Reconozcamos




Reconozcamos todas las veces que hemos querido morir, reconozcámoslo ante nosotros mismos. No es ningún pecado. No es ningún crimen. Ahora que acaba el año, hagámoslo como un ejercicio de desnudez y de sinceridad. Desnudez y sinceridad máximas. Probablemente hayan sido muchas veces las que hemos querido morir, ¿no es verdad? En mi caso puedo decir que han sido varias, bastantes. “No puedo más. No voy a poder soportar esta situación. Estoy sólo y perdido. No tengo dinero. No tengo amor. No hay trabajo. Casi mejor que acabe todo y que acabe cuanto antes…”. Cosas de este tipo nos hemos escuchado decir interiormente. 

Este apunte no es fruto de una repentina depresión o de una tristeza amarga, no. Yo no me siento así, sin embargo muchos sabéis que este blog intenta ser una cartografía de la conciencia humana, y esto pertenece también a la conciencia de los humanos. Es de ley reconocer lo que es, y esto es, existe, ya lo creo que existe. 

Dudo que haya un solo lector de este blog que no haya deseado morir alguna vez. Dudo que haya alguno que no haya estado desesperado y haya pensado en la muerte como la única puerta para la liberación. Todas las veces que hemos pedido morir lo hemos hecho para no sentir más, para no pensar más, para no ver más, para no dudar más. Pero, ¿querer morir significa no amar a la vida? No ama más la vida quien no ha deseado nunca morir. En realidad querer morir significa amar la vida más que nunca, porque en el momento en el que deseamos morir es cuando la vida nos está atravesando con su máxima profundidad. 

Si lo pensamos bien quien desea morir ya ha muerto. Desear morir es morir ya. Hay deseos que se quedan volátiles en nuestra mente, sin embargo otros se ejecutan mientras los estamos deseando, creo que éste es uno de ellos. Cuando uno se plantea la muerte en realidad se está planteando un nuevo estado de conciencia, por eso es tan importante el estado de conciencia en el que vivimos. 

Del baño de la vida todos salimos mojados, nadie sale seco. 

Lo previsto, lo esperado, siempre cansa, por el contrario la idea de morir, la idea de desaparecer, por ser inesperada, nos espolea y nos lanza hacia lugares desconocidos. 

Quien ya ha despertado en su conciencia sabe que desear morir es desear vivir, porque en realidad nadie muere. Quien desea morir desea vivir de otra manera, y no es malo desear vivir de otra manera. Aunque nuestro cuerpo haya deseado alguna vez la muerte, la esencia de lo que somos vivirá para siempre. 

En este año que ahora muere, morimos también con él. Para resucitar a lo nuevo.

Tener el valor de renacer. Eso es todo.







Cuatro jóvenes





Cuatro jóvenes de menos de veinte años se juntan para hablar con una persona de cincuenta y tres, el mismo que ahora está escribiendo esto. No se han juntado estos jóvenes expresamente, ha sido una casualidad difícil de explicar la que ha propiciado ese encuentro, y el encuentro en particular conmigo ha sido una doble causalidad. Bendigamos las causalidades. De entrada estos jóvenes simpáticos y despiertos odian la filosofía y así me lo hacen saber nada más conocernos; yo les digo que por favor no la odien, que intenten amarla. Me dicen que la odian porque les obligan a estudiarla y porque no la entienden. Les digo que si quieren podemos charlar un rato. 

-¿Por qué no entendemos la filosofía? ¿Por qué no nos gusta? 
-Se ha tenido y se tiene miedo de la filosofía porque normalmente los que hablan de ella no aman el verdadero conocimiento, la mayoría de ellos ni son profesores, ni son investigadores, ni se sienten servidores de la verdad. Hay muy pocos filósofos. Los verdaderos filósofos suelen estar apartados de la vida social. 

-¿Y por qué? 
-Porque para pensar se necesita tiempo y silencio. 

-¿Qué es un filósofo? 
-Un filósofo es como un viejo pintor que con un solo trazo quiere explicar el mundo. El filósofo en realidad es un artista, pero no un artista que crea objetos artísticos, sino un artista que sabe que la vida es un arte y que hay que vivirla como tal. Un filósofo es alguien que te enseña a vivir. 

-Pero es que los filósofos son tipos por lo general muy complicados… 
-Pues debería de ser al revés. El verdadero filósofo muestra la vida desde la sencillez. La vida de un filósofo auténtico es siempre una vida sencilla. 

-¿Nunca se cansa un filósofo de aprender? 
-Al filósofo le pasa una cosa muy curiosa, y es que cuando los demás piensan que sabe mucho, él piensa de sí mismo que sabe cada vez menos. 

-Nosotros no conocemos ahora mismo a filósofos que sean famosos, como puedan ser ciertos actores o cantantes. 
-Es muy raro ver a un filósofo que sea famoso, sin embargo el filósofo suele estar tentado por el poder y el dinero, aunque casi siempre dice que no a esas dos cosas, y a veces el decir que no al dinero le puede costar casi morir de hambre. De todas las maneras, la mayor tentación que tiene un filósofo es la de convertirse en político. 

-¿En político? 
-Sí porque el filósofo habla muy bien, tiene ideas propias y sabe por lo general cual es el camino a seguir. Hay que pensar que el político convencional suele ser una persona sin ideas. 

-¿Por qué un filósofo se aparta de la vida social? 
-Porque le gusta vivir hacia adentro. 

-¿Cuál son las opciones vitales de un filósofo? 
-Siempre las más discretas. Vivir hacia adentro, como he dicho antes. No tener ningún tipo de cargo público. Ningún deseo de tener poder, sea del tipo que sea. Compartir íntimamente con sus amigos. Ser una persona muy cercana y coloquial, siempre dispuesto a intercambiar ideas y a compartir conocimiento. 

-¿Tú sabrías distinguir en la distancia a un verdadero filósofo? 
-Creo que sí. 

-¿Y cómo? 
-El verdadero filósofo es alguien que siempre busca la felicidad. 

-¿Y la encuentra? 
-Encontrarla no es lo importante, lo importante es buscarla. 

-Un filósofo francés de ahora mismo dice que se hizo filósofo porque de niño no se sentía querido. 
-La infancia es importante, pero si queréis avanzar de verdad es mejor dejar de pensar en la infancia como el único territorio que nos ha fundado. Hay otros muchos territorios que pueden ser investigados, por ejemplo el que ahora mismo está sucediendo en este lugar. 

-¿Nos podrías decir un par de frases? 
-¿Un par de frases de qué? ¿De quién? ¿De Messi? ¿De Cristiano Ronaldo? Ja, ja, ja… 

-Ja, ja, ja…No, de algún filósofo. 
-¿Es que ellos no lo son? 

-Bueno, igual lo son, aunque no lo parecen. 
-A ver si os gusta ésta: “El hombre que no se contenta con poco, no se contenta con nada”. Y hay otra que la complementa: “El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo”. 

-¿De quién son? 
-De Epicuro. 

-Pues no están mal. 
-No, ¿verdad?

-¿Es Punset un filósofo?
-Desde mi punto de vista no lo es. Tener ideas periodísticas no es tener auténticas ideas. Punset siente una fascinación casi infantil por el futuro y por la ciencia, como si ahí estuviera el secreto del conocimiento. Las formas en las que Punset presenta el conocimiento llevan a una mecanización de la mente humana.

-¿No está en la ciencia el futuro feliz de la humanidad?
-El conocimiento de lo que somos no está en el futuro, está en el presente. Lo que queremos ser lo hemos de ser en este momento. Ahora que ha pasado el 21 de diciembre de 2012, tenemos que vivir el presente más que nunca. Día a día, hora a hora, minuto a minuto, sin muchos planes de futuro. Paso a paso y sin megalomanías.







Encontraréis un niño





"Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre".


http://www.youtube.com/watch?v=DcoSgKIDMSw&feature=youtu.be











Alma grande en cuerpo pequeño



Nuestra alma es grande, nuestro cuerpo pequeño e insignificante. Ojalá que todos hagamos para que nuestra gran alma pueda brillar en nuestro pequeño cuerpo, como hace Emmanuel.

Emmanuel, hoy Dios con nosotros.

No reprimáis las lágrimas, veréis que brotan como el agua de una fuente (el vídeo tiene una duración de 10 minutos):

http://www.youtube.com/embed/P8S23MvzyH4?rel=0



Muchas veces la vida nos pide dar por buenas las penas más grandes. ¿Estamos dispuestos?





En la foto, Emmanuel junto a su madre adoptiva, Moira Kelly.






Sacar a la luz lo que somos




Los tiempos que estamos viviendo son tiempos para sacar a la luz lo que somos, pero lo que ha de salir a la luz es nuestra conciencia, no nuestro carácter. Hay personas a las que escucho decir: “Por fin saco a relucir lo que soy”, y no se dan cuenta de que lo que están sacando es su carácter, no su conciencia. Y el carácter, que se sepa, son ramas que todavía siguen naciendo de las raíces del ego. 

La conciencia es lo más auténtico que hay en nosotros, por el contrario el carácter sigue siendo una máscara, algo artificial que llevamos puesto. El carácter señala lo externo, la conciencia es interna. El carácter necesita reafirmarse constantemente en el exterior, la conciencia no necesita reafirmarse. El carácter tiene necesidad de preguntar a otros para saber hacia dónde tiene que dirigirse, la conciencia por el contrario sabe por dónde va sin necesidad de preguntar a nadie (ese saber por dónde se va no está exento de ceguera temporal; hay muchas veces que sabemos por dónde vamos y sin embargo nos sentimos perdidos. La niebla puede llegar aún en los días más soleados). 

El carácter es estar yendo hacia la puerta de la liberación. La conciencia sin embargo es ser la puerta misma. 

La conciencia que brilla no necesita que nadie la vea, porque la conciencia no está sostenida por pensamientos ni por sentimientos. A la conciencia le sostiene la luz. Porque la conciencia es Luz: la Luz de la conciencia. 





En la foto, un árbol entre la niebla. Uno de estos días pasados mientras anochecía.






Comer carne enferma





Comer animales muertos genera muchas dudas, a mí por lo menos me las genera. 

Un amigo científico me ha hablado recientemente de las “aminas heterocíclicas” presentes en carnes y pescados, así como su relación directa con el cáncer. Por lo visto las carnes producen también “sulfuro de hidrógeno”, que está relacionado con la hinchazón de prácticamente todos los órganos del cuerpo. Estas informaciones deberían de conocerlas nuestros médicos y personal sanitario, también las autoridades, así como el común de las personas. 

Cuando veáis un apunte en este blog, no penséis que está puesto a la ligera. Como no necesito cumplir ningún expediente, todo lo que se cuelga aquí ha sido meditado, sopesado, contrastado. Me doy tiempo para cada cosa. Lo que se muestra en este blog es para una mayor consciencia. 

Como vienen días de darle a la carne, al pescado, y que se yo a cuántas cosas más, quizás este documental contenga algún dato que nos interese a todos. Con una exposición bastante sencilla (a ratos incluso ramplona), nos hace un repaso a todo lo relacionado con la carne, también con cómo son sacrificados los animales. Las vacunas y los pesticidas quedan adheridos a la carne de los animales y luego pasan al cuerpo de quienes los consumen. 

Alguno de vosotros estará diciendo: “Es que yo no puedo pasar sin la carne”. Te parece imposible, pero se puede pasar, perfectamente. 

Datos que ofrecen las noticias hoy mismo (14 de diciembre de 2012): "La mitad de los españoles están obesos; cuatro de cada diez niños españoles tienen sobrepeso o padecen obesidad, y bastantes de ellos padecen obesidad mórbida". ¿Cómo se solucionan estos graves problemas? Será necesario realizar varias acciones combinadas, pero de momento se puede ir dejando la carne, que no es poco. ¿Y nuestros mayores, que la mayoría de ellos padecen de artritis y de dolores articulares de forma crónica? Pues lo mismo, ir pensando en dejar la carne.

Cada parte de los tres vídeos de este documental dura 10 minutos. Treinta minutos en total. Si os animáis a ‘perder’ media hora, a cambio recibiréis una información que puede ser importante para vuestra salud. Llenarse de dudas no es malo, lo que es malo a veces es no tener ninguna duda: 









En la foto, un técnico inspecciona salchichas en mal estado en una fábrica de embutidos.







Este es mi sueño



Se acerca la Navidad. Se empiezan a poner ya los nacimientos. 

La verdad es que no sé nada de esta foto, apareció por sorpresa, pero para mí representa un auténtico nacimiento. Me gusta lo que muestra, me gusta este Portal de Belén. Me gustan esas casas en equilibrio, el bosque tan cerca, el color verde entrando por los ojos, no muy lejos estará el mar...

Quiero que todas las personas vivamos en un lugar donde el aire esté limpio, donde el agua sea transparente, donde no haya ruidos. Este es mi sueño.


“Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano. 

…/… 

Esta es la hierba que crece
dondequiera que haya tierra y agua,
este es el aire común que baña el globo”. 


(Walt Whitman)






Ser algo auténtico





¡Cuánto despiste hay con el 21 de diciembre! Algunos amigos de conciencia evolucionada piensan que ese día pasaremos directamente a otra dimensión y que de un plumazo se van a acabar todos nuestros problemas. ¡Qué ilusos! ¡Cómo nos creemos ciertas cosas! Los encargados de programar este turismo apocalíptico enfocan muy bien su propaganda, saben que los turistas enlodados en la bondad postiza de la new age tienen escaso o nulo espíritu crítico, también saben que el mundo de esa espiritualidad pasajera maneja bastante dinero para gastarlo por aquí y por allí, otro capítulo más del consumo navideño de este año tan peculiar y hasta cierto punto tan extraño. 

El día 21 de diciembre nadie sabe lo que va a pasar, pero todo indica que será un día normal, cosa que más de uno agradeceremos bastante. Mi visión particular sobre ese día y sobre el proceso que estamos viviendo es así: el acceso a esa dimensión tan esperada es de índole interna, no externa; y no es algo repentino, es gradual. Lo que ahora estamos viviendo se parece mucho a cuando uno muere; al morir apenas tiene importancia el proceso externo, es verdad que hay un cuerpo que se queda inerte y que va a permanecer en tres dimensiones para seguir su curso; pero es lo otro, la parte interna, la parte espiritual, la que se transforma y la que accede a los reinos del espíritu. 

Para el 21 de diciembre esperamos una cosa que en realidad ya ha llegado, porque el acceso a esa dimensión tan esperada ya está teniendo lugar, sólo que no nos damos cuenta. Podéis echar la vista atrás para percibirlo. Recordad cómo estábamos todos allá por el año 2001 o 2002. ¿A que la evolución ha sido enorme? No somos ni la sombra de aquellos que fuimos. Eso es para mí el 21 de diciembre, comprobar cómo hemos ido despertando, y de paso tomar aliento para que ese despertar tenga continuidad. 

La mayor parte de la 'literatura' sobre el 21 de diciembre son cosas que se han dicho muy a la ligera. Todo lo que tiene que ver con el final de los ciclos mayas está lleno de imprecisiones o directamente lleno de falsedades. Personalmente creo que más que centrarnos en días concretos (12 de diciembre, 21 de diciembre etc.), hemos de intentar ser algo auténtico todos los días del año y todos los días de nuestra vida. 

La conciencia del despertar es una conciencia que tiene muy poco que ver con el tiempo, con la cronología; la conciencia del actual despertar late al margen de este corazón alocado y de esta prisa que a todos nos devora. El anhelo por conseguir algo externo nos está dislocando la cabeza. ¿No veis que toda la propaganda va encaminada para que estemos pendientes de algo externo? 

El mundo no acaba el 21 de diciembre porque sencillamente el mundo no se puede acabar, pero lo que sí acaba es el viejo mundo que ahora mismo agoniza delante de nuestros ojos. Que cada cual nombre en su corazón a ese mundo viejo que ahora termina. 

“¿Y los tres días de oscuridad?”, preguntó alguien el otro día. “Pero si llevamos siglos y siglos de oscuridad, total por tres días más…”. 

Me ha contado un amigo que ha escuchado decir que el 21 de diciembre no va a ser el Juicio Final sino el Final de los Todos los Juicios. ¡Eso es genial! Dejémonos de bulos y pongámonos a trabajar. No es necesario que vayas al supermercado a comprar arroz y velas para atrincherarte en casa, eso no es más que miedo y superstición. Toma una decisión audaz: sal a la luz del sol o sal a la luz de la luna. Salta. Canta. Haz reír a tu corazón. Aunque se acabara el mundo visible, creo que ya lo sabes: tú no vas a morir nunca.





Auténtico es el pequeño árbol de la foto que se enfrenta sin miedo al frío y a la noche. Una puesta de sol de estos días de atrás. 






Las manos de Miguel Bosé




Con el debido respeto hacia las personas, pero allá vamos.

Analizamos una foto que ha aparecido en la prensa en estos últimos días: se trata de la modelo Eugenia Silva y del cantante y actor Miguel Bosé. 


Los medios de manipulación de masas nos presentan constantemente a parejas que no lo son, ocurre casi como en la vida diaria donde que hay muchas parejas que se abrazan para que los demás los vean, pero que no lo son en absoluto. Ahora mismo se ven muy pocas parejas, parejas de verdad. 

Regresemos a la foto. Eugenia Silva parece buena chica, creo que no es necesario decir nada más. Centrémonos en Bosé: en la cara se pueden ver esos polvos blancos de maquillaje. ¿Nosferatu? Entre el cuello de la camisa, los dientes, la boca, y en especial la comisura de los labios forman un gesto vampirizante. Ahí aparece un vampiro. ¿Chupar la sangre? ¿Chupar la energía? ¿De quién? Y esas manos de Miguel Bosé... ¡Por Dios, esas manos! ¿Así se agarra a una mujer? ¿Son eso maneras? ¡Si esas manos como mucho son manos de hacer aviones de papel…! 


Como todos tenemos un pasado, así era Miguel Bosé cuando comenzó su carrera (no os asustéis): 



Y la letra de la canción dice que Satanás anda suelto, que va detrás de sus presas, que no tiene moral y que es difícil de saciar: 


Don diablo se ha escapado 
tú no sabes la que ha armado 
ten cuidado, yo lo digo por si... 
Anda por rincones 
y se esconde en los cajones 
de la presa que decida conseguir… 
…/…
Te agarra muy suavemente 
te acaba en un pis pas 
no tiene moral 
y es difícil de saciar 
te gusta y todo lo das. 
Don diablo que es muy cuco 
siempre sale con el truco 
del futuro colorado colorín 
Y si acaso cedes 
usará sus mil placeres 
para ver como te puede conseguir… 



Este apunte parece un poco disperso pero os aseguro que no lo es, va todo unido. Por si alguno no se ha enterado todavía el apunte tiene que ver con la homosexualidad.  

El doctor Joseph Nicolosi habla en el siguiente vídeo con gran conocimiento, con gran sabiduría. Creo que es preciso escucharlo sin juzgar de antemano. La clave de lo que cuenta es: la homosexualidad no es un “problema sexual” sino "un trastorno de la identidad de género que viene de la infancia". Estoy seguro de que para muchas personas se abrirá una puerta nueva:








Cuando la felicidad




“Cuando la felicidad se debe a una razón, es sólo otra forma de desdicha, porque esa razón nos puede ser arrebatada en cualquier momento. Ser feliz sin razón alguna es la auténtica felicidad: un estado de consciencia que ya existe dentro de nosotros pero que a menudo está oculto por todo tipo de distracciones y preocupaciones”. 


                                                                                                    Deepak Chopra.





Esa hoja, como ovillo envuelto entre la hierba...





Parecía un día tranquilo




Cuando salgo de casa para irme a pasear casi no ha amanecido. A medida que avanzo por el camino de tierra comienzan a aparecer los primeros colores en el cielo, también en los árboles y en las piedras. Aunque estamos al final del otoño los prados siguen vistiéndose con un intenso color verde. Muy cerca tengo las montañas cubiertas de nieve. En poco más de media hora llegaré hasta esa alfombra blanca, tengo muchas ganas de pisar la nieve pura, la primera del año. Estando cerca de la nieve el espíritu se renueva, el aire que entra en el cuerpo reaviva las células, una a una.

Al cabo de dos horas de estar arriba en la montaña decido regresar a casa. Cuando estoy acabando de desayunar suena el teléfono. Son los de Vodafone, quieren hacerse con la línea fija, el móvil y el ADSL, todo en un pack conjunto. Como planteo una cuestión técnica (creo que aquí en este pueblo no se puede instalar lo que ellos pretenden) vuelven a llamar a la media hora. La conversación es larga. Inmediatamente después de acabar de hablar llaman a la puerta, son unos chicos que venden unos boletos para un sorteo para discapacitados. No compro nada. Cuando se van los chicos llaman los de Movistar porque se han debido de enterar que los de Vodafone me están tentando. Ahora llama el cartero, trae un certificado del catastro, me paso cerca de media hora intentando saber de qué va el asunto. Vuelven a llamar los de Vodafone para mejorar su oferta. A los cinco minutos vuelven a llamar los de Movistar para que decida de una vez lo que voy a hacer. Ahora llaman de la asesoría para decirme que tengo que pasar a firmar unos papeles. 

La mañana se ha pasado sin poder dar un palo al agua, menos mal que el paseo para mí es una actividad laboral, y además de las mejores. Cuando estoy a punto de ponerme a hacer la comida llaman para proponerme dar una charla para 12 del 12 del 12. Amablemente les digo que no, también les digo que lo mismo que me interesa el día 12 me interesa el 13 y el 14 y el 15. Me interesan todos los días. Lo que uno ha de ser lo ha de ser siempre, no sólo en fechas señaladas. Lo que hay que hacer se ha de hacer todos los días del año, no sólo cuando estalla el guirigay. A todo esto aún no he comido. Cuando me pongo a comer llaman del club de fútbol en el que juega uno de mis hijos para decirme que mañana habrá una reunión y que si quiero lotería de Navidad. Aprovecho para contar a esa persona lo que pienso de la lotería de Navidad y de todas las loterías. Por la tarde llaman dos veces más los de Vodafone y dos veces también los de Movistar. En el ordenador encuentro más de 20 correos explicando el final del ciclo maya para el 21 de diciembre y otros diez con esta cosa del 12-12-12. Hay un mensaje que dice que si el día 12 nos reunimos en grupo lo vamos a conseguir, lo que no dice es lo que vamos a conseguir. Yo interiormente respondo: si nos reunimos en grupo bien, y si no nos reunimos pues también igual de bien. ¡Nuevas religiones, mira que dais la lata! 

Sinceramente creo que la vida que llevamos es una locura, incluso como podéis ver también en un pequeño pueblo se viven días atropellados. ¿Qué consecuencias trae este modo de vida tan acelerado que tenemos? Pues lo que trae es que no dispongamos de la tranquilidad suficiente para vivir de forma plena. Inestabilidad psíquica, eso es lo que crea en nosotros. La inestabilidad psíquica y la falta de sosiego traen muchos desórdenes, y conocemos muy bien esos desórdenes. ¿O no? 

A última hora de la tarde salgo de nuevo a pasear, esta vez cerca de casa. Tengo cargados los músculos del cuerpo, en especial los de las piernas. Nada más salir, el último sol de la tarde me calma los nervios. Los prados tienen un verde alfombrado que es una maravilla. Vuelvo a recuperar la paz, pero no la vuelvo a recuperar del todo porque… ¿Qué es lo que estoy oyendo? ¿No serán disparos de escopetas? ¡No me digas que andan por aquí los cazadores!.




Reíros un rato con esta original respuesta a una llamada de una teleoperadora: 






La foto está hecha de camino a la montaña.







Lo que vivo en mi interior






Etty Hillesum exclamaba en medio de los horrores en los que vivía: “Te doy las gracias, Dios mío, por hacerme la vida tan hermosa en cualquier lugar en que me encuentre”. 





Etty Hilesum murió en el campo de concentración de Auschwitz a la edad de 30 años. Hay un libro escrito por Paul Lebeau que describe su recorrido vital, lleva como título “Un itinerario espiritual”. Tres años antes de morir escribía en una pequeña habitación de Amsterdam en la que se encontraba en ese momento: “Lo que vivo en mi interior, y que no es únicamente mío, no tengo derecho a guardármelo para mí sola”. 




El otoño recorre los campos arados para la siembra, recorre también las praderas y vive su esplendor en los árboles del río. La foto es de hace unos días.