría se anda con cuidado en su trabajo para no granjearse más miradas de sospecha en sus actuaciones. Los inspectores y demás jefes están más inclinados a cumplir cara a la política que se les marque para hacer méritos que a otra cosa. Los mandos intermedios (Oficial y Subinspector) pintan poco o nada.
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Te digo más, el cambio de uniformidad en la policía y la benemérita obedece a ofrecer una muestra más dura de los agentes, dado que ahora van con botas (como los militares en uniforme de combate) y con uniforme muy parecido al de los soldados, hay que dar miedo al ciudadano con la vestimenta, aunque dicen que fue por otros motivos como el de comodidad, pero no es así, y tú de esto entiendes. Les han quitado la corbata y los zapatos que daba apariencia agradable, y ahora, todo de azul o verde dan más miedo, más los policías. Añado que en las Fuerzas Armadas el material escasea, salvo
algunas unidades muy concretas. Que la UME (Unidad Militar de Emergencias) se lleva la mejor parte del presupuesto dado que se dedican a labores humanitarias y eso políticamente da mucha rentabilidad. Lo saben en el ejército y molesta mucho. Aquellos
lugares (unidades ya establecidas) donde la UME ha sido acoplada, a piñón, tienen tiranteces debido a que de golpe donde había un Coronel al mando ha llegado otro que tiene ciertas prioridades, y hay líos internos. Ya sabes, unes dos prima donnas y surge el follón. Te podía contar más cosas de mi etapa en una escuela militar.
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Una fragata de las que están en misiones fuera, al mes cuesta un millón de euros. Los aviones P3 Orión que están en misión por los piratas, están volando como pueden. Tiene muchas horas de vuelos los motores y los repuestos llegan tarde, así que hacen lo que pueden para salir a volar, e imagino que los pilotos, a los que bien conozco, sabrán que se la juegan continuamente debido a las motorizaciones. En fin, que estos pobres diablos que se ofrecieron para ayudar a su país se ven envueltos en montones de jugadas que los dejan en bolas la mayor parte de las veces. Están muy quemados, y en especial los que están en Afganistán no van muy voluntarios que digamos. Los dos helicópteros que cayeron por accidente en Afganistán
allá por el 2008, si no recuerdo mal, realmente fueron derribados, y lo
sabía todo el alto mando, pero lo camuflaron. Esto es un desastre por donde lo pilles”. 

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Hoy, lunes de semana santa, estos chicos de la foto son un auténtico paso de semana santa, la tensión del cuadro se parece mucho a cuando prenden a Jesús en el huerto de los olivos. ¿Tenemos ojos para ver al cristo viviente que sufre en estos días? ¿O solamente tenemos ojos para el cristo histórico mitificado y momificado, ese cuyo 'recuerdo' no nos trae ningún problema? Lo más difícil es tener ojos para ver lo que ahora mismo está pasando por delante de la puerta de nuestra casa.







Sentimentalismo




Este apunte ha nacido del anterior. Ha habido personas que han preguntado por el sentimentalismo, cuándo se da y cómo lo podemos distinguir de lo que no es sentimentalismo. Pues bien. 

Vivimos en una sociedad que vive presa de los sentimientos, enferma casi de sentimentalismo. La política es sentimentalismo, los deportes lo son, casi todos los artefactos generados por la industria del cine y de la televisión lo son de igual manera, las relaciones personales, los mismos matrimonios, la familia, la mayor parte de las relaciones laborales, y tantas y tantas cosas. 

El sentimentalismo no son los verdaderos sentimientos. El sentimentalismo es un amor que aún no ha madurado. Recuerdo ahora algo que una vez oí contar de la madre de León Tolstoi. Por lo visto Tolstoi decía que su madre era una muy buena mujer porque siempre lloraba en el teatro, como si llorar en el teatro fuera significativo de algo… Por lo visto la citada madre de Tolstoi tenía un sirviente que solía ir con ella a los teatros lleno de pañuelos porque le hacían falta a la madre durante toda la representación, por lo visto se pasaba todo el rato a lágrima viva. Decía Tolstoi que le sorprendía que su madre fuera al teatro en Rusia también cuando más nevaba, en medio del crudo invierno, con muchos grados bajo cero, y que estuviera dentro tan tranquila mientras el conductor del carruaje se quedaba esperándola fuera, congelándose a causa del frío tan intenso; pero la madre, impasible, no se acordaba para nada del sirviente que estaba en medio de la nieve y de la ventisca, ella derramaba lágrimas 'sentimentales' a causa de algo inventado que estaba viendo en el teatro, pero para nada tenía en cuenta a aquel hombre real de carne y hueso que muchas veces enfermaba gravemente a causa de las bajas temperaturas. Eso es el sentimentalismo. Una persona presa del sentimentalismo simplemente vive sueños y vagas ilusiones, emociones fugaces, fantasías, siente con facilidad, con facilidad ríe y llora, pero todos esos sentimientos son paja que se lleva el viento; puede incluso flagelarse, puede sentirse muy afectado por la pobreza del mundo y por las injusticias sociales, pero en el fondo de su corazón están desplegados el ego y el deseo, que en realidad son los resortes de una vida dominada por el sentimentalismo. 

Un paso importante en la calidad y cualidad de un cerebro es cuando pasa de ser sentimental a ser compasivo. Así como el sentimentalismo se alimenta de emociones agitadas, la compasión es puro amor calibrado. Los sentimentales lloran lágrimas de cocodrilo, sin embargo los compasivos se juegan la vida. ¿Por qué? Porque trabajan con una materia que es realidad pura. Un compasivo no se engaña, vive asentado en la realidad. Un sentimental vive todo el tiempo en el autoengaño. El sentimental se inventa la realidad, el compasivo no se la inventa, antes al contrario, hace que la realidad sea vivida en amor. La compasión es ese amor que finalmente ha madurado. 





En la foto, un compasivo árbol florido. Estos días de atrás. Ya primavera.