Elegir o no elegir




El otro día escuché a un amigo decir: “Al nacer elegimos a nuestros padres…”, una frase que he escuchado antes a otras personas, supongo que vosotros también la habéis escuchado, está muy de moda entre los que van despertando a esta nueva espiritualidad; la verdad es que en ese momento no le dije nada a mi amigo (respetar siempre, siempre respetar, aunque a veces tengamos una opinión diferente), aunque esto es lo que pienso: ¿Qué más da elegir que no elegir? ¿Somos seres de más categoría por saber que hemos elegido? Si es verdad que elegimos, cosa que personalmente dudo, ¿cambia algo si no elegimos? No cambia nada. Elegir o no elegir, en el fondo da igual. Cuando aceptas lo que es, cuando aceptas lo que hay, te da igual elegir que no elegir. Si de verdad eligiésemos, nada cambiaría; nuestra elección no cambiaría el devenir, ni la materia. Con elección o sin ella las cosas siguen siendo las mismas. Porque la vida no es una elección, la vida es un hecho. Cuando no eliges le estás diciendo a la existencia: “Haz conmigo lo que quieras, estoy en tus manos, tú estás también en las mías”. Así que da igual elegir que no elegir, lo que de verdad importa es cuando te sabes uno con la vida y tienes conocimiento interno de que la vida nunca irá en tu contra. 

Elegir es bonito, no elegir también lo es. 

La elección somos nosotros mismos. La no elección somos también nosotros. 

Por elegir no nos dan un premio, por no elegir ni nos castigan ni carecemos de nada. 

Poco se puede decir sobre la vida, sobre la existencia, lo único que se puede decir es que incluye todas las cosas, y al incluirlas todas, todo lo que digamos o hagamos será incompleto. 

Así que mejor me quedo en silencio… Como el silencio que desprende el valle de Mauletes, uno de los valles del pueblo en el que nací. Al fondo están los chopos y la niebla.







24 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta pensar todo lo contrario, que no elegí a mis padres, de esa forma "me arriesgué" a amarlos sin haberlos conocido previamente.

Anónimo dijo...

Si es verdad que elegimos, no elegimos sólo a nuestros padres, sino que elegimos a nuestra familia, a los amigos, también el trabajo que vamos a desarrollar, todo en definitiva.

Anónimo dijo...

Escoger un camino siempre es tener que abandonar otro.

Anónimo dijo...

Nos da la sensación de que elegimos, sin embargo está todo ya decidido.

Anónimo dijo...

¿Está todo ya decidido? Está todo ya. Sin más.

Anónimo dijo...

Si la elección se hace desde un plano no consciente (como así parece ser) entonces no hay elección.

Anónimo dijo...

"Tienes que elegir entre una cosa u otra", nos han dicho siempre; lo que nunca nos han dicho es que si no elegimos nada, eso también es una elección.

Anónimo dijo...

Entre dos caminos poco claros, mejor no elegir ninguno.

Anónimo dijo...

"Es desgracia habitual de los ineptos la de engañarse al elegir profesión, al elegir amigos y al elegir casa"

(Baltasar Gracián)

Anónimo dijo...

“Cuando constaté que los ovarios de mi madre estaban fértiles, les dí la orden de acoplarse. Se tendieron desnudos en medio de la iglesia. El sexo de mi padre se hinchó con tal fuerza que su cabeza se puso violácea y el óvalo candente de mi madre secretó un torrente blanco donde los dos se sumergieron convertidos en ángeles acuáticos. El placer transformó sus carnes en conciencia, las estrellas se pusieron a recorrer el cielo llenándolo de líneas plateadas, el semen galopó por los canales y surgió a borbotones para llenar de espuma la caverna mágica. No me había equivocado. Esos dos seres, transidos de amor, con los alientos anidados, me daban la oportunidad milagrosa de volver a poseer un cuerpo.

En los meses que siguieron, fui creciendo tranquilo. Habiendo logrado unir a dos progenitores de mi elección, me entregue a la sabiduría de las células: ellas poseían el conocimiento milenario para formarme. A mí sólo me quedaba una tarea: hacer que me parieran en el sitio geográfico preciso, en el mes y la hora justos, para que mi destino concordara con mis ambiciones”.

Alejandro Jodorowsky

Anónimo dijo...

Nos olvidamos de que todo nos es dado y que cuando creemos estar eligiendo no estamos haciendo nada más que agradecer.

Anónimo dijo...

En la vida, que es eterna, no hay madres ni padres ni hermanos ni hermanas ni amigos. Todo eso no es más que representación, representación de Lo Que Es.

En la vida, que es eterna.

Anónimo dijo...

La vida no nos pide elegir, nos pide vivir.

Anónimo dijo...

El alma, en ese estado previo a una encarnación, desligada de cerebro y órganos materiales, y siendo pura consciencia, no divide ni separa. El alma, libre del encadenamiento de la materia, no podemos saber si elige, pero si lo hace, no es a la manera que nosotros ahora conocemos.

Anónimo dijo...


http://es.scribd.com/doc/18380813/Jodorowsky-Alejandro-La-danza-de-la-realidad-Autobiografia


EL ÁRBOL LATE EN TUS VENAS


“El daño se transmite de generación en generación: el embrujado se convierte en embrujador, proyectando sobre sus hijos lo que fue proyectado sobre él, a no ser que una toma de consciencia logre romper el círculo vicioso. No hay que temer hundirse profundamente en uno mismo para enfrentar la parte del ser mal constituido, el horror de la no realización, haciendo saltar el obstáculo genealógico que se levanta ante nosotros como una barrera y que se opone al flujo y reflujo de la vida.

En esta barrera encontramos los amargos sedimentos psicológicos de nuestro padre y de nuestra madre, de nuestros abuelos y bisabuelos. Tenemos que aprender a desidentificarnos del árbol y comprender que no está en el pasado: por el contrario, vive, presente en el interior de cada uno de nosotros. Cada vez que tenemos un problema que nos parece individual, toda la familia está concernida. En el momento en que nos hacemos conscientes, de una manera o de otra la familia comienza a evolucionar. No sólo los vivos, también los muertos. El pasado no es inamovible. Cambia según nuestro punto de vista.

Ancestros a quienes consideramos odiosamente culpables, al mutar nuestra mentalidad, los comprendemos en forma diferente. Después de perdonarlos debemos honrarlos, es decir, conocerlos, analizarlos, disolverlos, rehacerlos, agradecerles, amarlos, para finalmente ver el “buda” en cada uno de ellos. Todo aquello que espiritualmente hemos realizado podría haberlo hecho cada uno de nuestros parientes. La responsabilidad es inmensa. Cualquier caída arrastra a toda la familia, incluyendo a los niños que están por venir, durante tres o cuatro generaciones.”

Alejandro Jodorowsky en “La danza de la realidad.”

Anónimo dijo...

... Que no dejemos de vivir por miedo a decidir.

Anónimo dijo...

Aunque quisiéramos saber, lo que no sabemos no es imprescindible para Vivir.

Anónimo dijo...

Esos chopos y la luz de esa niebla son una auténtica catedral.

Anónimo dijo...

El mundo es mi casa, en mi casa no hay extraños, todo es familia mía.

Anónimo dijo...

Es bueno poder"compartir" opiniones y poder llegar con mas claridad a un entendimiento mas claro, estamos recibiendo informacion, en nosotros esta como clasificarla.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=akL7blIkt8M

Anónimo dijo...

"No nacemos en nuestra familia por accidente ni por casualidad. Elegimos las circunstancias y preparamos un plan para nuestra vida antes incluso de ser concebidos. Nos ayudan en esa preparación los seres espirituales llenos de amor que después nos guían y protegen mientras estamos en el cuerpo físico y se va desarrollando el plan de nuestra vida. Podemos llamar destino a los hechos que van desarrollándose después de que los hayamos elegido..."

http://www.centrohipnoterapia.com.ar/articulos/Mensajes-de-los-sabios-weiss-brian.pdf

Anónimo dijo...

Desde esta humanidad material que me constituye, pienso que hay una Sabiduría Infinita que no precisa de mi elección.
Las ideas que ‘nos llegan‘ pueden ser aproximaciones adaptadas a nuestro entendimiento.

Anónimo dijo...

"Sabiduría Infinita que no precisa de mi elección". Muy hermoso. Gracias.