Yo, Libre




Una buena película: “Yo, Libre (un viaje al instante presente)”. Una película muy sencilla, nada pretenciosa; elaborada sin guión previo y sin un plan de distribución, de hecho no la han podido estrenar comercialmente en salas de cine porque no había dinero para hacer el 'kinescopado' (así se llama cuando se ha de cambiar de formato, es decir pasar de vídeo a cine 35 mm.). 

Una película de David del Rosario, con Sergi Torres, Lara Salvador y otros. Un grupo de personas que se han unido para intentar algo diferente. Se agradece. Y se les da las gracias. 











Tener Paz





"Tener paz interior es mucho más difícil que ganar dinero, y desde luego más necesario".






En la imprenta donde estamos preparando la edición del próximo libro -este libro verá la luz a mediados del mes de marzo; seréis puntualmente informados e invitados al ciclo de presentaciones-, aparecieron unas pruebas de otro libro que habían sido arrojadas a un cubo de la basura. Sería largo de contar cómo fui yo a dar con ese cubo de basura. Bella pintura anónima que estaba besando el suelo; del suelo te rescato y te coloco en esta ventana donde todos te puedan ver. Me gusta mucho esta pintura, fue verla y de inmediato vino la frase para este apunte.





Señales de la Madre Tierra





Raúl, ¿tú ahora no vas al cine? Pues la verdad es que no, apenas voy. Ahora tengo el cine en casa. Muy pocas cosas se pueden ver en el cine convencional; por un lado las películas de Hollywood siguen siendo pura propaganda, por otro la mayor parte del cine de autor europeo sigue teniendo ego y caspa a mansalva, así que donde esté un buen “vídeo youtube” que se quite lo demás. Digo esto porque las mejores películas están ya en internet… ¡Y gratuitas! 


Ya me diréis si os parece una buena película. Habla Drunvalo Melchizedek: 



Vedla con mucha calma. Os puede parecer un cuento, una fábula, simple fantasía, o puede que os parezca algo muy serio y muy bien hilado. Que la mente no juzgue demasiado cuando la veáis. Algo se desprende mientras los minutos van pasando. Hay una luz nueva que acompaña, a mí por lo menos así me lo ha parecido. Disfrutadlo.




En la foto, una pompa de jabón entre la hierba. De mis hijos y sus amigos cuando jugaban estos días.







La moda del vinagre



Hace ya muchos años que vivo en este pueblo, dentro de poco se cumplirán dieciséis años. Este es ya el lugar donde más tiempo he vivido. Al principio de estar aquí desconecté mucho de la ciudad, de esa gran ciudad en la que siempre me sentí extranjero. Al desconectar se crea distancia con todo lo que uno traía de atrás. Por eso, durante los primeros años de vivir aquí, cuando visitaba la ciudad, que era muy de vez en cuando, me quedaba mirando para la cantidad de edificios que se estaban remodelando (no sé de dónde salió el dinero para tanta remodelación; bueno, creo que sí lo sé: era dinero falso); también me quedaba mirando para los escaparates de las nuevas tiendas de alimentación, y sencillamente alucinaba –todavía alucino- con la cantidad y variedad de productos nuevos; dentro de los productos novedosos estaban los vinagres. "¿Qué será esta moda del vinagre?", pensaba yo. Imaginé que sería cosa de aquellos cocineros tan afamados que entonces surgían, cocineros que podían llegar a hacer platos muy sofisticados pero que de alimentación sabían más bien poco. Pero no, me pareció sin más un invento de la industria, esa industria sin alma que crea modas porque lo que buscan es vender, vender al precio que sea. Así que han sido años de ver que el vinagre iba tomando una importancia desmesurada. Macrobiótica y dieta alcalina me dieron las claves para entender la salvaje profusión de vinagres de todo tipo. Y este es el dato que ahora os resumo: EL VINAGRE ES LO MÁS ÁCIDO QUE HAY DENTRO DE LOS ALIMENTOS QUE TOMAMOS. ¿Será casualidad que potencien tanto lo más ácido que existe? Pienso que no es casualidad. Quieren que nos volvamos ácidos. La acidez genera debilidad y enfermedades.

Que se sepa el vinagre afecta de forma contundente al hígado, en particular su ácido acético. El vinagre afecta a la coagulación de la sangre pudiendo producir anemia e insuficiencia renal. 

El vinagre erosiona también el esmalte dental. 

El vinagre dificulta la digestión de los alimentos, ya que éstos quedan endurecidos debido a la coagulación de las proteínas causadas por el ácido acético. 

El vinagre erosiona la mucosa que protege al estómago causando gastritis y otros desórdenes. 

Así que SE PUEDE VIVIR SIN VINAGRE, se puede vivir perfectamente. La típica ensalada se puede arreglar con el buen aceite que ya conocemos y unas simples gotas de zumo de limón.








Elegir o no elegir




El otro día escuché a un amigo decir: “Al nacer elegimos a nuestros padres…”, una frase que he escuchado antes a otras personas, supongo que vosotros también la habéis escuchado, está muy de moda entre los que van despertando a esta nueva espiritualidad; la verdad es que en ese momento no le dije nada a mi amigo (respetar siempre, siempre respetar, aunque a veces tengamos una opinión diferente), aunque esto es lo que pienso: ¿Qué más da elegir que no elegir? ¿Somos seres de más categoría por saber que hemos elegido? Si es verdad que elegimos, cosa que personalmente dudo, ¿cambia algo si no elegimos? No cambia nada. Elegir o no elegir, en el fondo da igual. Cuando aceptas lo que es, cuando aceptas lo que hay, te da igual elegir que no elegir. Si de verdad eligiésemos, nada cambiaría; nuestra elección no cambiaría el devenir, ni la materia. Con elección o sin ella las cosas siguen siendo las mismas. Porque la vida no es una elección, la vida es un hecho. Cuando no eliges le estás diciendo a la existencia: “Haz conmigo lo que quieras, estoy en tus manos, tú estás también en las mías”. Así que da igual elegir que no elegir, lo que de verdad importa es cuando te sabes uno con la vida y tienes conocimiento interno de que la vida nunca irá en tu contra. 

Elegir es bonito, no elegir también lo es. 

La elección somos nosotros mismos. La no elección somos también nosotros. 

Por elegir no nos dan un premio, por no elegir ni nos castigan ni carecemos de nada. 

Poco se puede decir sobre la vida, sobre la existencia, lo único que se puede decir es que incluye todas las cosas, y al incluirlas todas, todo lo que digamos o hagamos será incompleto. 

Así que mejor me quedo en silencio… Como el silencio que desprende el valle de Mauletes, uno de los valles del pueblo en el que nací. Al fondo están los chopos y la niebla.







Una central nuclear en casa




Nunca tuve microondas en casa. No lo tengo. Y no lo pienso tener. 

Hará unos treinta años que tuve interés en conocer los desaguisados del microondas. ¡Madre mía! Desde entonces lo he tenido claro: no quiero esa máquina a mi lado, no me gusta, no me ofrece ninguna confianza. Cuando alguna vez me veo obligado a usarlo no os digo lo que pienso, bueno sí, lo voy a decir: me entran ganas de ducharme inmediatamente para ver si me quito algo de la radiación que he absorbido. Al visitar la casa de algún amigo con conciencia que tenía microondas en su cocina, le he dicho casi siempre con tono jocoso: “¡Así que tienes una central nuclear en casa…! ¡Y tú tan tranquilo...!”. 

Sin embargo soy realista. Sé que algunos de vosotros no tenéis intención de deshaceros del microondas, quedaría un agujero en esa cocina tan bien panelada. Lo sé, no os preocupéis. También sé que no estáis dispuestos a calentar con cazo. Os estoy oyendo: “¡Lo que me faltaba, con la prisa que llevo siempre, tener que calentar las cosas al fuego con un cazo!”. 

No quiero forzar demasiado. Algunos ya me están diciendo: "Si seguimos las pautas de este blog nos vamos a ver obligados a llevar una vida nueva. Todo es nuevo". Pues ojalá nos atrevamos a llevar una vida nueva. Una nueva vida. Renovados por dentro y por fuera. 

Seguimos. No parece el microondas un aparato inofensivo. Hay una casuística muy negativa de cientos de páginas que lo certifica. Quiero destacar únicamente este caso: en el año 1991 hubo un juicio en Oklahoma (Estados Unidos) relacionado con el uso hospitalario de un horno microondas para calentar la sangre para una transfusión. El caso tuvo que ver con una paciente de cirugía de cadera, Norma Levitt, que murió debido a una transfusión de sangre. Parece que la enfermera calentó la sangre en un microondas. Este caso nos advierte de que hay serio peligro por calentar con microondas. La sangre para las transfusiones habitualmente se calienta, pero no en horno microondas. En el caso de la Sra. Levitt, las microondas alteraron la sangre y ella murió. 

Resulta obvio que esta forma de calentamiento por radiación de microondas hace algo a las sustancias que calienta. También es bastante evidente que las personas que procesan comida en un microondas están ingiriendo ‘alteraciones desconocidas’. 

Esta es mi intuición particular: los que usan microondas de forma continuada deberían de vigilar la salud de su sangre. 

Debido a que el cuerpo es electroquímico por naturaleza, cualquier fuerza que interrumpa o cambie los sucesos electroquímicos humanos afectará la fisiología del cuerpo. Esto se describe con más detalle en el libro de Robert O. Becker, “The Body Electric” (El cuerpo eléctrico), y en el libro de Ellen Sugarman, “Warning, the Electricity Around You May Be Hazardous to Your Health” (Cuidado: la electricidad que te rodea puede ser peligrosa para tu salud). 



Tráiler del documental “Todos somos electrosensibles” (3 minutos): 


Y aquí el documental completo (1h. 30 min.): 






En la foto, una explosión nuclear.







Recemos



Recemos, sí, recemos. 

Imaginad a un estudiante joven y brillante que de repente comienza a sentirse perdido, sin apenas alicientes, suspende durante años prácticamente todas las asignaturas y se siente fuera de lugar de forma continuada. Imaginaos también a un familiar cercano que de un día para otro se vuelve medio loco, o loco del todo. No es fácil asimilar estas cosas. Pensad también por un momento en todos vuestros malestares, tristezas, fobias, enfermedades… ¿Puede ser que la mayoría de esos ‘síntomas’ tengan lugar porque estén intentando controlar nuestras mentes? Es muy posible que en algunos casos sea así. El que ahora escribe tomó conciencia de estas cosas a los cinco años. Ya ha llovido mucho desde entonces. Pacientemente he ido investigando, sin paranoias, pero investigando a conciencia, a veces rastreando el terreno de forma meticulosa. Mis ropas se han llenado de barro, pero ya empiezan a verse los frutos. Los dos ejemplos que he relatado anteriormente son reales y corresponden a amigos míos. Conozco más casos cercanos y de verdad que algunos son muy significativos. 

Pensad en el asesino de Noruega de hace un par de veranos, en el asesino de la escuela de Connecticut de hace escasos días; pensad en el asesino de John Lennon… La lista es realmente interminable. No todos son llevados a asesinar. Otros se suicidan. Otros simplemente sucumben. Hay control a distancia. Los denigran. Los someten. Los utilizan. Nos utilizan.

Ayer pasé todo el día en la gran ciudad y pude observar de cerca a un buen número de personas. Nunca había visto a tantos zombis juntos. Un zombi es uno que se manifiesta como un robot, en el cuerpo lleva la marca de que su alma está siendo secuestrada. Un zombi es alguien que es manejado y controlado por otros. 

Esto lo cuenta Richard Dolan, un conocido historiador de vanguardia norteamericano: “A principios de los años setenta, el Dr. Joseph C. Sharp, del Hospital Walter Reed en Estados Unidos, mientras se encontraba en un cuarto completamente insonorizado, fue capaz de escuchar palabras habladas transmitidas por "audiograma de microondas pulsadas". Estas palabras le fueron transmitidas sin ningún dispositivo de traducción electrónica implantado, le llegaron por transmisión directa a su cerebro”. 

Pensamos que somos libres y que nuestros actos y deseos obedecen a nuestros propios sentimientos, pero quizás estamos sometidos a un control que hace cambiar nuestra percepción de la realidad, eso nos puede llevar a cometer acciones en contra de nuestro propio sentido de la vida. 

Barbara Marciniak cuenta que hay entidades que tienen secuestrados a los seres humanos, esas entidades consiguen modificar de forma continuada nuestra manera de percibir la realidad. 

No quiero meter miedo a nadie, esto que hoy sale escrito es solamente para alertar, para prevenir, quizás también para corregir. Para mí se hace necesario rezar. Es muy difícil librarse de este enemigo, y es que a este enemigo no lo vemos. Lo que no podemos ver con los ojos da más miedo. Recemos para que las mentes humanas puedan crecer libres, para que no sean controladas por otras. Pidamos que las entidades del bien nos liberen cuanto antes de este sufrimiento. Hagámonos también nosotros, y de una vez para siempre, entidades de bien, si es que aún no lo somos del todo. 

Es preciso ser fuertes, amigos. Nos han convertido en seres muy endebles. Realmente somos muy flojos, la flojedad es nuestro estilo de vida. Que vuelva a nosotros la fortaleza. Y la fe. Personalmente pienso que el ser humano puede vivir feliz y sin conflictos. Porque esta Tierra es una Tierra de felicidad. Y hacia ella vamos.

Si hace cuarenta años los medios para el control mental eran sofisticados, ahora mismo son alucinantes, totalmente alucinantes. En el vídeo de J.L. de Mundo Desconocido se habla de algunas de las tenebrosas patentes destinadas al control de la mente humana y al control de sus actos. El vídeo dura 22 minutos: 







La foto muestra el cielo del atardecer ayer en Madrid.








El aceite



Necesitamos volver a tomar alimentos vivos y naturales, ya está bien de meter en el cuerpo alimentos degradados. Hoy le toca el turno al aceite. Y este es el titular de entrada: la gran mayoría de los aceites que hay en las estanterías de los supermercados hacen daño al organismo, algunos de manera muy seria. 

El aceite de oliva que tanto se recomienda en realidad no es aceite de oliva, se trata más bien de un producto sintético y altamente refinado; el proceso de elaboración de este aceite es tan sumamente brutal que al resultado lo llamamos ‘aceite', pero lo podíamos llamar tranquilamente 'glicerina' porque a eso es a lo que se parece. Un aceite que haya sido calentado a una temperatura superior a los 40 grados pierde casi todas sus propiedades. Entonces, ¿qué aceite tomar? Conviene tomar un aceite de oliva virgen extra, ecológico a poder ser, y de primera presión en frío, sin ningún aditivo. Este aceite es el zumo natural de la aceituna, ideal para su consumo en crudo, digo ideal para su consumo en crudo porque los fritos tendríamos que suprimirlos casi al cien por cien. 

Ojo también con el aceite de girasol pues se utilizan disolventes peligrosos para su elaboración, además de que las semillas de las que se extrae son transgénicas. 


Hay otros tipos de aceites también de calidad que se pueden tomar y que complementan al aceite de oliva mediterráneo. Destacaría el de lino, el de sésamo, el de calabaza y el de cáñamo: 



Hace veinte años estuve durante un mes recogiendo aceituna en la finca de unos amigos y en otras fincas cercanas. Fueron quince días en diciembre y otros quince en enero. Recuerdo la humedad de los campos por las mañanas, las hogueras que se hacían, el sol que lucía algunos días, las comidas, las conversaciones... El trabajo era duro pero muy llevadero. Se cantaba mucho. Y recuerdo especialmente el zumo de ese aceite que se convirtió para mí ya en algo inolvidable. Desde entonces voy detrás de esa pureza, sigo su estela. 




Este apunte está dedicado a Fabio, que ayer falleció en Palermo.

En la foto, olivos nevados. En Italia.








Ráfagas




Hoy es uno de esos días en los que la mente trabaja a ráfagas. La primera ráfaga se crea durante la visita de un amigo que viene a casa. Me dice este amigo que el presidente de un banco que ha dado en quiebra vive ahora a pocos metros de donde él vive. Por lo visto pasea como si nada, como si no hubiera estafado ningún dinero. “¡Un estafador admirando el bosque y la naturaleza…! ¡Es alucinante que no vaya a ser juzgado! ¡Se va a ir de rositas!  ¿Qué te parece? ¡Dios santo, cómo es la vida!”, dice mi amigo mirando al suelo. 

Segunda ráfaga: todos los bancos deberían de cerrar. No me preguntéis lo que ha de venir después, no lo sé con claridad, lo que sé es que todos los bancos deberían de echar el cierre ahora mismo mientras inventamos un tiempo de transición. 

Tercera: leo en una revista digital que un ex político loco sueña con que sus hijos sean también políticos, es decir locos… No puede haber un político que no esté loco, todo su mundo es una completa locura. 

Cuarta: me niego a hablar a mis hijos de educación, primero tengo que saber yo qué es eso de la educación y si acaso les hablaré cuando lo sepa. 

Quinta: lo mismo que se repite "Amén" en las iglesias, se repite “Gol” en los campos de fútbol. ¿Es que a nadie se le ocurre protestar por los sueldos vergonzantes de los jugadores de fútbol de la mayoría de los equipos de primera división? Cuando tomemos plenamente conciencia no volveremos a los campos de fútbol ni compraremos partidos de pago por televisión, esta es la forma de acabar con esta vieja ficción, con este circo y su tristeza. 

Sexta: un hijo mío me dice que ha leído que una rata puede aparearse hasta cuarenta veces en una hora… Entonces, ¿por qué nos extraña que las ratas abunden tanto? 


Séptima:

-¿Estás en el muro de Facebook?, pregunta una persona. 
-No, estoy en el muro de mi patio tomando el sol. 

-¿Estás en Twitter?, pregunta otra persona. 
-No, estoy en silencio pensando, en silencio investigando. 

-¿Utilizas el WhatsApp?, pregunta un tercero. 
-No, dispongo aún de un mínimo de tranquilidad para pasear por los caminos de tierra de mi pueblo. 


Octava:

Queridos jóvenes, y no tan jóvenes, ¿es que aún no nos hemos dado cuenta de que el tema es tenernos ocupados todo el santo día?


Novena:

Amigos que reenviáis esos correos autocomplacientes y esos powerpoints repetitivos; si la energía que usáis para esas inutilidades fuese usada para tocar de verdad temas de verdadera relevancia, veréis cómo el despertar de todos se multiplicaba por mil. Convertíos en investigadores, no en loros que repiten lo que otros dicen. La mayoría de los correos que se rebotan son una pérdida de tiempo, tanto para el que los envía como para el que los recibe; seguramente lo hacéis con vuestra mejor intención pensando que van a despertar conciencias, cuando lo que hacen es adormecerlas.





Y décima: una ráfaga de sol, la de la foto.






Clama al Cielo




El día 4 de enero me escribió un correo un amigo que vive en Madrid; además de felicitarme el año me decía que él y otras personas cercanas tenían constancia que sobre los cielos de España se habían esparcido entre el día 1 y el día 2 de enero los virus de la gripe. No es el primer año que investigan este hecho. Os aseguro que esta persona no es ningún ‘aficionado’, tampoco es un paranoico o un simple aprensivo, se trata de una persona de gran valía a la que aprecio mucho. Leí con atención su correo, le desee un buen año también a él y, la verdad, se me había medio olvidado lo que me había contado porque estos días pasados han sido muchos los correos, los mensajes, y realmente han sido muchas las informaciones. Pero esa noche mis hijos estaban viendo algo en la tele y vi con ellos dos cortes de publicidad. No me lo podía creer, todo eran anuncios de Frenadol, Couldina y otros. Entonces les pregunté a mis hijos: “¿Qué anuncian en las teles en la primera parte de la Navidad?”. Al unísono me respondieron: "¡Perfumes y chocolates!". Es decir que, si en la primera parte de la Navidad anuncian perfumes, turrones y cava pensando en la Nochebuena y en la Nochevieja, justo después del Año Nuevo anuncian remedios para la gripe... Me quedé pensando. Llamé a un amigo médico y le conté lo que mi amigo de Madrid me había contado, así como la publicidad masiva para la gripe que acababa de ver en televisión. Al día siguiente me llamó y me dijo: “La verdad es que cuando ayer me hablaste sobre el tema no caí en la cuenta, pero sin querer he visto la tele un rato y tienes razón, tienes toda la razón, he visto que anuncian sin parar antigripales, antitusivos, mucolíticos, descongestionantes nasales y oculares, expectorantes, antisépticos, analgésicos, antioxidantes, anticatarrales, antitérmicos, antihistamínicos, complejos vitamínicos, laxantes… De cada cuatro anuncios publicitarios, tres son de estos medicamentos. Lo curioso es que antes estos medicamentos estaban financiados por la Seguridad Social, pero hace poco los médicos hemos recibido una circular en la que se nos informa que “se han dejado de financiar por la Seguridad Social DEBIDO A SU FALTA DE EFICACIA, ya que NO APORTAN NINGÚN BENEFICIO PARA EL PACIENTE". Mi amigo médico me dijo también: “Como es algo que clama al cielo, te sugiero que prepares un apunte y lo des a conocer porque todo esto es una campaña orquestada, perfectamente tramada. Urge que las personas lo sepan”. 

Resumiendo y aclarando: a la vez que esparcen los virus desde el aire, lanzan su arsenal de medicamentos a través de la televisión, medicamentos que posiblemente valgan para muy poco. El virus actúa en los cuerpos y se hace efectivo estos días debido a la alta ingesta de azúcares durante la Navidad, el abuso de alimentos, el alcohol, el tabaco, las pocas horas de sueño, además de las salidas nocturnas y la interacción de grandes masas de gente, lo que provoca una bajada de defensas general. Así que mientras nosotros cantamos al recién nacido ellos programan su maldad, su negocio y su trampa. Creo que se entiende, no es necesario explicar mucho más. 

Tres son los pilares en los que se basa el nuevo orden mundial, o lo que es lo mismo, estas son las tres premisas para hacernos definitivamente esclavos a todos, que no se nos olviden: 

1. Supresión del tiempo libre para pensar. 
2. Supresión de la salud física y mental. 
3. Supresión del contacto con la naturaleza. 


¿Es posible que mientras se realizan salvajes recortes en la Sanidad Pública, en la Televisión Española emitan de día y de noche películas amorfas de la industria de Hollywood que hay que seguir pagando a precio de oro? ¿Es posible? 



CARTA DE UNA DOCTORA DEL HOSPITAL NEGRÍN DE LAS PALMAS: 









Don Silvio





¿Verdad que no hace falta bisturí de cirujano para diseccionar la fotografía de este hombre? El bisturí lo lleva ya el encima, sobre su cuerpo. Ahí lo tenemos: es un robot. ¿Y quién lo teledirige? ¿Empieza acaso por la letra M? ¿Mafia? ¿Masonería? ¿Y quién teledirige a la mafia y a la masonería? Esto es lo que dice Benjamin Fulford en su último comunicado del pasado día 2 de enero: “Tony Blair recibió 75 millones de euros por firmar el tratado de la Unión Europea, y Berlusconi otros 75 (al parecer a don Silvio los 50 que le ofrecieron le parecieron una mierda). Un dinero que fue pagado por los Bush y que fue obtenido del oro robado a Asia. Los Bush fueron quienes pusieron el dinero para la creación de la Unión Europea…”. 


No nos engañemos pensando que Berlusconi es un títere. Su personaje está diseñado. No nos engañemos con sus novias y su faceta de empresario-político a ratos cómico y a ratos melodramático. El personaje robotizado de Berlusconi se repite en otros que tenemos bien cerca. La mayoría de los gobernantes que tenemos están al servicio de la cábala, la que adora al dios Moloch (otro que empieza por “M”), es decir adoradores de Satanás. Y ahora atención porque en su último comunicado Fulford dice que “muchos de estos hombres aseguran trabajar para entidades no terrestres”. 

Si cuando se sale a las plazas a protestar contra los recortes no se saben estas cosas, de nada sirve salir a protestar, sencillamente porque no se tiene ni idea de cómo llegar a la raíz del poder; tener conocimiento de esto, por muy duro o intrincado que pueda ser, es el comienzo de lo que hay que desentrañar, que es mucho y muy gordo. 

La batalla final ha comenzado, aunque nuestros ojos no puedan verla.





En la foto, Silvio Berlusconi.







Cuanto más oscura es la noche





Cuanto más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas.






La sal robada



Amigos, nos han robado también la sal, nos la han birlado de la mesa, y a cambio nos han puesto una cosa que nos hace enfermar. Es muy difícil de entender que algo tan básico como la sal haya acabado por ser un tóxico que nos afecta de manera tan directa todos los días y a todas las horas. 

Como en Navidad se viaja para estar con la familia biológica, me veo año tras año diciendo casi siempre lo mismo: “Veo que aún se sigue usando esta indecencia de sal para cocinar... ¡Cuándo llegará el día de mandarla a hacer puñetas!". Me refiero a la sal blanca, la sal común. Así que últimamente viajo también con sal marina o sal del Himalaya y también con una botella de aceite de primera presión. Es como una cruzada de la que no pienso desistir. 

La maravillosa sal marina de siempre nada tiene que ver con la sal de mesa de uso habitual, metida en los hogares durante estos últimos 30 años. La sal marina es el resultado de la evaporación del agua del mar, se trata de un compuesto de más de 80 elementos estables de la tabla periódica, esa sal es una sal de verdad, una maravilla. Sin embargo la sal común refinada, que ha invadido las casas de todos los países occidentales, es un subproducto conseguido a través de un proceso industrial llevado a cabo con temperaturas de cerca de 700ºC que altera de raíz su especial estructura cristalina. Conclusión: intentan poner en nuestra mesa un producto altamente manipulado que genera retención de líquidos, obesidad, celulitis, esclerósis, artritis, gota, reuma, hipertensión, insomnio, fatiga, úlceras, caída del cabello y un largo etcétera. 

Entonces. Esta es mi propuesta: tirad esa sal de mesa de uso habitual, tiradla hoy mismo; SAL DE TU CASA, ve a un herbolario y compra sal marina sin refinar que no contenga ningún conservante ni antiapelmazante (la sal de la Bretaña francesa es muy buena); podéis adquirir también la sal de cristal o sal del himalaya, las dos son baratas y os van a durar mucho tiempo. 

En este enlace se habla, sobre todo en la segunda parte del apunte, de alguna forma de desintoxicación que puede llevarse a cabo con la sal de cristal de roca: 





“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres”. 


Mateo 5:13







Al sol con los hombres viejos





Cuando era pequeño –bien pequeño- me ponía al sol con los hombres viejos y escuchaba lo que decían en aquellas conversaciones que parecían no tener fin. Yo siempre estaba mirando, en silencio. Nunca hablaba, sólo escuchaba. Me molestaba incluso que me preguntaran algo pues eso me obligaba a tener que responder. Mi sueño era no abrir la boca, tan sólo escuchar. Ya entonces comprobé que no entendían nada aquellos hombres; ni entendían nada del tiempo que hacía –el tiempo siempre iba al revés de como ellos pensaban- ni en general entendían nada de la vida. Digo esto con un inmenso afecto hacia aquellos hombres, que por cierto casi todos han fallecido ya. Durante años me preocupó que ellos no entendieran, la verdad es que ya no me preocupa. Ahora soy yo el que tampoco entiende. Comprendo su no entender. Entiendo que no entendieran...

De esta forma iba el otro día pensando en todo esto mientras conducía y llegó lo siguiente: 



¿Somos los que aprenden? ¿Somos los que evolucionan? La verdad es que no lo sé. Creo que somos los que ven las cosas pasar. Simplemente.





El sol se alza sobre los árboles y el humo de la hoguera en la Alameda del Parral, Segovia.






Año nuevo, vestido nuevo





Puede hacer unos veinte años que hice un cambio en mi cama (no penséis mal), simplemente cambié las tradicionales mantas por el edredón de plumas nórdico. La verdad es que durante mucho tiempo celebré no llevar el peso de esas mantas de toda la vida, realmente disfruté de la ligereza y del calor de las plumas, no lo voy a negar; pero hace cuatro o cinco años, con la irrupción de los productos de Ikea a gran escala, empecé a notar algo en los edredones nórdicos y en las almohadas de plumas, edredones y almohadas que compré para la casa en la que ahora vivo; algunas noches sentía ahogos, sudaba demasiado, sin duda algo estaba pasando, hasta que recibí la siguiente información: los edredones nórdicos pueden causar serios problemas alérgicos, inclusive pueden generar fibrósis pulmonar. El maltrato animal que consiste en arrancar las plumas a animales vivos, tiene repercusión en todas aquellas personas que son sensibles y lo perciben:



http://terratv.terra.com.ar/Entretenimiento/Vida-y-Estilo/Las-plumas-del-edredon-podrian-causar-fibrosis-pulmonar_5137-253478.htm

Así que hace apenas dos meses he vuelto a la manta de toda la vida, la verdad es que estoy encantado. Además he descubierto que estas mantas no pesan. Son mantas de verdad.

Mucho ojo con las cosas que nos ponemos pegadas al cuerpo y que pueden hacernos enfermar. Siete u ocho horas al día con edredones y almohadas contaminados tocando nuestra nariz, nuestra boca y nuestra piel… ¿Os dais cuenta? Los que diseñan el exterminio la verdad es que piensan en todo, no se les escapa detalle. 

Y ya que estamos, atención a la pasta de dientes de Colgate "PreviDent 5000'', que por lo visto contiene cantidades monstruosas de fluoruro de sodio, unos niveles que pueden dañar seriamente nuestra salud: 




Feliz Año nuevo a todos. Que no se nos olvide trabajar con determinación durante este año que ahora comienza. Construir un mundo nuevo no es cosa de un día, es cosa de todos los días. 



En la foto, rebaño de ovejas en Sahagún, provincia de León. España.